miércoles, 13 de octubre de 2021

Un proyecto de limpiabotas, el Gremio de zapateros y los empolvados petimetres. Madrid, siglo XVIII

Muchos son los antiguos oficios y Gremios que han quedado recogidos en el callejero madrileño e identificadas sus calles con las preciosas placas realizadas por el ceramista Alfredo Ruiz de Luna González. Bordadores, botoneras, cedaceros, cabestreros, cuchilleros, curtidores, latoneros, tintoreros y yeseros, entre otros, son recuerdo de aquellas industrias artesanales reunidas en Cofradías y Gremios. 
Como indica el título de este trabajo, hablaré de uno de aquellos Gremios: el de los zapateros, oficio aún presente y necesario. 
 
Oeuvre complet d'ADRIAEN van OSTADE (circa 1710)
Lámina 21: El zapatero - Signatura: Invent/42091-Invent/42142
Biblioteca Digital Hispanica - Bilioteca Nacional de España. 
 
El oficio de zapatero, como el de tabernero y carnicero, eran citados por D. Ramón de Mesonero Romanos al referirse a los Manolos en su libro El Antiguo Madrid
«Pero volviendo al tipo especial del Manolo de Madrid, según nos le dejó pintado Goya en sus caprichos, y en sus deliciosos sainetes el picaresco D. Ramón de la Cruz, debemos consignar que ha venido sufriendo constantes y sucesivas modificaciones en sus costumbres, modales y trajes; sus oficios más favoritos continúan siendo, como en el siglo pasado, los de zapatero, tabernero, carnicero, calesero y tratantes en hierro, trapo, papel, sebo y pieles, que constituían, hasta hace pocos años, los gremios de traperos, chisperos, corredores de la cuatropea, y otros;…» [1] 
Es distinto el caso de los “limpia” –es decir, los limpiabotas–, lustrabotas, reyes del charol, del betún o del brillo; profesionales que llegaron a su mayor esplendor en el Madrid de los años 50 del siglo XX y que en las postrimerías del siglo XVIII no formaban parte del escenario urbano de nuestra ciudad. 
 
Otra cosa son los petimetres, figurones cuyo oficio era no tener oficio. De ellos también hablaré, como lo hacía en 1788 el madrileño D. Joseph de Ramos, ideólogo de la presencia de los limpiabotas en la villa y corte. 
 
 

Un proyecto de limpiabotas 

“-¿Le damos un boleo?”, señalando mis zapatos me preguntaba un día el lustrabotas sin plaza fija que deambula por los aledaños de la Plaza Mayor; iba ataviado a la vieja usanza, con su pantalón y camisa de color negro, en su caso, bastante raído. Rara avis, como los pocos que quedan en la Gran Vía con plaza casi fija. 
 
De los más pintorescos del Gremio de betuneros ambulantes madrileños, recordé hace unos años a Julián García y Sánchez, alias “Cienhigos”; actor, literato, comediógrafo y limpiabotas de principios del siglo XX.
 

 
Pero hoy viajo más lejos, tanto como a las postrimerías del siglo XVIII, cuando en el Madrid ilustrado la profesión de limpiabotas era un proyecto. Para ello debemos situarnos en 1788, último año de vida del rey Carlos III y apogeo de una de las sofisticadas tribus urbanas de la villa y corte: los petimetres.
 
José Cadalso, uno de los principales asistentes a las tertulias ilustradas de la Fonda de San Sebastián, escribía en sus Cartas Marruecas, publicadas el 1 de abril de 1789 en el Correo de Madrid (o de los ciegos): 
«Por cada petimetre que se vea mudar de moda siempre que se lo manda su peluquero, habrá cien mil españoles que no han reformado un ápice en su traje antiguo». 
Now Sr your e compleat macaroni : [estampe] : 
Le petit maître partant pour la promenade.
Signatura: Bibliothèque nationale de France, département Arsenal, EST-194 (112)
Bibliothèque nationale de France 
 
El citado Joseph de Ramos toma la palabra ahora para hablarnos de estos petimetres y la necesidad de un gremio de limpiabotas en Madrid. Lo hace a través de las páginas del Diario de Madrid en una carta al director. 
 
