lunes, 23 de marzo de 2015

Monumento a Pérez Galdós. Parte 1: 1918, la idea

En nuestro artículo Sainz de Robles frente al monumento a Pérez Galdós, revivimos un instante del homenaje que a Galdós se rendía en Madrid con motivo del cincuentenario de su muerte. El cronista de la Villa de Madrid, don Federico Sainz de Robles, aparecía retratado frente al monumento del novelista canario levantado en el Parque de El Retiro en 1919.

La serie de artículos que hoy comenzamos a publicar nos cuentan todos los detalles del monumento, desde la primitiva iniciativa hasta su inauguración. Van acompañados de fotografías, ilustraciones y gran variedad de textos que, a modo de documentos, nos acercan al Galdós como escritor y persona; como "Gloria Nacional" vieja, y en breve eterna; como despojo de una sociedad poco agradecida; y, sobre todas las cosas, como un pobre anciano casi muerto dentro de su cuerpo. Todo esto a través de citas de periódicos y transcripciones de los discursos leídos el día de la inauguración del monumento, frente a los dos Galdós, el de piedra y su modelo carnal.

Como preámbulo a la primera parte de la serie de artículos sobre el monumento a Pérez Galdós del Parque de El Retiro, y a modo de efemérides, repasaremos momentos de la vida de don Benito durante 1918.

Aquel año comenzará con el incendio del Palacio Real de la Granja de San Ildefonso el 2 de enero; ese mismo día nevó copiosamente en el centro de Madrid. Las imágenes, de los fotógrafos Marín, Unturbe y Alfonso, respectivamente, muestran el estado en que quedó el Real Sitio y la visita de Alfonso XIII al mismo.






El 24 de febrero se celebrarán elecciones generales en medio de la crisis política y económica que venía azotando a España. Ganará el Partido Conservador de Eduardo Dato, pero se hará con el poder el Partido Liberal gracias a la coalición de García Prieto y Romanones. Será jefe de Gobierno Antonio Maura, y en noviembre lo sustituirá García Prieto, quien a los 26 días dimitirá. En diciembre formará nuevo Gobierno el conde de Romanones.

En la fotografía, de Campúa, vemos el Consejo de ministros del nuevo Gobierno, con Maura como presidente y los ministros Sres. García Prieto, Eduardo Dato, el conde de Romanones, Alba, Cambó, Marina, Pidal y González Besada, momentos después de haber prestado juramento. 



Poco después de conocerse la noticia de la formación del nuevo Gobierno, el pueblo madrileño acudió a ovacionar a los ministros a su paso por la Puerta del Sol. Dos fotografías, cuyo autor no podemos precisar, captó ese momento y otro muy elocuente, el pueblo confundido con el ejército. El paso de los nuevos ministros coincidió con el cambio de relevo de la guardia del Palacio Real, que de allí venía con toda su parafernalia.




En marzo se detectará el primer caso de la terrible pandemia denominada "fiebre española", y en julio será asesinada la familia del Zar de Rusia.

Noticias más alegres serán la creación del Parque nacional de la montaña de Covadonga (Asturias), primer Parque Nacional de España, la instauración en Suecia del sufragio femenino, y el final de la Primera Guerra Mundial.

"-¡Tenía que suceder!"
Dibujo de Tovar que representa al Imperio alemán después de la firma del Armisticio de Compiègne
HERALDO DE MADRID, 26 de noviembre de 1918



Monumento a Pérez Galdós
Parte 1: 1918, la idea




"Ante la España de pandereta que pintan esos cursis se levanta magestuosa la otra, la que conquistaba un día Myo Cid Rodrigo el de Vivar, el grande y generoso que daba su bolsa y sus vestidos; la que canta ahora otro gigante de la inteligencia, el glorioso ciego D. Benito Pérez Galdós."
EMILIO PALOMO, 1918


Galdós en el 18
Pobre, o al menos sin recursos, y ciego; así estaba Benito Pérez Galdós en el año 18 del siglo XX. Sumido en la oscuridad de su ceguera, solo y aislado, consumía poco a poco los escasos dos años que le quedaban de vida. Ya no visitaban el hotelito de la calle Hilarión Eslava-su última morada-más que unos pocos amigos, entre artistas, escritores y periodistas.




