domingo, 30 de marzo de 2014

Gabinete Verne. Exposición en el Museo del Romanticismo

El próximo martes 1 de abril de 2014 el Museo del Romanticismo inaugura Gabinete Verne, primera exposición "objetual" de la Sociedad de Collage de Madrid, que rinde homenaje a uno de los escritores del siglo XIX más leídos, Julio Verne. La muestra podrá visitarse en las salas de exposición permanente del Museo hasta el 27 de abril.


Con la obra del escritor francés como punto de partida, los miembros de la Sociedad de Collage de Madrid, coordinados por Eva Cruz, llevan a cabo su particular re-interpretación, a través del contraste con la bidimensionalidad más comúnmente asociada a la técnica del collage, dando forma a una intervención colectiva en la que participan más una veintena de artistas.

Contenido de la exposición
Sutiles juegos de luz, cápsulas de cristal con mundos imaginarios, una exquisita vajilla de las profundidades, globos terráqueos que invitan a viajar, fondos marinos poblados de seres…, son algunas de las piezas que se podrán descubrir en el Gabinete Verne. Un gabinete de curiosidades repleto de sueños, fantasías e imaginación.

Actividades complementarias
Para despedir la exposición, el Museo del Romanticismo organiza el taller juvenil “Verne, papel y tijera”, en el que los participantes podrán adentrarse en el mágico mundo de Julio Verne, explorando las posibilidades artísticas del collage de la mano de Eva Cruz y Aurora Gorrión, integrantes de la Sociedad de Collage de Madrid.
La actividad, para jóvenes de entre 14 y 21 años, se desarrollará el viernes 25 de abril a las 17:30 h.
Imprescindible reserva previa en difusión.romanticismo@mecd.es

Museo Cerralbo
Y tras el periplo literario, qué mejor plan para seguir viajando en el siglo XIX a través del collage en la exposición que puede verse en el Museo Cerralbo hasta el 4 de mayo, Viajes del Marqués.



MUSEO DEL ROMANTICISMO
C/ San Mateo, 13
28004 Madrid




Madrid erótico. Maja desnuda de Ramón Gómez de La Serna

En la postrimería del mes de marzo, con la recién estrenada primavera, dos grandes se unen para idolatrar a la maja madrileña.
Un desplegable del dibujante Federico Ribas ilustra los atributos y belleza de la desnuda dama. Mantilla y medias a la usanza cubren el marfil de la estilizada fémina. Prototipo de mujer de los años 20, con pelo atenazado, boquita de pitiminí y ojos de kohol.
Don Ramón Gómez de La Serna la describe y relata la intención de un joven artista enamorado. Cuento mínimo, cargado de erotismo y resultado insospechado.




"No era un ladrón, pero por la escala del pararrayos se introdujo aquella noche en el Museo el joven artista Iluminado.
Su sueño era poderse encontrar de noche con la maja desnuda, delicioso cuerpo inverosímil, desnudo delicado de madrileña con muchas caderas, cabos finos y senos firmes, aunque la mayor firmeza de aquellos senos, el secreto de su erección estaba en que tenía al mismo tiempo cruzados los brazos detrás de la cabeza, tirando así de sus senos hacia arriba con coquetería cautivante y sabia. En las enormes alcobas de asilo que resultaban los grandes salones del Museo en la noche, Iluminado se sentía como en la iglesia de cuyo altar se va a robar la joya de oro...
¿Respondería a sus requerimientos la maja en la discreción de la soledad oscura del Museo? Tenía cara maliciosa y transigente y se cimbreaba con voluptuosidad.
Iluminado creyó ver que le sonreía, que estaba colocada de otra manera, que estaba más despeinada.
Iluminado entonces, atreviéndose a todo en medio de la gran impunidad del museo nocturnal, se lo propuso.
Ella hizo un gesto de imposibilidad, y entonces comprendió Iluminado el absurdo del Arte, que hace impenetrables a las mujeres desnudas.
¡Ah! Pero... Y entonces Iluminado cometió la profanación más terrible, ya que la maja ofrecía un frente tan hermético."
RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA


Humor
Por, Abela
-¿Es decir, señor doctor, que mi curación está en mi mano?
-Sí, y la enfermedad también.


El erotismo, lo sensual y sugerente dejaban de ser temas tabú y pasaban a formaba parte del "Libro de estilo" de la época. Los ángulos de enfoque y la luz en las fotografías; las poses, miradas y expresiones; los motivos representados; la vestimenta y modelos; los títulos y narraciones; las ilustraciones estilizadas, y todos los detalles que hoy han dejado de sorprender, fueron seña de identidad de la década de 1930 que convertirán la figura femenina en una expresión artística.

Lejos de interpretaciones vejatorias, discriminatorias y/o que puedan ofender a la mujer, las fotografías, ilustraciones y publicidad que aquí aparecerán corresponden a una época en que las féminas comenzaban a tener mayor protagonismo, perdían esa absurda condición de "sexo débil" y recibían no pocas alabanzas. Por desgracia, y durante mucho tiempo, aquel ideal fue truncado una vez finalizada la Guerra Civil.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-010 MADEROT

sábado, 29 de marzo de 2014

Cambio de hora 2014: A las 2 serán las 3


La madrugada del sábado 29 al domingo 30 de marzo de 2014 entra en vigor el horario de verano. Los relojes deberán adelantarse una hora, es decir: cuando sean las dos serán las tres.


El reloj de la dama y el caballero, de pulsera o de bolsillo, y los de la mesilla y la pared, deben cumplir esta noche lluviosa de Madrid con el precepto de Francisco Franco, establecido en 1942 para acomodarse al horario de la Alemania de Hitler.



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Heraldo de Madrid, 75 años después


Tengo en mis manos la edición especial del Heraldo de Madrid que conmemora el 75 aniversario de su incautación por parte de una escuadra de falangistas. El lunes 27 de marzo de 1939 aparecerá el último ejemplar en los kioscos madrileños.



Recomendamos no perder la oportunidad de comprar esta edición especial que viene cargada de historias; la de Madrid en guerra, y la de aquellos que hicieron el periódico en tan dramática época, rubricadas por la pluma de Gil Toll, periodista, investigador y autor del libro Heraldo de Madrid, tinta catalana para la II República española y amigo -si podemos permitirnos ese honor- de Historia Urbana de Madrid.




Se trata de una edición única, con la opinión y participación de importantes periodistas y escritores, que estará a la venta durante todo el mes de abril al precio de 3€, a partir del 30 de marzo. Puedes conocer su contenido en Heraldo de Madrid ya está en el kiosco y www.heraldodemadrid.es


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Estampas. Madrid pueblo: Sustento familiar


Hablar de la crisis en un sábado de cielo plomizo y frescor mañanero puede sumirnos en una depresión que no deseamos transmitir, ¡faltaría más! Todos conocemos la difícil situación de muchas familias cuyo sustento viene de un sólo sueldo o una ayuda que por su cuantía parece limosna.

En los años treinta no estábamos mucho mejor que ahora; las necesidades eran las mismas o mayores y el trabajo, una casualidad. El dibujante Garrido busca otro punto de vista y nos ofrece un simbolismo mas amable; una intención de quitar hierro al asunto provocando la sonrisa. Página de humor que caricaturiza nuestras realidades y miserias desde un escenario circense, donde nosotros somos los funámbulos y malabaristas quienes nos dirigen.


