jueves, 1 de enero de 2015

El año quince de hace cien años, por Antonio Casero

De forma excepcional, el lunes 4 de enero de 1915 se publican en el Heraldo de Madrid las Coplas del Domingo de Antonio Casero. Con la misma sensibilidad a que nos tiene acostumbrado este madrileñista, se arranca por seguidillas para rendir homenaje a la primera hoja del calendario. 
Continuaba en el año quince la descarnada Primera Guerra, y la cita: "guerra maldita de los demonios". 
Por lo demás, retrata la sociedad de su tiempo, sus miserias, sus deseos, disfrazada de alegrías y con la esperanza puesta en "la gente moza". Entre estrofa y prosa, quizá analizando el pasado y el presente que le tocó vivir, Antonio Casero deja caer "¡Cualquiera toma el año quince enserio!". Confiemos en que esa frase casi premonitoria no sea un acierto y que el 2015 que acaba de comenzar nos ofrezca la posibilidad de mejorar... si es que se lo toman enserio quienes se lo tienen que tomar.

Ilustra esta copla del domingo publicada en lunes, la portada de la revista La Esfera del 2 de enero de 1915. Mañana cumplirá cien años.

 


LA PRIMERA HOJA
Quiero empezar el año
con seguidillas;
ya que empiece mu triste,
venga alegría,
fuera pesares,
que al son de la guitarra
quiero alegrarme.

Como dicen los curdas:
¿se faltó en algo?;
pues, perdón, y a otra cosa;
danos y danos,
y venga vino,
y anda y dale al cochero,
que es un amigo.

El que quiera garata
que baje al patio,
que aqui está Luis Chumilla
pa convidarlo;
se admiten pelmas;
que traigan diez de chufas;
fuera miserias.

Con las cosas que pasan
por esos mundos,
y la Pepa de morro,
güeno está uno.
¡Cualquiera toma
el año quince en serio!
¡Ja! ¡Ja! ¡Qué cosas!...

El nieto de mi agüela
no será el primo
que se enfade por nada;
menda, ni pío;
c'haiga currelo,
y a vivir diznamente;
la vida es sueño.

Vengan y caigan ollas
y que me quiera
la moza a quien yo quiero,
¡que es una hembra!,
y aunque se ponga
el chocolate a veinte
no se me importa.

Ca cual tiene sus penas
dentro de casa,
aunque todos queramos
disimularlas;
así es la vida:
fingimos los pesares
con alegrías.

Saca vino, Tiburcia,
p'al vecindario;
dance la gente moza,
que empieza el año;
¡vaya canela!,
pa que vean que semos
gente de juerga.

Que jamás se murmure
del humor nuestro,
aunque nos repudramos
luego por dentro.
Que aquí la cosa
es que vean que aun queda
gente de broma.

Anada tú, chavaliya,
ten güena mano;
quita la primer hoja
del calendario
y celebremos
con un ¡viva! la entranda
del año nuevo.

Y ahora en serio. Dios quiera
que acabe pronto
la guerra maldita
de los demonios;
que el año quince,
si es de bienes, tengamos
que bendecirle.
.............................................
Mientras solemnizaba
la gente moza
del actual calendario
la primer hoja,
un pobre viejo
suspiró al ver lo pronto
que pasa el tiempo.
ANTONIO CASERO


© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-001 COPLAS AC

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