Cuenta don José Ortega y Munilla-escritor y periodista, padre de José Ortega y Gasset-, durante una visita al anciano novelista, que éste le recibió con el siguiente emocionado saludo:
"-Le agradezco a usted mucho, querido Ortega, su visita, porque aquí no viene casi nadie. Esto es una tumba."
Ortega y Munilla subió a la habitación de  don Benito y le encontró sentado en un sillón, con las piernas cubiertas por una manta y la cabeza tapada con una gorra gris. Detrás de las gafas negras unas pupilas sin vida y un gesto de dolor en el rostro.  Aún así, continuaba siendo augusto su porte.

Muy a pesar del delicado estado de salud, el anciano escritor vivió, conoció, y formó parte activa en los episodios que pasamos a enumerar:




Efemérides
ENERO
Palacio de la Raza
El 2 de enero de 1918 el diario independiente El Sol lanza la idea de construir en Madrid un "gran Centro oficial Hispano-Americano". La redacción del diario demandará la opinión de cuantas personalidades españolas y americanas se interesen por el proyecto a través de cartas acompañadas por el ejemplar del día de la fecha. Galdós tarda poco en adherirse al proyecto. El 11 de enero, El Sol publicará la carta enviada por él al director del diario. En ella queda evidenciado el estado de ánimo de don Benito, quien a pesar de ello, se compromete con el proyecto:
"Muy señor mío: He recibido su atenta carta, acompañada de un número de EL SOL, con la publicación de un proyecto relativo al Palacio de la Raza. La idea me parece excelente, y, desde luego, me adhiero a cuanto en ese sentido se haga en ese ilustrado periódico. Mas por el momento no puedo escribir nada de este asunto, por impedírmelo el estado lastimoso de mi salud, y especialmente la dolencia de mi vista, que cada día es peor."

Pedagogía y Galdós
El 12 de enero se celebra en el Ateneo de Madrid, para la Asociación de Maestros nacionales, la conferencia "La pedagogía en las obras de Pérez Galdós", a cargo del alumno de la escuela de Estudios Superiores del Magisterio, señor Ballester Gonzalbo.


FEBRERO
Marianela en el Teatro Lara
El lunes de moda y abono, 4 de febrero, se representa en el Teatro Lara la adaptación de los hermanos Álvarez Quintero de "Marianela". [Ver "Marianela en el Teatro de la Princesa"]


MAYO
Santa Juana de Castilla
El 8 de mayo, mientras la idea de un monumento cobra consistencia, en el teatro de la Princesa se estrena con gran éxito la nueva obra del viejo escritor y dramaturgo, quien fue ovacionado al final de cada acto. En el papel de la loca reina de Castilla, doña Margarita Xirgu.

EL PAÍS, 9 de mayo de 1918

LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA.
AÑO LXII. NÚM. XVIII
Fotografía de Enrique

Margarita Xirgu en su pael de Juana de Castilla.
Fotografía de Galvache

MUNDO GRÁFICO AÑO VIII NÚM. 342
Fotografía de Salazar

A propósito del estreno de la obra, un escueto artículo titulado "Rápida", del diario alicantino republicano El Luchador, publicado el sábado 11 de mayo, decía de Galdós:
"¡Y lo que son las cosas!... Ese hombre portentoso, gloria de España, honra de nuestra patria, educador espiritual de muchedumbres; ese hombre sabio, bueno, ingenioso y patriota; ese hombre reverenciado, consagrado por todo el mundo de las letras, apenas si puede vivir en su habitual modestia, y a tenido que resignarse a que se abriera una suscripción a su favor.
Pérez Galdós ha tenido la desgracia de su talento, y con éste no le ha bastado para cubrir sus necesidades. Otra cosa ocurriría si se hace fenómeno o si nace de vientre de reina, aunque el fenómeno fuera un zafio y el príncipe un imbécil."

