jueves, 14 de noviembre de 2013

Arco de la calle de la Pasa





Arco del "triunfo" para la modistilla soltera que el 13 de junio depositaba alfileres en la pila de San Antonio y agujereaba la palma de su mano con unos cuantos de ellos en la esperanza de encontrar novio formal. Triunfante cruzó una mañana aquel arco cogida del brazo de un joven pasante que conquistó su corazón.
Amparito y Pepe caminaron por la calle Pasa y atravesaron el arco rumbo a la Vicaría; porque "el que por la calle de la Pasa no pasa, no se casa" o "El que no la pasa no se casa..."
Dicho popular que relacionaba la estrecha calle con los casamientos, ya que antes de existir el matrimonio civil, todas las parejas tenían que pasar por el número 3 de esta calle y casarse por lo eclesiástico en la Vicaría del Arzobispado de Madrid. Arco triunfal para solteras y solteros madrileños que, después de no pocos desengaños, conseguían esposa o esposo.


Fotografía de Salazar. La Esfera, 1914
CALLE PASA


Dice Mesonero Romanos en su "Manual de Madrid. Descripción de la Corte y de la Villa" [1833; Cap. V. Administración civil, militar y eclesiástica de Madrid y su provincia. Pág. 135]:



Calle de la Pasa, nombre recibido porque existió hace tiempo la sana y benéfica costumbre de repartir puñados de pasas a los mendigos desde una puerta del palacio episcopal que daba a esta calle; costumbre suprimida más tarde por el alboroto que se formaba en los alrededores.
Misma costumbre existió con los panecillos que el cardenal-infante y arzobispo de Toledo, Luis de Borbón y Farnesio, daba como limosna desde una ventana sobre el pasadizo que dio nombre al de los panecillos, antes de San Justo.





© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-018 RECUPAPEL


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