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domingo, 13 de marzo de 2016

Historia de un fiasco. El monumento a Cervantes. Concurso de anteproyectos. Madrid, 1915

Y llegó el año en que se hizo tangible aquella idea surgida en 1905 de construir un monumento a Cervantes para conmemorar el III Centenario de su fallecimiento. El presente capítulo trata de los anteproyectos que entraron en concurso -nada menos que cincuenta y tres-, y algunos otros asuntos relacionados con este tema.
"Es colosal, verdaderamente colosal. Viendo esos proyectos se obtiene la impresión de que el genio, a través de los siglos, se agiganta, pues el genio de Cervantes ha estimulado el de los autores de esas obras maravillosas, jóvenes en su mayoría."
Eduardo Dato Iradier, 1915





Monumento a Cervantes
CONTENIDO: PRIMERA PARTE (1905-1913) - SEGUNDA PARTE (Enero-Mayo, 1914) - (Junio-Diciembre, 1914) - TERCERA PARTE: Concurso de anteproyectos (1915) - Los elegidos (1915) - CUARTA PARTE: Cien años del monumento nunca inaugurado (1916-2016)

Después de diez años todo continuaba igual; ni monumento, ni la organización de una fiesta a nivel mundial. Todo eran palabras y buenas intenciones.

Incluso la cesión de los terrenos de la Plaza de España por parte del Ministerio de Guerra traían de cabeza a Gobierno y Ayuntamiento. En este sentido, viendo lo mucho que se dilataba ese trámite, en el Senado se discutió la posibilidad de emplazar el monumento en la Plaza de Cánovas del Castillo, con lo que la fuente de Neptuno se vería tan amenazada como lo había estado la de Las Cuatro Estaciones (Apolo).  Afortunadamente el presidente del Consejo de ministros, Sr. Eduardo Dato Iradier, siguió apostando por la Plaza de España.

Ese mismo año de 1915 llegaba la primera adhesión a la cuestión del pueblo sefardí en su deseo de participar en el III Centenario de Cervantes. El doctor Ángel Pulido Fernández, gran defensor de ese pueblo y creador de la "Unión Hispano-Hebrea" (1910) manifestaba que haría todo lo posible para que "los hijos expatriados", amantes de la lengua de Cervantes, formasen parte de las naciones invitadas a la gran celebración.


Madrid, 1915
Concurso de anteproyectos
Por fin, los últimos días de febrero anunció el Sr. Eduardo Dato Iradier que en la primera quincena del mes de marzo se publicaría el decreto para el concurso de anteproyectos del monumento a Cervantes.
No ocurrió la primera quincena sino la segunda. La mañana del 29 de marzo el presidente del Consejo de ministros despachó con el rey y puso a la firma el anunciado decreto.

La exposición que hacía Eduardo Dato era clara y cargada de contenidos:
"Teniendo en cuenta muy especialmen­te que las líneas generales de la obra y el carácter de la misma han de sujetarse á un pensamiento que revele cumplida­mente la gloria de aquel á quien se con­sagra y lo que representa en la Historia de las Letras españolas, el monumento á Cervantes ha de ser, sí se concibe con­forme á su índole, distinto de cuantos aquí hasta ahora se han erigido, y que, por consiguiente, en lo que á la concep­ción se refiere, conviene determinar el pensamiento engendrador por virtud del cual tenga la alta significación que ha de ostentar y que en su aspecto debe preva­lecer."
Indicaba Dato que, lejos de cohibir la inspiración artística, el conjunto escultórico no sólo debía rendir tributo al escritor sino también al genio de su obra, que había llevado a que en todo el mundo se llamase al castellano la lengua de Cervantes.
"No podrá, pues, el artista limitarse á la agrupación más ó menos feliz de unas cuantas figuras, por correctas que sean sus líneas, por admirable que sea su mo­delado, es preciso que de algunas de ellas ó del conjunto de todas se desprenda el pensamiento qué glorifique á Cervantes, personificando en él la mayor nobleza del ingenio español y el más alto grado de belleza á que llegó la lengua caste­llana.
El arte es ante todo y sobre todo for­ma; pero en este caso, de la concentra­ción de la forma ha de surgir la idea; no puede alzarse á Cervantes un monumen­to de primor exclusivamente material y externo: la piedra y el bronce han de hablar á la inteligencia tanto como á los ojos."

