sábado, 27 de abril de 2013

Especial "De tapón del Rastro a plaza de Nicolás Salmerón"

En las efemérides de Historia Urbana de Madrid van cobrando protagonismo acontecimientos ya olvidados que llevaron a la transformación y remodelación del Madrid que hoy conocemos gracias a la intervención de la piqueta.
El día 18 de abril de 1913 hicimos referencia a un especial que publicaríamos sobre el tapón del Rastro y la plaza de Salmerón; hoy cumplimos con lo anunciado.

Los derribos, que daban paso a los ensanches -grandes proyectos urbanísticos de aquellos tiempos- moldearon la ciudad a veces al antojo del alcalde de turno y los intereses de algún que otro pez gordo (entiéndase por pez a los concejales y por gordo a los besugos).
A principios del siglo XX, más allá del gran "Proyecto de reforma de la prolongación de la calle Preciados y enlace de la Plaza del Callao con la calle de Alcalá", y  otros que se estaban llevando a la práctica, uno de los más sonados y necesarios fue el que afectaba al Rastro madrileño. Este proyecto de reforma ponía fin a una zona congestionada, incómoda e insalubre conocida como "El tapón del Rastro".
De él, y de la posterior plaza de Salmerón, hablamos en este especial.


El tapón del Rastro. Antecedentes
En 1913, gracias a las obras de reforma realizadas durante el mandato del alcalde más madrileñista, D. Alberto Aguilera, el tapón había desaparecido casi por completo.

Mesonero Romanos pedía ya en "El Antiguo Madrid" la desaparición del tapón del Rastro y la unión con la Ronda de la espaciosa Ribera de Curtidores. Fernández de los Ríos señalaba la necesidad de la reforma, D. Alberto Aguilera conseguía realizarla, y cuantos vieron la diferencia de entonces y después, les parecía mentira que una mejora urbana tan sencilla hubiese costado más de medio siglo de esfuerzos de los amantes de Madrid.

En 1919, como muestran las fotografías, aún quedaba una zona del tapón conocida como "Las Américas" que será expropiada y derribada por el Ayuntamiento para prolongar la calle Ribera de Curtidores hasta el nuevo Matadero.


"Las Américas", "el patio de la Casiana" y la calle Ribera de Curtidores, eran los espacios donde los comerciantes del Rastro hacían verdadero negocio. Centro neurálgico del chamarilero, en aquellos reductos hizo gran fortuna el tío Carmona; aquel que tenía veinte casas en la zona y sólo almorzaba pan y cebolla, y cenaba verdura cocida... pero esa es otra historia.


Geografía del tapón
Entre las calles de los Estudios, Duque de Alba, Juanelo, Embajadores, Ribera de Curtidores, Amazonas, Ruda, Maldonadas y San Mlllán, situamos la zona que es donde estaba ubicado "el tapón del Rastro".
El tapón estaba comprendido entre el final de la calle de los Estudios, parte que en el siglo XVIII se llamó plazuela del Duque de Alba; las antiguas calles del Cuervo y de San Dámaso*, la manzana de casas entre ellas comprimidas y la vieja plaza del Rastro.
Donde estuvo la cruz del Rastro se encuentra hoy la estatua de Eloy Gonzalo García, el héroe de Cascorro. En sesión municipal de 20 de Octubre de 1897 el Ayuntamiento determinó dedicar un homenaje al soldado recogido y criado en la Inclusa de Madrid. El monumento será inaugurado el 7 de Junio de 1902 por el rey Alfonso XIII.
Plano de Texeira - 1656
30 - Rastro
66 - Fuente del Rastro

Nueva Guía de Madrid - 1909

Todos los habitantes de la zona y también casi todos los madrileños, llaman Cascorro a aquel lugar otrora centro de majos y truhanes que, al expandirse la Villa y Corte, se convertirá en una de las sucursales de las grandes plazas madrileñas, como la Puerta del Sol.
Para muchos madrileños de 1917, el derribo del tapón del Rastro y ensanche de las calles aledañas representaba una de las mejores reformas de Madrid de los últimos veinticinco años.
Para otros no había sido tan acertada la idea.

Siete fueron las casas que se expropiaron para ampliar y sanear aquella zona del Rastro. Interesante negocio que propició grandes beneficios al Ayuntamiento, que pagó entre 27 y 66 pesetas por cada pie de superficie.
Así, por la casa número 2 de la calle de San Dámaso, que tenía una superficie de 1.500 pies (116,50 metros), el Ayuntamiento pagó 99.044,13 pesetas. Por la casa número 4, que contaba con una superficie de 100,80 metros, se pagaron 55.911,24 pesetas (43,10 pesetas el pie). Y un poco más, un poco menos, con las casas restantes.
En total se expropiaron 1.164,91 metros cuadrados de casas por un importe total de 611.923,54 pesetas; una cifra insignificante si se compara con las mejoras que por ello recibió la populosa barriada.

