domingo, 25 de enero de 2015

El Teatro Calderón y el Centro de Hijos de Madrid

Si hubo en nuestra ciudad una noble institución dedicada al porvenir del pueblo madrileño, esa fue el Centro de Hijos de Madrid.

Quienes han leído alguna de nuestras entrañables efemérides conocerán esta sociedad por la altruista y humana labor de beneficencia que realizaba para Madrid y los madrileños. Siempre estuvo ligada al fomento y desarrollo de las Bellas Artes, destacando en el ámbito popular por la organización de festejos, bailes y verbenas de carácter solidario y para las clases más necesitadas. Famosas eran sus kermesses y el tradicional reparto de pan a los pobres, en los que participaba conjuntamente con el Ayuntamiento.

Además de estos eventos, el Centro de Hijos de Madrid apoyaba y ayudaba económicamente a los obreros y empleados municipales; a los militares en campaña y a los heridos de la Guerra de África; donaba dinero a las viudas y a personas u organismos que hacían obras de bien social.
También realizaba importantes donaciones a instituciones de aquellos tiempos, como la Cuna de Jesús, Sala de infecciosos del Hospital General, Cruz Roja, Caridad Escolar, Centro Recreativo del Soldado, Sanatorio de Tuberculosos, etc.
"No ha olvidado tampoco el Centro de Hijos de Madrid la ayuda moral que debí­a prestar en toda ocasión y momento a lo que constituye fuente de nuestra riqueza: la agricultura, la industria y el comercio, ya dirigiendo a los Poderes constituidos y poderosas Empresas razonados escritos demandando protección para ese nervio vital de la nación, para fomentar su desarrollo, ya preparando la creación de colonias escolares, o ya elevando su más enérgica protesta, como aquella memorable campaña en que tan activa parte tomó la Junta directiva, en unión del Ayuntamiento de Madrid, para evitar el despojo de los terrenos de la Dehesa de la Villa."
[La Correspondencia de España, 17 de octubre de 1922]

En definitiva, la Sociedad del Centro de Hijos de Madrid, que había nacido para fines benéficos, educativos, recreativos y artísticos, tenía un papel de relevancia en lo concerniente a temas de interés de la sociedad madrileña.



Desde su fundación, el 18 de abril de 1904, irá ampliando sus fines y su organización, con la premisa de realizar importantes actos de turismo; la organización de nuevas y originales fiestas; otorgar importancia y hacer más frecuentes las exposiciones artísticas, y ofrecer conciertos musicales al alcance de todos. Así, en 1918, adquirirá el Teatro Odeón, edificio que pasará a llamarse Teatro del Centro, lugar donde se realizarán actos de gran importancia.

El madrileño de hoy, y quienes visitan nuestra ciudad, han pasado alguna vez frente al otrora Teatro del Centro, precioso edificio que otorga prestigio a la intersección de la calle de Atocha con la del Doctor Cortezo, frente a la plaza de Jacinto Benavente.




Teatro Odeón
El Teatro Odeón fue inaugurado el 18 de junio de 1917 en el elegante edificio proyectado por el arquitecto Eduardo Sánches Eznarriaga, ubicado en una de las zonas más céntricas de la ciudad, a poca distancia de la Puerta del Sol y frente a la que en la actualidad es plaza de Jacinto Benavente.

LA ÉPOCA, 18 de junio de 1917

Teatro Odeón
Fotografía de Vidal
Hojas Selectas, 1917

Decía la crónica del día de su inauguración en La Época:
"Es un coliseo soberbio, á la par elegante y sobrio, el más capaz y el más artístico de nuestra corte, después del Real. Sus proporciones son monumentales, y sencilla y artística su fachada, que da á dos calles. Aunque no obedece fielmente su construcción á un estilo determinado, en ella se armonizan perfectamente los estilos clásico y moderno, para producir una bella obra de arte.
De muy depurado gusto son los relieves, frisos y ornamentos de los grandes huecos de la fachada. Armonizando con ellos dan una viva sensación de arte, por su exquisito gusto, las vidrieras que sirven de fondo á las verjas de entrada, así como todas las instaladas en los ventanales, que son una prueba más de que en esta clase de obras es la primera casa en España La Vidriería Artística, que dirige Monmejean, persona culta y verdadero artista, que en la construcción de vidrieras en color ha realizado multitud de obras de arte, que son gala de templos y edificios públicos.
El friso del monumental balcón del piso principal aparece coronado por elegantes guardapolvos. El cornisamento general es muy bello, principalmente en la gran rotonda del ángulo, sostenida por clásica columnata.
Es autor del proyecto el notable arquitecto don Eduardo S. Eznarriaga, y obra del escultor catalán Sr. Escaler son todos los elementos escultóricos que decoran las fachadas, así como el notable friso en bajorrelieve que corre sobre la embocadura del escenario, y el grupo escultórico que adorna el primer vestíbulo de entrada."