 

Carta al director del Diario de Madrid 

El viernes 25 de julio de 1788, bajo el título de «A los Diaristas», se publicaba en el Diario de Madrid la propuesta de este lector que había conocido el oficio de limpiabotas en París y sugería la implantación del gremio en la villa y corte. La carta es curiosa, porque nos ofrece -con bastante buen humor- una visión de la sociedad matritense de entonces, así como del completo servicio que prestaban los limpiabotas franceses. 
 

 
En el texto encontramos expresiones como «a la francesa», «carbulistas a la moda» y la mención de la pintoresca figura del petimetre; además de nombres de cafés, posadas, botillerías y las zonas más importantes donde deberían apostarse los profesionales del lustre. 
 
Joseph de Ramos firma la carta en Madrid con fecha 20 de julio. La dirige a los responsables del periódico con el desaparecido tratamiento de Vuesas mercedes (Vmds.) y el indispensable saludo final: «que su mano besa». 
 
A continuación transcribo el contenido de la misiva, acompañado de imágenes ilustrativas. 
Muy Señores mios: aunque no soy subscriptor, no por eso dexo de tomar y leer diariamente sus periódicos, para lo qual dedico todos los días cierto tiempo; de modo que nunca por leerlos dexo de cumplir con mi obligación. Habrá cosa de año y medio, día más o menos, que lo hago, y he notado que dexaron Vmds. de insertar las anécdotas históricas de España, todos los más de los días ocupa gran parte del Diario alguna carta de proyectistas a la moda (esto es a la francesa,) y viendo que gran número de gentes se dedican a esto, he querido yo también que se me cuente entre el número de los más ínfimos :: (No crean Vmds. que voy a decir de los ignorantes, no Señores, lo tendría a menos) de los idiotas o carbulistas a la moda, digo; pero escusemonos de palabras, y vamos al asunto. Yo deseára se estableciese en Madrid (ya que todo se hace a la francesa) cierto permiso que hay establecido en la Corte de París, les aseguro a Vmds. que será útil para los petimetres de esta Corte. Petimetres llamo yo a todos los que tienen los honorificos empleos, de capataces, o caporales de la tuna (cuyo número en Madrid es excesivo), de paseantes en corte, apuntadores de las esquinas de la puerta del Sol, matriculadores de M:: o P:: visas del Prado, vigías de balcones, jugadores de billar, contadores de coches, asentistas de cafés &c. &c. &c. 
 
Le petit maitre physicien : [estampe] 1784
Signatura: Bibliothèque nationale de France, département Estampes et photographie, FOL-IB-4 (3) Bibliothèque nationale de France 
 
Sin duda estarán Vmds. con el credo en la boca deseando saber que gremio será esce; gremio le llamo yo porque en París está recibido como tal; y se llaman vulgarmente los individuos que le componen Les Decroteurs [Décrotteur] eso es, los limpiadores de zapatos, de los quales se hallan como cosa de 150 (y aunque dixera 200 creo que no mentiría) solamente encima de uno de los puentes de aquella Ciudad, llamado el puente nuevo. Estos tienen todos un banquito pequeño en el qual ponen los petimetres los pies para que les limpien los zapatos; un par de zepillos, uno mas recio que el otro; un cuchillero; unos pocos de trapajos o guiñapos; y un frasquillo con aceite reluciente para el mismo fin; unos guantes de badana; un pedazo de tisa para limpiar las hebillas; una faletilla colgada de un palo con esta inscripción: Fulano de tal, esquilador de perros, capador de gatos, y limpiador de zapatos. 
 
