lunes, 11 de noviembre de 2013

Fotografía al minuto en la Plaza Mayor





Fotografía al minuto en la Plaza Mayor, mejor dicho "Plaza de la Constitución", un día de 1933. El fotógrafo manipula su caja de sorpresas mientras tres soldados permanecen tiesos como estatuas.
-¡No te muevas, Teófilo, que te se va a emborronar la cara!, grita uno.
Un paseante atraviesa la plaza y mira a los retratados, por curiosidad, por si conoce a alguno, o vaya uno a saber con qué pensamientos de admiración... o todo lo contrario.
La pareja de enamorados espera su turno con anhelo y, por qué no, con cierto temor. Aquello de posar frente a la misteriosa caja infundía respeto.
Otros dos militares aparecen en la escena. Uno se marcha, a Capitanía, al bar, o quizá en busca de una moza capturada por su radar dominguero. El otro, con la sonrisa petrificada en el momento, era el autor de la frase dirigida a Teófilo.

El escenario de la bucólica estampa es la Plaza Mayor con sus viejos soportales y ventanas. Vetusta imagen adornada de coníferas, palmeras y otras especies que se asemejaba más a la "del arrabal" que a la hoy conocida.
A la izquierda, el enrejado que rodea la zona más regia de la plaza. Pedestal donde reza que Isabel II mandó colocar allí la efigie del hacedor de la plaza en 1848. Dentro, un robusto andamiaje hace el relevo a la estatua ecuestre de Felipe III, que en esos tiempos se estaba restaurando.

Archivo gráfico de revista Crónica, 1933


NOTA:
La estatua ecuestre de Felipe III, obra realizada por los escultores Juan de Bolonia y Pedro Tacca, fue un regalo del gran duque de Florencia Cosme de Médicis al monarca español. Originariamente estuvo colocada frente al antiguo palacete de la Casa de Campo.
El 22 de marzo de 1848, a propuesta del concejal Mesonero Romanos, fue colocada en su actual emplazamiento.
El andamiaje al que hacemos referencia, visible en la fotografía, corresponde a la segunda retirada de la estatua en 1931 al ser derribada por grupos de republicanos la madrugada del 14 de abril. La primera retirada ocurrió en 1873 tras la proclamación de la República. La estatua permanecerá en un almacén hasta la subida al trono de Alfonso XII.





© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-017 RECUPAPEL


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