El semanario satírico El Mentidero, del 30 de junio de 1917, publicaba en su sección "Mentidero teatral" una favorecedora crítica al recién estrenado teatro. En esta revista, que salía a la venta los sábados, eran poco habituales las críticas halagüeñas.

"Mamporro ha estado en el Odeón y ha encontrado que es un pistonudo teatro aquel. Claro que antes ha echado mano del diccionario enciclopédico y se ha enterado de aquello de "Odeón: sitio destinado por los griegos para sus ensayos de música", que es lo mismo que han hecho esos señores que se las han dado de eruditos desde los periódicos.
Con diccionario o sin él, Mamporro ha encontrado bien el Odeón y la compañía de Luis París, ese formidable entendedor de estas cosas, director artístico de chipén, y que en una temporada de diez funciones ha hecho por el arte mucho más que el Real en todo el invierno."

La noche anterior a su inauguración, los propietarios del teatro, Sres. Prieto hermanos, acompañados del director artístico, Sr. Luis París, dieron una rueda de Prensa, seguida de un lunch, e invitaron a los periodistas allí presentes a recorrer el imponente edificio.

Aunque más abajo hablaremos de la distribución de los espacios del teatro, no queremos olvidar a las empresas que intervinieron en su construcción.

Los trabajos de cerrajería, cierres metálicos y fumistería, estuvieron a cargo de la Metalúrgica Arqué, de D. Felipe Arqué. Esta empresa tenía taller en la calle Jaén, número 17 (Cuatro Caminos).
La decoración del torreón que se levanta en la terraza, así como la instalación de la fuente a 30 metros de altura, además de la instalación del zinc, lavabos, baños, y toda la instalación sanitaria fueron realizadas por el artista de Fontanería D. Roberto Blázquez, con taller en la calle de Noviciados, número 4.
Los encargados de ejecutar toda la obra de los mármoles instalados en el Odeón fueron los Hermanos Franci, con talleres en la calle de Lista, número 79.
La empresa de los Hermanos Rodríguez, de la Carrera de San Jerónimo, número 34, realizó todos los trabajos de tapicería, colocando terciopelos, seda, damascos y bordados en tisú de plata. De estos trabajos de tapicería decía La Época del 18 de junio de 1917:


El 8 de mayo de 1918 se estrenará en el Odeón el film "La España trágica", obra escrita por Pedro de Répide y llevada al cine por Film Española ("la galería que los Urquijo construyeron en la calle Diego de León"), bajo la dirección de Rafael Salvador y la cámara de José Maristany.



Ver enlace: La España trágica [Obra audiovisual] / Rafael Salvador.



Teatro del Centro
Como hemos comentado, un año más tarde será adquirido por el Centro de Hijos de Madrid, pasando a recibir el nombre de Teatro del Centro.

Teatro del Centro
Fotografía de Zapata, 1922

Por su escenario desfilarán las principales Compañías de teatro del momento, y en él celebrará conciertos la gran orquesta Lassalle -creada por el Centro-, que estaba destinada a enaltecer la música española.
Se realizarán en el magnífico teatro grandes veladas, homenajes y actos centrados en procurar consuelo y alegría a los más desfavorecidos, como, por ejemplo, la fiesta del Día de Reyes, en la que se repartían juguetes a los niños pobres.



El Teatro del Centro dispondrá de los mismos espacios y distribución que el Odeón, si bien algunas dependencias pasarán a uso de la institución para actividades educativas y de reunión.

En la planta sótano del teatro se encontraban los numerosos camerinos de artistas, todos ellos dotados de sala de visitas y vestidor, ventilación directa, calefacción central y lavabos con agua fría y caliente; ningún otro teatro de Madrid disponía de tales comodidades.
También estaban en el sótano la peluquería, archivos, vestíbulo para artistas, sala de fumar, almacenes de muebles y decorados, baños y la sala de máquinas que distribuía la calefacción por todo el edificio. Un gran salón, situado justo debajo del patio de butacas, estaba destinado para cualquier fin.

En la planta baja se encontraba la sala de butacas, en la que había 500 de éstas, y dispuestas sobre una pronunciada pendiente que permitía visualizar con toda comodidad el escenario. Daba acceso a esta sala el hall de la rotonda, decorado al estilo Luis XVI, dos vestíbulos, y dos espaciosas salas de descanso.
En departamentos de la planta baja estaban situados los servicios de periódicos y fotografías, café-bar, taquillas, guardarropas, floristería, ascensores, etc., además de dos grandes escaleras, que llevaban a los anfiteatros, y otras dos para el servicio exclusivo de palcos.