Página de humor, por Garrido
CRÓNICA, 1935

Dice a pie de viñeta: "Don Homobono hace un día en público lo que desde hace veinte años viene realizando en privado: sostener a toda su numerosa familia."



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-007 ESTAMPAS MAD

viernes, 28 de marzo de 2014

La Plaza de España en 1914





Nueva novísima Plaza de España. Espacio de Madrid casi recién estrenado, con adorno de Regimiento de Zapadores al completo. La fotografía fue hecha a finales de marzo o primeros días del mes de abril de 1914; su autor, el fotógrafo Cuevas. La intención no era fotografiar la plaza sino el regimiento, y su finalidad enviarla como presente al rey de Rumanía, que había sido nombrado coronel honorario del citado cuerpo del ejército.

El madrileño de hoy, y el turista paseandero, no saldrán de su asombro al contemplar la centenaria imagen. Diáfano solar del antiguo Prado de Leganitos. Lugar que una vez fue plaza de San Marcial y Cuartel de San Gil; este último destinado a convento de religiosos Gilitos, aunque nunca cumplirá esa función sino la de cuartel militar. Primero de la Guardia de Corps de José Bonaparte, y más tarde del regimiento de San Marcial de la Guardia Real y fuerzas de artillería y caballería. Conocido es por la sublevación del 22 de junio de 1866. 

Hubo en la plaza una fuente de hierro fundido que comenzó a funcionar a finales de 1855. Se la llamaba "Fuente del viaje de la Reina" y, junto a las plazuelas de Capuchinas, Celenque, Consejos y Encarnación, recibían aguas de la fuente de la Reina, situada en las inmediaciones de El Pardo. Esas aguas también comenzaron a alimentar en mismo año las de las plazas de Santa Cruz, de "Riego", de Puerta de Moros, fuentecilla de la calle Toledo y Cerrillo del Rastro.




Recuerdo de papel donde reconocemos el Palacio de Oriente y el edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas. Frente a el, la mole que representaba las Caballerízas del palacio, obra del afamado Sabatini, que recordamos en nuestro artículo: El Palacio Real desde las alturas.

Y como desde arriba se ve todo mucho mejor, algunos planos de la zona, y de distintas épocas, donde podemos apreciar la mutación urbanística de esta emblemática plaza.

Hacia 1730

1808

1848

1910

1913

1923

1956-57

2014


Planos (Fragmentos)

Hacia 1730 - Seutter, Matthäus. (171?-173?) Madritum sive Mantua Carpetanorum celeberrima Castiliae Novae civitas et Monarcharum Hispanicorum magnificentissima  Regia sedes... Madrit, la plus célèbre ville dans la Castille nouvelle et la plus magnifique résidence des Monarques d'Espagne.
Bibliothèque nationale de France, département Cartes et plans, GE C-1467

1808 - Plan topographique de la ville de Madrid et de ses environs avec la position de l'armée française pendant le bombardement le 3 décembre 1808. 
Levé par les officiers du corps des Ingénieurs. (1808) Bibliothèque nationale de France, GED-4535

1848 - Coello, Francisco y Madoz, Pascual (1848) Plano de Madrid. 1 : 12 500 Edicion del Año 
de 1848 / Grabado en Madrid bajo la direccion de D. Juan Noguera. Bibliothèque nationale de France,
département Cartes et plans, GE D-14348

1910 - Núñez Granés, Pedro. (1910) Plano de Pedro Núñez Granés 1910 Instituto Geográfico Nacional

1913 - Méndez, José. (1913) Nueva Guía de Madrid del Noticiero Guía de Madrid. Biblioteca digital
de la CAM

1923 - Núñez Granés, Pedro. (1923) Plano Nuevo de Madrid. Publicado por el Noticiero Guía de 
Madrid. Ayuntamiento de Madrid. Biblioteca digital de la CAM

1956-57 - Vuelo fotográfico de Madrid 1956-1957. Instituto Geográfico Nacional. Consejo Superior de Investigaciones Científicas

2014 - Google Maps. 

· Citas de noticias de periódicos en la publicación




© 2013 Eduardo Valero García - HUM 014-006 RECUPAPEL

martes, 25 de marzo de 2014

Madrid y Galdós. Estreno de Alceste en el teatro de la Princesa.


La noche del martes 21 de abril de 1914 se estrena en el teatro de la Princesa la obra de Eurípides, Alceste, adaptado o renovada por Benito Pérez Galdós en beneficio de María Guerrero. Se representa al mismo tiempo que otra obra teatral de género incierto -o más bien bufo- que llevaba por título Junta nacional de homenaje a Pérez Galdós, suscripción fomentada para procurar homenajes a la figura del viejo y paupérrimo Galdós, que pueden conocer visitando este enlace.

Eurípides.-Que sea enhorabuena, D. Benito.
Galdós.-Gracias. Perdone usted que le reciba vestido tan modestamente;
¡pero querido Eurípides, hay que fomentar la suscripción!

El estreno
Entre el público asistente al estreno se encontraban Alfonso XIII y Victoria, las infantas Isabel y Paz, la princesa Paz y las más aristocráticas familias de la Corte, que tributaron calurosas ovaciones a Pérez Galdós y efusivos aplausos a los intérpretes de la obra. En la conclusión de los dos últimos actos, el maestro tuvo que salir varias veces al escenario para recibir calurosos aplausos.

María Guerrero, que interpretó el papel de Alceste, estuvo acompañada por un excelente reparto entre los que se encontraban las señoras Torres y Salvador y los señores Díaz de Mendoza (Mercurio), Thuillier (Hércules), Vilches, Salvador y María Cancio, Codina (Admeto), Cirera, Carsi, Juste y Mesejo

Para la presentación escénica, Díaz de Mendoza, que a sus condiciones de actor unía las de director de escena, fue asesorado por el ilustre arqueólogo D. José Ramón Mélida y después de consultar innumerables documentos de Arte, Historia y Arqueología, realizó una labor admirable. Decorados, trajes, accesorios, todo tenía el carácter y ambientación de la época, lo que dio por resultando la composición de una serie de cuadros que produjeron un efecto prodigioso. La del primer acto reproducía el peristilo de un palacio; la del segundo era la estancia de Alceste en el palacio de Tesalia, y la del tercero representaba un jardín de lograda perspectiva y en el fondo un artístico templo griego que por su arquitectura evocaba al Partenón.

Fotografía de Salazar
La Esfera, 29 de abril de 1914


Repercusión en la Prensa
El País del 21 de abril de 1914, anticipa el estreno con una fotografía en portada:




Al día siguiente, el mismo periódico publicará otra fotografía relacionada con el estreno de Alceste; esta vez será del anciano novelista y la sublime actriz María Guerrero.



Escribe Manuel Bueno en el Heraldo de Madrid del miércoles 22 de abril:
"Dando muestras una vez más de un criterio artístico sano y hospitalario, la Empresa del teatro de la Princesa nos ofreció ayer, coincidiendo con el beneficio de María Guerrero, las primicias de la célebre tragedia de Eurípides, refundida y mejorada por el maestro Galdós. [...] Alceste es la tragedia de la abnegación conyugal. En ese punto, Galdós ha respetado el pensamiento del poeta griego en toda su integridad."

