lunes, 10 de junio de 2013

Especial Feria del Libro de Madrid. Segunda parte: 1935


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1935
III Feria del Libro




Inauguración
Con la asistencia del ministro de Instrucción Pública y otras personalidades, se celebró el domingo 5 de mayo de 1935 la inauguración de la III Feria del Libro.
Después de entregar los premios concedidos por el proyecto de casetas y el de carteles a los señores D. Arturo Ruiz Castillo y Lluy, hizo uso de la palabra don Gustavo Gilí, presidente de la Agrupación de Editores Españoles, historiando el desarrollo de la Feria, en la que fueron vendidos en 1933 libros por valor de 42.000 pesetas, y en 1934, por valor de 212.000.
Luego habló en nombre del Ayuntamiento el doctor Verdes Montenegro, quien aseguró que aquella Corporación seguiría prestando siempre su apoyo a cualquiera empresa cultural que lo precisase, como lo  hizo en aquella ocasión por la Feria del Libro.
Por último habló el ministro de Instrucción Pública, Sr. Prieto Bances, expresando el temor que le producía hacerlo en nombre de tan elocuente orador como D. Niceto Alcalá Zamora y en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional, ante la efigie de D. Marcelino Menéndez y Pelayo. Luego leyó unas interesantes cuartillas sobre la labor realizada por la República por la difusión del libro español por medio de los organismos del Estado, como la Junta de intercambio y adquisición de libros para las bibliotecas públicas, el Patronato de Misiones Pedagógicas y la Junta de Relaciones Culturales.
Terminó elogiando al nuevo Instituto del Libro Español, creado en aquellos tiempos por un decreto y que apoyaría y auxiliaría a las entidades que, como los ministerios de Instrucción Pública, Estado e Industria y Comercio, la Biblioteca Nacional, las cámaras oficiales del Libro y la Agrupación de Editores, iban ya ocupándose y laborando para el mejor desarrollo de la producción editorial nacional.
Terminado el acto inaugural de la Feria, la Agrupación de Editores Españoles obsequió a los invitados con un "cock-tail" de honor.


La III edición de la Feria del Libro funcionó cada día hasta el 20 de mayo de 1935, en el horario de diez de la mañana a diez de la noche.



Programa





Comentarios del Heraldo de Madrid
Los dos artículos que transcribimos a continuación hablan de la gran acogida que dieron los madrileños a la Feria; la esencia de la misma y una curiosidad, la presencia de Federico García Lorca moviendo los muñecos de su obra de guiñoles "Retablillo de Don Cristóbal".

"Significación de la III Feria del Libro en Madrid
La fe de la Agrupación de Editores Españoles ha logrado triunfar de nuestro primer escepticismo. Esta es
la tercera vez que los difusores del libro—y la cultura—plantan sus tiendas en plena vía, al paso del público,
y le muestran, ofreciéndoselo al mostrarlo, el deleite intelectual, la satisfacción de cultivar el propio espíritu. Nos parecía, hemos de confesarlo, empresa, ardua llamar al transeúnte indiferente, las más de las veces, a contribuir a la fiesta de la inteligencia, convirtiéndola en fiesta propia. Por esta vez hemos de confesar, tras de la confirmación repetida, que a nuestro escepticismo inicial ha sustituido nuestro entusiasmo, Nos parece grandiosa, sencillamente grandiosa, la obra que con la Feria del Libro realiza la Agrupación de Editores Españoles. El público de Madrid, digámoslo en su alabanza, ha sabido reconocer el esfuerzo y ha respondido a él con voluntad creciente durante tres sucesivas etapas.
Este año la III Feria del Libro ha logrado superar a las anteriores, constituyendo una manifestación que coloca muy alto el valor de nuestra actual cultura.
En cuanto a la presentación que este año se ha dado a la Feria del Libro también marca una superación. Mayor número de «stands», y éstos dispuestos en forma que las obras aparecen fácilmente visibles al transeúnte. Las editoriales han llevado sus obras recién publicadas y las curiosidades de sus «fondos», al tiempo que muestran sus más exquisitas ediciones de lujo. La propaganda es, otro punto que se ha sabido cuidar con el mayor esmero, dando toda clase de facilidades al comprador para hallar rápidamente la obra
que desea.
Si hemos de decir verdad, sólo un defecto encontramos a la Feria del Libro, que tal vez este año se acentúe, precisamente por ofrecer mayor perfección en su organización, y es éste que nos parece poco el tiempo de su duración. La vemos siempre con pena levantar sus tiendas, y este año, en que todos los detalles se han superado, tendremos, más que nunca, esto sentimiento.
También desearíamos que cada año las autoridades concediesen mayor apoyo y atención a esta manifestación, que no es otra cosa que una manifestación cultural. En esto si que por mucho conceder y apoyar no pecarán las autoridades."


