martes, 12 de noviembre de 2013

Especial: 101º Aniversario de la muerte de Canalejas


Hoy se celebra el 101 aniversario de la muerte de José Canalejas. Historia Urbana de Madrid reproduce la crónica del trágico suceso que conmocionó a Madrid la mañana del 12 de noviembre de 1912.



Últimos momentos de vida
La mañana del 12 de noviembre de 1912 salió el señor Canalejas de su casa encaminándose hacia la Puerta del Sol, probablemente rumbo al Ministerio de la Gobernación. Poco antes de llegar a la desembocadura de la calle de Carretas paró el coche, se apeó y fue directo a la librería San Martín, donde quedó examinando los libros del escaparate. A una distancia prudencial, como de costumbre, seguía a Canalejas el policía de los de la Presidencia, Sr. Borrego.

A las once y veinticinco
El asesino que seguramente venía vigilando los pasos de Canalejas, sacó una browning del bolsillo y a muy corta distancia disparó a quemarropa contra Canalejas. Otro disparo atravesó la puerta de la librería.

Fotografía de Vilaseca que muestra a D. Roberto San Martín, hijo del conocido librero de la 
Puerta del Sol, que estuvo a punto de ser herido por los disparos. 

La confusión que se produjo fue enorme. El número de personas que a las once y veinticinco pasaba por aquella acera era considerable y los disparos causaron el pánico consiguiente.
El Sr. Canalejas, herido de muerte por el proyectil, no hizo más que dar unos cuantos pasos vacilantes, desplomándose al suelo, en el que quedó en decúbito supino.



El asesino
El asesino se llamaba Manuel Pardiñas, de 22 años de edad, natural de Grados (Huesca).
Una vez cometido su crimen, intentó huir, impidiéndole este propósito el policía Sr. Borrego, quien pudo alcanzarle con un bastonazo, al que contestó el criminal con un disparo que no hizo blanco. A unos diez pasos de la acera donde fue cometido el crimen, puso el asesino fin a su vida disparándose otro tiro.
Inmediatamente después, el Sr. Borrego abandonó el cadáver del criminal, al que rodeó en seguida un número considerable de curiosos, y con la browning que había arrancado de las manos de aquél, se dirigió a donde yacía el Presidente.
—¡A Gobernación!... ¡A Gobernación!; llevémosle a Gobernación!—gritó el policía,—puede que aún viva. El Presidente, desgraciadamente, había muerto.


El cadáver de Canalejas
El fotógrafo Campúa logró esta instantánea momentos después del asesinato, cuando el cadáver de Canalejas fue llevado al salón principal del Ministerio de la Gobernación.




Funerales
Desde las doce y media de la noche quedó expuesto al público en el salón de conferencias del Congreso, convertido en capilla ardiente, el cadáver de D. José Canalejas y Méndez.
Cubrían los muros negros paños, elevándose en los cuatro extremos de la estancia sencillos altares. Rodeaban el túmulo muchos candelabros con blandones encendidos, dando guardia al cadáver dos alabarderos y dos maceros de la Cámara, que se relevaron periódicamente hasta la hora del entierro.


El entierro del infortunado jefe del Gobierno se verifico el día 13 con extraordinaria pompa y solemnidad, constituyendo una imponente y sentida manifestación de duelo, en la que tomaron parte desde el Soberano y los Infantes, hasta el más humilde obrero. Fue un general testimonio de público pesar al que se asoció con el jefe del Estado que, en su noble deseo de honrar a su primer ministro, asesinado en pleno desempeño de sus altas funciones de gobernante, presidió el duelo todo el elemento oficial, todas las representaciones de las clases sociales y el pueblo entero.
El cadáver del ilustre político fue conducido al Panteón de Hombres ilustres.


12 y 13 de noviembre de 1912
En el siguiente vídeo puede verse la recreación del asesinato, algunas escenas del cortejo fúnebre, imágenes del funeral y la tumba del prócer en el Panteón de Hombres Ilustres. [Errata: Donde dice "110º ANIVERSARIO ... 12 de noviembre, 1912-1913", debe decir "101 ANIVERSARIO ... 12 de noviembre, 1912-2013"]






© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-011 ESP CANALEJAS


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