Y eso expuso a don Alfonso XIII, quien tuvo a bien firmar el decreto publicado en la Gaceta del 30 de marzo (Madrid, 1915. Nº. 89, pág. 936)


 


Junta central del Centenario
Resuelta la papeleta del monumento, la Junta encargada de organizar el III Centenario continuó a su ritmo, creando nuevos premios y concursos.
Así, en una sesión celebrada en junio habían acordado que se prorrogase hasta el 30 de septiembre el plazo para presentar los proyectos definitivos del monumento, además de otras cuestiones para las que fue creada una Comisión permanente, compuesta por los Sres. Dato, Prast, Silvela, Rodríguez Marín y Pérez Minguez.

Esas otras cuestiones eran:
Que se realizase un concurso para premiar la música de un himno a Cervantes.
Que al concurso para premiar tres cuadros al óleo de asuntos cervantinos, que se anunciaría en breve, se añadiese otro de grabados y dos de escultura.
Que se celebrase en abril del año 1916 una Exposición bibliográfica cervantina en la Biblioteca Nacional.
Que se pidiese a todas las dependencias oficiales una relación circunstanciada de los objetos que poseían y podían ser útiles para la Exposición.
Que se encargase a D. Bartolomé Maura los trabajos preliminares para la acuñación de una gran cantidad de monedas de oro de 25 pesetas, de curso legal, que llevasen en el anverso el busto de D. Alfonso XIII, y el de Cervantes en el reverso.


Real decreto de 27 de julio
Muchos de los temas tratados por la Junta central del Centenario serán incorporados al Real decreto publicado en la Gaceta del 29 de julio.
Se trata de un documento muy extenso que pueden consultar en el siguiente enlace: GACETA DE MADRID, 1915


Concurso en marcha
El día 26 de agosto La Correspondencia de España publica el siguiente anuncio:



Peticiones de los artistas
Enseguida aparecieron los cuestionamientos por parte de los artistas. Solicitaban a la Comisión organizadora de la exposición tuviesen presente los espacios en los que se dispondrían los trabajos. Se estaba pensando realizar la exposición en el antiguo Museo de Ultramar de El Retiro (Palacio de Velázquez).
A estos efectos creían conveniente distribuir las obras por orden de inscripción, sorteo, tamaño, etc., indicando que su mayor preocupación era que los anteproyectos no se perjudicasen los unos con los otros, y que todos pudieran ser observados con comodidad desde distintos ángulos.
Por otra parte, habiéndose señalado una fecha de entrega para los dibujos, planos, etc., debía tener en cuenta el margen necesario para armar los proyectos -casi todos de gran tamaño-, y repasar las juntas de las piezas.

El 15 de septiembre una Comisión de pintores, escultores y arquitectos se reúne con el presidente del Consejo de ministros para plantear estos temas y solicitar se amplíe el plazo de entrega de anteproyectos a finales de noviembre. El Sr. Dato Iradier ofreció estudiar el asunto del aplazamiento, manifestando que en ningún caso debía afectar a la celebración del Centenario, cuya fecha no podía aplazarse.


Dictamen de la Junta del Centenario
Poco después, el día 20, la Junta del Centenario desestimaba la propuesta de los artistas y así se lo informaba al presidente Eduardo Dato, con un argumento de peso: allá se apañen.
Se confirmaba entonces el día 30 de septiembre como fecha máxima de entrega, concediendo tres días para instalar las obras.
El día 5 de octubre, de no mediar ningún impedimento, sería inaugurada la exposición y los trabajos quedarían expuestos durante seis días.


Montaje de la exposición
Se hizo esperar diez años, pero por fin llegó el día en que cincuenta y dos monumentos, realizados por prestigiosos artistas y arquitectos, homenajeaban a Cervantes, a su obra y a la lengua castellana.
Las veintiuna salas del preciso palacio del antiguo Museo de Ultramar no fueron suficientes para albergar tanto ingenio, muy a pesar de haber compartido sala algunos de los anteproyectos. Entonces se habilitó el Palacio de Cristal, donde fueron montados los proyectos del duque de Tovar, de Capuz y su compañero de Jorote, entre otros.
Quedaba así preparada la exposición en los dos preciosos palacios de El Retiro.