La orquesta, a diferencia de otros teatros, se encontraba en un sitio aislado y no era visible desde la sala; sin embargo esta ubicación no afectaba en nada la sonoridad.

Completaban el conjunto del teatro seis pisos de palcos -tres con anfiteatros centrales-, siendo su distribución en forma elíptica, con el eje mayor paralelo al escenario, lo que permitía que todas las localidades pudiesen verse unas con otras, además de estar muy cerca del escenario.

La adquisición del teatro representó para los Hijos de Madrid la posibilidad de llegar a mucha más gente, y disponer de un espacio de grandes dimensiones que desahogase las dependencias de la Casa de Estudios que la institución poseía en la calle San Marcos.

Salón de lectura y Biblioteca del Centro de Hijos de Madrid
Fotografía: Zapata, 1922


Dos fotografías de la Casa de Estudios del Centro de Hijos de Madrid
Fotografías: Zapata, 1922

En 1922, año en que el fotógrafo Zapata obtuvo estas fotografías, el Centro de Hijos de Madrid contaba con más de 7.000 socios. La Junta de Gobierno del Centro estaba compuesta por los siguientes señores:
Presidente, D. Ángel Sáinz de Baranda; Vicepresidentes primero, segundo y tercero, D. Ramón Prieto, D. Higinio Estébanez y D. Julio M. de la Vega; Secretario, D. Augusto Sanz Matarranz; Contador, D. Antonio Herranz; Tesorero, D.Pascual M. Laorden; Bibliotecario, don Joaquin Gutiérrez; Director de estudios, D. Telesforo Manzanares.

Sentado: D. Ángel Sáinz de Baranda
Presidente del Centro de Hijos de Madrid
Fotografía: Zapata, 1922

Casi diez años llevó por nombre Teatro del Centro el atractivo coliseo proyectado por Sánchez Eznarriaga. En ese tiempo fueron muchos los conciertos y eventos ofrecidos por la benéfica sociedad. Como recuerdo a esos años de solidaria actividad, este anuncio de 1927.






Teatro Calderón
El Teatro del Centro de Hijos de Madrid cambiará de nombre y dueño en 1927. Pasará a ser propiedad de una Sociedad cuyo Consejo de Administración presidía su principal accionista, D. Joaquín de Arteaga y Echagüe, XVII duque del Infantado.

En julio de aquel año se conocerán las primeras noticias sobre las obras de reformas que estaba acometiendo la nueva empresa del teatro. Desde entonces se le conocerá como Teatro Calderón; ese que en la actualidad ya no cambia de nombre, pero que añadió al propio el de alguna marca de helados y posteriormente el de una compañía de seguros.

El teatro será reformado casi completamente en su interior, y retocado en su exterior. Así lo contaba el Heraldo de Madrid del 26 de agosto:

"El proscenio adelantará un metro y la escena se prolongará otros dos metros más hacia ei foro. Desaparecerán las columnas de la embocadura, que se instalará de una manera provisional para sustituirla por la definitiva durante el invierno. En los nuevos proyectos de decoración de la boca figura un valioso telón de seda, y se instalará también un telón metálico de la más moderna construcción. El cuadro de edectricidad será modificado en consonancia con los últimos adelantos, y se cambiará la batería.
Por ahora continuarán utilizándose los actuales camerinos subterráneos. Pero tan pronto como se construya la casa colindante -adquirida por la misma Sociedad propietaria del teatro- en día se instalarán los cuartos de artistas y algunas otras dependencias, destinando el resto de la finca a pisos de alquiler y tiendas de lujo.
En el sótano se construirá un restaurant con espacio central para que actúen atracciones.
La orquesta quedará visible para el público, y el patio de butacas ha sido levantado con objeto de suavizar la excesiva pendiente que tenía.
A los antepechos de las plateas se va a dar un estucado brillante de polvo mármol, y en los medallones de los mismos se escribirán los nombres de las obras más notables de Calderón; un busto de éste presidirá la sala. A las butacas se les dará color caoba y van a ser modificadas para que ofrezcan mayor comodidad.
Los palcos y graderías serán también modificados. El palco destinado a la familia real se unirá a otro, colocando una puerta de cristales; ambos podrá ocuparlos el público los días que no asistan los reyes.
Para sala de lectura de obras se habilitará un saloncito en el que existirá, en lugar preferente, un retrato de D. Pedro Calderón de la Barca.
De vestíbulos, pasillos y escaleras van a desaparecer toda clase de anuncios, que sólo se permitirán en el telón destinado a ellos. Por otra parte, se les dará más luz y ventilación.
En todos los pasillos y escaleras se va a dar en las paredes, hasta una altura conveniente, un estucado brillante, que no puede ser rayado, y en el que la escritura se borra con suma facilidad.
En la terraza del actual edificio ha desaparecido un pequeño escenario que había y se construyen viviendas de alquiler y un estudio para pintor o escultor. Estas obras continuarán después de noviembre.
A la fachada se le darán unos retoques, a fin de conseguir una más exquisita sencillez, y en cuanto a luces se establecerá un ingenioso sistema realmente original."