El Imparcial de misma fecha, José de Laserna hace una sinopsis de la obra adaptada por Galdós y añade:
"En la presentación, el resultado ha correspondido plenamente a las intenciones del autor.
La Alceste galdosiana es una hermosa tragedia moderna. La unidad del plan, la vigorosa sobriedad de la acción, la noble y natural elevación del estilo son verdaderamente magistrales.
Enfocado el asunto, sin que la ilación se despiste un solo momento, el dramaturgo va directo y seguro, graduando progresivamente el interés y la emoción, hasta el desenlace culminante.
Cuando, cordialmente aclamado, salía anoche á las tablas vacilante D. Benito Pérez Galdós, el ambiente de clara y pura serenidad artística en que habíamos respirado dos horas reavivaba en mí un recuerdo de la antigua Grecia.
Evoqué la austera figura del viejo Timoleon, que después de haber asegurado á su pueblo la libertad y la democracia, ciego y achacoso aun acudía con su consejo y su discurso a los graves problemas del Gobierno.
Plegué á Dios que, como a él, la gratitud y la liberalidad de sus compatriotas le premien á nuestro venerable Galdós toda una larga vida de ímprobo y glorioso trabajo."

La Ilustración Artística del 27 de abril publica un artículo sobre el estreno de Alceste, acompañado por la fotografía de un acto de la obra y un retrato de Galdós en la temprana madurez y otro de María Guerrero, (este último del fotógrafo Kaulak.)



Alceste, de Benito Pérez Galdós
Pérez Galdós venía fraguando desde 1895 la adaptación de la obra de Eurípides con la intención de llevar el teatro a cauces "más naturales" [1], es decir, hacia el realismo y el simbolismo, "los cuales fueron introduciendo, no sin dificultad, un teatro nuevo a un público poco receptivo a «todo lo diferente»".[2]

En "El mito de Alcestes, de Eurípides a Galdós", crítica textual de Dolores Thion Soriano Mollá, se entiende la adaptación como una "renovación" o una actualización del antiguo drama al punto de vista de Galdós sobre el sistema social y político de su tiempo.

"Mediante su desacralización y acentuación de sus caracteres, el entorno mitológico pierde sus valores simbólicos para adquirir otros más humanos. En unas escenas vivas, con diálogos repletos de humorismo y exageraciones, Galdós descompone el universo mítico en un doble nivel aparentemente desestructurado: el Olimpo de los Dioses ya no encarna el orden moral universal sino la injusticia y la tiranía. Paralelamente, las élites del poder, en su mayoría, encarnan la corrupción en lugar del orden moral humano. Los grandes temas de la espiritualidad y los valores rectores del universo serán puestos en tela de juicio: los dioses, el albedrío, la fatalidad, la justicia, la virtud... serán criticados con la deformación caricaturesca pero simpática y llana de aquella deidad. Quién podría imaginar a Mercurio afirmando:
-Sí, ya te he dicho que en el Olimpo me aburro lo indecible. No tienes ni idea de lo desabrida que es la conversación con los dioses. ¡Siempre lo mismo!... Que si las leyes universales, que si la armonía eterna, que si la infinidad de lo infinito... Por eso adoro yo a la Humanidad, y es mi mayor placer andar entre los mortales..." [3]

"En definitiva, Galdós contribuye con Alceste a la regeneración del teatro español conduciéndolo por los derroteros de un simbolismo conciliable con la naturaleza y sencillez que tanto preconizó. Galdós crea una nueva versión del mito de Alceste innovadora y original, dándole vida de nuevo en el contexto de la España contemporánea. En el tentador juego de la rueda del tiempo, del tiempo presente y de la eternidad, Alceste convertirá personajes, temas y eventos teatrales en símbolos y alegorías. Así, la historia de la fábula, la de España, quedará definitivamente redimida como fábula histórica y mítica." [4]



Carta de Galdós "a los espectadores y lectores de Alceste"
El País del 22 de abril publica la carta que Galdós dirige "a los espectadores y lectores de Alceste", como el escritor quiso titular su misiva.
Dicha carta será insertada como prólogo de la edición impresa de Alceste. En ella Galdós justifica la mayoría de las licencias que se otorga para la composición de su tragicomedia con el propósito, como hemos dicho, de modernizar el mito de Alceste y crear el interés de suerte que llegue a interesar o despertar la curiosidad del amodorrado público.

Esta fueron las palabras de don Benito:
"Tiempo ha que me sentí cautivado por la tradición de Alceste, reina de Tesalia, ejemplo y cifra de abnegación sublime, alma candorosa y poética que ilumina las edades remotas en que la Historia se confunde con la Mitología.
Asunto tan bello parecióme muy adecuado para presentarlo en forma teatral con procedimiento y estilo modernos.

Mi primera labor fue escudriñar en las lejanías obscuras de la vida helénica los hechos que determinaron aquel caso de altruismo heroico, desde la sentencia de Admeto hasta la muerte y resurrección de la joven y amorosa reina.
En la confusión que envuelve esta leyenda he podido determinar la fecha probable. Eumelo, hijo mayor de Alceste, á quien presento con ocho años de edad, figura en la «Ilíada», canto segundo, mandando once de las naves que fueron a la conquista de Troya. Estaba casado con una hermana de Penélope, y combatió valerosamente en las huestes de Aquiles y Agamenón. En la «Odisea» también habla el padre de la Poesía de las proezas del hijo de Alceste. Determinemos, pues, con la vaguedad de la cronología helénica, que nuestro asunto fluctúa entre los años 950 y 980 antes de la Era Cristiana.

Viejecillo es el tema: estamos en la época arcaica. Decidido a llevar al Teatro la leyenda de Alceste, la opinión de José Ramón Mélida, y las expresivas observaciones do María Guerrero, maestra insuperable en todas las artes de la escena, moviéndome a la acción al tiempo de Perícles, el más apropiado para dar esplendor a los accesorios de la fábula teatral. Ya en el terreno de las licencias, hube de tomar otras. La primera fue sustituir el personaje de Apolo por Mercurio, pues esta divinidad, más en contacto con los mortales, me facilitaba la modernización de mi tragicomedia, dando a tal figura el carácter irónico y familiar que me convenía. Otra licencia, de la que no me arrepiento, es sacar a escena a la madre de Admeto con el nombre imaginario de Erectea, formando con ella un carácter tan acentuado como el del anciano Pherés, padre del rey de Tesalia. Nuevas licencias o libertades lícitas en todo arte advertiréis en la presentación de los parásitos, agasajados en el palacio y mesa de los reyes; el historiador Gorgias, el filósofo Aristipo, Cleon el astrónomo y el citarista Polícrates.