NOTA: El periodista cita la suscripción abierta, refiriéndose a la creada en 1914 por la Junta Nacional de homenaje a Pérez Galdós. Ver nuestro artículo "Madrid y Galdós. Junta Nacional de homenaje a Pérez Galdós", publicado el 21 de marzo de 2014.


Romanones presidente del Ateneo
El 21 de mayo se celebraron elecciones a la presidencia del Ateneo de Madrid. Resultó ganador el conde de Romanones, con 319 votos sobre los 119 de Torres Quevedo.
Antonio Maura obtuvo 2 y Melquíades Álvarez, 1.
Pérez Galdós se encontraba entre los asistentes al escrutinio, junto a Cajal, Sorolla y Emilia Pardo Bazán. Las crónicas cuentan que al entrar Galdós en el salón de sesiones recibió una gran ovación.
Días más tarde, el conde de Romanones dirá a la prensa:
"Es un cargo éste cuyo desempeño me complace en extremo, por la índole de las personas que me han votado, entre las que figuran desde Pérez Galdós a Vázquez de Mella, pasando por Araquistain.


Andrés Segovia en casa de Galdós
La noche del 23 de mayo, el maestro Andrés Segovia da un recital íntimo en casa de Pérez Galdós. Acompañaban al escritor un reducido grupo de literatos y artistas, entre los que se encontraban Goy de Silva, San José, Cristóbal Ruiz y Victorio Macho.
De aquel encuentro surgen dos versiones. La primera dice que en una sonata de Beethoven que interpretaba Segovia, Galdós no pudo reprimir su entusiasmo y comenzó a tararear al compas de la melodía, algo que fue aceptado con una sonrisa por el maestro de la guitarra, quien no se lo hubiese consentido ni al emperador de la China. Finalizada la velada, Galdós estrechó las manos de Andrés Segovia y las besó.

La segunda versión-más fiable-es del propio Victorio Macho, quien en sus "Memorias" dice que una tarde se encontró con Segovia y le habló de Galdós, quedando en visitarle al día siguiente. Subieron, pues, a la habitación de don Benito y el guitarrista saco su guitarra del estuche y comenzó a rasgar las cuerdas. Pidió una banqueta para colocar la pierna, y al no encontrarla, Victorio Macho lo solucionó poniendo un libro encima de otro hasta conseguir la altura adecuada. Segovia tocó varios temas de vihuelistas españoles, italianos y franceses.
"El grande y sencillo don Benito fumaba y escuchaba como arrobado y sus ojos homéricos tenían entonces vivos destellos. Terminado el concierto nos despedimos del abuelo Galdós. Ya en la puerta de la calle dije a Segovia: «Perdona un momento.» Subí de nuevo y pregunté a don Benito: «Abuelo, ¿qué le ha parecido Andrés Segovia?» «Magnífico, incomparable músico-respondió-; pero no me lo traiga más, si a la vez que la guitarra no trae una banqueta.»"[1]




JUNIO
Galdós en la Setmana galdosiana de Novetats
A mediados de junio llega Pérez Galdós a Barcelona para asistir a la Semana Galdosiana. En el Hotel Bristol se celebrará un banquete íntimo en su honor, organizado por Joaquín Muntaner, al que asistieron amigos y simpatizantes de Galdós. Uno de ellos, D. Santos Oliver, dirigió sentidas palabras de admiración al escritor, quien contestó con palabras sobrias. Durante dos horas pudieron disfrutar de la presencia del célebre escritor.
La semana galdosiana de Barcelona había sido organizada por Margarita Xirgu para representar exclusivamente obras de Galdós, que incluían el estreno de El amigo Manso y Santa Juana de Castilla.


Destruido el teatro Pérez Galdós (Las Palmas)
La noche del viernes 28 de junio el teatro Pérez Galdós de Las Palmas queda completamente destruido por un incendio. El Gobierno Civil de Canarias recibía el sábado el siguiente telegrama:
"Durante la pasada noche se declaró un violento incendio que destruyó totalmente el edificio del teatro Pérez Galdós. Ignóranse las causas del siniestro, que se cree casual. Personáronse las autoridades en el lugar del incendio. No han ocurrido desgracias personales, hallándose extinguido el incendio a la hora de telegrafiar."