Vamos a destacar una de las casas, la más emblemática por su historia, la número 8. Estaba en aquella casa, que pertenecía a D. Rafael González Ferrer, el celebrado cafetín del Manco por donde pasó toda la cohorte de maleantes y haraganes de Madrid. Allí nacieron burlescas frases como "al del hongo, ¿qué le pongo?", "uno de diez, y pan traigo, otro de cinco con rebaba", "cobrando cinco al del pelo largo".
El cafetín estaba ubicado en la "cabecera" del Rastro, frente a la estatua de Cascorro, que hacía esquina con la calle de San Dámaso. Cuna del Sainete, quedará inmortalizado en "El chico del cafetín", obra de Torres del Álamo y Asenjo que se estrenó en el Teatro Apolo de Madrid en 1911.

Así era el tapón del Rastro

Y así lo que hoy no conocemos de lo que era el Rastro


Vista de la Ribera de Curtidores


Radiografía del tapón
Mucha era la falta de limpieza en las calles colindantes y en el propio tapón. Vicio, vandalismo, trapicheo, miserias y todo lo que se pueda imaginar abundaba en el antiguo Rastro madrileño.
Fechada el 5 de febrero de 1913



Fechada el 6 de septiembre de 1913



El "balcón del Rastro"
Como hemos dicho, no todos estaban conformes con el derribo... o el descorche del tapón, que parece la acción más apropiada.
Dice el columnista Plácido Soria en "El País" del 24 de junio de 1914:



*Recordando las calles del Cuervo y San Dámaso
La calle de San Dámaso, como la del Cuervo, empezaba a la altura de la calle de Juanelo. Se llamaba así porque en ella había una capilla dedicada a aquel santo pontífice, que era considerado como natural de Madrid. En esa capilla tuvo su origen la congregación de los ministros de los enfermos Agonizantes de San Camilo de Lelis, en 1639, que luego se trasladaron a la calle de Fuencarral, en 1643.
La calle del Cuervo, que era la que se encontraba a la derecha entrando por la calle de los Estudios, tenia dos tradiciones, la primera decía que su nombre provenía de un mantero que tenía en su casa un cuervo famoso por su larga vida.
La segunda, más verosímil, que se refiere al corralón que en este lugar, a espaldas de la ermita de San Millán, tenía D. Juan González de Almunia, regidor de la villa, y en el que criaba gran número de aves, que luego este piadoso caballero daba de limosna para el sustento de los enfermos en los hospitales.
Pero llegaba un cuervo que destrozaba las palomas y sus crías, por lo que el regidor anunció un premio para el que cazase "el pájaro dañino, que solfa burlar a sus perseguidores".
Unos muchachos, codiciosos de lo ofrecido, pidieron licencia para quedarse en la torrecilla del palomar, donde esperaron la llegada del ave rapaz, y cuando la vieron entrar taparon las ventanas para impedir su huida y le acosaron con palos, consiguiendo quebrar sus alas, aunque no sin que el cuervo acometiese a uno de los mancebos arrancándole los ojos. A los alaridos de los muchachos acudieron los mozos del corral, y, apresado el siniestro pájaro, fue clavado en la puerta, donde permaneció hasta que el tiempo lo convirtió en polvo.


Otros desaparecidos
Desaparece con la reforma también la plaza de los Estudios, que se llamó algún tiempo del Duque de Alba. Al feroz virrey de Flandes, que hizo odiosa la dominación española, sucede el nombre del austero filósofo que dejó la presidencia de la República por no querer firmar una sentencia de muerte.
En la calle inmediata del Duque de Alba tenía éste un palacio, que desapareció a mediados del siglo XIX, y en él habitó Calamarde, el del terror fernandino.


La plaza de Nicolás Salmerón
Por acuerdo municipal de 16 de Agosto de 1913 se dispuso que la plaza del Rastro, ampliada con el derribo de la manzana que durante tanto tiempo se llamó "el tapón", que como hemos dicho estaba ubicada entre las calles del Cuervo y de San Dámaso, recibiese el nombre de Nicolás Salmerón.
Días antes, el 8 de agosto, con motivo de los festejos de la verbena de San Cayetano, anuncian que se quemarán fuegos artificiales en el aún llamado "tapón del Rastro".

