sábado, 14 de septiembre de 2013

Madrid, 14 de septiembre de 1913


Hace cien años en Madrid...


  Domingo 14  

Máxima    16,9º
Mínima    5,7º


Tal día como hoy del año 1913 eran noticia:
Descienden notablemente las temperaturas mínimas en Madrid.
Coplas del domingo, por Antonio Casero - Las fuentes que menciona Casero (Del Cerrillo-Fuentecilla) - Juegos Olímpicos - Mitin en el Teatro Barbieri - El viaje del presidente de Francia


1913
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Coplas del domingo, por Antonio Casero
El Heraldo de Madrid de este día de hace cien años, Antonio Casero dedicaba sus elocuentes coplas al lector madrileño y la titulaba "Dar de beber al sediento"

—Chiquilla, coge el botijo
y ve a la fuente por agua,
y vente pronto, que tengo
una sed que m'achicharra;
ve a la fuente del Cerrillo,
que está fresca y está clara,
y la llenarás más pronto
que en la Fuentecilla; anda,
y ten cuidao con lo c'haces,
y no seas loca, muchacha,
que por las esquinas rondan
los mozos a las chávalas,
igual que lo gavilanes
buscan palomitas blancas.
Cuidao te digo, chiquilla;
líbrate bien de esos raspas,
que te pedirán amores,
que suelen ser de jonjana,
y avivarán tu inocencia
con sus melosas palabras;
que hoy el amor de los hombres
va por veredas mu malas;
hoy no es el amor tan puro
como en mis tiempos, muchacha;
tú, llena tu botijito,
y te lo pones con gracia
en la cadera y caminas
haciéndote la lilaila,
y si se te acerca un guapo,
no le mires a la cara,
no te convenzan sus ojos
mucho más que sus palabras
y sin que tú te des cuenta
se apodere de tu alma;
que tú eres una panoli
sin malicia ni pestaña,
y pa una tonta hay cíen listos
pa ver de cómo,la cazan.
Pisa bien por esas calles,
que no está la noche clara,
y si te caes pue romperse
el botijito, y es lástima;
tú, a lo tuyo; y si te sale,
un suponer, un cucala
que te florea y te dice
"¿Me da usted un sorbito d'agua?",
contesta: "La llevo justa
pa una vieja más salada
que kilo y medio de anchoas;
amigo, ahueque usté el ala
y no se sienta marchoso
y paso, c'hay fuego en caga."
Alivia, y coge el botijo
y ve a la fuente por agua,
y vente pronto, que tengo
una sed que m'achicharra.
....................................
¡Y no viene esa chiquilla!...
¿Se habrá olvidao de mi plática?...
Sí, justo; por allí asoma;
pero chica, ¿qué te pasa?
¿Por qué has tardao? Di, contesta;
¿qué te ocurre? Dime, habla.
—Pos que, s'acercó un muchacho
y me dijo: "Oye, muchacha:
¿me quies dar una gotita
pa que me refresque el alma?"
"La llevo justa", le dije.
"Chiquilla, no seas mala",
repuso; "mia que es pa un pobre
que por tu querer s'abrasa."
"Dios le ampare a usté, hermanito."
"Pero ¿me niegas el agua
con esos ojos de virgen,
y esa boquita gitana?
Dame el cacharro, paloma,
que si está como tu cara,
de pura y fresca, te juro
que me estaré una semana
bebiendo la del Cerrillo,
por ser la que a ti te agrada."
—¿Y qué?
—Na, lo que sucede:
que a mí me dio mucha lástima
y que se bebió el sorbito,
y que, na, con estas danzas
se cayó el cacharro al suelo...
—¿No te lo dije, muchacha?
—Sí; pero vino el demonio...
y me olvidé de su plática..
—¡No sabes lo que es el mundo;
ya lo sabrás con la práctica!
—Y usté no sabe, señora,
lo rica que sabe el agua
cuando la pide un sorbito
un chaval a una chavala.



Las fuentes que menciona Casero
En estas graciosas coplas que nos dedica Caseros habla de dos fuentes madrileñas.

Fuente del Cerrillo
En el "Plano de la Villa y Corte de Madrid", de D. Fausto Martínez de la Torre y D. Josef Asensio, publicado en el año 1800, se denomina esta fuente como "del Cerrillo del Rastro".
En el plano de D. Pedro de Txeira, del año 1656, aparece indicada con el número 66 y denominada "Fuente del Rastro".