AGOSTO
Jurado del Certamen de juegos florales para el "Día de la Raza"
Benito Pérez Galdós, formará parte del jurado del Certamen sobre el "Día de la Raza", junto a Blanca de los Ríos de Lampére, Jacinto Benavente, José Francos Rodríguez y Julio Cejador.
Con los temas "España-América-Isabel la Católica-Colón-Cervantes", el Ayuntamiento organizaba este concurso de poesía cumpliendo así con la declaración del 12 de octubre como "Fiesta de la Raza".

Una Ley de 15 de junio de 1918, sancionada por Alfonso XIII, declaraba fiesta nacional el 12 de octubre:
"De acuerdo con Mi Consejo de Ministros, Vengo en autorizar al Presidente del mismo para presentar a las Cortes el adjunto proyecto de ley declarando fiesta nacional, con la denominación de Fiesta de la Raza, el día 12 de Octubre de cada año. Dado en Palacio a 8 de mayo de 1918. –Alfonso. –El Presidente del Consejo de Ministros, Antonio Maura y Montaner. [...]"


SEPTIEMBRE
Galdós censurado
En septiembre de 1918 es censurado por el Gobierno civil un artículo de Galdós escrito para el nuevo semanario Los Aliados, que tenía su redacción en la calle Prim, número 15.
Tachaduras a lápiz rojo cercenaban parte del texto de Galdós, como lo habían hecho también con otros de Mariano de Cávia y Miguel de Unamuno.

De esta guisa aparecía el artículo de Galdós publicado en Los Aliados Nº 11, del sábado 21 de septiembre de 1918:



Las protestas por parte de la prensa partidaria no se hicieron esperar.
"En España sólo hay libertad para coronar vírgenes, entronizar el Sagrado Corazón y escribir de toros y toreros. Galdós, Unamuno y Cávia no pueden escribir libremente en su patria. Ante esa manifestación de barbarie, que cae de lo alto, ¿cómo no renegar de este Gobierno llamado cumbre, por la misma razón que se denominó "grande" a Felipe IV y "deseado" a Fernando VII?"
[Periódico El Pueblo: órgano de la coalición republicano-socialista de Tortosa. 23 de septiembre de 1918]


El presidente de la Asociación de la Prensa, después de reunirse con los directores de periódicos, acudió al ministerio de la Gobernación para manifestar su repulsa por la censura.
El ministerio tuvo que reconocer que "en algunas ocasiones se ejerce la censura con notables deficiencias, yendo en ella más allá de lo debido".
Conclusión, el 21 de septiembre los periódicos anunciaban  lo siguiente:



Carta de Galdós al diario El Sol
El 20 de septiembre, don Benito redactará una carta al director del diario El Sol con motivo de la censura a que había sido sometido su artículo de Los Aliados. La epístola que transcribimos corresponde a la publicada el 23 de septiembre en el diario republicano El Luchador, de Alicante.
"Muy distinguido amigo y compañero:
Por la edición de El Sol de ayer me enteré de que un artículo mío dado para la simpática revista Los Aliados había sido objeto de la acritud de los censores.
Pocas cosas puede haber ya que me indignen, y no será ésta una de las que lo logren. Antes bien, me ha dado que reír. Pero sí quiero decir que quisiera un momento recobrar mi vista para ir al Gobierno civil para mirar de arriba abajo al señor López Ballesteros y sus censores y, sin decirle nada, volverme a mi casa en medio de esta noche sin fin en que estoy sumido.
Señor director, después de más de medio siglo de labor literaria, en la cual he barajado las más encumbradas y discutidas personalidades de nuestra historia contemporánea, y después de haber tomado parte, por medio del libro, del periódico y de la escena, en las más apasionadas campañas sociales, políticas y religiosas de mis tiempos, sin que nunca se haya nadie atrevido a tacharme sin perjuicio de discusión, me encuentro ahora con que soy objeto de serias medidas de carácter administrativo y gubernamental, por parte de un funcionario irresponsable, hasta cuyo nombre se ignora.
Sin más que invitar a la paciencia a todos mis amigos y compañeros, me repito de usted afectísimo amigo y seguro servidor, q. e. s. m.
BENITO PÉREZ GALDÓS"