Reforma tan arbitraria como legítima es utilizar el Anfictionado o Federación tesálica como recorte dramático que determina y refuerza el hermoso acto de Alceste.
Ni esto ni los parásitos, ni los caracteres de Pherés y Erectea, encariñados con la Regencia Trina; ni la intervención de Hermes humanizado y eléctico, ni el indumento vistoso, se acomodaban á la época arcaica, en la cual la tosquedad de la arquitectura, la simplicidad de los trajes y la barbarie de las costumbres amenguarían el encanto del artificio teatral.
La más famosa obra, entre las muchas que inspiró la leyenda de Alceste, es la tragedia de Eurípides, representada en Atenas el año 438, antes de Jesucristo. Atentamente leída una y otra vez, pensé que para interesar al público de nuestros días erame forzoso desarrollar la acción con método absolutamente distinto al seguido por el maestro helénico, que, naturalmente, se cuidaba de agradar a sus coetáneos. La prolija disputa entre Apolo y el Genio de la Muerte; las lamentaciones del Coro, por cuyas bocas expresa el poeta sus pensamientos, supliendo en ocasiones el sentir de los personajes vivos; la 'Parabase'; el discurso de Escoliasta ante la 'Caterva' de comediantes, huelgan en nuestro tiempo, como no revistan el carácter de curiosidad arqueológica. Pero he prescindido de ello en la firme creencia de que tales curiosidades son más leídas que para representadas.

El único contacto que tiene la obra que vais a leer con la tragedia de Eurípides está en el pasaje de ternura en que la reina moribunda se despide de sus hijos, de su esposo y de su servidumbre. Por caminos enteramente distintos a los de Eurípides llego al desenlace, la resurrección de Alceste. Presento a Hércules como el héroe invicto, cuya misión es limpiar de monstruos toda la tierra y restablecer la justicia entre los mortales. Dignifico al personaje omitiendo los actos crapulosos y glotonería, que daban ocasión a las risotadas y bullanga de los espectadores atenienses en la representación de la obra de Eurípides. La solemnidad trágica se convertía en jácara bufonesca,según consta en documentos literarios que han llegado hasta nosotros. Para precipitar la solución final, el hijo de Júpiter, que se ha expresado con la mesura y elocuencia propias de su abolengo divino se convierte en dramaturgo ante el cadáver de la hermosa reina, y con ardoroso conjuro la saca del sombrío imperio de la Muerte.

Termino asegurando que la abnegación de la reina de Tesalia tiene todo el valor ético de un sacrificio cristiano. Ni en la mitología india, ni en la caldea, ni en la escandinava encontramos un acto semejante al de la divina Alceste, consumado diez siglos antes de Jesucristo. 
Benito Pérez Galdós
Madrid, 21 de Abril de 1914."


Alceste, de Gluck
Esperamos que los amantes de la literatura y el teatro hayan disfrutado de la breve reseña sobre el estreno de Alceste, de Pérez Galdós. Poco falta para conmemorar el centenario de aquel acontecimiento teatral. Más antigua aún, sin serlo tanto como la obra de Eurípides, es la ópera que compuso Christoph Willibald Gluck, con libreto del italiano Ranieri de Calzabigi, que se estrenó en Viena el 26 de diciembre de 1767.
La ofrecemos a los también enamorados de la música.





Bibliografía

[1] Pérez Galdós, Benito. Nuestro Teatro, Obras inéditas, Renacimiento, Madrid, 1923, vol. 5, pp. 96-98.

[2] Thion Soriano-Mollá, Dolores. Notas de reproducción original: Otra ed.: VI Congreso Internacional Galdosiano (1997), [Las Palmas de Gran Canarias], Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, 2000. Publicación: Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003. pp. 861

[3] Ibíd., pp. 866

[4] Ibíd., pp. 871

· Citas de noticias de periódicos en la publicación



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-005 MADGALDOS

domingo, 23 de marzo de 2014

Muere en Madrid Adolfo Suárez González




Ávila, 25 de septiembre de 1932 - Madrid, 23 de marzo de 2014


Este domingo, 23 de marzo de 2014, a las 15:03 horas, ha fallecido en la Clínica CEMTRO de Madrid el ex Presidente D. Adolfo Suárez González. Se cierra una página más de la historia reciente de España que no debe quedar en el olvido, como otras tantas historias que no perecerán en la memoria.



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Madrid erótico. ¡Llegó la Primavera!


El pasado jueves 20 de marzo de 2014, exactamente a las 17:57 horas, comenzó la primavera.
En 1934 la primavera llegó a la revista CRÓNICA el miércoles 25 de abril, con un número especial dedicado a la mujer.



Como si del despertar de la templada estación se tratase, reproducimos algunos desnudos artísticos de estudios fotográficos como el de Manassé -bien conocido por los seguidores de Madrid erótico- y un magistral dibujo de Federico Ribas, otro gran conocido.


El arte de la fotografía
"La más bella modelo de Mallorca"
Fotografía, por P. Weyland



"Bajo el signo de la orquídea"
Fotografía, por Manassé



"Baño de sol"
Fotografía, por Manassé



Lápiz y pincel
"Flor de Primavera"
Dibujo, por Federico Ribas



El erotismo, lo sensual y sugerente dejaban de ser temas tabú y pasaban a formaba parte del "Libro de estilo" de la época. Los ángulos de enfoque y la luz en las fotografías; las poses, miradas y expresiones; los motivos representados; la vestimenta y modelos; los títulos y narraciones; las ilustraciones estilizadas, y todos los detalles que hoy han dejado de sorprender, fueron seña de identidad de la década de 1930 que convertirán la figura femenina en una expresión artística.

Lejos de interpretaciones vejatorias, discriminatorias y/o que puedan ofender a la mujer, las fotografías, ilustraciones y publicidad que aquí aparecerán corresponden a una época en que las féminas comenzaban a tener mayor protagonismo, perdían esa absurda condición de "sexo débil" y recibían no pocas alabanzas. Por desgracia, y durante mucho tiempo, aquel ideal fue truncado una vez finalizada la Guerra Civil.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-010 MADEROT

sábado, 22 de marzo de 2014

Madrid erótico. El baño de una francesita. Parte VII


¡Y llegó la primavera!
Dos bellas señoritas visten sus cuerpos con las flores que la naturaleza ofrece. De fondo un acartonado decorado y un artesonado tiesto para dar más profundidad a la escena. Profundidad en el sentido literal de la palabra, porque poco tiene de bucólico el conjunto.



El baño de una francesita. 
Última entrega
Séptima y última entrega del striptease de la francesita que se daba un baño hace ciento diez años. Corresponde al número 8 de la revista SICALÍPTICO del 27 de febrero de 1904, con la publicación en portada de una oronda dama cubierta con una manta a modo de capa. Resulta interesante el hecho de que todas las señoritas de portada iban embutidas en una malla entera, sin embargo, en el interior de la revista se mostraban desnudas -no mucho- pero lo suficiente para la época.



Fotografía
"El baño de una francesita"
Striptease por episodios
Parte VII
(Conclusión)

XV.—Esto ya es otra cosa. No se trata de Lili precisamente, sino de su doncella.
Las doncellas son como los monos: tienen también muy desarrollado el instinto de la imitación. Y la doncella de Lili, cuando esta ya ha salido del baño y se retira a su gabinete para continuar el interrumpido coloquio con el joven noruego y entregarse en manos de la peinadora aprovecha la ocasión y se baña también mandando llevar la bañera a su cuarto.
La pobre no dispone de medios propios y recurre a este ardid ingenioso: se mete en su habitación llevando una sábana, desnúdase rápidamente sin las coqueterías minuciosas de su ama y aprovecha el agua misma que aun despide olorosas esencias.
La cosa no es muy legal, que digamos; pero bien puede perdonársele a la muchacha en gracia a la buena intención que supone. ¡Oh! ¡Si todas las doncellas se bañasen!... ¡Adiós, señoritas!