Cerca de la fuente estaba la cruz del Rastro (visible en el plano), que es donde hoy se sitúa la estatua del héroe de Cascorro, Eloy Gonzalo García.  [Ver "De Tapón del Rastro a Plaza de Salmerón"]




La Fuentecilla
En la "Guía de Madrid, Manual del madrileño y del forastero", de A. Fernández de los Ríos, publicada en el año 1876, se hace referencia en la página 419 a la "Fuente de Toledo".
Dice el autor: "Está en la embocadura de la calle de Arganzuela; sobre un zócalo se hallan colocados un grifo y un oso aludiendo a los blasones madrileños; sienta sobre el zócalo un cuerpo cuadrangular decorado con un frontón triangular; en cada uno de los lados hay escudos de armas y en el que mira a la calle de Toledo una lápida con la dedicatoria del Ayuntamiento a Fernando VII el Deseado, inscripción que hace tiempo fue desapareciendo: sobre este cuerpo hay un león con las garras en los dos hemisferios. El Sr. Mesonero califica esta fuente de otra página del arte moderno, es decir, del arte en los primeros años del reinado de Fernando VII."



En las "Escenas Matritenses" de D. Ramón de Mesonero Romanos, durante un diálogo que mantiene el autor con un pariente llegado de Mairena (Capítulo titulado "La calle de Toledo") se hace una referencia cómica a la fuente:
"[...] Con estas y otras voces, la continua confusión y demás, mi primo se atolondró de modo que le perdí de vista y tardé largo rato en volverle a encontrar. Por fin pude hallarle, que estaba parado delante de la fuente nueva.
-¿Qué haces ahí parado? le pregunté con algún ceño.
-Qué he de haser, hombre; estoy recordando todo el Buffon a ver zi zaco en limpio qué animalejo ez eze que está ahí ensima. -Majadero, ¿no conoces que es el león?...-
Como no lo dise el letrero... -Vamos, vamos."

Qué madrileño no conoce la graciosa tonadilla de la zarzuela "La blanca doble" (1947), que canta así a la "mejor agua que se bebe en Madrid":

Chula
Con el "boti" en la cadera
va la Patro por agua a las tres,
que a esa hora toma su novio
el tranvía de Carabanchel.
El la pide de agua un buchito
y ella aplaca con gusto su sed.
Y en el "boti" él bebe a morro
porque a chorro no sabe beber.
Un chulo de Arganzuela
me vino el botijo a pedir
que se lo dé su abuela
que el agua que llevo es pa mí
Si llega este agüita ir beber
hay toros en Carabanchel
¡Agua de la fuentecilla!
pa las horas del querer
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Bebe a chorro muy despacio
sin cortar la digestión
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
El botijo pon en alto así
el pitorro sobre la nariz.

Chulas
¡Agua!

Chula
¡Agua de la fuentecilla!
La mejor que bebe Madrid.
...





Juegos Olímpicos
Es curioso que, volando aún sobre nuestras cabezas el "relaxing cup café con leche", hace cien años se publicase en "La Correspondencia de España", sección "Informaciones de Madrid", una carta del presidente de la Delegación Española del Comité Internacional Olímpico, señor marqués de Villamejor, dirigida a todas las Sociedades deportivas que existían en España. En la misiva el marqués pide que se prepare a los jóvenes deportistas para participar en los Juegos Olímpicos de París de 1914 y los de Berlín de 1916. Y agrega:

"...debemos demostrar que somos un pueblo de candidatos a la vida, no como nos juzgan, contándonos entre los pueblos muertos. [...] Unamos nuestro esfuerzo para que el nombre, siempre glorioso, de nuestra querida España se pasee triunfante por los ámbitos del mundo, celebrando la regeneración física en los torneos del sport y en las futuras olimpiadas."



Mitin en el Teatro Barbieri
Por la mañana se celebró un mitin en el Teatro Barbieri, organizado Partido Republicano Radical. A la izquierda, delante de la bandera, D. Hilario Palomero pronunciando un discurso.





El viaje del presidente de Francia
"El País" del día de hoy de hace cien años, publica el programa que se había preparado para la visita a España del presidente de la República francesa, M. Poincaré.
El día 7 de octubre, a las diez de la mañana, llegaría el tren presidencial a la estación del Norte. Estaría compuesto por un coche-salón del tren Real, varios de primera clase y un vagón restaurante.
Desde la estación iría el presidente francés al Palacio Real, donde ocuparía la habitación que había sido del príncipe de Battemberg.
Se celebrarían banquetes de recepción en el Palacio y en la Embajada de Francia. Una función de gala en el Teatro Real, cacería regia en El Pardo, y una excursión a Toledo. Faltaba por confirmar si visitaría El Escorial.
Poincaré visitaría el Museo del Prado, la Real Armería, el Colegio francés, y el Hospital de San Luis de los franceses.



