domingo, 31 de mayo de 2015

Fototeca HUM. El borracho Garibaldi

Hete aquí el prototipo de la golfería madrileña. Flanqueado por dos buenas piezas, es retratado don Baldomero "el Cubero", más conocido como el popular loco o borracho "Garibaldi". 



Baldomero "el Cubero", llamado así por haber sido su profesión cuando aún estaba sobrio (¡sabe Dios cuándo!), era uno de los tantos personajes de baja estofa que se hicieron fama en las calles de Madrid. Se ganó el mote de "Garibaldi" por presumir de serlo, al menos en las pintas que lucía.

Tipo nervioso, de estatura baja, Baldomero se paseaba por las calles libando vino -siempre vino-, arengando al aire y blasfemando al cielo.
Soltaba discursos a diestra y siniestra, en especial a estudiantes y desocupados, finalizando la cháchara con unas rúbricas al viento: ¡Viva la República! ¡Mueran los carcas! ¡Arriba, caballo moro!... Y, por supuesto ¡Viva Garibaldi!
Daba trato de "Excelencia", y así llamaba, a todo aquel que le invitaba una copa, y bien podía compartirla con el general Prim, compañero invisible con quien, de tanto en tanto, hablaba.

En su eterna y loca melopea, garbeaba marcial por las calles ataviado con un raído levitón y luciendo en el pecho variopintas condecoraciones. Cubría su testa un rudimentario sombrero de picos adornado con plumas negras, y a la cintura llevaba enrollado un fajín de mando. Y si de mando hablamos, no podía faltar el bastón, que era un palo.
"Garibaldi es microcéfalo; fisonomía simpática, ojos empequeñecidos por la ligera elevación del párpado inferior…, acné rosácea marcada, surcos naso-labiales hundidos inferiormente, temblor de la lengua… sed y hambre crónicas. Odia el aguardiente, por el cual se perece su mujer, más adelantada que él en la intoxicación. Bebe sólo vino, y actualmente delira de veras. Se embriaga a diario, y según le da el vino, va desde la calle a la cárcel o a su casa." [1]

Vivió en el barrio de las Cambroneras, a orillas del Manzanares. Tenía un hijo que le aventajaba en otros muchos vicios. Era viudo; su mujer había muerto poco antes que él, víctima del aguardiente.
Dicen algunos que su locura no era tal; que era un espabilado que había descubierto la manera de no dar ni chapa haciéndose el loco, algo que daba beneficio a su afición por el vino. 

El fotógrafo Pepe Campúa (José Demaría Vázquez) retrata a "Garibaldi" oteando el cielo de Madrid en busca de los incautos que costearían los vinos cuando llegase arriba.

"Garibaldi" falleció la víspera de Nochebuena de 1919. Tenía 76 años y todo el morapio posible en las venas.


Bibliografía
Fuentes de consulta:

[1] C. Bernardo de Quirós y J. M.ª Llanas Aguilaniedo: La mala vida en Madrid. Estudio psico-sociológico con dibujos y fotografías del natural. (1901) Madrid, B. Rodríguez Serra, Editor, Flor Baja, núm., 9. 
- Camilo José Cela. La obra literaria del pintor Solana. Discurso de ingreso en la Real Academia Española. 26 de mayo de 1957.
 
· Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación. 
· En todas las citas se ha conservado la ortografía original.


© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-001 FOTOTECA
ISSN 2444-1325