XVI.—Pero lo doncella de Lili no se anda con tantos ramilgos;bien es verda que dispone de muy poco tiempo y no quiere que su ama la sorprenda. Sería horroroso que en ese instante sonase el timbre. ¿Tendría valor para correr y presentarse delante de su señorita en semejante toillette? Porque ella también se ha desposeído de la camisa, como ustedes habrán notado, para darse el chapuzón de rúbrica. Claro está que esto no lo hace todos los días, sino cuando está segura de no tener una contrariedad cualquiera que la obligue a confesar lo que ella cree una falta. Y el caso es que la pobre se apura sin razón y sin motivo; porque si tal como está, la sorprendiese el joven noruego que le hace arrumacos a su señorita, puede que ella también contribuyese a dar salida a las ganancias que el bacalao proporciona a la familia del joven.
Es una cosa que se le ha ocurrido varias veces y... que acabará por ponerla en práctica.
Como el joven la mire por el ojo de la llave... es otra Lili a un mes de vista. ¿Qué duda cabe?


Arte desplegable
"Coquetería" o "Femme au Boudoir"
Reproducción de una obra de Georges Croegaert

Como si de la página central de Play Boy se tratase, SICALÍPTICO también tenía su desplegable. No aparecían fotografías de desnudos sino obras de arte, como esta preciosa dama frente al espejo en su gabinete, que la revista titula "Coquetería".



Femme au Boudoir - Georges Croegaert
© Wikigallery.org


Un striptease de hace 110 años acompaña el post de hoy. La revista SICALÍPTICO publicaba fotografías con situaciones sugerentes que se iban poniendo más picantes a medida que avanzaba la historia. Lo hacía por entregas, un par de fotos por número publicado, acompañadas de textos eróticos-o al menos eso pretendían ser.

El erotismo, lo sensual y sugerente dejaban de ser temas tabú y pasaban a formaba parte del "Libro de estilo" de la época. Los ángulos de enfoque y la luz en las fotografías; las poses, miradas y expresiones; los motivos representados; la vestimenta y modelos; los títulos y narraciones; las ilustraciones estilizadas, y todos los detalles que hoy han dejado de sorprender, fueron seña de identidad de la década de 1930 que convertirán la figura femenina en una expresión artística.

Lejos de interpretaciones vejatorias, discriminatorias y/o que puedan ofender a la mujer, las fotografías, ilustraciones y publicidad que aquí aparecerán corresponden a una época en que las féminas comenzaban a tener mayor protagonismo, perdían esa absurda condición de "sexo débil" y recibían no pocas alabanzas. Por desgracia, y durante mucho tiempo, aquel ideal fue truncado una vez finalizada la Guerra Civil.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-009 MADEROT

Estampas. Madrid pueblo: Fallas y Primaveras


Mes de marzo. Comienza la primavera, esa que la sangre altera... y también las alergias. Como preámbulo al cambio de estación, el 19 de marzo se pone fin a las "fiestas josefinas" o "festes de Sant Josep", popularmente conocidas como "Fallas de Valencia". Días de explosiones a diestra y siniestra con la despertà y la mascletà; "la Nit del Foc", cabalgatas de fuegos, y la incendiaria noche llamada "la Nit de la Cremà".
El 19 es también día de regocijo para las Pepas y los Pepes; para el "ninot indultat" y su maestro fallero, y para los que disfrutan de día festivo.

El dibujante Bellón nos ofrece dos cómicas estampas en su perspectiva habitual. La primera es un homenaje al maestro fallero y su taller en un momento del tiempo anterior a la "Plantà" de su monumento fallero. Esta estampa fue publicada el 15 de marzo de 1936.
El dibujante titula la segunda estampa como "UN SIGLO DE PRIMAVERAS"; en ella la recorre desde los tiempos de Goya hasta los actuales, es decir, el año 1935. Forma parte del número extraordinario publicado por CRÓNICA el 17 de marzo de ese año.


Humorismo valenciano, por Bellón
"El taller fallero"
CRÓNICA, 1936

Página de humor, por Bellón
"UN SIGLO DE PRIMAVERAS"
1- Primavera goyesca
2-  Primavera de doña Mariquita de mi corazón
3-  Primavera romántica
4- Primavera fin de siglo XIX
5- Primavera de nuestros papás
6- Primavera de hoy
CRÓNICA, 1935



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-007 ESTAMPAS MAD

viernes, 21 de marzo de 2014

Madrid y Galdós. Junta Nacional de homenaje a Pérez Galdós


Quizá muchos lectores se viesen sorprendidos el día que publicamos el artículo En casa de Benito Pérez Galdós. José María Carretero Novillo, alias "El Caballero Audaz", entrevistaba al insigne escritor una tarde de enero de 1914 y nos mostraba la figura de un hombre viejo, casi ciego; cansado y abatido por los años; posiblemente desencantado de la vejez que le tocaba vivir, cargada de esfuerzos y estrecheces.

Carretero Novillo solicitaba -o insinuaba- la posibilidad de que entre todos los españoles le proporcionasen un "bienestar decoroso". Al hacerlo lanzaba esta pregunta: "Y, ¿no podíamos hacer nada grande, nada digno de él, con el fin de evitar esto tan triste?..."


Episodios Nacionales
Comenzaba así  la campaña periodística en pro de una pensión para el longevo novelista; y mientras se fomentaba, la Gaceta de Instrucción Pública y Bellas Artes [1] del 4 de febrero de 1914, en la Sección de información "Primera enseñanza", anunciaba:


La monumental obra de don Benito, "Episodios nacionales", ingresaba en las bibliotecas escolares como referente de una parte de nuestra historia, así como crecía en los diferentes estratos sociales la firme proposición de recompensar a Pérez Galdós por esa y todas sus obras, legado que enriquecerá la literatura española.


Impresiones
La Prensa publicaba casi a diario alguna columna dedicada a Benito Pérez Galdós y sus circunstancias. En unas se ensalzaba la figura del escritor y sus recientes éxitos teatrales; en otras, de contenido lacrimoso, se le retrataba como un viejo mendigo desamparado. Había defensores y detractores de la propuesta lanzada por Carretero Novillo; y amigos y enemigos del escritor.

Transcribía El Siglo Futuro del viernes 23 de enero de 1914 una cita del periódico A B C que contenía un poco de todo lo citado. Comenzaba diciendo:
"D. Benito Pérez Galdós merece como escritor los mayores respetos y las más altas consideraciones. La obra literaria que ha realizado será perennemente un monumento del habla española.
Los que quisieron convertir en bandera de su política al gran escritor, le hicieron un gravísimo daño, pues no sólo empequeñecieron su figura, sino que le expusieron a malquistarse con una parte de la opinión, que sólo quería ver en él a un gran novelista, al primer novelista de la España actual."

Añadía un poco más abajo:
"Por patriotismo y por admiración, debemos todos, en efecto, buscar el modo de constituir una renta vitalicia que asegure los últimos años del maestro insigne y le permita vivir con bienestar y con decoro. Es un deber del que no puede excusarse la intelectualidad española. A los varios medios que con seguro resultado podrían llevarse a la práctica, cree ABC que podría añadirse, y desde luego nosotros estamos dispuestos a hacerlo, que los principales periódicos y revistas de España publicaran un número extraordinario dedicado al gran escritor y le entregaran el producto íntegro de la venta y la publicidad, o que las Empresas editoriales se suscribieran con una cuota mínima de 5.000 pesetas."