La costumbre madrileña de conservar las tradiciones, harán que la voz popular continúe llamando por un tiempo "tapón del Rastro" a la recién bautizada plaza de Salmerón.

Según la noticia de "El Imparcial" del 27 de mayo de 1914, en el Pleno del Ayuntamiento de ese día se decide que:
NOTA: No será inaugurada hasta el 21 de junio de 1914

La fotografía, publicada el 22 de junio de 1914 en "El País", nos muestra los primeros tiempos de la plaza de Salmerón. Está tomada el día siguiente al de su inauguración, que se verificó el 21 de junio.
La plaza de Salmerón, antes plazuela del duque de Alba, y también plaza del Rastro, en 1941 adquirirá oficialmente el nombre de la voz popular de plaza de Cascorro.

Inauguración
Las fiestas de inauguración fueron organizadas por el Centro de Hijos de Madrid, los concejales y ex concejales del distrito y el teniente alcalde, Sr. Millán.
Desde las primeras horas de la mañana estuvo la plaza engalanada con guirnaldas de flores y gallardetes. Los balcones lucían colgaduras y mantones de Manila.
En los gallardetes se habían colocado dos medallones con las siguientes inscripciones: "El Centro de Hijos de Madrid a
estos clásicos barrios», y "El mismo Centro a D. Alberto Aguilera, iniciador de esta reforma."
A las siete de la mañana hubo diana, por la banda de cornetas de la Cruz Roja y a las once, la música del Colegio de Nuestra Señora de la Paloma dio un concierto en presencia de numeroso público.
Por la tarde el vizconde de Eza hizo un reparto de 1.100 bonos de comestibles para los pobres.
La banda municipal dio después un concierto con un escogido y popular programa.
Por la noche la banda del Hospicio dio un concierto, al que asistió enorme concurrencia, y se elevaron globos grotescos que asombraron y regocijaron a cuantos estuvieron allí.

Rendimos homenaje a las jóvenes madrileñas que repartieron los bonos a los pobres y, por qué no, al público asistente a aquella inauguración que nos sonríen desde un pasado para ellos presente.



Biografía de Nicolás Salmerón: 
Wikipedia
Filosofía.org

Premio Nicolás Salmerón de Derechos Humanos




© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-004 ESP TAPONRASTRO 1913


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Estampas. Madrid pueblo: Último toro en las Ventas

Página de humor, por Bellón
"El último toro"
Crónica, 1932



© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-002 ESTAMPAS MAD


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Especial "La Fortuna, un mundo de galleta y chocolate"




La emblemática fábrica de chocolates, galletas y bombones "La Fortuna" inauguró sus nuevas instalaciones madrileñas el 23 de abril de 1913. La recordamos en este especial donde, además de documentos gráficos, relatamos detalles del día de la inauguración de su nueva fábrica en Madrid.
La fábrica de La Fortuna podía considerarse en esos tiempos como un modelo de las de su clase en Europa.
Prototipo de modernidad e higiene del año 1913, en los amplios talleres de la factoría eran patentes los positivos adelantos que ofrecía en lo referente a la compleja maquinaria y al sistema de elaboración.

Un poco de historia

Hubo varias fábricas de galletas y bizcochos en Madrid de las que no haremos referencia en este artículo. Sólo seguiremos la pista de los pasos previos a la fundación de La Fortuna.

En 1893 el empresario D. Venancio Vázquez incursiona en la elaboración de galletas y bizcochos en unas instalaciones que poseía en la calle Caracas de esta Villa y Corte, donde venía elaborando chocolates.

En 1895 amplía el negocio con unas nuevas instalaciones en Pozuelo de Alarcón, sobre un terreno de 1.200 metros cuadrados.


La Industrial Madrileña
Antes de La Fortuna existió, entre otras, La Industrial Madrileña, fábrica ubicada en la calle de Alcalá número 163, que ocupaba una superficie de 6.096 metros cuadrados y pertenecía a D. Joaquín Cifuentes. La Fábrica, que empleaba a 300 trabajadores, producía diariamente más de 1.600 kilos de galletas y más de 300 de bombones y caramelos. También elaboraban grajeas y frutas en conserva.

En 1907 se subastarán los activos de La Industrial Madrileña, que serán adquiridos al poco tiempo por La Industrial Española, una sociedad promovida por la familia De Carlos y por el comerciante Julio Castañedo, constituida en 1908. La nueva empresa prolongaría su actividad hasta finales de los años cuarenta.