Décrotteur (1760)
Tilliard, Jean-Baptiste , Graveur Saint-Aubin, Augustin de , Dessinateur Basan, Pierre-François , Editeur Saint-Aubin, Augustin de , Marchand d'estampes 
Número de inventario: G. 5109 - G.5110
CC0 Paris Musées / Musée Carnavalet – Histoire de Paris
 
A muchos les parecerá que este gremio no serviría de nada en Madrid, pero se engañan: que es muy útil y trahe muchas ventajas, tanto al Estado, como a los petimetres matritenses: al Estado, porque destinando a esto cierta porción de perezosos o holgazanes, se quitaban otros tantos vagos, y aun se puede decir rateros. A los petimetres, porque habiendo esta casta de pájaros limpiadores, no entraran en las tertulias y visitas con los zapatos llenos de polvo &c. Ahí es nada las ventajas que trahe el dichoso establecimiento, entrar un petimetre en una tertulia limpio de pies a cabeza, no ensuciar las alfombras o esteras, y ponerse a secretear con las damas sin riesgos de ensuciarles el vestido. Me parece que ya estoy oyendo a todos los hombres de forma decir unánimes, ¡qué borrico será el Sr. proyectista! Pero al mismo tiempo me consuela el oír decir a nuestros petimetres afrancesados, ¡Feliz España que has producido tal hombre! Pero vamos al establecimiento de dicho gremio. El número de hombres destinados no a esquilar o trasquilar perros y capar gatos como en París, sino solamente a limpiar zapatos y no deberá pasar de 50 y estos se repartirán en Madrid del modo siguiente: En la puerta del Sol estarán todo el día 18. = En la plazuela del Angel estarán 11 por la mañana y a la tarde irán a la carrera de San Gerónimo entre los Italianos y la botillería de Canosa, por haber en dicho paraje mucho polvo. = En la puerta de la Fontana de oro 6 todo el día. = En la calle de Fuencarral cerca del café de las quatro Naciones 3. = En los Caños del Peral cerca de la Opera 3. En las Platerías 4. Y en la plazuela de Sto. Domingo los quatro restantes. 
 

Vamos ahora a formar el arancel. Por cada par de zapatos dos quartos: por cada par de botas 6; y por cada uno de hebillas 4. Si se establece, verán Vmds. todos los petimetres con los zapatos limpios a poca costa. Basta por ahora, y estimaré publiquen Vmds. esta noticia por ser tan interesante como muchas de las que se publican y si acaso tengo el honor (eso es hablar a la Francesa) de ver mi nombre en sus periódicos de Vmds. les remitiré de quando en quando algunas cosillas; pero verifiquese o no todo lo dicho, siempre será su mas afecto servidor que su mano besa. 
 
La carta resulta muy interesante por los datos que aporta y principalmente por el hecho de que no existía en el Madrid dieciochesco la figura del limpiabotas tal y como la conocemos. Teniendo en cuenta que las modas de París habían llegado a la villa y corte mucho antes que la invasión napoleónica, quizás el proyecto de don Joseph de Ramos llamara la atención de algunos o se tuviera en cuenta para el futuro; porque, si bien Carlos III había ordenado hacer de Madrid una ciudad limpia y decorosa, faltaba mucho para que los transeúntes anduvieran con los zapatos limpios. 
 
Y ya que hablamos de Carlos III, notaréis que la carta está escrita el año del fallecimiento de tan ilustrado monarca madrileño, acontecido el 14 de diciembre de 1788. 
Pues bien, la lista de zapateros que encontraréis en el siguiente título comprende los ubicados en la villa desde 1758 hasta 1759, poco menos de dos años antes de la llegada del rey a Madrid (9 de diciembre de 1759). 
 
 

Los zapateros 

Desde antiguo existían profesionales del calzado en Madrid; estos artesanos se dividían en tres categorías: los maestros zapateros, los de nuevo y los de viejo. No andaban por las calles y habitualmente tenían su negocio en los portales o en su propia casa. 
 
El oficio de zapatero estuvo unido a la industria de la curtiduría y pellejería al menos hasta 1493, año en que el Concejo diferencia la industria del calzado de las otras. En 1546 aparecerán en los Libros de Acuerdos las primeras ordenanzas exclusivamente para zapateros, en las que se incluían las de borceguineros o chapineros. A su vez, se legisló sobre los zapateros de viejo o remendones. [2] 
 
Les métiers : le cordonnier (Entre 1632 y 1633) 
Bosse, Abraham , Graveur Bosse, Abraham , Dessinateur Le Blond, Jean 1er , Editeur 
Número de inventario: G.14043 
CC0 Paris Musées / Musée Carnavalet
 
Otros artesanos como los boteros, pellejeros, guarnicioneros, agujeteros y guanteros estaban incluidos en las ordenanzas para curtidores y zapateros. En 1622 existían 37 Gremios en Madrid, de entre ellos la industria de zapateros y curtidores, zapateros de viejo, boteros y pellejeros. En aquellos tiempos, el Gremio de los zapateros tuvo su portal en la Plaza Mayor. 
 