OCTUBRE
Banquete aliadófilo en el Palace 
En octubre, el día 13, se celebró un banquete en desagravio a Galdós, Cávia y Unamuno, por la conducta observada en el Gobierno civil al censurar sus escritos. La comida se realizó en uno de los amplios salones del Hotel Palace, organizada por la Junta directiva de Los Aliados. Asistieron personalidades del periodismo, la política, y el Ateneo en masa, haciendo un total de más de quinientos comensales.
"Una vez más los atropellos, las brutalidades con que han querido ahogar voces de verdad, han servido para que los hombres de altura espiritual afirmen y anuden más fuerte sus lazos de comunión ideal. Ha bastado que los gobernantes hayan querido tapar las bocas de un manotazo, para que los espíritus afines se hayan unido reciamente y de los corazones haya subido la indignación."
[Luis Herrera. Periódico La Idea: órgano del partido y defensor de Soria y la provincia. 20 de octubre de 1918] 

GALDÓS, UNAMUNO, CÁVIA
Fotografía de Campúa
LA ESFERA, octubre 1918

El propio Miguel de Unamuno leyó las cuartillas escritas para la ocasión por Cávia y Galdós, antes de comenzar con su discurso. El de Galdós finalizaba con las siguientes palabras:
"Que descansen de su heroicidades los señores censores, en la paz de su oscuridad y silencio. Y nosotros, compañero, los que podemos mostrarnos a la luz sin temor a que el sol nos ciegue ni que nuestro aspecto choque a nadie, sigamos el camino emprendido, que es el de la verdad y la justicia; y no nos detengamos más a arrojar piedras a los perros que salgan a ladrar a nuestro paso, pues la mayor parte de ellos no ladran sino por miedo; y todos juntos, por mucho que puedan y si les hacemos caso, no lograrán a lo sumo sino retardar nuestra llegada al final del viaje, a la vuelta de nuestro ideal de paz en la igualdad y la justicia."



La siguiente fotografía, de Salazar, tomada para la revista Mundo Gráfico, muestra el aspecto que tenía el Palace Hotel a la salida del banquete.




NOVIEMBRE
Función en el Teatro del Centro
El 21 de noviembre, y a beneficio de la suscripción para el monumento a Galdós, el casi recién estrenado Teatro del Centro (Odeón) cede su edificio de forma gratuita para el estreno de "Pedro López", drama de los hermanos Álvarez Quintero. También se interpretaron los dos primeros actos de "La loca de la casa", de Pérez Galdós.
El Sr. Dorado, director del Centro, y D. Enrique Borrás, hicieron entrega del importe íntegro de lo recaudado a la Comisión ejecutiva del monumento a Galdós.


El Abuelo en el Teatro del Centro (Odeón)
El 28 de noviembre se estrena en el Teatro del Centro el drama en cinco actos "El Abuelo", por la Compañía cómico-dramática de Enrique Borrrás.
En la siguiente fotografía, de Vidal, aparece retratado Benito Pérez Galdós junto a los intérpretes de la obra.



DICIEMBRE
Episodios Nacionales de lujo
En diciembre el diario El Sol comienza a publicar una serie de diez cupones para la adquisición de los Episodios Nacionales, obra con la que el rotativo obsequiaba a sus lectores.
Se trataba de la edición de lujo en rústica, comprendida en diez tomos, cuyo valor por tomo suelto era de 140 pesetas.
El Sol la ofrecía a sus lectores en las siguientes condiciones:
A los nuevos suscriptores por un año, o los que la renovaban por ese tiempo, 54 pesetas, pagaderas en plazos de 4,50 pesetas mensuales, o 50 pesetas si se pagaba al contado. Los suscriptores de provincias debían sumar 5 pesetas para gastos de envío.
A los lectores en general, 60 pesetas al contado, previa presentación de los 10 cupones.