Nacimiento de LA FORTUNA
Mientras tanto el emprendedor Venancio Vázquez dará un giro radical a la gestión de su firma y en 1902 tomará la iniciativa y creará la Sociedad Anónima "La Fortuna", a la que aportará sus fábricas.

En esta nueva Sociedad podían ser socios únicamente los dueños de establecimientos comerciales o de hostelería cuyo negocio incluyese la venta de galletas, bizcochos y chocolates; aquí entraban desde los ultramarinos hasta las cafeterías. Una brillante estrategia para dar salida preferente a los productos de La Fortuna.


En el informe de resultados de la empresa correspondiente al año 1903 se hacía notar la incorporación de 629 socios, y también que Venancio Vázquez había renunciado a la gerencia y había puesto en venta 2.688 de sus 6.500 acciones.

A los pocos años los nuevos gestores decidieron construir fábrica nueva en el Paseo del Rey, al tiempo que ponían en venta las anteriores instalaciones de la calle Caracas y de Pozuelo.

El nuevo emplazamiento para la fábrica era estratégico, justo a la estación del Norte o de Príncipe Pío.



La inauguración
Con un espléndido banquete en los Viveros de la Villa se celebró el día 23 de abril la inauguración del nuevo edificio construido en el Paseo del Rey, 24, por la Sociedad anónima "La Fortuna", para instalar en las condiciones de amplitud que exigía el rápido crecimiento de esta importante industria, sus grandes talleres de fabricación de chocolates, galletas y bombones, y de las oficinas y dependencias.
Precedió a la fiesta organizada por los consejeros de la Sociedad, una visita a la fábrica, merced a la cual pudieron formar exacta idea los invitados, no solamente del desarrollo verdaderamente enorme que ha adquirido la fabricación de los productos que constituyen la especialidad de esta Casa, sino también de las inmejorables condiciones en que se trabaja en los distintos talleres del nuevo edificio, donde se advierte la más rigurosa observancia de los preceptos que aconseja la higiene en lo que atañe a capacidad, ventilación y luz y el mayor progreso en lo concerniente a maquinaria y aparatos para la fabricación de los varios productos que comprende la industria cuyo perfeccionamiento contribuyo tan poderosamente a hacer inmejorable la inteligente labor de los operarios.


La producción
En las flamantes instalaciones de la Sociedad se elaboraban los selectos chocolates de las marcas "La Fortuna", "Venancio Vázquez" y "Venecia", además de 128 variedades diferentes de galletas.



Las instalaciones
De los amplios talleres de la fábrica el que más llamaba la atención era el la fabricación de chocolates con sus cilindros para refinar, molinos, mezcladoras, batidoras y pesadoras automáticas; el de fabricación de bombones y pastillas de fantasía, los de preparación, amasado y tendido de pastas para las exquisitas galletas; la nave en que estaban instalados los grandes hornos para la cocción, en la que se encontraban también las máquinas cortadoras, la de elaboración do bizcochos con sus máquinas batidoras, hornos y prensas, los talleres especiales en que se elaboraban los rellenos de las galletas de fantasía y, por último, los de empaquetado.



Publicidad
Algunos anuncios publicitarios de la firma a través del tiempo.
1906

1908

1913

1951




Bizcochos en huelga
En su decimonoveno ejercicio social, cerrado el 31 de diciembre 1920, esta Sociedad anónima tropezó con grandes dificultades derivadas de la huelga que le declararon sus operarios y que duró setenta y ocho días, de la anormalidad de los trabajos, del exceso de más de 50 obreros de ambos sexos y de los trastornos que en la industria de galletas ocasionó en distintos meses la carencia absoluta de envases para el transporte de las mismas.
En la fotografía vemos un grupo de huelguistas que intentaban cerrar la fábrica de "La Fortuna" los primeros días de abril de 1920.



La Fortuna en el cine
La película "El bailarín y el trabajador", del año 1936; dirigida por Luis Marquina y basada en la obra de Jacinto Benavente, muestra las instalaciones de la fábrica "La Fortuna".






© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-003 ESP FORTUNA 1913
ISSN 2444-1325
-

jueves, 25 de abril de 2013

Madrid, 25 de abril de 1913




Efemérides del 25 de abril de 1913

Viernes 25


Máxima 18º
Mínima   5,9º
San Marcos y San Esteban
Letanía




Contenido: 
Fiestas de Tetuán de las Victorias - El decreto sobre el Catecismo - Porrazos casuales - Incendio en la estación del Norte - Batalla campal entre gitanos - Mañana de abril en Madrid - Ensaladas de la bisabuela.