Estos obreros del calzado son citados o aparecen como personaje protagonista de varios entremeses, bailes y loas del siglo XVII, como el Bayle del Zapatero y el Valiente, de Monteser. También entremeses y sainetes del siglo XVIII en adelante, como los entremeses del Zapatero Sordo; El Zapatero y Don Terencio Catalana; El Zapatero de viejo y el Alcalde de su Lugar; El Hijo del Zapatero y el Estudiante Salmanquino; La baronesa y el zapatero, de Laserna Nieva; Los zapateros y Adonde las dan las toman o Los zapateros Renegado, de Ramón de la Cruz; Tonadilla a 3 del zapatero, de Esteve, entre otros. 
 

 

 
Aunque nos centramos en el siglo XVIII, es interesante conocer cómo eran y cómo trabajaban los zapateros de los inicios del siglo XIX. 
En la lámina número 8 de Los Gritos de Madrid (1809 - 1816) encontramos un vendedor de zapatos viejos y en una lámina de Los Oficios (Siglo XIX) se muestra a un zapatero en su faena. Estos grabados pueden verse en la Biblioteca digital Memoriademadrid
 

 
También la Biblioteca Nacional atesora imágenes de zapateros. Se trata de dibujos originales de Leonardo Alenza, gran retratista de costumbres madrileñas. 
 
Zapatero remendón (Entre 1830 y 1845)
Leonardo Alenza
Signatura: DIB/15/44/445
Biblioteca Digital Hispanica - Bilioteca Nacional de España.

 
Zapatero remendón (1830)
Leonardo Alenza
Signatura: DIB/15/43/283
Biblioteca Digital Hispanica - Bilioteca Nacional de España.

Zapatero de viejo (1830)
Leonardo Alenza
Signatura: DIB/15/41/110
Biblioteca Digital Hispanica - Bilioteca Nacional de España.
 
 

Agunos zapateros de la villa y corte

Del Diario noticioso, curioso, erudito y comercial, público y económico, rescato de sus anuncios y reclamos los nombres y/o ubicación de algunos zapateros madrileños del siglo XVIII. Sólo es una muestra en la que se citan los anunciados durante los años 1758 y 1759. 
 
