sábado, 21 de diciembre de 2013

¡El premio Gordo de Navidad cae en Madrid!


Mañana se cumplirán cien años del Sorteo de la Lotería Nacional que repartió el premio Gordo en Madrid. Ocurrió el lunes 22 de diciembre de 1913, con una mañana fría y de cielo cubierto.
Todos los deseos e ilusiones de los madrileños estaban puestos en aquel día, con la esperanza de que la diosa Fortuna repartiese algunos duros por la Villa y Corte.
Así retrataba aquel sentimiento D. Juan Pérez Zúñiga en la columna "Cosquillas" de El Heraldo de Madrid del 20 de diciembre.


No sabéis lo que deseo,
lectores del alma mía,
que se celebre el sorteo
de la sin par lotería,
pues quien me viene a ofrecer
un número en que jugar,
por cierto puede tener
que no le deje escapar,
y así, desde el mes pasado,
(no son exageraciones),
me tienen aniquilado
con las participaciones.
Aparte de un decimito
que juego yo, en el que veo
el número más bonito
de todos los del sorteo,
por ver si salgo de apuros,
juego diez pesetas con
un cura, y otros dos duros
con los de esta Redacción.
A más de otras cantidades,
en distintas papeletas,
juego en varias Sociedades
un puñado de pesetas;
llevo quince reales en
la tienda de ultramarinos;
juego dos duros también
con uno de mis vecinos;
juego otros dos con Miss Wis,
la institutriz de Marquina,
y dos duros más con mis
compañeros de oficina.
La más joven de las nietas
del conde de Villambrón
me cede cuatro pesetas
en su participación,
y también llevo jugados
ocho reales con Quiñones,
y en recibos perfumados,
tengo participaciones
de la morena Paz Ros,
y de la rubia Inés Pi.
¡Veremos cuál de las dos
es la que me toca a mí!
No espero ganar ninguna
de esas expuestas jugadas,
pues dice mi amiga Bruna
que para verse agraciadas
encienden tres lamparillas
a Dios las dos niñas bellas,
y Dios, por ciertas cosillas
está reñido con ellas.
En fin, ¡qué le hemos de hacer!
Como se ha de repetir
lo que siempre hube de ver,
ya sé lo que va a ocurrir:
¡que me hartaré de jugar,
y llegará el veintidós,
y no lograré sacar
un céntimo ni pa Dios!


Ese día 20 de diciembre en que se publicaba esta graciosa copla, el pueblo de Madrid despedía a D. Luis Pidal y Mon (Madrid, 1842), segundo marqués de Pidal, que había fallecido a las ocho de la noche del día anterior. Una larga comitiva acompañó la carroza tirada por seis caballos desde el domicilio del fallecido, situada en la calle Serrano, 14, hasta la iglesia de San José, y desde allí al cementerio de San Isidro, donde se verificó la inhumación.



Día del sorteo de Navidad
Y llegó el esperado día. El inicio de la semana venía cargado de incertidumbre. Aquel lunes 22 de diciembre de hace cien años la temperatura era de 6º a las ocho de la mañana, y no pasó de los 9,2º por la tarde, con lluvias por la noche. Menos cálida había sido la madrugada, con el frío convertido en nieve.

Diálogo:
UN PRIMO DE GEDEÓN. -Mira, Micaela, en este tubito debe de andar alguien, porque cada día hay menos azogue.


Frente a la Casa de la Moneda
Noventa horas llevaban apostados frente a la Casa de la Moneda los "coleópteros", esos personajes que se colocaban primeros en la fila para revender su puesto al módico precio de ocho o nueve pesetas.


Felipe Sánchez, Patrocinio Cano, Nicolás López y Francisco Gallo fueron los cuatro primeros héroes. Luego siguieron ocupando los puestos por este orden:
Número 5, Enrique Sánchez.
Número 6, Alfredo Callejo García.
Número 7, Benito Pérez Puente.
Número 8, Vicente Cerillo.
Número 9, Luis Ruiz.
Número 10, Celestino Manzanera.
Número 11, Francisco Soler Alberto.
Número 12, Francisco Pérez.
Número 13, Valentín Leal.
Número 14, Francisco Pina.
Número 16, Ángel Viñuelas Martínez.
Número 17, Nicolás Bermejo Sáez.
Número 18, José García
El que ocupaba el número 15 no se hallaba en su puesto por tener que ir a presidir una Junta de accionistas de una Sociedad bancaria.
Esos eran sus nombres, y éstas las caras de los seis primeros:


Entrada la madrugada, un carro se detuvo ante la golfería para repartir 384 panecillos y 200 cafés.



En el Salón de sorteos
A las nueve menos diez quedó constituida la Mesa presidencial, en la siguiente forma:
Presidente, D. Alejandro Ruiz de Tejada,
Concejal, D. Solero Pascual.
Fiscal, Sr. Tapia.
Secretario, D. Juan Buitrago.