Humor centenario

Diálogo:
Méndez Alanís. -¿No sabe usted que estoy dispuesto a acabar en Madrid con los escándalos y con el vicio?
El borracho. -Pero si esto no es vicio, señor director... ¡Si es costumbre!



Las fotos
En la fotografía el "Zeppelin L. I" que fue derribado por un fuerte huracán ocasionando la destrucción total del aparato, que cayó al mar. De las 21 personas que componían la tripulación, 15 perecieron.





Recetas de la bisabuela
PARA EL MES DE NOVIEMBRE (II)
Queso de cerdo
Una cabeza de cerdo. Cuatro pies. Dos orejas. Una lengua. Medio kilo de hígado.

Se pone todo esto en un barreño con bastante sal y se tiene cuarenta y ocho horas en la sal, cuidando de darle vueltas de cuando en cuando.
Transcurrido este tiempo se saca, se lava muy bien y se seca con un paño blanco.
En una cacerola se prepara un adobo con un litro de un buen vino blanco, litro y medio de agua, dos cebollas partidas, unos dientes de ajo enteros, un ramillete hecho con perejil, tomillo, albahaca y una hoja de laurel; se pone además un poco de orégano y bastantes granos de pimienta negra con dos clavos de especia. Cuando cuece este adobo se pone en él la cabeza, los pies, las orejas y la lengua; cuando la lengua ha dado un hervor, se saca, se la quita perfectamente la tela que la cubre y se vuelve á la cacerola. El hígado se añade cuando lo demás lleva cociendo dos horas y media porque el hígado necesita menos tiempo para cocerse. Sácase la cabeza, se deshuesa y se pica perfectamente y del mismo modo se sacan y se pican las orejas, los pies, la lengua y el hígado. Y a hemos dicho que estos picados deben hacerse en caliente.
Se prepara un molde forma de cuba, untándole bien de manteca y espolvoreándole de pan rallado. Se coloca bien apretado el picado que ha de estar sumamente mezclado; se pone encima una capa de un dedo de grueso de manteca de cerdo y por cima otra de pan rallado. Este queso se cuece al baño de maría en el horno, pero es preciso colocar entre el molde y el fondo de la cazuela unas trébedes ó cosa así, á fin de que con el demasiado calor no se pegue el queso al fondo del molde. Se come frío partido en lonchas delgadas. Para sacarle del molde se sumerge éste cinco minutos en agua hirviendo y se vuelca en seguida con facilidad. Ha de enfriarse completamente en el molde.

Coste aproximado, 6,50 pesetas.


Salchichón
Dos kilos de carne de vaca de .contratapa. Dos kilos de lomo de cerdo. Tres cuartos de kilo de tocino fresco.

Se limpian las carnes de telas y de nervios y partidas en pedazos delgados, se tienen veinticuatro horas con sal y pimienta negra muy buena.
Pasado este tiempo se pican muy picadas las carnes y se mezclan con el tocino partido en cuadraditos pequeños y con una cucharada de pimienta en grano.
Las tripas para embutirle han de ser de vaca y tienen que limpiarse muy bien y tenerlas en sal gorda otras veinticuatro horas. Se rellenan y se atan con un bramante de trecho en trecho y se mete en un adobo hecho con salmuera bastante fuerte á la que se añade una tercera parte de vino blanco, un poco de orégano y alcaravea y un ramillete de tomillo, romero y una hoja de laurel.
En el adobo tiene que estar ocho días y al sacarle hay que colgarle muy extendido al aire.
Suele tardar mes y medio ó dos meses en curarse.
Como se hace con todos los embutidos, hay que pinchar las tripas al rellenarlas para que no quede aire y no revienten.

Coste aproximado, 3,50 pesetas.


Butifarra de sangre
Se toma sangre de cerdo líquida. Se tiene preparado tocino fresco de papada, partido en cuadraditos muy pequeños.
Este tocino se pone en una vasija honda y se revuelve muy bien con sal y pimienta negra.
Se va echando la sangre y moviéndolo. Ha de quedar muy bien empapado en sangre el tocino, pero no ha de quedar sangre líquida.
Para ver si está en sazón se fríe un poco de la mezcla y se prueba.
Las tripas, bien limpias, han de ser de las más gordas que tiene el cerdo. Se rellena la tripa y se ata por las dos puntas, como las morcillas.
En agua hirviendo se cuecen veinte minutos colgadas de un palo para que no tropiecen en la caldera y pinchándolas para que salga el aire.
Después de cocidas se tienen al aire hasta que se ponen duritas.

Coste aproximado, 2,50 pesetas kilo.



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© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-217 EFEMERIDES1913


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