Protesta contra la masacre de judíos
A principios de diciembre un considerable número de intelectuales de España dirige un mensaje al presidente de la delegación polaca de París por el que protestan de los sangrientos sucesos que se desarrollaban en Polonia contra los judíos.
Pedían la intervención inmediata para el restablecimiento de la normalidad y acabasen con la inhumana persecución de judíos, actitud que ponía en peligro la independencia de Polonia.
Entre los firmantes figuraban Menéndez Pidal, Simarro, Altamira, Melquíades Álvarez, Octavio Picón, y don Benito Pérez Galdós, entre otros intelectuales.


A pesar de su avanzada edad y sus graves problemas de salud, don Benito Pérez Galdós tuvo un año bastante movido. El anciano ya casi no podía salir a la calle, pero insistía en hacerlo.

Hasta aquí este breve repaso a la vida de Galdós en el año 1918; a continuación, una visión del escritor como persona y la iniciativa de erigir un monumento en su honor.




Galdós humano
En el diario republicano La Prensa, el periodista y director que fue de El Imparcial, don Darío Pérez, hace una detallada descripción de Galdós a propósito de un encuentro en el Ateneo. Era el mes de marzo.
"Le vi hace dos meses. Fué en el Ateneo. Alguien guiaba sus pasos amablemente. Galdós, erguido como un ciprés, hierático, vertical en su titubeante andar de ciego, inmóvil el músculo, eréctil la columna dorsal, enseñaba las gafas negras, al pasar, como las obscuras cavernas de donde huyó la luz para siempre. Parecía un gigante galvanizado.
Era todavía un ser vivo, devorado el alma por la tristeza de no ver la vida más que al través de su perenne inspiración. [...] El ciego, el viejo Galdós, al cruzar por entre una juventud briosa y esperanzada que se descubría silenciosa, evocó en nuestro recuerdo la historia contemporánea española, y ante nosotros apareció una larga línea de libros envueltos en los colores de la Patria, en cuyos tomos dice: "Episodios nacionales". Y nos recordó la juventud, toda nuestra juventud ya disuelta en horas que no volverán. Y adherida a nuestra juventud, una larga sucesión de hechos que tuvieron su progenitor en la múltiple y varia acción descrita por Galdós."

Acompaña esta sentida descripción un retrato poco convencional de los tantos realizados de Galdós. Es obra de Juan Carló, pintor canario que había escapado de París, donde estudió las técnicas de Monet y de Cezanne, al comienzo de la Primera Guerra Mundial. En 1918 Carló creará, junto a Domingo Doreste, la Escuela de Artes Decorativas de Luján Pérez y la dirigirá hasta 1927.


La revista La Esfera publicó el retrato en su número del 30 de noviembre, alegando que Juan Carló rendía así un tributo de admiración al escritor canario. Decía, además:
"No exento de pequeños defectos, tiene en cambio, un gran aliento romántico de sinceridad y buena fe. [...] En este último retrato suyo, Galdós tiene esa expresión tranquila, de un reposo humilde y sereno, que caracteriza la vejez del más grande de nuestros escritores contemporáneos.

El retrato fue expuesto por primera vez en los salones del periódico La Crónica en diciembre de 1918, con motivo de la exposición de pintores canarios de la escuela Luján Pérez.

En la siguiente fotografía, publicada  en la separata de la revista del Museo Canario [2], vemos al pintor junto a Galdós, quien posa como en tantas otras fotos que de él conocemos. Entre sus manos, la famosa gorra gris.


No entraremos en detalles sobre los simpatizantes y detractores de este Galdós humano, porque el artículo resultaría más extenso de lo que ya va siendo. Para unos, decir "Gloria nacional" era la mayor expresión de encumbramiento a la figura del anciano escritor; para otros, la misma expresión tomaba un cariz peyorativo.

