miércoles, 2 de octubre de 2013

Especial: Estación de enlace de Plaza Colón. Proyecto de Fernández-Shaw


En enero de 1935 el Círculo de Bellas Artes acogía una exposición de proyectos del arquitecto y urbanista madrileño Casto Fernández-Shaw Iturralde. Casas de campo, viviendas, monumentos, salas de espectáculos y otros proyectos adornaban las paredes de la sala. Dibujos sobrios, severos, que luego se transformarían en suntuosos edificios.De todos esos planos, perspectivas y bosquejos, el que más llamaba la atención del público era el proyecto de una "Estación central de enlace ferroviario, de autobuses y de autogiros" que remplazaría a la longeva Casa de la Moneda de la Plaza de Colón.

Plaza de Colón y Casa de la Moneda. Fotografía de Cortés, 1935

Plaza de Colón, Casa de la Moneda y Biblioteca Nacional. Fotografía de Cortés, 1935

Para los madrileños de hoy es casi desconocida la configuración de la plaza tal cual la observamos en fotografías de otros tiempos. En 1970 el Estado cederá al Ayuntamiento la manzana que conformaba, con la plaza, las calles de Jorge Juan, Serrano y Goya. Desde ese momento, y hasta no hace mucho, la plaza y su entorno sufrirá grandes transformaciones.

A esas transformaciones pudimos haber sumado la estación central de enlace -o como decimos ahora, intercambiador- diseñada por Fernández-Shaw en 1933.
Recibido con gran éxito y entusiasmo por los madrileños y la Prensa, el proyecto daría solución a la construcción de una estación ferroviaria subterránea en Recoletos y a las aspiraciones de Indalecio Prieto de crear enlaces ferroviarios.




En la entrevista realizada a Fernández-Shaw en el Círculo de Bellas Artes, publicada por Mundo Gráfico en la edición del 16 de enero de 1935, el arquitecto dice de su proyecto:
"[...] un gran edificio que sea, fundamentalmente, estación ferroviaria, de autobuses y de autogiros. Es fundamental tener en cuenta que para la línea ferroviaria en construcción Madrid-Burgos no está aún determinada plena y claramente cuál va a ser el emplazamiento de la estación terminal. Esta podría haberse construido magníficamente en el sitio en que están hoy levantándose los Ministerios, en la prolongación de la Castellana; y los Ministerios podrían haberse situado en la actual plaza de Colón, ampliada. Pero esto ya no es posible, y está también construido el túnel bajo la Castellana, hasta la calle de Alcalá Galiano. Es, por tanto, en esa plaza de Colón donde debe situarse la estación terminal del ferrocarril Madrid-Burgos, que ha de enlazarse luego, por el túnel—construido también—con Atocha. De este modo se utiliza la totalidad de las obras realizadas, o en vías de realización, de los enlaces ferroviarios, y se sustituye la idea de éstos, mal acogida por la opinión, por la más lógica determinación del ferrocarril Madrid-Burgos."


El macro proyecto
La plaza de Colón sería la entrada a la estación ferroviaria, que tendría tres galerías de dos vías cada una. En la fachada se instalaría un café-bar. Por la calle de Serrano se entraría a la estación central de autobuses.
En aquellos años los autobuses eran un problema absolutamente descuidado en Madrid. Había más de cien líneas que partían de sitios absurdos, desconocidos, que quedarían centralizadas en la nueva estación.
En la fachada a Serrano se instalarían oficinas. En la fachada a Goya, viviendas y pensiones. En la fachada a Jorge Juan, un Hotel "Términus". Y en la terraza, finalmente, una estación de autogiros que se convertiría en el primer "autogirómetro" del mundo.
La construcción del proyecto supondría un coste de cincuenta millones de pesetas. La estación de autobuses, hotel, viviendas, comercios, café y cine que se sumarían a la estación de enlace, aportarían una renta líquida de más de tres millones de pesetas.




El por qué de este ambicioso proyecto lo explica el propio arquitecto:
"Lanzó entonces Prieto su idea de los enlaces ferroviarios. Pensé que aquella era una excelente oportunidad. Un túnel Madrid-Fuencarral facilitará grandemente la realización de mis proyectos. Me interesé por los enlaces. Hice amistad con uno de los ingenieros de esta obra, don Emilio Kowalski, quien me habló del problema y de la dificultad que planteaba construir la estación subterránea de Recoletos. Para vencer esas dificultades, Kowalski había apuntado la idea de aprovechar el solar de la Casa de la Moneda. Mas, al parecer, se le oponían reparos. Y entonces, yo mismo hice el proyecto de un gran edificio para estación..."

Lo que decía Fernández-Shaw sobre la Casa de la Moneda:
"Es un edificio viejo, feo, sin condiciones para el cumplimiento de los fines para que fue creada. Se construyó hacia mediados de siglo: el tiempo no pasa en vano, y la vida y el progreso marchan de prisa. Es un edificio que debe desaparecer, por razones estéticas, técnicas y económicas. Resulta insuficiente para sus propias necesidades, y hasta casi llega a contravenir, en ciertos aspectos, las Ordenanzas municipales. El Estado adquirió hace años un solar para construir en él una nueva Casa de la Moneda. Pero esa clásica desidia española ha hecho que no se haya construido nada y que desde entonces aquel solar esté improductivo. España debe tener una Casa de la Moneda perfectamente construida e instalada, totalmente distinta del envejecido edificio actual."

Sin embargo, la idea inicial ubicaba esta mole arquitectónica en los terrenos donde hoy se encuentran los Nuevos Ministerios, cuya construcción había comenzado en 1933. De haberse aprobado en aquel año el proyecto de Fernández-Shaw, los Ministerios estarían emplazados hoy en la Plaza de Colón.


Vista de la Casa de la Moneda desde el Paseo de Recoletos. Fotografía de Cortés, 1935


El alcalde de Madrid, Sr. Arias Navarro, tomará posesión del edificio de la Casa de la Moneda el 29 de abril 1970. Comenzará entonces la transformación de la parte occidental de la plaza. El antiguo edificio, inútil y desmantelado en 1964, no tardará en sucumbir al poder de la piqueta.
En la fotografía podemos ver la fisonomía de la Plaza de Colón en el año 1970, con la Casa de la Moneda en primer término. Son visibles también los pilares en construcción que soportarán el peso de las Torres de Colón, llamadas Torres Jerez en tiempos de la empresa Rumasa.

Vista aérea de la Plaza de Colón y Casa de la Moneda. 1970

Es obvio que el proyecto de Casto Fernández-Shaw nunca llegó a realizarse, pero forma parte de la historia urbana de Madrid, como su Estación de Servicio Porto Pí y el edificio Coliseum de la Gran Vía, entre otros.



© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-010 ESP ESTAENLACE F.SHAW