domingo, 6 de abril de 2014

Madrid, 6 de abril de 1914


En portada
La Esfera, del 31 de enero de 1914. Año I, Número 5





Efemérides

Lunes 6
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Contenido
Lunes Santo en Madrid. Si el día de ayer vino cargado de sonrisas en la pluma de poetas madrileñistas, los sucesos de hoy nada tienen de alegría.
Destacados de hoy: Crítica dibujada - Niño maltratado - Por no pagar el alquiler -


Semana Santa
La Cara de Dios y las verónicas de la Defensa
Publicaba El País de este día una noticia que ponía los pelos de punta a los devotos de la Cara de Dios, romería que se celebraba el Viernes Santo en la calle de La Princesa. [Conoce más sobre la romería de la Cara de Dios en este enlace]

La noticia no tiene desperdicio:
"Este año se han adelantado los pasos.
Lo han hecho y los han dado los figurones, estafermos, rodrigones, sayones y escribas de la Defensa social, yéndose al Gobierno civil en solicitud de que prohiba la romería de la Cara de Dios, porque los romeros adoran, más que la efigie conservada en la ermita del Príncipe Pío, a Venus y a Baco.
Tarde y con daño proceden los señores de la Defensa. Tarde porque la romería se ha adecentado mucho gracias a la educadora libertad y al progreso de las costumbres y hasta el ornamento municipal. Desde que se han poblado los barrios de Leganitos, Arguelles y Pozas, la matutina fiesta de la Cara de Dios ya no es lo que era.
Antaño, cuando no había por aquellos andurriales otros edificios que el palacio del duque Liria, el Hospital militar y la Casa del Duende, la romería era, más que una bacanal, un burdel.
Desde que existe la nueva ermita, circulan tranvías y es aquel despoblado un caserío, todo se reduce a un anticipo de las verbenas con puestos a lo largo de la calle de la Princesa, piadosamente separados de la ermita.
Y sobre ser tardío ese mojigato empeño de la tal Defensa o Dueña, redundaría, de acceder el gobernador, en daño exclusivo de los modestísimos industriales que arman allí sus tenderetes para ganarse una peseta y ayudarse a mal vivir. [...]
La iglesia ha asociado a costumbres paganas sus ceremonias y festividades. La iglesia, cuándo le conviene, utiliza los restos de paganismo. La iglesia tiene un comistrajo, un guiso, un dulce para cada solemnidad.
En Nochebuena mazapanes, turrones, pavos, besugos, frutas; en los santos viejos (San Antón, San Ildefonso, San Sebastián), panecillos; rosquillas de gargantilla por San Blas, dulces por San José (y buñuelos en Valencia), y por los Dolores. Ricos pescados, natillas, torrijas en Semana Santa; castañas y buñuelos en los Santos, y así siempre, y todas esas devotas viandas se pasan y digieren a fuerza de beber vino o licores.
¿Van a suprimir todo esto los nuevos hermanos del Pecado Mortal?
Pues ¡adiós culto! ¡Adiós fiestas de los santos titulares con bailes, borrachera y toros¡ ¡Adiós verbenas madrileñas!
¡Adiós procesiones sevillanas y visita de los Sagrarios en Madrid el día de Jueves Santo!
Cuándo los de la Defensa consigan suprimir la romería, se meterán—eso quisieran—en los vestidos de las señoras, y subirán escotes, taparán calados, bajarán faldas, suprimirán flores, peinetas y mantillas blancas y prohibirán que paseen por Recoletos y la calle de Alcalá las muchachas bonitas, porque esos paseos sí que son explosiones de paganismo."



Política
Crítica dibujada
Este día templado y con sol se reunieron González Besada, el conde de Romanones, Giner de los Ríos, Azcárate, Iglesias y otros pocos para protestar las actas del art. 29. Por mayoría de votos se acordó que fuese la Comisión de Incompatibilidades la encargada de emitir dictamen sobre la validez de esas actas, para que lo discutiese la Cámara y recayese acuerdo respecto a ellas, y que el Gobierno, después que se constituyese el Congreso, presentara la reforma del artículo del reglamento relativo a las actas, en el sentido de que en adelante el Tribunal Supremo informase acerca de las actas del artículo 29 que contuviesen protestas, al igual de las demás.

Muy bonito todo, y muy bien pensado. Pero el arte de los dibujantes Tovar y Sileno ofrecía la verdadera crítica sobre política y políticos.

-¿Y usted cree que Besada será el presidente definitivo?
-¡Naturalmente! En cuanto Dato deje de serlo.