"MADRID- Palacio de Velázquez en el Retiro"
© mcu-IPCE-FPH
Archivo RUIZ VERNACCI - VN-20269
J. Laurent y Cía.
(Entre 1880 y 1900)
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

"MADRID- Exposición de Filipinas de 1887. Palacio de Cristal Parque del Retiro"
© mcu-IPCE-FPH
Archivo RUIZ VERNACCI - VN-01566
J. Laurent y Cía.
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


30 céntimos
La exposición quedaría abierta al público durante seis días y para visitarla se cobraba entrada.
El precio del "billete" era de 30 céntimos y permitía la visita de los dos palacios. Lo recaudado estaba destinado a engordar las arcas de la suscripción abierta para el monumento en el año 1905.


Inauguración 
El 5 de octubre, sin la solemnidad acostumbrada en ciertos eventos, quedó inaugurada la Exposición de anteproyectos para el monumento a Cervantes.

ARCHIVO HUM
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


A las doce de la mañana, Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, acompañados por la infanta doña Isabel y la señorita de Beltrán de Lis, el marqués de la Torrecilla y la duquesa de San Carlos, llegaban al Palacio de El Retiro. Allí eran recibidos por el presidente del Consejo de ministros, Sr. Eduardo Dato Iradier, el alcalde de Madrid, el subsecretario de Instrucción pública, Sr. Jorge Silvela, y los señores Rodríguez Marín, Sánchez de Toca, Pérez Mínguez, Rodríguez Aurioles, Ortega Morejón, la escritora doña Blanca de los Ríos y un importante grupo de artistas.

© BNE
La Ilustración Artística, 1915
ARCHIVO HUM
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

© BNE
Telegrama, 1915
ARCHIVO HUM
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

© BNE
Nuevo Mundo, 1905
Foto: Campúa
ARCHIVO HUM
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Los reyes recorrieron las instalaciones y visitaron cada uno de los cincuenta y tres monumentos a escala. En todos ellos se detuvieron, elogiando el trabajo de los artistas. El rey comentó a Dato que el Estado debía adquirir todos los proyectos no premiados para instalarlos en el Museo de Arte Moderno, pues, en palabras del monarca:
"Lo sensible es que cuando el concurso se resuelva los bocetos desaparezcan o se dispersen. Mi deseo sería conservarlos reunidos en el Museo de Arte Moderno. De este modo una exposición tan cabal de arte español no se perdería. Porque en otras exposiciones hay obras cuyos méritos pueden apreciarse con relación a otras. Pero en ésta no hay ninguna que no sea digna de atención."

Una hora y cuarenta minutos duró la visita de los reyes, quienes marcharon muy satisfechos. Acto seguido la exposición quedó abierta al público y por la tarde el Jurado comenzó su labor de elección del mejor proyecto.

© BNE
Nuevo Mundo, 1915
Foto: Campúa
ARCHIVO HUM
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325



El Jurado
El Jurado estuvo compuesto por diez académicos de la de Bellas Artes, dos de la Española, dos de la de Historia, y el Comité ejecutivo del Centenario, encargados todos ellos de elegir los tres mejores anteproyectos, dignos de recibir la cantidad de 11.666,66 pesetas como premio. En total fueron 23 doctos señores.


Los anteproyectos
Interesantísima fue la participación de escultores, arquitectos y decoradores. Cabe destacar que algunos artistas concursaron con más de un proyecto; algunos lo hicieron en solitario o formando un colectivo, como el caso del proyecto denominado "del bloque"; otros escultores eligieron trabajar en proyectos de varios arquitectos, y a la inversa. En total, como hemos comentado, se presentaron a concurso cincuenta y tres anteproyectos.

NOTA:
La lista de artistas no es coincidente con el orden de aparición en el vídeo

Muchos de estos proyectos, además del boceto a esquela, incluían dibujos, planos y Memorias. De estas últimas aún se conservan varias en la Biblioteca Nacional de España y otros archivos. Curiosamente la mayor parte de las Memorias estaban impresas y con tiradas importantes.