J. Corbí Cerdá hacía "divagaciones literarias" en el diario de Alicante. Bajo el título "Cómo escriben nuestros literatos" opinaba con sarcasmo sobre la manera de escribir de personalidades de la talla de Olmet, Benavente, Azorín, Maura y Répide. De Galdós dirá:
"Galdós usa una tinta simpática. Deja que caigan sus lágrimas sobre las cuartillas, y a la media hora resalta en ellas indeleble un original. Como está ciego y vive en la miseria, ni puede leer su obra, ni pagar un secretario. Gracias a un perro que tiene, tan viejo como fiel, se lo traduce todo. He aquí por qué me extraña que este hombre no crea en los milagros."




La idea de un monumento a Galdós
"Interpretando los deseos fervorosamente arraigados desde hace largo tiempo, en muchísimos admiradores suyos, de rendir a Pérez Galdós, insigne maestro de la novela y el teatro un testimonio perdurable de devoción y de cariño, varios escritores han acordado llevarlo a la práctica con la diligencia y entusiasmo que la idea merece."

A principios del mes de febrero de 1918 se conoce la primera noticia sobre la idea fraguada por Emiliano Ramírez Ángel, Andrés González Blanco, José Francés, los hermanos Álvarez Quintero, y el joven escultor Victorio Macho, entre otros, de rendir un testimonio perdurable de devoción y cariño erigiendo un monumento al "insigne maestro de la novela y el teatro" en el Parque de El Retiro. Los citados conformarán la "Comisión ejecutiva del monumento a Galdós".
"Se prepara en Madrid un homenaje a D. Benito Pérez Galdós que será primaveral y florido, que acogerá los plácemes de España y que resultará la más espléndida fiesta de primavera: un monumento inaugurado en el Parterre del Retiro, obra del formidable escultor santanderino Victorio Macho, en que España por una popular suscripción unirá a todas las clases sociales en idéntico abrazo admirativo."
[Andrés González Blanco, en un artículo del Heraldo de Zamora, 6 de febrero de 1918]

Como veremos más adelante, la idea no fue espontánea, ya se venía fraguando desde años atrás, cuando un jovencísimo escultor palentino, don Victorio Macho, realizó el busto en piedra de Galdós en Santander. Eso forma parte de la estrecha amistad  del escritor con el joven artista, y pudo hacerse realidad gracias a la brillante ocurrencia de los arriba citados.


Suscripción pública
El 15 de febrero queda abierta la suscripción popular para erigir el monumento a Galdós. La Comisión ejecutiva pide la colaboración de la prensa para dar a conocer la noticia y establece una cuota mínima personal de veinticinco céntimos; cifra asequible que permitiría la colaboración de todos los estratos sociales devotos de don Benito.
La Comisión advertía que el descubrimiento del monumento se realizaría en la primavera de ese año y que la suscripción quedaría cerrada en el momento de conseguir la cifra indispensable.
  • En marzo, la Comisión ejecutiva publica la primera lista de suscriptores y la cifra recaudada hasta el momento. Lo contribuido ascendía a 2.564,80 pesetas, gracias a la participación de dramaturgos, escritores, periodistas y otras personalidades y entidades de importancia que aparecen a continuación:


  • En abril, el gobierno inglés acuerda contribuir con mil pesetas a la suscripción.
  • La Correspondencia de España del 30 de junio publica el artículo "El monumento de Galdós", donde indica que hasta la fecha se habían recaudado 7.351, 95 pesetas y avisa que estaba próxima a cerrarse la suscripción. La Comisión rogaba a las diversas entidades oficiales y particulares, como a todas las personas que habían ofrecido su adhesión, la enviasen lo antes posible al Círculo de Bellas Artes, Librería de Mateu (Marqués de Cubas, 3), o Ateneo de Madrid. Aquel mes de junio habían quedado concluidas las obras de cimentación.
  • En octubre el empresario del Teatro Colón, de México, envía al presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid la cantidad de 1.106 pesetas, producto de lo recaudado en una función de homenaje a Galdós en aquella tierra.
  • El 21 de noviembre, el Centro de Hijos de Madrid, organizó una función con el objeto de recaudar fondos para el monumento. El programa fue el siguiente: Primero y segundo acto de la obra galdosiana "La loca de la casa"; estreno del drama en un acto "Pedro López", original de los hermanos Álvarez Quintero, escrito expresamente para Enrique Borrás, y representación de "Mañana de sol", también de los Quintero.