Por fin, a las 22:30 h. del 29 de octubre de 1927 quedará inaugurado el remozado y rebautizado teatro con la representación de la obra "La otra honra", de D. Jacinto Benavente. Se presentará ese día la Compañía de teatro a cuyo frente figuraban María Fernanda Ladrón de Guevara y Rafael Rivelles.


María Fernanda Ladrón de Guevara

Los primeros días de enero de 1928 inaugurará la temporada del teatro la Compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. Lamentablemente, el día 23 María Guerrero muere. En los balcones del Calderón se colgaron grandes crespones negros y se suspendieron las funciones.

LOS MANTENEDORES DEL TEATRO CLASICO
"El Teatro Calderón tiene ya Compañía adecuada. María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza han comenzado su campaña en él, y nadie con más autoridad para realizarla, ya que ningún actor español tiene en su historia más actos de amor efectivo y de cuidadosa guarda de nuestro teatro clásico. En una de las obras cumbres de él, «La Estrella de Sevilla», muestra nuestro grabado á los insignes actores en la época en que la representaron.
(Fots. A. García y Campúa)"

La siguiente fotografía, de Díaz Casariego, muestra el aspecto de las calles madrileñas durante los funerales de doña María Guerrero.



Posteriormente -digamos que a finales de ese mes- Fernando Díaz de Mendoza, esposo de la Guerrero, continuará en el escenario del Calderón junto a Rosario Pino.

De Calderón a Centro
Entre 1929 y 1930, la Sociedad Inmobiliaria propietaria del teatro fue expulsada y el "Calderón" volvió a llamarse "del Centro", debido a las malas artes del ex arrendatario del Centro de Hijos de Madrid, Sr. Dafouz. El pleito sobre la propiedad llegó a su fin en enero de 1930, cuando el Tribunal Supremo da la razón a la Sociedad Inmobiliaria 

Otra vez Calderón
Después del litigio, la Sociedad Inmobiliaria del Calderón pondrá al frente del teatro a los maestros Moreno Torroba y París. La ópera y la zarzuela grande volverán a sus escenarios.
A pesar de los éxitos y la buena crítica, el teatro atravesará una pequeña crisis. En el espacio destinado a las crónicas teatrales de Mundo Gráfico del 2 de abrilde 1930, decía el crítico Don Quintín:

"Dice el refrán que la gente va donde va Vicente... Sentimos no conocer á ese respetable Vicente para saber dónde va. Porque, desde luego, al Calderón, á pesar del éxito de La rosa del azafrán, no va ese ciudadano.
Lo que quiere decir que la gente, tampoco. Sería curioso averiguar por qué. Puesto que la obra está muy bien y ha gustado al público y á la crítica, ¿se podrá atribuir el retraimiento á ese llamado «género grande», que, pese á todos los intentos y buenas voluntades, ya «no va» con el gusto actual del público? Posiblemente, seguramente..."

Cuando citamos el detalle de las obras de reforma acometidas en el teatro al pasar a ser propiedad de la Sociedad del duque del Infantado, se decía en uno de los párrafos:
"En la terraza del actual edificio ha desaparecido un pequeño escenario que había y se construyen viviendas de alquiler y un estudio para pintor o escultor. Estas obras continuarán después de noviembre."
Quizá, y debido a la crisis del Calderón, comenzaron a aparecer en la Prensa anuncios que promocionaban el alquiler de aquellas viviendas y estudio:



Mucho más podemos contar del Calderón de aquellos tiempos; incluso realizar una larguísima lista de exitosas obras de teatro y renombrados autores y actores que pasaron por su escenario. Pero este trabajo de investigación se extiende y aún queda mucho por recuperar de un pasado cada vez más cercano. 