Sobre estos documentos nos cuenta D. Moisés Bazán de Huerta:
"No nos consta el volumen de las tiradas, pero cabe suponer que serían ediciones reducidas, para hacerlas llegar no sólo al Jurado, sino a personajes influyentes o a los críticos de prensa, y ganarse con ello un protagonismo o un estado de opinión favorable. En cualquier caso, la prioridad era convencer al tribunal completando la maqueta, y al menos en el caso de Elicio González y José Gallardo lo presentado fue un documento único, escrito a mano, en tinta y con una cuidada grafía. Algunas memorias a las que no hemos tenido acceso también debieron difundirse en su momento, pues las notas de prensa reproducen en ocasiones sus contenidos.
Básicamente se trata de opúsculos de formato pequeño o medio, con calidad desigual. La portada suele tener un color y tratamiento diferente y las hojas pueden ir grapadas o cosidas. Algunos contienen sólo el texto escrito, aunque lo habitual es incluir de una a cuatro fotografías en blanco y negro, reproducidas o pegadas, mostrando vistas globales y parciales del boceto. De los consultados, tan sólo uno, el firmado por Delgado Brackenbury y Traver, contenía además dibujos con el diseño general de sus propuestas. Éstos editaron además su Memoria en Sevilla, mientras la gran mayoría fueron estampadas en Madrid, haciéndose constar la imprenta y su dirección.
En la mayor parte figura primero el nombre del arquitecto, aunque no siempre es así. Es el caso, entre otros, de Luis Franco, Francisco Ridaura, Manuel Delgado Brackenbury o Gabriel Borrás, presentándose estos dos últimos con doble proyecto. Situaciones peculiares son también las de Tomás Mur Lapeyrade, Francisco Escudero y Francisco Roca, quienes firman solos, asumiendo ambas facetas creativas, las de arquitecto y escultor.
Bajo el título general de Anteproyectos, las memorias más concisas y modestas (sirvan las de González y Gallardo, Lorite y García, Laredo y Sentenach) se reducen a unas 4 u 8 páginas. Pero en el otro extremo las hay muy ambiciosas (Buigas y Carbonell, 24 pgs., Carrasco y Cuartero, 28 pgs. o Delgado y Traver, 32 pgs.). La extensión de estas últimas facilita explayarse en la escritura y ahondar en las justificaciones iconográficas, siendo algunas especialmente prolijas y de redacción agotadora, incluyendo largas reflexiones e incluso citas del propio Cervantes." [1]

"Dos portadas de Memorias presentadas al Concurso."
© IFC - Moisés Bazán de Huerta
Universidad de Extremadura
ARCHIVO HUM
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


El siguiente vídeo muestra los anteproyectos instalados en las salas de los preciosos palacios de El Retiro. Las imágenes de los monumentos corresponden a los fotógrafos Alfonso, Pérez Romero y Vidal; las de los reyes visitando la exposición son de Campúa y las de los palacios fueron realizadas por J. Laurent en el siglo XX.






Humor madrileño
Abundaron los elogios, las críticas y la pincelada de humor que no puede faltar en el pueblo madrileño. Si bien todo lo expuesto en el vídeo merece nuestro aplauso, debemos reconocer que hubo proyectos excesivamente recargados, tachados de "arte reposteríl" por los críticos.
Haciéndose eco de esa definición y de la voz popular, el magistral dibujante Tovar lo plasmó en las páginas de El Imparcial.

Diálogo:
-Juraria que yo he visto en alguna parte una cosa parecida a eso.
-¿Ha estado usted por casualidad en la Exposición de proyectos de monumento a Cervantes?


Una prórroga
Como hemos comentado, durante seis días estuvieron expuestos los bocetos para ser visitados por los madrileños y, además, para que el Jurado determinase cuáles eran los tres mejores. Tarea complicada tuvo que ser porque, faltando un día para cerrar la exposición y dar un veredicto, el presidente y secretario del Comité del Centenario conferenciaron el día 10 de octubre con el presidente del Consejo de ministros solicitando un aplazamiento hasta el día 15.
Por su parte, la exposición cerró sus puertas el martes día 12 hasta el día 15. Una vez elegidos los finalistas, se reabriría al público el sábado 16 y domingo 17, con una reducción de 5 céntimos en el precio de la entrada.
La exposición quedaría clausurada definitivamente el lunes 18 de octubre.


*******

Dejamos a los señores del Jurado deliverando. Nos reencontraremos con ellos en la segunda parte de este capítulo.
Todos sabemos cuál fue el ganador, nada más darse un paseo por la Plaza de España para conocerlo; pero la elección no fue tan fácil.