Del Ayuntamiento
La Comisión ejecutiva visita al alcalde D. José Francos Rodríguez para solicitar que el Ayuntamiento ceda un espacio en el Parque de El Retiro donde emplazar el monumento a Galdós.
  • En mayo el Ayuntamiento acuerda contribuir con 200 pesetas al monumento.
  • En septiembre, los literatos Francés, González Blanco y Ramírez Ángel, acompañados por Victorio Macho, visitan al alcalde D. Luis Silvela Casado para pedir al Ayuntamiento se adhiera a la construcción del monumento, como lo habían hecho otras entidades particulares.
  • En pleno del 25 de octubre de 1918, se acuerda por aclamación conceder una subvención para la erección del monumento a propuesta del Sr. Ossorio y Gallardo.


Boceto en barro
Mientras todo esto ocurría, el joven escultor palentino Victorio Macho, cuya amistad con Galdós había nacido años atrás en Santander, modelaba en barro la copia inerte del escritor; más tarde la esculpiría en piedra sobre una parcela de El Retiro. A finales de 1918 la obra quedaba acabada.

La Correspondencia de España del 15 de febrero de 1918 decía en una noticia sobre el monumento:
"El admirable escultor Victorio Macho tiene ya modelado el busto del maestro glorioso, y lo cede generosamente, de modo que la cantidad que se necesita para realizar la idea-gastos de fundición y pedestal-es de muy pequeña importancia."

Y así hemos llegado donde comenzamos esta historia, con Victorio Macho como hacedor de la réplica del anciano escritor en su reposo eterno. El escultor, que mantenía una estrecha relación de amistad con Galdós, y a quien profesará un gran afecto hasta el punto de llamarle "abuelo", hará realidad un sueño nacido años atrás en "San Quintín", residencia de Galdós en Santander.


Diseñada por el propio Galdós, la residencia de Santander comienza a construirse en 1890 y dos años más tarde es habitada por primera vez. En ella se celebrarán veladas intelectuales y literarias, con la presencia de grandes personalidades, entre los que se encontraban José Estrañi y Grau, director liberal de El Cantábrico, Pereda y Menéndez Pelayo. Del teatro y la comedia asistirán María Guerrero, Margarita Xirgu, y los hermanos Álvarez Quintero. También visitarán a Galdós el escritor Amós de Escalante, doña Emilia Pardo Bazán, los doctores Madrazo y Marañón-el padre y el hijo-, el torero "Machaquito",  y los políticos Pablo Iglesias y Álvaro de Figueroa, conde de Romanones.

La última estancia de Galdós en San Quintín será en 1917. En septiembre regresará a Madrid y nunca más volverá a su chalet; la enfermedad y su precaria situación financiera se lo impedirán.

En una de las estancias de San Quintín dará comienzo la segunda parte de nuestro trabajo sobre el monumento esculpido por Victorio Macho.


FIN DE LA
PRIMERA PARTE
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Bibliografía

[1] Macho, Victorio. Memorias (1972) Madrid. Editorial G. del Toro, pp. 298
[2] Rodríguez Doreste, Juan. La Escuela de Artes Decorativas de Luján Pérez (Algunas notas para su historia) (1960) Las Palmas de Gran Canaria. Separata de la Revista EL MUSEO CANARIO. Núms. 75-76

Otras fuentes consultadas:
Madariaga de la Campa, Benito. Pérez Galdós: biografía santanderina (1979) Institución Cultural de Cantabria, Instituto de Lliteratura "José Mª de Pereda".


· Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación
· En todas las citas se ha conservado la ortografía original


© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-005 MADGALDOS