Y sentenciaba al final:
"Por nuestra parte, lamentando profundamente el triste estado de fondos de D. Benito Pérez Galdós, recordamos únicamente que a la pluma de este escritor, de quien tan fervoroso partidario se declara A B C, se ha debido en estos tiempos la más cruda persecución a la Iglesia desde la novela y el teatro, bastando recordar a Doña Perfecta, novela tendenciosa por todos conceptos, y a Electra, que tanto contribuyó a levantar los ánimos del populacho contra las Ordenes religiosas."

Por su parte, Mariano de Cávia, en portada de El Imparcial del 29 de enero del mismo año, en una columna titulada "Entre Galdós y un tití", habla de la pensión vitalicia para Galdós poniendo como ejemplo una posible reencarnación del escritor en mono tití:
"Si son ciertas las doctrinas orientales que tantas adeptos cuentan ya en el Occidente donde habitamos, ¿no pudiera ser, verbigracia, que Miguel de Cervantes Saavedra, constante 'rigor de las desdichas' en aquella su vida anterior, estuviese hoy reencarnado en el tití, a quien tan suntuosa y agradable vida proporciona la opulenta dama yanqui?

Mientras se confirma con datos fehacientes aquello de que 
'la parte principal volóse al cielo',
como dijo fray Luis de León, confiemos en que la parte secundaria, la visible y palpable, tendría las debidas compensaciones de seguridad amable y de comodidad lujosa.
Amigo Don Benito, infatigable Pérez, glorioso Galdós: trabajemos mientras podamos, fallezcamos en la forma menos deseada y molesta que nos permitan la Naturaleza y los médicos, y para descansar, con setenta y cinco mil francos anuales de gasto, esperemos a revivir en un bienaventurado tití, que caiga en manos, de una yanqui mutimillonaria y caprichosa.
También la Madre España, sin cuatro cuartos para sus buenos hijos, mantiene espléndidamente a más de cuatro titíes.
Quizás estos grotescos, ruines y costosos cuadrumanos fueron en otra vida hombres honrados, útiles, laboriosos, geniales y sin ventura.
¡Es la ley de las compensaciones!"

Más acertadas son las palabras de otras personalidades de la política, el periodismo y la literatura. En la revista Nuevo Mundo del jueves 5 de febrero de 1914 dejaran su firma el presidente del Consejo de ministros del momento, Sr. Eduardo Dato, el conde de Romanones, Benavente y Francos Rodríguez, entre otros.

"Ante todo he de decirles que admiro profundamente a don Benito Pérez Galdós, como espíritu español, como escritor insigne. Le admiro, porque es el cerebro privilegiado, la voluntad tenaz, digna de imitación, y le venero, porque fuera de España, es uno de nuestros genios, rinden homenaje al genio de nuestra raza.
Este cariño y este entusiasmo que siento por el glorioso maestro de las letras castellanas, me obligan en lo que pueda oficialmente, a hacer cuanto esté de mi parte en su favor, por ser de justicia.
Creo que es un deber contribuir al bienestar de los artistas que llevan fuera de las fronteras el nombre de la patria, y que hacen que nos enorgullezcamos una vez más de pertenecer a ella.
Ya que las condiciones de la vida son ásperas para los que cultivan el Arte, todos debemos, por gratitud y por respeto a su obra, ayudarles, sobre todo en el ocaso, evitándoles en lo posible molestias y amarguras. Por lo tanto, después de estudiar en favor de Galdós la fórmula que mejor se crea, tendrá mi apoyo más decidido."
Eduardo Dato



"A los grandes hombres está obligada la patria, no solamente a honrarles en la muerte, sino a guardarles consideraciones en la vida. Por eso la idea iniciada de conceder una pensión a Pérez Galdós, me parece justicia que por todos debe ser aplaudida, y entiendo que, además de lo que haga el Estado, por suscripción nacional se le debiera asegurar la tranquilidad de los últimos años de su existencia."
Conde de Romanones






"Hace tiempo hice saber mi manera de pensar en este asunto. En El Imparcial y en el mismo periódico de ustedes, en NUEVO MUNDO, dije que nada habríamos de hacer más honrado ni más justo que premiar a Galdós. Un hombro como él, que ha tremolado nuestro prestigio literario por el mundo entero, es digno de todo.
Si para ello es necesario nuestro esfuerzo, con alma y vida lo debemos hacer.
La paz y el bienestar del ilustre anciano, debe ser obra nuestra. Pero la iniciativa debe partir del Estado.
El Estado lo hace todo mejor más pronto que nadie. Pensar en otra cosa, sería una quimera. No creo en el esfuerzo particular de las gentes, ¡Dios nos libre de las comisiones!
—¡Ah! y hagan ustedes saber que, desde hace mucho tiempo, tengo en mi poder cien pesetas que me fueron enviadas por una persona, que guarda el incógnito, para cualquier obra en favor de Galdós. Aquí están a disposición del que inicie el movimiento generoso."
Jacinto Benavente



"Es honrar a don Benito Pérez Galdós, 'deuda a que obligados nacen' cuantos sienten cariño por España. La ha glorificado con su pluma el insigne maestro, y los que enaltecen a la madre, deben ser para los hijos motivo de las más singulares atenciones y preferencias.
Conceder al epilogo de la vida de Galdós la dulzura y la esplendidez a que tiene derecho, es obra que incumbe, no sólo a la representación nacional, sino a los esfuerzos personales de todos los ciudadanos."
José Francos Rodríguez



La Junta Nacional de homenaje a Pérez Galdós
Entre febrero y marzo quedará formada la Junta Nacional de homenaje a Pérez Galdós. Fueron sus integrantes los señores Eduardo Dato; José de Echegaray; Marqués de Estella; Conde de Romanones; Melquíades Álvarez; Duque de Alba; Gustavo Baüer; Miguel Moya; Jacinto Benavente; Mariano de Cávia, y Tomás Romero.

El Caballero Audaz
El miércoles 11 de marzo de 1914 la revista Mundo Gráfico, en su sección Artes, Ciencias y Letras, publica el artículo titulado "Pro Galdós. Los que faltan y los que sobran". Lo firma el ya conocido Caballero Audaz. Decía el periodista:
"Estamos desdichadamente en el país de las incongruencias y de las paradojas. También tenemos mucho de ineducados. Yo no quería creerlo, pero me he convencido con motivo del proyectado homenaje en honor de Galdós. Veamos y juzguemos."

Hacía referencia a su artículo de La Esfera, el que hemos nombrado al inicio de este post, y cómo había llamado la atención de algunos periodistas, entre los que se encontraban Moya, Dicenta, Luca de Tena, Cávia. Dicenta valoraba la idea y proponía instituir el Premio España con el que todos los escritores contribuyesen en el homenaje a Galdós, más en el "premio" no aparecía el óbolo caritativo.