  • Calle de Hortaleza, esquina a la del Caballero de Gracia, primera puerta, entre la Cerería y Zapatero. 
  • Calle de los Tudescos, entrando por la Plazuela de Santo Domingo, a mano izquierda, pasada la Carbonería y al lado de un Zapatero. 
  • Zapatero de viejo, que hay en un portal, frente al Hospital de la Pasión. // En la calle de Atocha, frente del Hospital de la Pasión, en casa de un Zapatero. // El Zapatero de Viejo que acostumbra trabajar en un portal que está en la calle de Atocha, frente del Hospital de las mujeres… // … calle de Atocha, la casa que está frente del Arco del Hospital, quarto baxo, que en el portal hay un Zapatero de Viejo. 
  • En la calle Mayor, casa de Antonio Rentero, Maestro de Zapatero. - En la Plazuela de Herradores, entre una Confitería y un Zapatero. // Plazuela de Herradores, en el quarto tercero de la casa en cuyo portal hay un Zapatero y un Dorador. 
  • En la calle Mayor, frente del Portal de San Isidro, entre una Barbería y un Zapatero (Posiblemente se esté refiriendo al maestro zapatero Antonio Rentero). 
  • En la calle Mayor, en la Tienda de Pablo Fuentes, Zapatero - Raphael Paril, Maestro Zapatero, que vive en la calle Mayor, junto a la Pastelería. 
  • Enfrente de las Monjas de Constantinopla, en el quarto segundo, que está encima del Oficio de un Escribano del Número, y en cuyo portal de la casa hay un Zapatero de Viejo… // En la calle Mayor, frente de las Monjas de Constantinopla, entre un zapatero, y la Confitería… 
  • En la calle del Carmen, entre el Peluquero y el Zapatero. 
  • En la calle del Desengaño, entrando por la de Fuencarral, pasado el Zapatero. 
  • En la calle del Príncipe, entrando por el Quartel, sobre mano derecha, pasada la Hostería, y un Zapatero 
  • Melchor Ortiz, Maestro Zapatero de Viejo, que asiste en el portal de Mr. Arneau, Posada de Cavalleros, calle del Carmen. 
  • Zapatero de Viejo, que asiste en la Cava baxa, en el portal que está frente de la Posada de San Antón. 
  • En la calle de Cavallero de Gracia, frente a la Hostería del Cavallo, en cuyo portal hay un Zapatero de Viejo… 
  • En la plazuela de Navalón, que media a la calle de la Sartén, encima de un Tendero y un Zapatero… // Plazuela de la Sartén, en medio de un Guarnicionero y un Zapatero… 
  • Tienda de Zapatero, que está junto a la Iglesia de nuestra Señora de Loreto… 
  • Frente de la Fuente de la Puerta del Sol, quarto principal, sobre un Platero, que hay un Zapatero de Viejo en el portal. (Por otro anuncio sabemos que se llamaba Juan López) 
  • El Zapatero de Viejo, que asiste junto al Concejo… 
  • Juan Antonio Diaz, Zapatero de Viejo, que vive baxo el Oratorio de la Magdalena… // Calle del Calvario, esquina a la de Ministriles, en casa de Juan Antonio Diaz, Zapatero de Viejo. 
  • Plazuela del Angel, a la Posada que llaman de la Vizcaína, que el Zapatero de Viejo que está en el portal dará razón. 
  • El Zapatero de Viejo que asiste en la calle de Fuencarral, junto a la Confitería que hace frente al Convento de las RR. PP. Agonizantes… 
  • Zapatero que está inmediato a la Capilla de Nra. Sra. de la Barquera, calle de Jacometrenzo. // En la calle de Jacometrenzo, donde está la Botillería, esquina de la calle de la Salud (…) el Zapatero que está en el portal… // Calle de Jacometrenzo, en la Casa de los Linages, donde Gines Banas, Maestro Zapatero… // En la calle de Jacometrenzo, entre la de Chinchilla, y la del Olivo, se alquila una Tienda en 3 pesos al mes, dará razón el Zapatero, que está junto a ella… // … calle de Jacometrenzo, casa de un Zapatero, que está frente del Hospital de los Franceses. 
  • El Zapatero de Viejo, que trabaja junto a la puerta de la Villa… 
  • En la calle de la Montera, frente de la calle Angosta, entre una Lonja, y una Ropería, dará razón el Zapatero de Viejo, que está en el portal… // Calle de la Montera, entrando por la Puerta del Sol, a mano derecha, en un quarto principal que está entre un Zapatero y el Tapicero… 
  • En la calle del Pez, casa que hace esquina a la calle de los Hyeseros, entre una Tienda de Mercería, y un Zapatero, frente de la Taberna… 
  • … pasado Antón Martín, la primera casa que hace esquina, en cuyo portal hay un Zapatero de Viejo. 
  • … frente de San Antonio de los Portugueses, en casa de un Maestro Zapatero. 
  • En la calle de San Onofre, en el quarto principal que cae sobre la Tienda del Zapatero… 
  • En la calle de las Infantas, frente a la casa del marqués de Villa-Castél, el Zapatero que está en el portal… 
  • En la calle de la Cruz del Espíritu Santo, frente al Señor Conde de los Cobos, en el quarto principal, sobre un Zapatero… 
