domingo, 16 de febrero de 2014

Madrid erótico. El baño de una francesita. Parte II


Un striptease de hace 110 años acompaña el post de hoy. La revista SICALÍPTICO publicaba fotografías con situaciones sugerentes que se iban poniendo más picantes a medida que avanzaba la historia. Lo hacía por entregas, un par de fotos por número publicado, acompañadas de textos eróticos-o al menos eso pretendían ser.

El 9 de febrero de 2014 publicamos la primer entrega de "El baño de una francesita". Hoy la segunda parte, que corresponde a la publicación del 16 de enero de 1904.


Fotografía
"El baño de una francesita"
Striptease por episodios
Parte II


III.- "¡Fuera pereza! Nada tiene que ver que el horizonte lo limiten, en vez del mar azul de la playa francesa, las cuatro paredes del cuartito de baño, tapizadas de raso azul...
Hay que sumergirse en la pila de mármol donde el agua ha sido templada de antemano por la doncella que vino a avisar a Lili. Lili hace una hora que está levantada y en conversación con... el último de Trouville: un joven noruego, fuerte, alto, y, sobre todo, riquísimo: su familia le abona todos sus gastos en París y tiene letra abierta «de par en par" para lo que le de la gana: el bacalao paga, porque la familia comercia en eso.
Lili se quita la bata, aquella bata que, anudada por una cinta do raso a su talle, parece que es una fortaleza que defiende el cuerpo y en realidad no es estorbo para nada absolutamente. Con esa bata ha tenido Lili triunfos maravillosos, logrados en un momento de sublime coquetería. ¡Oh! ¡Cuántos jóvenes noruegos de otros países guardan aún recuerdos deliciosos de la bata de Lili. ¡Como que hasta se compuso un couplet con su título!"



IV.- "Si Lili fuese cubana, no tendrían nada de extraño su pereza y su laxitud; pero Lili es una mujer del Norte; es una normanda rubia y fuerte que, bajo el mármol de la piel, sigue teniendo la dureza del músculo; sin embargo, para todo tiene una calma suave y melosa. Como la que caracteriza a las mujeres de aquellas latitudes más ó menos tropicales, por eso, hasta en el detalle de quitarse la falda, bordada, procede con esa languidez de que antes hablaba.
Al verse ella misma, desnudándose, en el espejo, piensa en el efecto que este acto importantísimo ha causado, causa y causará durante bastantes años todavía, en todos sus favorecidos.
Pero no es posible que ella aprecie eso como ellos, ¡verdad! (Continuará en el número próximo)"


Otra fotografía
Bella señorita del novato siglo XX que posa su belleza con el más fino erotismo de la época. No faltarán las palabras dedicadas del inspirado poeta de SICALÍPTICO:

"Al más indiferente se le sube
el santo al cielo y se le cae la baba
al ver a esta rubita deliciosa
tan artisticamente recostada."




El erotismo, lo sensual y sugerente dejaban de ser temas tabú y pasaban a formaba parte del "Libro de estilo" de la época. Los ángulos de enfoque y la luz en las fotografías; las poses, miradas y expresiones; los motivos representados; la vestimenta y modelos; los títulos y narraciones; las ilustraciones estilizadas, y todos los detalles que hoy han dejado de sorprender, fueron seña de identidad de la década de 1930 que convertirán la figura femenina en una expresión artística.

Lejos de interpretaciones vejatorias, discriminatorias y/o que puedan ofender a la mujer, las fotografías, ilustraciones y publicidad que aquí aparecerán corresponden a una época en que las féminas comenzaban a tener mayor protagonismo, perdían esa absurda condición de "sexo débil" y recibían no pocas alabanzas. Por desgracia, y durante mucho tiempo, aquel ideal fue truncado una vez finalizada la Guerra Civil.



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-005 MADEROT


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