Habla sobre la creación de un dudoso Comité organizador de una colecta nacional:
"Unos queridos diarios acogieron esta idea; otros propusieron algo más complicado; alguno tuvo la noble inocencia de llamar a las puertas del Estado; pero todos alentaron con entusiasmo nuestra iniciativa.
Y, en efecto; después de mes y medio sale a escena un comité nombrado, no sabemos por acuerdo de quiénes, ni con beneplácito de que votación. Cualquiera diría que se habían nombrado a sí mismos cada uno de los miembros; y todos de común acuerdo entre sí. En este espontáneo comité que, repito, surge a espaldas de la prensa y de los literatos—pues por periodistas nos tenemos y no sabíamos una palabra—figuran, para honra y prez del autor de Celia en los infiernos los nombres de Dato, Baüer, Romanones, duque de Alba y otros varios señores suficientemente conocidos y garantizados; pero, vamos, que en este guiso no había para qué ofrecerles cucharada. Los nombres de Moya, Melquíades, Cávia y Romero también entran en la comisión, y esto muy acertadamente, aunque entre magnates como Baüer parece que llevan la representación de la clase menesterosa."

"Este Comité de magnates del oro y de la política ha acordado organizar una colecta nacional en beneficio de Galdós. ¡Para ese viaje no necesitábamos alforjas! Porque, ¿no os parece que es sencillamente cómico que, Dato, Romanónes, Baüer y el duque de Alba—¡no es nada!—pidan al resto de los pobrecitos españoles que depositen un miserable óbolo, en sus poderosas y pedigüeñas manos, para traspasárselo al maestro Galdós?...
Esto lo podemos hacer nosotros los periodistas, que no tenemos más haber que lo que nos trae la punta de la pluma; pero quien como Baüer tiene doce mil duros de renta diarios, no se comprende que se tome la molestia de pedirnos una peseta... Les resultaría a estos señores más cómodo que contar la recaudación conseguida, volver la mano a sus nutridas cajas y tirar de ciento cincuenta billetes de mil pesetas, con lo cual ya estaba resuelto el problema." El Caballero Audaz nos muestra el retrato de una clase que parece no haber cambiado y, si cabe, es aún más escatimadora.

Concluye el artículo con este pensamiento:
"El Estado y la política ya tuvieron tiempo de saber que Galdós tenía que dictar cuartillas para vivir. Pero el Estado no ha hecho nada por él, y la política no ha hecho más que ponerle en ridículo. Y ahora, por lo que vemos, hasta en este asunto tan solemne trata de continuar el mismo camino. Figuraos que se proyecta una corridita de toros a beneficio del insigne autor de Electra. ¡Por pudor, señores!... ¿Qué dirán en las vecindades de nosotros?..."

Pero el poder político finalmente movió ficha. La noche del viernes 3 de abril de 1914 se reúne en el Senado la Junta Nacional organizadora del homenaje a Galdós, llamado "Comité" por el Caballero Audaz.
El Imparcial del sábado 4 de abril publica el resultado de aquella reunión.


Las cuartillas encargadas por Eduardo Dato a Jacinto Benavente, en las que quedaba expresado el pensamiento de la Junta, no se hicieron esperar. Reproducimos la publicada en el diario La Época del sábado 11 de abril de hace cien años, donde se formalizaba y quedaba abierta la Suscripción en homenaje a Galdós. ¡A recaudar dinerillos!



Y así se fue confeccionando la lista de suscriptores, encabezaba por el rey Alfonso XIII, quien donó a la noble causa la pingüe cantidad de 10.000 pesetas.


La cuestación
El lunes 13 de abril de 1914, los periódicos publican la cuantía de donaciones y sus benefactores. Esta es la aparecida en El Liberal.



Los suscriptores
En la lista figuraba doña Emilia Pardo Bazán, condesa de Pardo-Bazán, quien había enviado una carta al presidente de la Junta Nacional para el Homenaje a Galdós. La sentida misiva también fue publicada en todos los periódicos:

«Excmo. Sr. D. Eduardo Dato.
Mi ilustre amigo: Abierta ya la suscripción para el homenaje a D. Benito Pérez Galdós, envío á usted esa insignificante contribución, que quisiera fuese de millones.
He tenido el gusto de abogar, en varias crónicas para la Habana y Buenos Aires, por la idea que usted tan gallardamente realiza, y á la cual desea un resultado á la altura del fin su amiga verdadera,
LA CONDESA DE PARDO BAZÁN.»


El 15 de abril se reúne el Comité ejecutivo de la Junta en el palacio del conde de Romanones para acordar dirigirse a todas las Corporaciones y personalidades "cuyo probado amor á las glorias de nuestra literatura aseguren una eficaz cooperación a los altos fines que la Junta Nacional persigue."
Del mismo modo se resolvió invitar a todas las Empresas teatrales para que rindiesen a Galdós el testimonio de su admiración y afecto, dedicando las representaciones de un día al homenaje de insigne autor.
Por último se acordó publicar el documento enviado al presidente de la Asociación de la Prensa, D. Miguel Moya, por las Corporaciones más importantes de la gran colonia española en Montevideo (R. O. del Uruguay), que se adherían al homenaje a Pérez Gáldos. Figuraban y firmaban el documento los representantes del Club Español; la Cámara de Comercio, Industria y Navegación; la Sociedad Hospital Sanatorio Español; Orfeón Español; Centro Unión Hispanouriguayo; el periódico "El Diario Español"; Asociación española de Socorros Mutuos; Centro Gallego; Centre Catalá; Centro Asturiano; Sociedad Coral Catalunya Nova; Centro Euskaro Español; Círculo Lucense; Orfeo Catalá y "La Tribuna Popular".

La suscripción nacional comenzó a tener un cariz similar al de las masivas cuestaciones televisivas de hoy en día. Hace cien años no existía este medio de comunicación llamado "caja tonta", por tanto las dadivosas donaciones se pregonaban en los periódicos. ¡El Ayuntamiento de Santander, 5.000 pesetas! ¡El de Linares, 1.000 pesetas y el nombre de Galdós a una calle! ¡El de Tarrasa abre lista de suscripción y la encabeza con 150 pesetas! ¡El de Jerez, 250 pesetas y dar el nombre de Galdós a la calle de Armas! ¡El alcalde de Murcia, pronunció un discurso en la Casa Consistorial! Y así infinidad de adhesiones y donaciones.


En Madrid
El 1 de mayo el Heraldo de Madrid nos decía que el Consistorio madrileño, reunido en Sesión ordinaria de 30 de abril, aún no se ponía de acuerdo en si aportaba o no el óbolo para la causa.


Sin embrago, en la Sesión del día 1 de mayo, el Sr. Cortés Munera se ratifica en su proposición de que el Ayuntamiento contribuya a la suscripción. El Sr. Blanco Soria propone que se determine una cantidad para contribuir y va más lejos, solicita se nombre a Pérez Galdós hijo adoptivo de Madrid y se celebre una fiesta en su honor.

Dos meses más tarde, en Sesión del 3 de julio, reunidos el Sr. alcalde y los concejales se aprueba el dictamen proponiendo la contribución de 5.000 pesetas. El Sr. Bellido, continuando en su línea, pide que los mil duros salgan de los bolsillos de los concejales. Así lo relata el Heraldo de Madrid



Las listas de suscriptores
En los primeros días de junio se publica la cuarta lista de suscriptores y la cantidad dineraria recaudada que sumaba un total de 95.003,42 pesetas. En la lista anterior la cifra ascendía a 89.147,07 pesetas (¡A saber quien aportó los siete céntimos!).