Primera parte (1905-1913)

Bibliografía

[1] Bazán de Huerta, Moisés. EL CONCURSO DEL MONUMENTO A CERVANTES EN MADRID A PARTIR DE LOS PROYECTOS REDACTADOS Y SU FORTUNA CRÍTICA. El arte público a través de su documentación gráfica y literaria. (2004) Institución Fernando el Católico.

Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor.

En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2016) "Historia de un fiasco. El monumento a Cervantes. Concurso de anteproyectos. Madrid, 1915", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/ ISSN 2444-1325

Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación.
En todas las citas se ha conservado la ortografía original.

© 2016 Eduardo Valero García - HUM 016-005 CERVANTES IV CENTENARIO
ISSN 2444-1325

viernes, 10 de julio de 2015

Fototeca. Vista aérea del estanque de El Retiro.

En julio de 1930 los madrileños estaban como hoy, hablando del calor.
Pero la preocupación mayor del madrileño no era la temperatura sino el veraneo. Gran parte del pueblo tenía que pasar Agosto en la ciudad y conformarse con los espacios de recreo o los "aires frescos" de los paseos.

De todo esto hablaba el periodista Juan Ferragut [1] en un artículo para La Esfera de aquel año. De las pocas fotografías que ilustraban la crónica hemos querido elegir la más representativa, el estanque de El Retiro. Océano de mapamundi en pleno pulmón de la villa y corte; desahogo para los amantes de las playas; resignación del obrero y del más necesitado.



A pie de foto rezaba:
"Lugar deleitoso y aplaciente este del estanque de el Retiro para los madrileños que tienen que soportar lo que el tópico llama «rigores de la canícula». Las aguas de este remedo de lago sirven de refrigerio y solaz a los que sienten la nostalgia de las playas y las montañas. En el estanque puede correrse, dentro del cascarón de una barquilla, la aventura náutica, y en el bosque gozar el canto suave y acariciador de las frondas. El Retiro-sin hipérbole-reúne las dos apentencias que acucian al hombre ciudadano de estos días: el bosque y el mar."

Finalizaba el texto con la siguiente aclaración: "(Foto tomada desde un avión)".



Bibliografía
 [1] Ferragut, Juan. (1930) Momentos de Madrid. La melancolía de los que no salen de veraneo. La Esfera - Ilustración Mundial, XVII (863), 16-17.

Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor.
En todos los casos cítese la fuente: Historia Urbana de Madrid (2015) "Fototeca. Vista aérea del estanque de El Retiro", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/


· Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación. 
· En todas las citas se ha conservado la ortografía original.


© 2015 Eduardo Valero García-HUM 015-006 FOTOTECA
ISSN 2444-1325

jueves, 30 de abril de 2015

Monumento a Pérez Galdós. Parte 3: 1919, la inauguración

En la segunda parte de "Monumento a Pérez Galdós", que lleva por subtítulo "1918, Victorio Macho", conocimos el proceso de creación de la escultura que hoy podemos contemplar en el Parque de El Retiro. A través de las memorias del escultor palentino supimos un poco más sobre el Galdós humano y la amistad de ambos, nacida  en 1914 en Santander.

A finales del año 1918 Macho dará por concluida su obra. Galdós la visita, acompañado por Macho, Emiliano Ramírez Ángel y Andrés González Blanco. Poco después, la tarde del domingo 19 de enero de 1919 es inaugurada con algo de solemnidad.

Un día antes, el 18, se verificaba en Versalles la primera sesión de la "Conferencia de la Paz", compuesta por todas las naciones aliadas, para establecer y acordar las condiciones de paz que habían de imponer al vencido Imperio alemán. El presidente de Francia, M. Poincaré, inauguraba la asamblea con un discurso; las palabras finales del mismo fueron:
"Estáis reunidos para reparar el daño que hizo e impedir que se reproduzca.
Tenéis en vuestras manos el porvenir del mundo. Os dejo, señores, entregados a vuestras hondas deliberaciones, y declaro abierta la Conferencia interaliada para los preliminares de la paz."
 La Primera Guerra Mundial había acabado casi a la vez que Victorio Macho el monumento.