El diputado.-Pues yo venía... ¿No acaban de abrirse las Cortes?
El sereno.-No, señor; acaban de cerrarse.


Cosas de la Villa
Reparto de pan y hostias
En las efemérides del día anterior, domingo 5 de abril, publicamos una noticia de El Imparcial que daba cuenta de la supresión del reparto de pan a domicilio.
Las protestas no se hicieron esperar. Jóvenes repartidores que quedaban sin pan y sin trabajo, armaron la marimorena. Así lo cuenta La Época del día de hoy de hace cien años.

"Como consecuencia del acuerdo tomado por el Sindicato de la Panadería, de suprimir el reparto de pan a domicilio, despidiendo, por tanto, a los numerosos operarlos que en ello tenían ocupación, éstos adoptaron esta tarde una actitud de protesta que dio motivo a varios desagradables incidentes.
Según nuestras referencias, numerosos muchachos repartidores se reunieron a primera hora de la tarde, y formando compacto grupo, se dirigieron a la calle de Leganitos, y profirieron gritos de protesta ante el establecimiento de la panadería de Viena-Capellanes.
Después se trasladaron a la Plaza de Isabel II, siendo disueltos, a la entrada da ésta, por algunas parejas de guardias de Seguridad, a caballo, que les quitaron varios palos y bastones.
Sin embargo, los muchachos continuaron su camino, reuniéndose de nuevo ante la tienda de Viena Capellanes de la calle del Arenal, y al grito de «¡Muera el Sindicato!», descargaron sobre ella tal lluvia de piedras, que en un momento quedaron hechas añicos las lunas de los escaparates, y con grandes desperfectos el resto de la tachada.
También sufrió importantes daños el automóvil del establecimiento, que se hallaba parado ante él. Los repartidores huyeron por la calle de las Fuentes arriba, disolviéndose luego.
La Policía realizó dos detenciones."


Niño maltratado
El Heraldo de Madrid publica una escalofriante noticia. En el piso cuarto izquierda de la travesía del Horno de la Mata 7 y 9, se estaba martirizando a un niño. Se llamaba Pedro González Núñez, de once años de edad, y, además de permanecer atado con cadenas a una cama, sufría las palizas que le propinaban Natalia Núñez, su madre, y Cristino Redondo Pérez, pareja de esta.
Un amigo de unos vecinos, llamado Jerónimo Carrasco Zurita, que vivía en la Corredera Baja, 11, lechería, denunció los hechos. Al llegar dos guardias al domicilio del menor lo encontraron en un estado deplorable. Arrestaron a la madre y a la pareja de esta, y llevaron al niño a la Casa de Socorro del distrito Centro, donde fue asistido de las heridas que tenía. Posteriormente fue puesto a disposición del Gobernador de la provincia para que éste dispusiese su ingreso en un establecimiento benéfico.

El niño Pedro González Núñez, que ha sido
objeto de malos tratos por parte de su madre
Natalia Núñez y de su amante Cristino Redondo.

La madre del niño martirizado, Natalia Núñez, conducída
por un guardia a la Cárcel de Mujeres.


Por no pagar el alquiler
Don José Rojo Beas, de cuarenta y seis años, albañil, vivía en una humilde casa de la Carrera de San Isidro. Con él su mujer, que era vendedora de verduras en la calle de La Ruda, su hija de dieciséis años, un hijo de tres, y su madre octogenaria. Su situación era precaria y había sido desahuciado dos días antes de esa vivienda, en la que tenía pendiente unos pagos del alquiler.
Don Calixto Gómez Lorenzo, que era el administrador encargado de cobrar los alquileres de la vivienda en cuestión, discutió con José y le pasó los recibos: el cargador entero de su pistola. José falleció a los diez minutos de ingresar en la Casa de Socorros.
Es este un tema muy penoso y de actualidad. Hoy te desahucian, te dejan sin bienes y con una deuda. Hoy te matan en vida; antes te mataban bien muerto.




Cosas de Palacio
Infantes en Cuatro Vientos
Fotografía de Marín tomada en el aeródromo de Cuatro Vientos, que capta una escena de regios personajes sin aforar. Se trata de la infanta Beatriz, el infante Alfonso y el capitán Kindelán saludando al infante Luis Fernando de Orleans y al teniente aviador Sr. Baños, después de haber efectuado varios interesantes vuelos por el cielo de Madrid.




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Un clásico de las efemérides, el Petroleo Gal. Como siempre, dedicado a mi amiga Mar.




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