El 22 de junio El País publica una nueva lista donde el resultado de la cuestación asciende a 113.570,65 pesetas.


La Junta Nacional había fijado el 15 de julio como fecha de cierre de la suscripción. Según balance del 10 de agosto la suma recaudada era de 152.685,87 pesetas. Lejos quedaba el objetivo fijado por Miguel Moya, que era el de 500.000 pesetas.
La suscripción se prorrogó por un mes más sin mejores resultados, y en 1916 fueron recaudadas 101.694,73 que correspondían a cantidades atrasadas. Hay que tener en cuenta que sólo en Madrid se habían abierto oficinas de recaudación, algunas no llegaron a funcionar nunca y sólo quedó la del Ateneo; por consiguiente, las cantidades recaudadas en provincias llegaron tarde, mal y nunca.
El inicio de la Gran Guerra, acontecido el 28 de julio de 1914, propició que el auge de la suscripción quedase relegado y tapado por el interés de las noticias sobre el conflicto. En resumidas cuentas, la tan sonada propuesta de homenaje y su cuestación fue un absoluto fracaso.


Un fiasco
Jean François Botrel, en Benito Pérez Galdós ¿escritor nacional?, hace un análisis de la repercusión que tuvo la suscripción a nivel mundial.

"El análisis de los resultados según criterios geográficos (procedencia de las cantidades anunciadas, cuando se pudo localizar), muestra a todas luces, que España entera no rindió tributo ni homenaje a Galdós.

Razonando sobre el total de las cantidades anunciadas y sacando la importancia relativa de las contribuciones anunciadas por provincias, con exclusión de Madrid, claro está, vemos que las cantidades anunciadas por las provincias de Barcelona, Canarias, Oviedo, Santander y Sevilla representan el 63 por 100 del total de las cantidades anunciadas por las provincias, entre las que las de Pontevedra y Soria no se han dado aparentemente por enteradas, y otras como Badajoz, Baleares, Cáceres, Córdoba, Cuenca, Gerona, Granada, Guadalajara, León, Orense, Tarragona, Teruel, Toledo y Zamora han contribuido con cantidades iguales o inferiores a 100 pesetas, en la mayoría de los casos debidas a uno o dos Ayuntamientos o círculos y algún particular que otro.

La importancia relativa de las cinco provincias citadas -de hecho, cuatro, ya que las cantidades anunciadas por Canarias no fueron remitidas (según consta en balance de 1916)-, respecto al total de las proporciones: 61,30 por 100, que se descomponen de la siguiente manera: Barcelona, 24,7 por 100; Oviedo, 3,2 por 100; Santander, 21,3 por 100; Sevilla, 12,1 por 100.


Estas cifras permiten ver que la suscripción-homenaje a Galdós alcanzó -fuera de Madrid- cantidades absolutas de alguna importancia, donde periódicos como el Cantábrico de Santander o El Liberal de Sevilla actuaron como activos propagandistas de la suscripción y como junta Provincial, que diríamos, además de la popularidad de que podía gozar Galdós en Santander, por ejemplo. En Barcelona, donde, por lo visto, El Liberal de Barcelona no abrió suscripción (sólo contribuyó con 100 pesetas), la importancia de las cantidades remitidas se debe esencialmente al Ayuntamiento de la ciudad, que, a proposición del señor Rocha, votó un crédito de 5000 pesetas, al Consejo de la Mancomunidad Catalana (1000) y a otras entidades culturales, como el Círculo del Liceo Ecuestre (500 cada uno), esto es, la casi totalidad de las 7220,18 pesetas remitidas. En Cataluña, pues tampoco se puede hablar de adhesión general, a pesar de la cantidad por la que queda representada, y es que no corresponde del todo el índice de movilización en pro del homenaje con la importancia de la suma: más movilización y mayor sacrificio suponen las cinco pesetas de Joaquín Peinado de Ronda o las 20 de un leonés patriota y republicano que las 5000 del Banco de España o las 10000 del Rey.

En otras provincias como Alicante y Murcia, en las que se abrieron suscripciones regionales, o en Huelva, parece que hubo más entusiasmo, aun cuando los resultados medidos en términos financieros (los que interesaban directamente a Galdós y la Junta Nacional) no lo dicen. En Alicante, por ejemplo, 180 particulares se suscribieron por una cantidad de 581 pesetas en total, lo que representa el mayor número absoluto de adhesiones de tipo individual en este homenaje, en el que la característica mayor es la ausencia de adhesión de tipo popular.

En efecto, si analizamos ahora la repartición de las cantidades suscritas por categorías o grupos, nos encontramos con que el 45,2 por 100 de las cantidades anunciadas lo han sido por Ayuntamientos, Diputaciones Provinciales y otros cuerpos oficiales; el 14,3 por 100, por personalidades y próceres; 9,8 por 100, por sociedades culturales; 8,7 por 100, por sociedades comerciales, entre las que el Banco de España, la Unión Española de Explosivos, la Compañía Arrendataria de Tabacos, la Española de Construcción Naval y el Banco Hispano Americano contribuyeron por más del 84 por 100, y luego la Prensa, por suscripción propia o por suscripción abierta (3,9 por 100), América (1,8 por 100), liberales, republicanos y reformistas (1,45 por 100) y escritores y artistas (0,9 por 100).

Para mayor claridad convendría, claro está, precisar, por ejemplo, en qué Ayuntamientos el adherirse al homenaje a Pérez Galdós pudo tener una significación de tipo ideológico, ya que en muchos casos, [...], el remitir una cantidad a la Junta Nacional supuso el triunfo de los concejales liberales o republicanos." [2]


"Realidad"
Este artículo, que de por sí es extenso, pudiera haberlo sido mucho más.
La América hispana y una porción de España se volcaron en arropar a la vieja gloria de las letras con billetes, discursos y homenajes. Quizá don Benito, ya sin el mismo ímpetu de lucha en la pluma y la palabra, recordase lo que dijo Federico en su novela Realidad:

"¡Oh, quién fuera uno de estos de conciencia ancha, que sólo miran su provecho! ¿Por qué hay en mi alma esta antipatía contra la protección, y esta invencible repugnancia de la generosidad ajena? Ciertos agradecimientos le sumergen a uno en la inferioridad servil, y le subordinan y le rebajan. No sé por qué, me inclino a detestar a los que quieren ampararme." [3]

Retrato de Benito Pérez Galdós realizado por Alfonso y
publicado en portada de El Liberal el 21 de abril de 1914.



Bibliografía

[1] Gaceta de Instrucción Pública y Bellas Artes. Sección de información-Primera enseñanza. Año XXVI, Núm. 1.235. Miércoles 4 de febrero de 1914. Imp. de la viuda de Alvarez. pp. 76


[2] Botrel, Jean François. Benito Pérez Galdós ¿escritor nacional?. Publicación: Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2003. Notas de reproducción original: Otra ed.: Actas del primer Congreso Internacional de Estudios Galdosianos , Las Palmas : Cabildo Insular de Gran Canaria, 1977, pp. 60-79.

[3] Pérez Galdós, Benito. (1890) Realidad: novela en cinco jornadas. Madrid: Ed. La Guirnalda. Jornada IV, Escena XII: FEDERICO, solo, vagando por las calles, en estado de vivísima agitación. pp. 323


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