Nos detenemos un momento para comparar las fotografías de 1917 y 1922 con la que ahora ofrecemos, del año 2008. Las transformaciones del teatro también son evidentes en la parte alta del edificio. Por buscar una de tantas diferencias con el diseño inicial, cabe destacar la ausencia del elemento escultórico del maestro Escaler que coronaba la terraza sobre la calle Atocha.

CC BY-SA 3.0 Wikipedia

Madrid Republicano
Durante la República, en el Calderón se representarán óperas y zarzuelas grandes, dando carpetazo a la inclinación de aquel teatro por las variedades o "varietés". Así lo había decidido la Junta de Espectáculos, salvaguardando la actividad de los artistas de variedades amparándose en el ingenio de los autores de ese género para restaurar el espectáculo.
El 26 de marzo de 1932 se estrenará una de las célebres obras de Federico Moreno Torroba, "Luisa Fernanda", interpretada por Selica Pérez Carpio, Laura Nieto, Faustino Arregui y Emilio Sagi-Barba. 


Teatro de la guerra
Durante la Guerra Civil, el Calderón será incautado por la Asociación General de Profesores de Orquesta (afiliada a U.G.T.) y dirigido por el compositor Pablo Sorozábal. Pasará de ofrecer espectáculos de variedades para ser escenario de óperas y zarzuelas clásicas, además de monumentales actos políticos.




El diario El Sol, del 16 de agosto de 1936, publica la siguiente noticia que lleva por título "EN EL TEATRO CALDERÓN - El Concierto de la Asociación General de Profesores de Orquesta - Lo dirige Pablo Sorozábal y pronuncia un vibrante discurso Margarita Nelken."
"Para comenzar sus tareas patrióticas y culturales, la Asociación General de Profesores de Orquesta, entidad afiliada a la U. G. T., organizó un concierto sinfónico a beneficio del Socorro Rojo Internacional. La orquesta estuvo compuesta por 120 profesores, entre los qué se veía a todos aquellos solistas más notables en su especialidad. ¡Gran paso éste, dado por la A. G. P. O., para la formación de la Orquesta Nacional! La Orquesta Nacional, el sueño de compositores y orquestantes que desean para la capital de la nación una orquesta que no tenga que mendigar subvenciones ministeriales, sino que pueda vivir decorosamente, como organismo de cultura de un Estado libre, cuya actividad recaiga directamente en favor de la cultura popular."

Muchas serán las celebraciones benéficos "Pro Cultura Musical" organizados por U.G.T y sus federaciones en las que intervendrá la Orquesta Filarmónica de Madrid con un repertorio de clásicos.

En septiembre de 1936, la Cooperativa de Casas Baratas Pablo Iglesias dará una conferencia para tratar el tema de la rebaja de alquileres, vivienda propia y de nueva construcción.

En abril de 1937 se celebra un festival organizado por la Comuna del Sindicato Único del Transporte. En aquel acto se hizo entrega de víveres a la concurrencia. La Comuna, creada por José Martín Camuñas al comenzar la guerra, tenía su sede en un local requisado de la calle del Pez.



De agosto a octubre de 1937, la "Shirley Temple" española, la precoz estrella Ana Mary, actuará en el Calderón junto a destacadas figuras de las variedades, entre las que se encontraba el excéntrico "Ramper".



La mañana del 9 de noviembre de 1937, con motivo del XX aniversario U.R.S.S. se celebrará un festival organizado por el Segundo Cuerpo del Ejército. Durante la guerra hubo muchos actos relacionados con el pueblo ruso y la Unión Soviética.



Una semana antes, el Frente Popular había rendido homenaje a las Brigadas Internacionales. Al acto asistió el general Miaja, quien explicó en breves palabras el sentido del acto que presidía. El Ministerio de Defensa Nacional había dispuesto la supresión de discursos. 



En el número del 20 de abril de 1938 de Mundo Gráfico aparece en portada la noticia del fallecimiento de D. Serafín Álvarez Quintero, acontecido la tarde del día 12. Melchor Gutiérrez, delegado de prisiones, de quien el escritor Alfonso Domingo habla en su novela "El ángel rojo", permitirá que en el funeral se muestre un crucifijo, última de las voluntades del comediógrafo sevillano.

En las páginas interiores de la citada revista se publica un reportaje de José Romero Cuesta sobre el aniversario de la proclamación de la República. Habla, entre otras cosas, de la noche en que fue detenido el Comité Revolucionario y cómo Manuel Azaña logró escapar de la policía monárquica:
"Galán se había sublevado en jaca, y todo el movimiento, desarticulado, era ya conocido por el Gobierno de la Monarquía. Aquella noche, Azaña estaba en el Teatro Calderón, cuando le fueron a avisar de que la Policía iba a detener, de un momento a otro, a todo el Comité Central, y que los agentes que le buscaban estaban apostados frente al teatro. Azaña, entonces, sin aguardar a que la representación terminara, fué al escenario, y por la puerta de servicio logró ganar la calle y se dirigió apresuradamente a un lugar seguro, donde pudiera esperar los acontecimientos que se produjeran basta decidir según aconsejaran las circunstancias."