Hubo reapertura de Cortes el martes 21, con más afluencia de señorías que en otras ocasiones. Aquel día el ministro de Hacienda leía el proyecto de Ley para los presupuestos del Estado que habrían de regir desde el 1º de abril de 1919 hasta el 31 de marzo de 1920. Las cifras eran las siguientes:
Gastos: 2.056.065.605 pesetas
Ingresos: 1.648.800.068 pesetas 
Las cantidades arrojaban un déficit de 406.265.537

Más tarde en el tiempo, el 17 de octubre, Alfonso XIII inaugurará los primeros 3,5 kilómetros de la línea del Metro madrileño. Pero esa y otras historias no tienen cabida en la que hoy contamos.
Comenzamos, pues, la última parte de la historia del monumento a Pérez Galdós, con detalles sobre la inauguración y acontecimientos posteriores.




sábado, 18 de abril de 2015

Monumento a Pérez Galdós. Parte 2: 1918, Victorio Macho

"En aquella época juvenil conocí a Galdós. El fue para mí un motivo más de aliento y orgullo, porque don Benito me quiso como a un nieto. Es tan interesante como oportuno decir aquí que el glorioso escritor era tan sencillo como los campesinos de mi Patria, y muchas veces me lo recordaba al contemplarle; sólo a través de su frente y su mirada homérica se percibían los destellos de su genio creador." [1]



Finalizaba la primera parte de Monumento a Pérez Galdós en "San Quintín", residencia de Galdós en Santander. Allí nacerá la idea del monumento del Parque de El Retiro, pero no como un proyecto sino como sentimiento del cariño profesado por el joven escultor Victorio Macho hacia el glorioso Galdós, a quien solía llamar "abuelo".
"En época ya remota de mi juventud hice el busto de Galdós. Iba por las mañanas a su finca de San Quintín, junto a la playa de la Magdalena, frente a la bella bahía santanderina y el fondo arcádico de la entrada del río Cubas." [2]

Aquella "época ya remota" en la que en sus "Memorias" Victorio Macho ubica en el tiempo la ejecución del busto bien podría ser las postrimerías del año 1914 o el inicio de 1915. La amistad de Galdós y Macho había comenzado en Santander, cuando estalló la primera guerra mundial.
Quizá en mayo o principios de junio de 1915, Macho da por finalizada la escultura y la envía desde Santander a Madrid, donde se encontraba Galdós. El escritor contesta a Macho alabando la obra, la califica de admirable, y le avisa que iba a ser publicada en portada de la revista "La Esfera", para darle la importancia que merecía. Y así fue; en el número del 12 de junio aparecerá en portada, y a todo color, el busto de Galdós realizado por Macho en "San Quintín".




El joven escultor atenderá los deseos de Galdós y viajará a Madrid; para ello modelará varios bustos que le pagarán a plazos, y al lograr reunir la triste suma de 500 pesetas se embarcará en un vagón de tercera clase rumbo a la Villa y Corte.
"Volví a ver al glorioso anciano, quien me cobró sincero cariño y a quien pagué con una fidelidad de mastín castellano metamorfoseado en artista. Fue tan generoso y paternal conmigo, que si no aparecía por su hotel, redactaba a su criado una breve epístola diciéndome: «Amigo Macho, tenemos mucho de qué hablar.»" [2]
Poco después Victorio Macho se instalará en Madrid, en un estudio ubicado en la plaza de las Vistillas desde donde podía observar "el soberbio palacio Real, construido con esa bella piedra de Colmenar, que entona tan bien con la luz del cielo madrileño, y a la izquierda el maravilloso fondo del río Manzanares y la Casa de Campo, El Pardo y la sierra guadarramera." [2]

Desde allí se dirigía Macho a visitar a Galdós en su casa de Hilarión Eslava, donde era recibido por el egregio escritor sentado en su butacón, con las piernas cubiertas por una manta y fumando, siempre fumando. El humo del tabaco deslucía toda la estancia, dejando vislumbrar al fondo un ventanal de vidrieras emplomadas donde rezaba: "Ars, Natura, Veritas". Prescindiendo del tabaco, tanto la figura del anciano sedente como la leyenda formarán parte del monumento.

miércoles, 9 de julio de 2014

Un día de 1898 en el Parque de El Retiro


En estos recuerdos de papel se tratan de forma muy somera algunos espacios del Parque de El Retiro hoy casi desaparecidos o sin uso. También curiosidades y otros asuntos que bien podríamos desarrollar por separado y de forma más extensa -cosa que no dudamos en hacer- pero más adelante y en una serie de artículos que estamos preparando.