  • En la calle de la Abada, frente del Molino de Chocolate, entre un Peluquero, y un Zapatero… 
  • En la Carrera de San Geronymo, frente a la Tienda de un Platero, en la casa donde hay un Dorador en el quarto baxo, y un Zapatero en el zagüan… // 
  • El Zapatero que está en el portal, frente de la Fontana de Oro, en la Carrera de San Geronymo… // … el Zapatero de Viejo, que está en un portal, frente a la Botica de Bote, que está en la Carrera de San Geronymo. 
  • … casa inmediata a la Jabonería que hay subiendo a Santa Cruz, en cuyo portal hay un Zapatero de Viejo… 
  • … Vidrería que está frente de Porta-Coeli, al quarto principal, en cuyo portal hay un Zapatero de Nuevo. 
  • En la calle del Olmo, mas abaxo de donde vive la Señora Marquesa de Villaminaya, en la casa de un Escultor, en el patio, en cuyo portal hay un Zapatero… 
  • En la baxada de Santa Cruz, casa de la Soledad, inmediata a la Lonja de Pozuelo, (…) el Zapatero que está en el portal… 
  • … calle de la Paz, en el portal donde hay un Zapatero de Viejo, frente del juego de Trucos. 
  • En la calle de Toledo, casa de Ramón Cathalan, Maestro Zapatero, que vive junto a la Portería del Convento de las Señoras Religiosas Franciscanas… 
  • En la calle de la Ruda, entrando por la Plazuela de la Cevada, a mano derecha, en el portal que hay un Zapatero de Viejo… 
  • En la calle de la Ballesta, y la casa que hace esquina a la de la Luna, en el portal hay un Zapatero de Viejo… (Otro anuncio indica que se trata de un “portal grande”) 
  • En el quarto principal de la calle de San Onofre, que hace esquina a la de Valverde, y debaxo hay un Zapatero de Nuevo… 
  • … en la calle de Leganitos, frente al Colegio de Músicos del Rey, nuestro Señor (que Dios prospere), donde hay un Zapatero de Nuevo. // El Maestro Zapatero que vive en la calle de Leganitos, frente a Mathias de Ávila… 
  • … calle de la Abada, casa de un Dorador que vive frente de Retamar, entre un Zapatero de Nuevo y otro de Viejo. 
  • El Zapatero de Viejo, que vive o está frente de la Bobeda de San Ginés… 
  • … quarto principal donde vive la Lavandera de la Reina nuestra Señora (que está en el Cielo), calle de la Concepción Geronyma, frente de la Cantarilla, encima de la Tienda de un Zapatero de Nuevo. 
  • … casa de la Parra, que está en la calle de las Fuentes, en que hay un Zapatero de Viejo… // Antonio Rosales, Maestro Zapatero, que vive en la casa de las Animas, calle de las Fuentes, frente de un Guarnicionero. 
  • El Zapatero de Viejo, que trabaja en el portal que está junto a la Taberna de la calle Zedaceros… // … el Zapatero que está junto a la Taberna de la calle Zedaceros, entrando por la de Alcalá a mano derecha. 
  • … calle de la Magdalena, en casa de un Maestro Zapatero, llamado Montaves. 
  • … en la calle de las Carretas, junto a la Librería donde se vende el Mercurio, encima de un Zapatero, y un Guarnicionero… 
  • El Zapatero de Viejo, que está en la calle de los Preciados, junto a la Jabonería… 
  • … calle de Alcalá, frente del Buen Suceso, donde hay un Zapatero de Viejo a la puerta. (Otro anuncio hace referencia a que ese portal era de la casa de D. Lucas Cavallier) 
  • … calle de Bordadores, en el patio segundo de la casa que está en la Plazuela, y en cuyo portal hay un Zapatero. 
  • … el Zapatero de Viejo que está en un portal junto al Convento de nuestra señora de los Angeles.
  • … el Zapatero de Viejo, que está en la calle del Humilladero, entrando por la puerta de Moros a mano derecha, en un portal que está frente de una Tienda. 
  • … el Zapatero de Viejo que está en la calle de la Inquisición, frente de la casa del Excelentísimo Señor Conde de Aguilar… 
  • … Red de San Luis, frente del Mesón de la Gallega, en una Lonja cerrada, quarto principal, que en el portal hay un Zapatero de Viejo. // Red de San Luis, casa de Don Miguel de Barnachea, que cae encima del Zapatero, que tiene puerta de hierro… 
  • Cava baxa, frente a la Posada de San Joseph, a la casa en cuyo portal esta entre un Zapatero, y una Barbería… 
  • Zapatero de Viejo, que está más abaxo de la Puerta del Sol, frente de los maderos de la obra de los Correos.
Para que no resulte muy brusco el cambio de zapatero a petimetre, recordemos al compositor Pablo Esteve, autor de Tonadillas como las tituladas El zapatero, su mujer y petrimetre y La dama, y el zapatero petimetre. Y más música puso a Tonadillas dedicadas a petimetres, como El cuento de la petimetra; El petimetre afectado y maja de Rechupetazo; El marido cicatero y la petimetra de moda; Tonadilla a Duo La Pretendiente de Comica y un petimetre en la corte; La burla del petimetre en el mesón; Un petimetre, una maja y un tostonero; La Bellotera y dos petimetres… 
 