Al finalizar la guerra, la cantante de ópera y zarzuela Conchita Miralles debutará profesionalmente en el Calderón con la zarzuela que acabó siendo ópera "Marina", de Francisco Campodrón.



Muchos años después, el Teatro Calderón llevará a su escenario nuevamente a "Marina", de la mano de José Luis Moreno (de quien hablaremos más abajo).
Si usted es amante de la ópera y la zarzuela grande, permítase un momento de relax.


[Existe un error del editor. La ópera se representó en el Teatro Calderón]



Durante la Paz de Franco
Tras la guerra, Madrid comienza a recuperarse lentamente y el Teatro Calderón continuará ofreciendo representaciones de Ópera y Zarzuela.
Como ocurriera durante la República y en guerra, el nuevo Gobierno también utilizará el teatro para fines políticos. Así, el 1º de noviembre de 1939, el S. E. U. (Sindicato Español Universitario) celebrará un acto que se retrasmitirá por Radio Nacional.

Meses antes, en julio de 1939, la Orquesta de Conciertos de Madrid, dirigida por Emilio Vega, celebra su primer concierto de presentación, dedicado a la memoria del insigne maestro Arbós.
En el programa: "Quinta Sinfonía", de Beethoven; "Muerte de Sigfrido", de Wagner; "Pequeña suite española", de Arbós; "Danza del fuego", de Falla; Segundo tiempo de la "Sinfonía sevillana", de Turina; y "Triana", de Albéniz-Arbós. A este le seguirán varios conciertos de la misma orquesta.

En diciembre de aquel año el teatro se impregnará de romanticismo con obras de Schumann, Chopin y Liszt, a cargo del pianista Walter Rummel. En enero de 1940, Rummel dará un concierto de despedida con una selección de obras de Chopin y Liszt.

Posteriormente, el Calderón inaugurará la temporada de Ópera con "La Traviata", bajo la dirección de Ferruccio Calusio. Le seguirán "Rigoletto", "El Barbero de Sevilla", "Manon" (de Massenet), "Madame Butterfly", "Tosca", "Payasos" y "Las Golondrinas".

Como es sabido, España recibió ayuda de la República Argentina durante y después de la guerra. Cierto es que desde finales del siglo XIX muchos españoles emigraron a aquel país; una de las colonias más importantes afincadas en Buenos Aires fue la gallega.
En diciembre de 1951 el Teatro Calderón acogerá el homenaje que a la Argentina hacía la Agrupación del Teatro Gallego.



A finales de los 50 o principios de los 60 la empresa propietaria del Calderón será una tal E. A. S. A., bajo la dirección de Muñoz Lusarreta. En el teatro se celebrarán todo tipo de espectáculos y grandes festivales de beneficencia. Su homónimo vallisoletano será dirigido por Falange y las J. O. N. S.

En 1962, Conchita Montes y Fernando Fernán-Gómez estrenaban la obra "Mi querido embustero", de Jerôme Kilty, basado en el epistolario de Georges Bernard Shaw y la actriz Patrick Campbell.

En 1968 se celebra uno más de los tantos festivales benéficos que encabezaba la esposa del Jefe de Estado, doña Carmen Polo de Franco. En aquellos tiempos no había tanto miramiento en el uso de ciertas palabras o calificativos.


Continuarán las celebraciones  solidarias e institucionales y algún que otro concierto y obra de teatro, pero destacarán a partir de los 70 los espectáculos de revista. A medida que avanzan los años cada vez serán más desenfadados y picantes.

En diciembre de 1971 el cantante Raphael amenizará la tradicional función a beneficio de la Campaña de Navidad, organizada por el Gobierno Civil de Madrid y patrocinada por Carmen Polo de Franco. También participarán Concha Velasco, José Luis Uribarri, Mocedades, Luis Aguilé, Manolo Escobar, Andrés Pajares y Toni Leblanc, entre otros. Todos muy aplaudidos, incluida la mujer del Jefe de Estado. Este festival se venía celebrando desde los principios del Gobierno franquista y a él se sumaba en ocasiones una corrida de toros en Las Ventas.




Ese mismo año Andrés Pajares celebra las 200 representaciones de su espectáculo "¡Que majas son...!".



