domingo, 31 de marzo de 2013

Madrid, 31 de marzo de 1913




Efemérides del 31 de marzo de 1913
El 31 de marzo de 1913 fue lunes.

Último día del mes de marzo. Inicio de la semana en el Madrid de 1913. Cien años después, en este embrollado 2013, cargamos un mes más en la mochila... con una hora menos de sueño.

Contenido:
Catástrofe en Ohio y Nebraska - La diosa Fortuna y los vendedores de décimos - Un piropo imprudente - Las tropas regulares indígenas de Melilla y la jura de bandera - El catecismo y la carta de los catedráticos - El Mentidero - Más salsas de la bisabuela.

El sol apareció a las 06:02 y se marchó a las 18:37 horas. Luna menguante.
La temperatura máxima a la sombra fue de 14,8º y la mínima de 5,4º. Día casi despejado. Humedad del 65%.

Santos del día:
Santa Balbina y San Amós



















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Catástrofe en Ohio y Nebraska
Un terrible ciclón azota los Estados de Ohio y Nebraska. En la catástrofe, acompañada de extensas inundaciones por la rotura de diques, perdieron la vida más de 2.000 personas, calculándose los daños materiales en unos 60 millones de dólares. El número de ahogados en Springfield fue de 5.000, y de 1.000 en Chicago. Se estimaba en 250.000 los individuos que quedaron sin albergue.



La diosa Fortuna y los vendedores de décimos
En el sorteo de la Lotería los madrileños fueron beneficiados con los tres primeros premios. Una serie del primero, otra del tercero y dos del segundo.
La primera serie del número 22.813, premiada con 100.000 pesetas, la había adquirido hacía unos días el comisario general de Policía, quien repartió buena parte entre los oficiales a sus órdenes.
Estos fueron los agraciados:
D. Francisco Nogueras, inspector, 25.000 pesetas.
D. Guillermo Gullón, comisario jefe, 10.000.
D. José Esteban y Eivas, inspector, 10.000.
D. Florencio Villarta, inspector, 5.000.
D. Antonio Torralba, agente, 10.000.
D. Alejo González, aspirante, 5000.
D. Luis Fenol, inspector segundo, 10.000.
D. Samuel Martín, aspirante, 5.000.
D. Andrés Lillo, telegrafista, 20.000.

Del segundo premio han sido expendidas en Madrid las series segunda y tercera. Ambas en dos Administraciones del centro: la de la Equitativa, donde el número 991 es fijo en los sorteos de 30 pesetas, y en la de la Puerta del Sol, número 13, regentada por D. Francisco Cadenas, donde se vendió también toda la decena, desde el 991 al 1.000.
No se llegó a saber quiénes fueron los afortunados.

El tercer premio había sido vendido en una administración de los barrios bajos, siendo sus beneficiarios gente humilde de la zona.

Por su parte, y por orden del director general de Seguridad, la policía persistía en su campaña de requisar los décimos de la Lotería y detener a los que los expendían fuera de la hora hasta que pudiesen venderse.
Por la mañana fueron detenidos Luis Sepúlveda García y Emilio Sodori, incautándoles cuatro décimos al primero y treinta al segundo.


Un piropo imprudente
Recordemos que existía una orden del Sr. Méndez Alanís que prohibía los piropos, así como la necesidad de una actuación moderada de la policía hacia las mujeres. [Ver 2 de febrero de 1913 - "El respeto a la mujer"]
El repartidor de leche Juan González se detuvo en la plaza de San Ildefonso, con objeto de echar un párrafo con una mujer amiga suya, que encontró en aquel punto.
Se hallaban los dos departiendo amistosa y agradablemente, cuando acertaron a pasar cuatro individuos de los que se ríen de las órdenes prohibiendo los piropos, lo mismo que de los consejos de la buena educación.
Molestado el vendedor de leche por las impertinencias de los desconocidos, les reprochó duramente, invitándoles a que se reportaran y no se metieran con nadie.
Los reprendidos, como eran cuatro, se envalentonaron y la emprendieron a golpes con el tal González, que cayó al suelo, produciéndose unas contusiones en las rodillas.
Escocido por esto y por la acometida incalificable de sus agresores, se puso en pie, y, lleno de furiosa cólera, empezó a descargar golpes con las jarras de la leche sobre el rival que halló más cerca, poniéndole verde. Entonces intervinieron los guardias y la sarracina terminó.
Dos de los cuatro sujetos autores del escándalo huyeron, aprovechando el trajín que se armó en la plaza de San Ildefonso. Los otros dos fueron detenidos, siendo uno de ellos conducido a la Casa de Socorro del distrito, para ser curado de varias lesiones de pronóstico reservado, todas contundentes, que presentaba en la cabeza y cara.
Buen comienzo de semana para el ofendido lechero, su amiga, y los dos gandules.