 

Los petimetres 

«Llamar a un pisaverde, Pisaverde, 
No hay mujer que de tal nombre se acuerde; 
Petimetre es mejor y más usado, 
O por lo menos más afrancesado». 
José Francisco de Isla (hacia 1746) 
 
 
Petit Maître Aérostatique allant en Campagne : [estampe] 1770-1870 
Signatura: Bibliothèque nationale de France, département Estampes et photographie,
 RESERVE QB-370 (6)-FT 4 
Bibliothèque nationale de France. 
 
La opinión que Joseph tiene de ellos no es exagerada; aquella tribu de lechuguinos, pisaverdes, gomosos y currutacos afrancesados no tenía más oficio que el de cuidar su apariencia en exceso atendiendo a la última moda de Francia, simular ser aristócratas y eruditos exagerando sus maneras y lenguaje, y dedicando su tiempo al galanteo. 
 
José Francisco de Isla, en su obra Triunfo del amor y de la lealtad : dia grande de Navarra en la festiva ... aclamacion del Serenissimo catholico rey don Fernando II de Navarra y VI de Castilla egecutada en la Real Imperial Corte de Pamplona ... por su Ilustrissima Diputacion, en el dia 21 de Agosto de 1746, añade una expresión al referirse al petimetre; le llama: “almidonado, y a la chambery”. 
 
Y Don Ramón de la Cruz dice de ellos en el sainete El petimetre al referirse al buen gusto: 
 
Yo os lo diré: una fantasma 
que como a los racionales 
entes les anima el alma, 
a los entes petimetres 
anima invisible para 
que se esfuercen a salir 
de las jerarquías bajas 
de su especie, hasta ocupar 
la sublime, y se señalan 
estos felices sujetos 
ya en la hechura de las cajas 
que llevan, ya en los relojes, 
ya en la conducción gallarda 
del aire, de la figura, 
ya en la guarnición extraña 
y colores del vestido; 
y finalmente, en la gracia 
inconcusa con que se hacen 
preferir de las muchachas. 
 
Petimetres los había de ambos sexos y todos ellos recibían críticas por igual, como las vertidas en el Diario Curioso, Histórico, Erudito, etc., del 10 de enero de 1773, bajo el título «Discurso de los Petimetres»: 
Los Petimetres, son en todas partes el azote de la sociedad, y la especie mas ridícula que anda con orgullo sobre la tierra. Esta enfermedad de ser Petimetres, se ha comunicado a toda la juventud, y cada estado tiene los suyos, pero la Nobleza se distingue de todos los otros, da originales a la Corte, a las Ciudades, y aun a las Villas. 
Un Petimetre, es un animal diferente del resto de los hombres; se precia de pensar al revés de los otros, de vestir, de hablar, de andar, de toser, y de escupir de un modo contrario al de todos los demás : Los de la Corte, son los modelos de que se forman los de las Ciudades, y estos los exemplares de las Villas : Son unas gentes, que desde la mañana hasta la noche, se ocupan en componerse, que estudian en inventar nuevos gustos, que siempre están en movimiento, ya diciendo coplas entre dientes, ya bailando, o cantando; después se sientan de repente, para sacar una caxa de nuevo gusto, o para contar los favores que han merecido a las Damas. Este es el carácter de los Petimetres, a qual ha de ser mas tonto, y cada uno se sale con ello, a su modo; de suerte que los que se distinguen mas, tienen derecho a dar licencia a los otros. […] 
 