En varias ocasiones aparecerá el nombre de Pajares en la cartelera. En 1976, por ejemplo, estrenará "Del coro al caño", con la participación de la vedette Gogo Rojo.



En el verano de 1973 el "Ballet Israelí Alumim", llegado directamente de la ópera de Tel-Aviv, maravillaba al público madrileño y cosechaba aplausos, junto al espectáculo "Music-Hall Hispanoamericano", representado por más de 70 artistas provenientes de Argentina, Colombia, Venezuela, Panamá, Estados Unidos, Cuba, México, Brasil y España.

El miércoles 30 de octubre de 1974 llenará la sala y palcos del Calderón el cantante Manolo Escobar con su espectáculo "Con la copla al hombro". Escobar, como Pajares y Toni Leblanc o Juanito Navarro, será un asiduo en la cartelera del Calderón. También pasarán por su escenario el "Príncipe Gitano" y "Antonio Molina".

Hoja del Lunes, 1974


Hoja del Lunes, 1980

Madrid sórdido
Los garitos y tugurios de la noche madrileña no dejaron de existir durante la "Paz de Franco". La libertad de la transición mostrará su verdadera cara y se lucirán como otra alternativa de espectáculo.
En los bajos del Teatro Calderón, sobre la calle Doctor Cortezo, se encontraba el -primero Café-Teatro, luego Night-Club-, "Saratoga", hermano del clasista "Pasapoga" de la Avenida José Antonio (Gran Vía).

En 1978 tenía éxito Bigote Arrocet, acompañado de la Orquesta Joven y las bellísimas "azafatas" del Night-Club. Los espectáculos y comedias que allí se representaban tenían la calificación de "S".



En tiempos de la "movida"
Si bien este emblemático movimiento comienza en la última mitad de la década de los 70 del siglo XX, tomaremos como referencia los espectáculos de los años 80, que es cuando se consolida la "movida".

El 4 de diciembre de 1980 se estrenará en el Teatro Calderón la Ópera Rock "Evita". Paloma San Basilio ponía voz a Eva Duarte de Perón.

En 1982 los cómicos harán de las suyas con "Con ellos llega la risa", y las bailarinas y vedettes enseñarán cada vez más pechugas.



Durante el verano de 1983 el teatro se lava la cara y acomete una serie de obras y pintura de la fachada. Así lo marcaba la normativa municipal y, de paso, se vestía de gala para el estreno de la siguiente temporada con "Mata-Hari", de Adolfo Marsillach, con la interpretación de Concha Velasco.

A finales de agosto de 1985, María José Cantudo estrenará el espectáculo de revista "Doña Mariquita de mi corazón". La acompañan en el reparto Manolo Otero, Pedro Valentín, Pastor Serrador, María Isbert, María Mendiola, Enma Ozores, Pepe Ruiz y Paco Racionero.


En 1986 Concha Velasco tenía un deseo, el de ser artista, protagonista, famosa, la más hermosa y firmar talonarios. Menos esto último, el resto de deseos le fueron concedidos. Dirigida por F. Montesinos estrenaba la obra "Mamá, quiero ser artista".





Los 90, tragedia y cierre del Calderón
En julio de 1994 decía el periodista Juan Antonio Hormigón en el artículo titulado "Castillos de naipes. Paulatina desaparición de los teatros en Madrid":
"El cierre anunciado hace pocas semanas del Teatro Cómico, la suspensión de actividades, no sabemos hasta cuando, del Teatro Calderón, el hundimiento y amenaza de ruina del Teatro Martín, son los episodios más recientes de la constante destrucción que se está produciendo en la fábrica teatral madrileña."
[ADE: Boletín de la Asociación de Directores de Escena. Núm. 37-38. Julio 1994]

El teatro será arrendado ese mismo año por el empresario José Luis Moreno. El edificio continuaba siendo propiedad de Muñoz Lusarreta, bajo la denominación de Sociedad Inmobiliaria Industrial S.L, cuya administradora única era Delfina Muñoz Lusarreta.

En el verano de 1996 José Luis Moreno incorpora el Calderón al repertorio operístico madrileño. El que había sido presentador en TVE apostaba por la ópera en la cartelera del teatro y lo combinaba con los espectáculos de variedades que allí se venían representando.

