domingo, 23 de agosto de 2015

Estampas. Madrid pueblo: Un monumento, y el de Claudio Moyano

¿Cuántos nombres de calles y plazas se han cambiado en estos siglos?
¡Y cuántas de esas calles ya no existen!
¿Cuántos edificios se han volatilizado o quedaron reducidos a su mínima expresión?
¿Cuántos monumentos se han quitado, se han escondido entre arbustos o han desaparecido? Estos últimos –en tono de humor-, están presentes en las estampas de hoy.


Un monumento…
Estampa de Madrid pueblo creada por el caricaturista TITO (Exoristo Salmerón García) y publicada en la revista La Esfera de hace 91 años (enero de 1924). Forma parte del artículo titulado “¡De los monumentos líbranos, Señor!” que firma Fortunio.

Archivo HUM
© 2015 Eduardo Valero García-HUM 015-013 ESTAMPAS MAD

© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Un nutrido grupo de gente –Banda municipal, picoleto, y perro vagabundo incluidos-, permanecen en rededor del inaugurado busto de sabe Dios qué personaje, mientras unas palabras llenas de florituras se desparraman al cielo; enaltecimiento de las virtudes y bondades de tan ilustre eminencia marmórea. Ocupa un lugar de relevancia en el centro del pueblo, y allí permanecerá por los siglos de los siglos, si es menester, con su rostro adusto a fuerza de cincel.


… Y el de Claudio Moyano
Fortunio monologa sobre los monumentos y se centra en uno muy conocido para los amantes del libro y el aire puro; se refiere -y nos referimos-, al monumento de D. Claudio Moyano.
Hay glorificaciones injustamente desdichadas como las heroínas de ciertas novelas: la de Claudio Moyano, en la plaza de Atocha. De nada le sirvió al insigne reformador de la enseñanza tener una cara de pocos amigos y mostrarse en una actitud relativamente majestuosa. Primero le colocaron un abrevadero al pie del monumento para que le prestaran gustoso acatamiento toda clase de caballerías; luego le fueron robando los bajorrelieves que estaban demasiado bajos; después le colocaron una verjita para que no se llevasen las inmundicias que la gente depositaba cada día con perseverancia digna de mejor empeño. Y, por último, un humorista desconocido le lanzó con tal destreza el neumático de una bicicleta, que se le quedo enganchado en un hombro por espacio de dos años.

Triste destino para un ministro de Fomento, propulsor de la ley de Instrucción Pública, precursor de la Enseñanza primaria, y hombre ilustrado e ilustre. Su monumento, además de lo contado por Fortunio, no se librará de los avatares urbanísticos.


A las diez y media de la mañana del domingo 11 de noviembre de 1900 se inauguraba el monumento a D. Claudio Moyano Samaniego, obra de Agustín Querol, que había sido sufragada por los maestros.
Así lo publicaba La Correspondencia de España del día 12:



El Heraldo de Zamora, de 26 de noviembre de 1900, hacía referencia al acto y publicaba la siguiente fotografía:



En ese mismo reportaje se despachaba un maestro, añorando quizá el amparo que Moyano intentó para el profesorado español. Se trataba de D. Vicente Fernández Alonso, quien redactaba los siguientes versos:

Yo soy un profesor desventurado
que en tono plañidero y vergonzante,
he pedido mil veces suplicante
el sueldo que, mil veces me han negado.
Triste, andrajoso, pobre y demacrado,
con huellas del ayuno en el semblante
hoy te vengo a exigir amenazante,
la perra que tu estatua me ha costado.
Baja del pedestal que te sustenta
y vuelve a ser ministro de Fomento,
como le fuiste allá por el cincuenta.
Si no lo haces así, con sentimiento
el bronce que tu imagen representa
me tendré que comer ¡Estoy hambriento!


Descubierto el bronce con su pedestal de granito, marchó la gente a sus casas; y ahí quedo Moyano con cara de pocos amigos y una postura nada relajada, aguantando las penurias descritas por Fortunio, divisando la gran explanada que era Atocha en esos tiempos y acumulando basuras de la tierra y el cielo.

Así veían ubicada la estatua los madrileños de otros tiempos.

"Glorieta Emperador Carlos V"
Archivo Fuenterrebollo
No indica año ni autor.
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“Estatua de Moyano y Ministerio de Fomento”
Ambrosio Pérez (1906)
Museo de Historia-Tarjetas postales-Inventario: Inv. 34315
© 2015 Eduardo Valero García-HUM 015-013 ESTAMPAS MAD
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“Ministerio de Fomento”
Hauser y Menet (entre 1920 y 1925)
Museo de Historia-Tarjetas postales-Inventario: Inv. 1991/1/309
© 2015 Eduardo Valero García-HUM 015-013 ESTAMPAS MAD
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“Calle de Caludio Moyano”
Servicio Fotográfico Municipal (1925)
Museo de Historia-Fotografías-Inventario: Inv. 9309
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El monumento dio tantas vueltas como otros muchos, pero no ha desaparecido. De su primitivo emplazamiento, en el Paseo de Atocha, cercano a la Glorieta de Carlos V, fue llevado a la plaza de Luca de Tena; el "Scalextric" necesitaba espacio. De allí inició su periplo hasta el patio del Instituto Moyano. El 28 de marzo de 1982, siendo alcalde D. Enrique Tierno Galván, es restituido por el Ayuntamiento de Madrid y colocado en la Cuesta de Moyano, junto al antiguo Ministerio de Fomento (hoy de Agricultura).

Y de esta manera, una graciosa estampa de aquel Madrid que fue pueblo, nos ha transportado a los inicios del pasado siglo y su fisonomía.



Homenaje
Por esas cosas que tiene la vida, el 30 de mayo de 1925 fallecía el dibujante TITO.
Queda pues el sincero homenaje en esta publicación.




Bibliografía

Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor. 
En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2015) "Un monumento, y el de Claudio Moyano", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/

Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación. 
En todas las citas se ha conservado la ortografía original.

© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-013 ESTAMPAS MAD
ISSN 2444-1325