Un día de 1898 en el Parque de El Retiro
Introducción
Mañana soleada del mes de julio en el Madrid decimonónico. Es el año de 1898 y la ciudad ya cuenta con más de medio millón de almas. Es el tiempo de los ensanches, el nacimiento de barrios y las reformas. Época de novedosos mercados, estaciones ferroviarias y elegantes edificios; uno de ellos, el recién estrenado Ministerio de Fomento. Magnífica mole de puro arte lindando con el regio, por ser de reyes, Parque de El Retiro.

Fotografía del Ministerio de Fomento hacia 1906.
Sello en hueco con las iniciales "JL" en margen inferior derecho.
Papel fotográfico sepia, Albúmina 29 x 36 cm
© Museo de Historia Inv. 2001/38/13

miércoles, 5 de marzo de 2014

Recuerdos de papel. Inauguración del monumento a Ramón de Campoamor en El Retiro




Decía el periodista Ricardo J. Catarineu en el artículo Recuerdo de Campoamor publicado en la columna de Actualidad de La Correspondencia de España del 19 de febrero de 1914:

"En el Retiro, en la avenida izquierda del paseo de carruajes y ya cerca del invernadero, fué ayer descubierto y entregado á la solicitud del Ayuntamiento de Madrid, el monumento dedicado á enaltecer la memoria de Campoamor. En otro país, acto semejante en loor de escritor tan insigne hubiera revestido quizás las proporciones de verdadero homenaje nacional. Aquí el suceso ha pasado punto menos que inadvertido, y la mayoría de las gentes dedicará preferente atención á otro asunto cualquiera. No importa. La gloria de Campoamor está bien cimentada. Nada puede destruirla. De la España de nuestros tiempos será su recuerdo una de las contadas cosas que sobrevivan y perduren."

En efecto, el día anterior, miércoles 18 de febrero de 1914, a las cuatro de la tarde, quedaba inaugurado el monumento en homenaje al insigne poeta Ramón de Campoamor, quien había fallecido en Madrid el 11 de febrero de 1901.



Además de los señores que componían la Comisión del monumento, encabezada por el Sr. González Besada, asistieron a la ceremonia los hermanos Álvarez Quintero, el secretario del Ayuntamiento el concejal Sr. Mesonero Romanos, el teniente alcalde Sr. Herrera, el marqués de Valdeiglesias, el Sr. Vicenti, director de El Liberal, el ex ministro Sr. Cortezo, el senador señor Zavala, el ex diputado Sr. Moral, Ramón Campoamor y Ramón Valdés Campoamor, sobrinos del poeta, y Lorenzo Coullaut-Valera, autor del grupo escultórico.

El Sr. González Besada, presidente de la Comisión del monumento, pronunció un breve discurso haciendo entrega del monumento al Ayuntamiento de Madrid, y a que el alcalde, en otro discurso pronunciado como contestación al primero, dio las gracias en nombre del Municipio, ensalzando ambos oradores a aquel gran poeta. Al finalizar la ceremonia todos los allí presentes firmaron un acta.

La Comisión del monumento
Además del presidente de la Comisión, Sr. González Besada, los Sres. D. Ezequiel Ordóñez y su hijo D. Mariano, subsecretario de Hacienda; D. Jacinto Octavio Picón y don Ramón Valdés Campoamor, sobrino del poeta.

Monumento
En el monumento aparece Campoamor, representado en la última edad de su vida, sentado en un banco. Descansan las manos cruzadas, y toda la figura del poeta, en una sencilla actitud de reposo.
A su lado, Rosa, Rosaura y Rosalía, la mujer que Campoamor cantó en su poema en los tres momentos de su vida, son tres bellas figuras en las que Coullaut-Valera puso gran parte de su inspiración.
A ambos lados del monumento, y sobre pequeñas columnas de mármol, quedan representados en bronce «El gaitero de Gijón» y el grupo del cura campesino y la protagonista de «¡Quién supiera escribir!».
El monumento sólo tiene como inscripción el nombre del poeta, y las fechas de su nacimiento y de su muerte.
La obra, realizada en mármol y bronce, mide 4 metros de altura por 2,36 de ancho.



