lunes, 29 de diciembre de 2014

Coplas del domingo: Los inocentes de ayer

Ayer, domingo 28 de diciembre de 2014, celebramos el día de los inocentes. Poco hubo de festejo, aún sabiendo que de inocentes tenemos mucho y que inocentadas nos han colado todo el año los telediarios y politiqueros.
Hasta no hace mucho era costumbre recortar un muñequito y adosarlo a la chepa de algún incauto. Hoy no lo recortamos, que de recortes vamos sobrados.

En 1914 -es decir, hace cien años-, el creador de estas coplas del domingo recuerda en un diálogo de matrimonio cómo eran las inocentadas de aquellos tiempos. La copla, titulada "¡Ojo con los inocentes!", se publicó el domingo 27 de diciembre en la página 4 del Heraldo de Madrid. La mañana de ese día, a las once, se inauguraba en el Paseo de Recoletos el monumento a Mesonero Romanos. Don Antonio Casero estuvo presente y dio lectura a unas cuartillas que había escrito Benito Pérez Galdós, que también asistió. [Ver información sobre el monumento]




Coplas del domingo, por Antonio Casero

¡OJO CON LOS INOCENTES!
—Mia que tu eres un lila perdió;
ten cuidao, Sinforoso, mañana,
no te tomen por un inocente
y la diñes con la inocentada;
mía c'hay gente mu chusca en el barrio
y saldrán tempranito a la caza
de panolis por sus callejas;
ten cuidao, porque tú eres un rana,
que aunque ties pasaporte de vivo
y la das de postín y de raspa,
eres un bibelote sin pizca
de experencia, pupila ú pestaña,
y te entregas a na que lo dicen,
y estoy viendo que sales de casa,
y al llegar al portal, va y te fila
un marchoso que, al verte, te para,
y te suelta un suspiro profundo,
y te cuenta una historia de magia,
te convence, le das dos pesetas
y se ríe a tu costa unas miajas;
luego vas al taller y repite
cualesquier compañero la guasa,
y se busca un pretexto, y le diñas
pa fumar u pa tres de cazalla;
mía que yo sé quién eres un rato;
mía que luego te vas a la tasca
y te juegas al tute el almuerzo,
y por menos de na t'hacen trampas,
y t'acusan con sota y caballo
las cuarenta, y encima te fallan
el as d'oros; que tú eres un primo;
ten cuidao con lo c'haces, no vayas
a que luego se ría la gente
y se crean que vienes de Babia.
Si te dicen cualquier chirigota
u te cuentan alguna patraña,
no me seas tú de esos que creen
que los burros también usan alas;
porque tú, en un concurso de tontos,
te podias ganar la medalla.
Mia que tú eres un lila perdió;
ten cuidao, Sinforoso, mañana,
y aunque sea tu madre, ni en broma
des un real; te lo dice la Paca,
tu mujer, que chanela del mundo
y que sabe del mundo unas miajas;
haste el lila, y si alguno te pide,
dale coba al marchoso que salga
con el timo y te largue el sablazo;
ya lo sabes, ni un real, aunque te hagan
mil cachitos; no sueltes la mosca
ni a tu agüela; no olvides mi plática;
y a to esto, charlando, charlando,
ya mu pronto vendrá la mañana;
son las tres, a dormir, que ya es tarde;
¿has cobrao en el taller?
—Sí, mi alma;
—Pos entrega el jornal.
—No t'ocupes.
—Vamos, traíle.
—¡Que no!
—¿por qué causa?
—Porque yo te respeto, morena.
—Güeno, sí; pero suelta la «pasta».
—No, mujer; tú lo has dicho endenantes,
que mu pronto vendrá la mañana
y ya es día de los inocentes;
tú lo has dicho, estas son tus palabras:
«Aunque sea a tu madre, ni en broma
des un real; te lo dice la Paca,
tu mujer, que chanela del mundo
y que sabe del mundo unas miajas.»
De manera que no te molestes,
que hoy no ves el jornal ni con gafas.
ANTONIO CASERO


© 2015 Eduardo Valero García (GARCIVAL) - HUM 014-008 ILUST


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-008 COPLAS AC
ISSN 2444-1325