viernes, 18 de octubre de 2013

Recuerdos de papel. Cuando la Plaza de Toros estaba enterrada





Es el año 1932. Cuando la Plaza de Toros de Las Ventas del Espíritu Santo tenía echado el cierre, a pesar de haber sido inaugurada en el treinta y uno. Visión desconocida del neomudéjar edificio semienterrado en suelos del Madrid de baja estofa.
Allí, junto al Abroñigal, donde se realizaban las complicadas obras de desmonte que darían solución a la abigarrada circulación de automóviles y carros, y acción indispensable para que la plaza emergiese de las profundidades con el nacimiento de "una gran avenida", la calle de Alcalá.

"Mundo Gráfico". Fotografía de Cortés. 1932

Imágenes de recuerdos de papel en el objetivo de Cortés, donde la perspectiva muestra un horizonte irreal; una recreación de metrópoli sepultada bajo el humus viejo, con el recinto donde se practicaba la taurocatapsia y otras edificaciones perdidas en la memoria.



Como el método arqueológico Weeler, en el que el terreno se acota con cuadrículas durante las excavaciones, el fotógrafo imita tal sistema enseñando fragmentos del inmenso terraplén, hoy inimaginable, que daría paso al nuevo mapa de la geografía urbana madrileña.







Entre todas las cosas y casas arrastradas y enterradas en las excavaciones, una última imagen, quizá la más entrañable, presagio del destino que correría con los años la famosa Colonia Madrid Moderno.

Aspecto que tenía la Colonia Madrid Moderno en 1932, con las edificaciones que serían derribadas
para dar paso a la avenida.



© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-007 RECUPAPEL



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