Le petit-maître coquet revenant de Gibraltar 
Bibliothèque nationale de France, département Estampes et photographie, 
RESERVE QB-201 (113)-FOL 
Bibliothèque nationale de France 
Es simpleza el creer que las casadas se ocupan en el gobierno de su casa, y en la educación de sus hijos : bueno : ese es su menor cuidado. Para ser de moda, es menester que una Dama no piense desde la mañana, hasta la noche, sino en jugar, en visitar, o en que la visiten; en responder a los billetes galantes, y en tener alrededor de si una tropa, ociosa, con el nombre de Adoradores, para entretenerla, mientras está en el tocador. Esto se llama vivir como Muger de calidad, porque el querer agradar al Marido, mirar por la casa, y por la crianza de los hijos, es de gente ordinaria. 
Hay tal simpatía entre los originales de uno, y de otro sexo, que para agradar a las Petimetras, es menester ser Petimetre, aunque nunca lo sea : y si las Mugeres de juicio gustan del hombre prudente, discreto, y modesto; las Petimetras solo se prendan de locos, de necios, desatinados, y figurones, y esto basta para que se enamoren de ellos. 
 
Le petit maître et la dame en l'air 
Bibliothèque nationale de France, département Estampes et photographie, 
FOL-IB-4 (4) 
Bibliothèque nationale de France 
Que tropel de reflexiones se me ofrecía aquí sobre la Petimetria! De buena gana las comunicaria al Publico, si pudiese así desterrar tal locura, pero por mas que diga, no remediaré nada, y así vaya solamente este ROMANCE:
 
 
 
Después de las palabras leídas sobre la figura de los petimetres, nos queda por conocer la definición de un diccionario Español-Francés del siglo XVIII. En el Nouveau dictionnaire espagnol et françois, françois et espagnol: avec l'interprétation latine de chaque mot, de Claude Marie Gattel, publicado en 1790, encontramos varias acepciones: 
 
«Pere-Maître. El padre maestro de los novicios. Δ Petit-maître. Petimetre: pisaverde, caballerete.»
«Petit-Maître. Petimetre; el joven que cuida demasiadamente de su compostura.» 
«Plumet, s. m. Plumage; el penacho de plumas que se pone por adorno en los sombreros Δ Galancete; pisaverde; petimetre Δ Ganapan que en los puertos de la ciudad de París lleva en la cabeza los sacos de carbón.» 
 
 
Desde el antiguo Gremio de zapateros hasta el proyecto de limpiabotas, pasando por la “Petimetría”, llegamos al final de este trabajo en el que no han faltado preciosas imágenes del pasado; costumbres de la sociedad de entonces; nombres de algunos zapateros y los lugares donde ejercían su profesión. 
 
En cuanto a los limpiabotas debemos esperar hasta el siglo XIX, que es cuando comienzan a formar parte de la urbe matritense. Eso lo veréis en el siguiente artículo que ahora se encuentra en proceso de investigación. Mientras tanto, recrearos con esta bonita estampa de una decimonónica “boutique de décrotteur”. 
 
"TABLEAUX DE PARIS. / Aux Arts réunies, Passage Panorama, Boutique de Décroteur, Madame au Bureau, Garçons / Elégans, Abées, Militaires, les Journeaux" (Entre 1814 y 1831) 
Opiz ou Opitz, George Emmanuel, dessinateur 
Número de inventario: D.8569 
CC0 Paris Musées / Musée Carnavalet – Histoire de Paris





Bibliografía y Cibergrafía

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[1] MESONERO ROMANOS, Ramón. El Antiguo Madrid, paseo Histórico-anecdótico... Madrid, 1861, pág. 194

[2] MENDO CARMONA, Concepción. La industria del cuero en la Villa y tierra de Madrid a finales de la Edad Media. Espacio, Tiempo y Forma. Serie III, H.^ Medieval, t. 3, 1990, págs. 181-211.
 
 
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Historia Urbana de Madrid
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