Ubicación
El grupo escultórico está ubicado en el Paseo de Fernán Núñez del Parque de El Retiro.




Agradecimientos
Nuestro especial agradecimiento a D. Carlos Viñas Valle, quien en varias ocasiones a cedido sus fotografías para nuestros artículos. Excelentes obras y de gran calidad que pueden ver y disfrutar en su portal de flickr




© 2013 Eduardo Valero García - HUM 014-003 RECUPAPEL


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viernes, 8 de noviembre de 2013

Recuerdos de papel. Amadeo Vives en El Retiro





Pasos y más pasos andados y desandados sobre otros muchos del pasado. Caminos ya transitados por millones de historias. Situaciones repetidas una y otra vez en distintos tiempos; con otros lenguajes, otros olores, y la estética marcada por el correr de los siglos.
¿Quién no ha reposado una vez en el Parque de El Retiro? ¿Quién no lo ha hecho en este mismo sitio? Allí donde el maestro Amadeo Vives conversó un día con su hijo, José Vives Giner. Un instante en la vida del compositor que nos observa desde su hoy.

Fotografía de Campúa. La Esfera, 1914


Es una tarde de junio de 1914. Pocos días antes, el 28 de mayo, se había estrenado "Maruxa" en el Teatro de la Zarzuela, composición de Vives con libreto de Luis Pascual Frutos que obtuvo un gran éxito. Primero concebida como zarzuela, se estrenará como ópera en el Teatro Real el 1 de mayo de 1915, sin conseguir el rotundo éxito de su original.





El próximo 18 de noviembre se cumplirá el 137 aniversario del nacimiento de Amadeo Vives.
Falleció en Madrid el 2 de diciembre de 1932.



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jueves, 7 de noviembre de 2013

Recuerdos de papel. La nevada de 1914 en el Palacio de Cristal





De papel pintado eran las paredes del gabinete de Cipriano. Al menos eso se intuía debajo de la inmensidad de libros, cuadros y fotografías. Recargado y solemne rincón profusamente decorado, como marcaban la moda y los gustos de otra época. Metros cuadrados plagados de recuerdos y contrastes. Atmósfera viciada de añejo y pesados cortinajes devorando la claridad del día.

En aquel espacio galdosiano de canicular penumbra, destacaba entre todas las cosas la más reciente fotografía. Grupo de jóvenes patinando sobre el helado estanque en los que, al menos, figuraban tres componentes de la familia. Imagen poco habitual del Palacio de Cristal del Parque de El Retiro capturada el 17 de enero de 1914 durante una de las mayores nevadas registradas en Madrid.

Hubo otras anteriores, y también posteriores a la citada fecha; pero ésta era especial, única, necesaria para el recuerdo. En el centro de la composición "el Julián", y más allá "la Dorotea" y "la Jacinta", famosos todos ellos por ser página de revista. Ese era el concepto que de la fama tenía el abuelo Cipriano.

Fotografía de Salazar. La Esfera, 1914




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martes, 5 de noviembre de 2013

Recuerdos de papel. Estanque de El Retiro sin Alfonso XII






Antiguo embarcadero de El Retiro contemplado por un madrileño de finales del XIX. 
Edificio de tres cuerpos construido en madera por capricho de Fernando VII, con proyecto de D. Isidro González Velázquez, allá por el 1830. 
Simulación de pagoda china por los tres tejados que coronaban su silueta, al que el pueblo quiso denominar, para darle cierto caché, de estilo "chinesco".  
El cuerpo central, que como se ve en la fotografía era mayor a los otros, albergaba un restaurante en planta hexagonal donde acudían señoras de polisón y capotitas menudas, y caballeros de pantalones acampanados, patillas alfonsinas y cabelleras rizadas a tenacillas. Espacio de recreo en el que no se despachaban "bocks" de cerveza, vermú, ni bocadillos, sino sopas de mojicón en chocolate. Estampa del romanticismo madrileño de hermosa prosa y no pocos suicidios
Agua mansa la del antiguo estanque, casi un espejo, donde quedará reflejará en el siglo XX la estatua ecuestre cincelada por Benlliure para honrar a don Alfonso XII. 
Al fondo, ajeno a todo, el Palacio de Velázquez asoma su bóveda principal de hierro y cristal, artístico ejemplo de la segunda revolución industrial española.





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