Las tropas regulares indígenas de Melilla y la jura de bandera 
El próximo domingo, de hace cien años, se verificará la jura de bandera, con misa de campaña y desfile de tropas encabezado por Alfonso XIII a caballo.
Las tropas regulares indígenas que llegarían  de Melilla eran 700 infantes y 200 caballos. Con ellas vendrían las del tabor de Alhucemas, que eran unos 130 hombres y 40 caballos.
La primera expedición llegaría a Madrid el miércoles por la mañana, y el día 3 las demás fuerzas. Acamparían en Carabanchel, en tiendas de campaña, y el jefe en una marquesina.
Cerca se instalaría un pabellón real para cuando el rey llegase a revistar aquellas tropas regulares.



El catecismo y la carta de los catedráticos
Al conde de Romanones le había salido un grano por ahí detrás con el tema de la Religión católica en las escuelas públicas. Este día, varios centenares de catedráticos y profesores de diferentes Centros, firman y dirigen una carta al Ministerio de Instrucción pública.
Este es el texto de la misiva:



Salón Doré
La catástrofe de Ohio en vídeo



Humor centenario
Clic sobre la imagen para acceder al ejemplar del 29 de marzo de 1913 de "El Mentidero", una de las revistas cómicas de Madrid que daba caña al Gobierno y Ayuntamiento.


Las fotos
La infanta doña Isabel (La chata) durante una visita a Toledo junto con las archiduquesas de Austria, que por estos días andaban por Madrid.


Recetas de la bisabuela

SALSA DE VIGILIA
Se hace untando todo el fondo de una cazuela con aceite, y poniendo en ella zanahorias, cebollas cortadas en ruedas y tajadas de pescado de toda especie: se pone agua para que hierva un rato; se le añaden ajos, setas, vino blanco, hasta que reduzca a una consistencia regular, y se pasa por tamiz.

SALSA TARRASENSE
Se machaca en el mortero un grano de ajo, un poco de pan remojado, una yema de huevo bien batida; se va echando aceite hasta que quede espesa, se sazona de sal y se sirve fría.

SALSA TÁRTARA
Se hierve un huevo; después de duro se pica en la media luna; se pica perejil y cebolla, que quede todo bien fino; cuando está se echa en una salsera y se le agrega aceite al gusto de cada uno; esta salsa es riquísima y sirve para echar encima de patatas hervidas; éstas se cortan a rebanadas colocadas en una fuente, y se echa la salsa por encima.

SALSA A LA PROVENZAL
Se cogen dos yemas de huevo y se les pone un poco de zumo de limón, un polvo de pimienta y un ajo machacado, se sazona de sal, batiéndolo continuamente, y se le añadirá un poco de aceite.

SALSA MAYONESA
En el mortero se ponen dos yemas de huevo, medio ajo, sal, pimienta, un poco de miga de pan remojada, y se baten bien; poco a poco se le echa el aceite que se crea conveniente, procurando que se una todo bien; también se le puede añadir unas gotas de limón, si se quiere.
Esta salsa sirve para echar por encima del pescado, y queda exquisito.

SALSA AMARILLA
Se pica en el almirez pan frito, ajos y cominos, un clavo de especia, unas hebras de azafrán: se deslíe con caldo y se deja dar un hervor para servirla, que se hace caliente.

SALSA BLANCA
Se pone manteca de vaca a la sartén, allí se echa agua y harina desleída; cuando está se echa un vaso de leche, con cuidado que no se corte. Esta salsa sirve para poner encima de toda clase de fritos y de verduras: se sirve fría.



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© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-077 EFEMERIDES1913

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