Revista Ópera actual. Diciembre 1996
Fotografía: Francisco García Rosado



El 22 de enero de 1999 se produce un trágico accidente. Una cornisa del edificio se desprende y aplasta un turismo, matando a uno de sus ocupantes.  Ocurrió sobre la calle Doctor Cortezo, a las once menos diez de la noche.
"El bloque se desprendió desde lo más alto del edificio, a 40 metros, y cayó sobre un turismo en el que viajaban cuatro jóvenes. En el asiento trasero, Carmen Alonso Bertol-Luzardo, de 18 años, murió aplastada por el impacto de 70 kilos sobre el techo del coche. Sus tres acompañantes sufrieron heridas leves y fueron ayer dados de alta."

ABC.es Hemeroteca
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En 1952 el edificio del Teatro Calderón había obtenido la licencia municipal de ocupación. En 1991 el Ayuntamiento se la retira por considerar que existen deficiencias estructurales en la fachada.
Posteriormente, en 1993, la Gerencia de Urbanismo vuelve a denunciar las deficiencias, seguida de una orden de ejecución urgente a la propiedad del teatro en junio de 1994. La orden se cumple en noviembre de aquel año. 
En 1997 el empresario José Luis Moreno se querella contra los propietarios del edificio por irregularidades en el contrato de arrendamiento.
"Nos engañaron en las cláusulas del contrato al asegurar que el inmueble estaba en perfecto estado cuando presentaba notables deficiencias tanto en el exterior del inmueble como en el interior".

De la hemeroteca del Diario ABC rescatamos estas dos noticias de los días 24 y 25 de enero respectivamente. La primera muestra, en una fotografía de Daniel G. López, un detalle de la cúpula del edificio y hueco dejado por el trozo de cornisa que se precipitó al suelo. Según hemos visto en la noticia de El País, el elemento de la fachada pesaba 70 kilos. Su volumen es apreciable en la otra parte del conjunto que quedó en pie. 

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La segunda noticia mezcla el dolor y la política. Mientras una desconsolada familia despide en el cementerio de la Almudena a la joven fallecida, el Ayuntamiento niega responsabilidades y pasa la pelota a propietario y arrendador del teatro.

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Siglo XXI
El lunes 30 de octubre de 2000 la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid precinta el Calderón, siendo empresario del mismo D. Alejandro Colubi. Era el día de descanso de la función "La mujer del año", que representaba Normal Duval.
Desde el fatal accidente que ya hemos comentado, la propiedad del teatro tenía una orden de cese de actividad decretada el 18 de febrero de 1999. El gerente de Urbanismo, Sr. Luis Armada, aseguraba que desde entonces el teatro había mantenido su actividad sin permiso municipal.
El 7 de noviembre de 2000 el Ayuntamiento levanta el precinto y el viernes 10 de noviembre el teatro vuelve a abrir sus puertas. Norma Duval se planteaba querellarse contra el consistorio.

En el año 2005 la propiedad del edificio pasará a manos de un grupo de cuatro empresarios denominado Promotora de Inversiones Rialto. Arrendará el teatro la empresa Wonderland, sociedad participada en un 51% por la SGAE y otro 49% por el empresario Luis Álvarez.

En julio de 2014 se cierran las puertas del teatro para someterlo a obras de rehabilitación por problemas de seguridad. Debemos recordar que el edificio del Calderón cuenta con la máxima protección (Nivel 1, Singular) del Plan General de Ordenación Urbana.
En diciembre del mismo año la empresa Wonderland es desahuciada del teatro por orden judicial debido al impago del alquiler.
"Según algunas informaciones de fuentes cercanas a la propiedad, en las primeras semanas del próximo año [2015] podría acometerse la restauración de la fachada, recuperando algunos de los elementos ornamentales desaparecidos en las últimas décadas. No parece probable que, tras esa restauración, los propietarios exploten directamente el teatro, sino que lo vuelvan a poner en arriendo."
[Madridiario.es-Reportaje de Antonio Castro-3 de diciembre de 2014 http://www.madridiario.es/cultura-ocio/sgae/teatro-calderon/417951]


Telón
Y aquí acabamos la historia de un teatro con varios propietarios y nombres; el que albergó variopintos espectáculos de diversos géneros, y cuyo edificio sufrió las calamidades que el tiempo otorga a los inmuebles descuidados.
Teatro de variedades, de género lírico, de destape y solemnes actos. Benéfico en tiempos del Centro de Hijos de Madrid o bajo los patrocinios de Carmen Polo de Franco. Solidario y político durante la República y en tiempos de guerra. Arruinado poco a poco por la ambición del dinero, la falta de escrúpulos, y la desidia de las instituciones.

El 18 de junio de 2015 se cumplirá el nonagésimo octavo aniversario del nacimiento del primitivo Teatro Odeón; después del Centro, y más tarde Calderón.


In Memoriam
Carmen Alonso Bertol-Luzardo
† 22-01-1999



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