"Diario de la Feria
A pesar de las inclemencias del tiempo, la concurrencia a la Feria del Libro es extraordinaria, realizándose ventas insospechadas que alcanzan cifras alentadoras. Solamente el primer día, se vendieron 32.000 pesetas, casi tanto como la Feria total del primer año.
Se iniciaron las visitas de los colegios municipales; acudió el grupo escolar Pablo Iglesias, de la callo Barceló (tres secciones) acompañadas de sus respectivas profesoras: señoritas María Cristina García Fernández, Rosa González Escribano y Marina Díaz Congosto.
Se iniciaron las charlas do autores en las tribunas, de la  Feria con la de Corpus Barga, titulada «El libro peor». Fué de gran originalidad este año; alrededor de la tribuna ocupada por el autor se congregó gran cantidad de público, entre él se encontraban don José Ortega y Gasset; el director de la Biblioteca Nacional, Sr. Artigas; el ex ministro Sr. Iranzo, y otras personalidades literarias y políticas. Hoy, por la tarde, a las siete y media, primera representación del Guiñol «La Tarumba», con la obra «Retablillo de don Cristóbal», de Federico García Lorca, y moviendo algunos muñecos el propio autor.
La Agrupación, de Editores españoles, en colaboración con las fuerzas municipales y de Segundad, organiza un servicio de protección a los chicos, ya que a ellos se dedican estas representaciones del Guiñol. Para hoy tienen anunciadas su visita a la Feria algunas personalidades."



Las casetas de la Feria
Como comentamos antes, el ganador del diseño de casetas fue Arturo Ruiz Castillo. Las editoriales de Madrid y Barcelona disponían con este diseño de un cómodo expositor de sus obras. En total se instalaron 45 casetas.

En la siguiente fotografía podemos ver la fila de casetas o "stands" que recorrían el Paseo de Recoletos por la acera derecha. La ubicación de la Feria fue la misma que en las ediciones anteriores, desde Cibeles hasta la fachada de la Biblioteca Nacional (Colón).


Lamentablemente la impresión de los periódicos de aquel año ofrece reproducciones de fotografías en muy baja calidad. Las dos que vemos a continuación, del fotógrafo Alfonso, intentan mostrarnos las casetas en planos generales.






Caseta de Lope de Vega
La III edición de la Feria rindió homenaje a uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español, el madrileño Félix Lope de Vega y Carpio.
Una instalación especial estaba destinada al tricentenario de su fallecimiento con la exposición de todas sus obras.
Constituyó uno de los actos más significativos y transcendentes en el conjunto de homenajes que se prepararon a la memoria del inmortal dramaturgo. A este fin, el Ayuntamiento de Madrid, patrocinador de la Feria, colaboró al mayor esplendor de la misma con diversas aportaciones. Una de ellas fue la celebración, en el recinto de la Feria, de representaciones de obras de Lope, a cargo de compañías que por esa época actuaban en Madrid.


Conferencias y discursos
Los autores, como en las anteriores ediciones, siguieron teniendo una participación muy marcada en la Feria.
En vez de hablar al público desde una cabina microfónica, como aconteció en la edición de 1934, se dirigieron al público directamente desde cuatro tribunas que había instaladas a lo largo del paseo.



Humor en la Feria









Autores y libros en los stands














© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-006.2 ESP FERIALIBRO 1935


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