A las nueve en punto se dio la orden para que se permitiese la entrada a los que hacían cola fuera. En un momento el Salón quedó atestado de público.


Inmediatamente después comenzó el recuento de bolas, que eran 52.000. Esta operación  se prolongaba por cuarenta minutos, tiempo que los asistentes aprovechaban para contar chistes y comentar los últimos rumores políticos, además de pergeñar todo tipo de rituales invocando la buena fortuna.

A las diez menos cuarto ocuparon su sitio los niños cantores de San Ildefonso. El presidente da la orden y se ponen en funcionamiento los bombos. El primer número en salir fue el 1.345, con premio de 5.000 pesetas; le siguieron otros premiados con la misma, cantidad, acogidos fríamente porque su importancia era escasa cuando se esperan millones.

Tabla primera
Son los encargados de esta tabla los niños Julián Ortega Rivero, Manuel Pérez Monedero, Jesús Romero González y Luis Vegas Reimunde. Sólo salen números premiados con 5.000 pesetas.

Tabla segunda
Los niños Rafael Pérez Olaviaga, Manuel Sardinero García, Carlos Victoria Baus y Luis Gerbolés del Val son los encargados de echar y cantar los números de esta segunda tabla, cuyos primeros alambres se van llenando también con los premios pequeños de 5.000 pesetas.

Tabla tercera
Se encargan de cantar los números los niños Antonio Sancho Caballero y Manuel López García, y de echarlos Emilio Sáez Villanueva y Giprianio Fernández Peinado. Al poco rato cantan el 16.290, premiado con 25.000 pesetas y vendido en la Línea de la Concepción.
Uno tras otro salen el 5.345 con 90.000 pesetas y el 24.374 con 25.000. Las 90.000 pesetas se repartieron en Almería y las 25.000 fueron a parar a Barcelona. Sale a plaza el 21.829, premiado con 8.000 pesetas, vendido en San Sebastián, y el 27.131, con 50.000 pesetas, expendido en Llanes. El 34.702 llevó 20.000 durejos a Gijón.

Quinto premio
Con 500.000 pesetas salió premiado el 49.142, seguido del 33.147, que resultó premiado con 25.000 pesetas.
Este quinto premio se había vendido en Barcelona, y el de 25.000, en la Administración número 17 de Madrid.

Tabla cuarta
A cargo de los niños Manuel Navarro Ortega, Eugenio Baonza Lázaro, Julio Ramos Rodríguez y Luis Santaella López.
El primer premio que sacan de 25.000 pesetas es el número 50.784 vendido en Sevilla y en seguida et 29.125, con la misma cantidad para San Fernando.
El núm. 17.916, también de 25.000 pesetas, había sido vendido en la Administración número 48, de la calle Fuencarral.
El 19.308 sale a las once, premiado con 70.000 pesetas, que se repartieron en Madrid entre los que compraron decimos en la Administración número 25, de la calle del Príncipe.

Y así se van sucediendo las tablas. En la séptima aparece el tercer premio, dotado de dos millones de pesetas que correspondieron al número 10.139, vendido integramente en Barcelona.


¡Por fin, el Gordo!
En la tabla décima el niño Manuel Navarro canta el 18.073 y su compañero, Eugenio Bahonza exclama:
¡Seis millones de peseeetaaaas!


El número había sido vendido en la Administración número 22 de la Puerta del Sol, lo mismo que el cuarto premio. Madrid será agraciada con el Gordo, el segundo y el cuarto premio.



Los premios mayores
Así quedó compuesta la lista de premios mayores del Sorteo de Navidad del año 1913:


Más fotos de aquel día
El famoso fotógrafo Alfonso realiza esta composición para la revista Nuevo Mundo donde se aprecia la cantidad de público que se agolpaba en la Puerta del Sol, frente a los transparentes de La Correspondencia de España, para leer la lista de la lotería. También puede verse otra instantánea del camarero que repartió café y panecillos, y otra vez el público, esta vez dentro del salón de Sorteo de la Casa de la Moneda.


Estas otras fotografías inmortalizaron a los niños de San Ildefonso que cantaron los Gordos.



Y por último, la menos favorecida o afortunada fotografía que retrata a don Juan Núñez, quien habiendo comprado por encargo el número premiado con el Gordo lo envió entero a unos amigos.



Así fue el sorteo del Gordo de Navidad en el Madrid de hace cien años. Historia Urbana de Madrid quiere desear a todos que la fortuna asome en cada uno de vuestros hogares. Con mucho, con poco, o tal vez con nada... lo importante es ser afortunados.




© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-013 ESP NAVIDAD PREMIO GORDO 1913



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