domingo, 10 de enero de 2016

Coplas del domingo. Al fresco

Primera copla dominguera de este año 2016 con los ocurrentes argumentos y el gracejo madrileño propios de D. Antonio Casero; acompañados casi siempre con ilustraciones del autor-editor de Historia Urbana de Madrid.

Estas coplas se publicaban los domingos en el Heraldo de Madrid. La que hoy transcribimos corresponde a la aparecida el 9 de enero de 1916 -que fue domingo-, estrenándose, pues, como la primera copla centenaria de nuestra colección del presente año.

Coplas del domingo, por Antonio Casero

AL FRESCO
—Liborio, t'estoy oyendo,
y, vamos, chico, m'aplanas;
me dejas a veinte grados
bajo cero; no esperaba
eso yo de tu costilla.
—Las apariencias engañan.
—Vamos, porque tú lo dices,
y yo sé que tus palabras
son el Código vigente;
que si no, ni con tenazas;
no es posible que uno crea
que existan algunas damas
de tan malos sentimientos
y de tan perras entrañas;
yo, la mía, francamente,
es cuasi, cuasi, una malva;
es cierto que m'ha tenido
catorce meses en cama,
víctima de una «escobitis»,
porque m'arreó con alma
con la de barrer; pero, hombre,
no ha hecho conmigo la gracia,
de dejarme en la escalera
en una noche de helada.
¡Hay que ver que nochecita .
habrás pasao!
—¡Siberiana!
Como que, al pasar los gatos
por junto a mí, estornudaban.
—Güeno; y en total, ¿se puede
saber lo c'alega?
—Nada;
dice c'a sío su gusto,
y en su gusto nadie manda.
—¡Ay, qué rica! Vamos, hombre,
esa, a mí, me las pagaba.
—Es mu tramposa.
—Bien, dime:
y ¿cómo fué? Cuenta, habla.
—Na, que me quedé jugando
al tute en ca de la Paca,
y que serían las cinco
cuando me fui pa mi casa:
Fuencarral arriba, a Cuatro
Caminos.
—Una monada.
¡También eres humorista!
—¡Y a cuerpo!
—Yo te mataba.
¿Qué hiciste de la pañosa?
—Pos la pañosa, en la tasca,
respondiendo de tres frascos
de vino que yo adeudaba;
güeno, pero voy al hecho,
si me dejas hablar.
—Habla.
—Entro, subo, llego, llamo;
tilín, tilín; sale, chana
por la mirilla y me dice
con dos arrobas de guasa:
«No te conozco, pierrotte.»
Me tomó por una máscara.
Y yo, que «no abuses, perla»;
y ella, desde dentro: «¡Calla,
no se despierte el canario!»
Y yo, «pero, oye, gitana:
ábreme, que tengo frío».
Oyóse una carcajada
y se alejó de la puerta.
Y yo, llama que te llama;
la supliqué de rodillas,
la recordé cosas gratas
de cuando éramos chavales.
Y na, silencio en la estancia;
suspiré, por si el suspiro
la enternecía unas miajas;
la canté tápame, tápame,
pa ver si se «blandeaba»,
y na, que me dejó al fresco
como un botijo.
¡Qué alma!
iTú irás al divorcio!
—Ahora
voy a un recao que me manda:
por horquillas invisibles
y perejil.
—¡No fe matan!
—Pero ¿qué voy a hacer, hombre,
si es ella la que lo gana?
—Así me lo explico todo:
claro, como no trabajas,
t'ha tomaoao por el canelo,
y hace mu bien; sufre y calla
y aprende a saber ser hombre,
y a ser amo de tu caso,
y a entrar cuando te convenga
y a'salir cuando te plazca…
Antonio CASERO
(Heraldo de Madrid, AÑO XXVII. Número 9.170)


© 2016 Eduardo Valero García (GARCIVAL) - HUM 016-001 ILUST

Dice el "fresco" Liborio que, en la desesperada intención de entrar a su casa, aduló a su mujer cantando "Tápame, tápame", de Ricardo Yust.  A modo de colofón, ofrecemos este simpático cuplé cantando por La Goya; uno de los tantos tesoros de la Biblioteca digital hispánica (BNE).




Bibliografía
Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor. 

En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2016) "Coplas del domingo. Al fresco", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/

Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación. 
En todas las citas se ha conservado la ortografía original.

© 2015 Eduardo Valero García - HUM 016-001 COPLAS AC
ISSN 2444-1325