domingo, 27 de octubre de 2013

Recuerdos de papel. Futura plaza de Jacinto Benavente

El madrileño de ayer nunca pudo imaginar el aspecto actual de la plaza de Jacinto Benavente. El madrileño de hoy no sale de su asombro al contemplar la fisonomía de la plaza en una fotografía publicada por la revista Crónica en el año 1935.

Espacio de Madrid que fue plazuela de La Leña; recuerdo de montones de madera acumulados por los comuneros madrileños para defensa de las tropas imperiales que venían de Alcalá. Más que nombre era mote, lo mismo que el de la calle de Carretas; aunque este último se quedó para siempre como nombre de la emblemática vía.

CRÓNICA, 1935
© 2013 Eduardo Valero García-HUM 013-009 RECUPAPEL
© 2013 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Momento congelado en el tiempo donde se interrumpe el fragor de la piqueta. Retrato de ruinas con el edificio de la Compañía Telefónica asomando la cabeza. Remembranzas de Pedro de Répide y otros madrileñistas. Punto invisible donde hoy atiende su labor con meritoria concentración el barrendero de Félix Hernández García y un crucero recuerda a los peregrinos que caminan a Santiago.

En la foto
A la izquierda muere la antigua Bolsa y Tribunal de Comercio, en la rinconada de la plaza que después de la de Las Leñas se llamó de la Aduana Vieja. Ampliación de la anterior, según propuesta de D. Ángel Fernández de los Ríos en su plan de reformas de Madrid, allá por el año 1869. Desaparecían entonces algunas casas que estorbaban en el trazado, y emblemáticos establecimientos como el Horno de San José, cuyos torteles nada tenían que envidiar, y se igualaban en fama, a los hojaldres de Mesón de Paredes, las ensaimadas de la Mallorquina y las pastas de Majaderitos.
Muere también la casa de los caldos y gallinas asadas, que tenía una entrada por Carretas y otra puerta, de las que se llamaban de Vicaría, por la plaza de La Leña, justo al lado de uno de un puesto de librería de viejo.

A la derecha desemboca la calle de Carretas, donde una vez estuvo el Teatro Romea, y casi frente a él un edificio que es entrada a las plazas del Ángel y Santa Ana, muy cercano a la desaparecida Lonja del Almidón. Ese edificio perdura. Todo lo demás que se ve a la izquierda es hoy Centro Gallego. Singular mole más propia del Madrid moderno que desentona en esta zona, antigua urbe comercial y financiera.

©GOOGLE MAPS
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© 2013 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-009 RECUPAPEL
ISSN 2444-1325


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