sábado, 27 de abril de 2013

Especial "La Fortuna, un mundo de galleta y chocolate"




La emblemática fábrica de chocolates, galletas y bombones "La Fortuna" inauguró sus nuevas instalaciones madrileñas el 23 de abril de 1913. La recordamos en este especial donde, además de documentos gráficos, relatamos detalles del día de la inauguración de su nueva fábrica en Madrid.
La fábrica de La Fortuna podía considerarse en esos tiempos como un modelo de las de su clase en Europa.
Prototipo de modernidad e higiene del año 1913, en los amplios talleres de la factoría eran patentes los positivos adelantos que ofrecía en lo referente a la compleja maquinaria y al sistema de elaboración.

Un poco de historia

Hubo varias fábricas de galletas y bizcochos en Madrid de las que no haremos referencia en este artículo. Sólo seguiremos la pista de los pasos previos a la fundación de La Fortuna.

En 1893 el empresario D. Venancio Vázquez incursiona en la elaboración de galletas y bizcochos en unas instalaciones que poseía en la calle Caracas de esta Villa y Corte, donde venía elaborando chocolates.

En 1895 amplía el negocio con unas nuevas instalaciones en Pozuelo de Alarcón, sobre un terreno de 1.200 metros cuadrados.


La Industrial Madrileña
Antes de La Fortuna existió, entre otras, La Industrial Madrileña, fábrica ubicada en la calle de Alcalá número 163, que ocupaba una superficie de 6.096 metros cuadrados y pertenecía a D. Joaquín Cifuentes. La Fábrica, que empleaba a 300 trabajadores, producía diariamente más de 1.600 kilos de galletas y más de 300 de bombones y caramelos. También elaboraban grajeas y frutas en conserva.

En 1907 se subastarán los activos de La Industrial Madrileña, que serán adquiridos al poco tiempo por La Industrial Española, una sociedad promovida por la familia De Carlos y por el comerciante Julio Castañedo, constituida en 1908. La nueva empresa prolongaría su actividad hasta finales de los años cuarenta.


Nacimiento de LA FORTUNA
Mientras tanto el emprendedor Venancio Vázquez dará un giro radical a la gestión de su firma y en 1902 tomará la iniciativa y creará la Sociedad Anónima "La Fortuna", a la que aportará sus fábricas.

En esta nueva Sociedad podían ser socios únicamente los dueños de establecimientos comerciales o de hostelería cuyo negocio incluyese la venta de galletas, bizcochos y chocolates; aquí entraban desde los ultramarinos hasta las cafeterías. Una brillante estrategia para dar salida preferente a los productos de La Fortuna.


En el informe de resultados de la empresa correspondiente al año 1903 se hacía notar la incorporación de 629 socios, y también que Venancio Vázquez había renunciado a la gerencia y había puesto en venta 2.688 de sus 6.500 acciones.

A los pocos años los nuevos gestores decidieron construir fábrica nueva en el Paseo del Rey, al tiempo que ponían en venta las anteriores instalaciones de la calle Caracas y de Pozuelo.

El nuevo emplazamiento para la fábrica era estratégico, justo a la estación del Norte o de Príncipe Pío.



La inauguración
Con un espléndido banquete en los Viveros de la Villa se celebró el día 23 de abril la inauguración del nuevo edificio construido en el Paseo del Rey, 24, por la Sociedad anónima "La Fortuna", para instalar en las condiciones de amplitud que exigía el rápido crecimiento de esta importante industria, sus grandes talleres de fabricación de chocolates, galletas y bombones, y de las oficinas y dependencias.
Precedió a la fiesta organizada por los consejeros de la Sociedad, una visita a la fábrica, merced a la cual pudieron formar exacta idea los invitados, no solamente del desarrollo verdaderamente enorme que ha adquirido la fabricación de los productos que constituyen la especialidad de esta Casa, sino también de las inmejorables condiciones en que se trabaja en los distintos talleres del nuevo edificio, donde se advierte la más rigurosa observancia de los preceptos que aconseja la higiene en lo que atañe a capacidad, ventilación y luz y el mayor progreso en lo concerniente a maquinaria y aparatos para la fabricación de los varios productos que comprende la industria cuyo perfeccionamiento contribuyo tan poderosamente a hacer inmejorable la inteligente labor de los operarios.


La producción
En las flamantes instalaciones de la Sociedad se elaboraban los selectos chocolates de las marcas "La Fortuna", "Venancio Vázquez" y "Venecia", además de 128 variedades diferentes de galletas.



Las instalaciones
De los amplios talleres de la fábrica el que más llamaba la atención era el la fabricación de chocolates con sus cilindros para refinar, molinos, mezcladoras, batidoras y pesadoras automáticas; el de fabricación de bombones y pastillas de fantasía, los de preparación, amasado y tendido de pastas para las exquisitas galletas; la nave en que estaban instalados los grandes hornos para la cocción, en la que se encontraban también las máquinas cortadoras, la de elaboración do bizcochos con sus máquinas batidoras, hornos y prensas, los talleres especiales en que se elaboraban los rellenos de las galletas de fantasía y, por último, los de empaquetado.



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Algunos anuncios publicitarios de la firma a través del tiempo.
1906

1908

1913

1951




Bizcochos en huelga
En su decimonoveno ejercicio social, cerrado el 31 de diciembre 1920, esta Sociedad anónima tropezó con grandes dificultades derivadas de la huelga que le declararon sus operarios y que duró setenta y ocho días, de la anormalidad de los trabajos, del exceso de más de 50 obreros de ambos sexos y de los trastornos que en la industria de galletas ocasionó en distintos meses la carencia absoluta de envases para el transporte de las mismas.
En la fotografía vemos un grupo de huelguistas que intentaban cerrar la fábrica de "La Fortuna" los primeros días de abril de 1920.



La Fortuna en el cine
La película "El bailarín y el trabajador", del año 1936; dirigida por Luis Marquina y basada en la obra de Jacinto Benavente, muestra las instalaciones de la fábrica "La Fortuna".






© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-003 ESP FORTUNA 1913
ISSN 2444-1325
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