1913
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Fiestas de Tetuán de las Victorias
Comenzaban hoy las fiestas de la vecina barriada de Tetuan.
Desde la tarde de ayer y toda esta madrugada, un grupo de obreros se afanaron en decorar las calles de la zona; en especial la calle O'Donell, donde se colocaron varios arcos artisticamente adornados con flores y gallardetes.
A las tres de la tarde dieron comienzo los festejos con disparos de bombas y cohetes, comenzando los bailes públicos en la citada calle, donde, además, a las nueve de la noche hubo fuegos artificiales detonados por el afamado pirotécnico D. P. Bautista del Castillo.


El Decreto sobre el Catecismo
Por fin, después de infinitos aplazamientos, y conferencias, consultas y promesas, fue firmado por el rey en esta fecha el tan discutido decreto sobre la enseñanza de la Doctrina en las escuelas primarias.

La parte dispositiva del Real decreto era como sigue:
"En atención á las razones expuesta por el Ministro de Instrucción pública y Bellas Artes, y de acuerdo con mi Consejo de Ministros, vengo en decretar lo siguiente:
Articulo 1.° Las enseñanzas de Doctrina cristiana y nociones de Historia Sagrada se continuarán figurando
con carácter obligatorio en el plan de estudios de.las escuelas públicas de Instrucción primaria.
Art. 2." Quedarán exceptuados de recibirlas los hijos de padres que asi lo deseen, por profesar religión distinta de la católica; y
Art. 3." Para la ejecución de este decreto se dictarán por el Ministerio de Instrucción pública las reglas oportunas."

Y firma el rey D. Alfonso XIII aquel decreto que, en realidad, no satisfizo a nadie; pero tampoco perjudicó a nadie, por la insignificancia de su alcance.



Porrazos casuales
Otro suceso simpático de los que ocurrían en Madrid y eran publicados en la Prensa.
La casualidad hizo que se sucediesen tres caídas casi consecutivas en diferentes calles, aunque no muy lejanas.
-En su domicilio, calle de Echegaray, número 34, resbaló por las escalera un individuo llamado José Criado, de cincuenta y un años, produciéndose una herida en la frente, de la que fue asistido en la Casa de Socorro del distrito, pasando después a su domicilio.
-En la calle de Lavapiés se cayó una mujer llamada Gregoria Sanz, de sesenta y un años, resultando con una herida en la cabeza de la que fue asistida en la Casa de Socorro del Hospital.
-En la calle de Santa Isabel se cayó una señora llamada Ramona Rodríguez, produciéndose una herida en el parietal derecho que fue calificada de pronóstico reservado en la Casa de Socorro del distrito del Hospital.



Incendio en la estación del Norte
En uno de los pabellones que en la estación del Norte sirven para guardar los utensilios, vajillas, repostería y menaje de comedor perteneciente a la Compañía de los Sliping (coches cama) se inició un incendio. El pabellón estaba próximo al paso a nivel del Paseo del Rey.
Los hechos ocurrieron poco antes de las doce de la noche y, gracias a que dos guardias advirtieron la humareda, se avisó al servicio de incendios.
Lo bomberos llegaron en diez minutos y aislaron la zona para que las llamas no alcanzasen los otros pabellones del edificio.
Una vez esto conseguido, los bomberos trabajaron con rapidez y controlaron el incendio. Sólo el ala derecha del pabellón sufrió los inevitables desperfectos, quemándose bastantes existencias de licores y ropas, cuyo valor no era fácil apreciar de momento.
A la una y media el fuego quedó totalmente extinguido.
Estación del Norte en 1910
memoriademadrid - Otros - Inv. 31408

Panorámica de la estación en 1910
memoriademadrid - Otros - Inv. 24676



Batalla campal entre gitanos
Comenzó la mañana madrileña con una reyerta entre familias gitanas que dirimieron sus diferencias y rencores a tiros y puñaladas. Hubo dos heridos graves.
Todo comenzó el día anterior con una pequeña disputa en el mercado entre los gitanos Enrique Montoya y González y Miguel Silva Escudero. El primero recibió un estacazo del segundo en toda la cabeza... y no quedó ahí la cosa.
Los gitanos se juraron por los "mengues" que se iban a masticar y que sus hombres, los de cada clan. valían más que los otros, y viceversa.
Aproximadamente fue a las once de la mañana del viernes 25 cuando los vecinos del paseo de las Acacias y portillo de Embajadores se vieron sorprendidos por el ruido producido por varios disparos de arma de fuego que partían, al parecer, de las cercanías del kiosco de periódicos que había en el citado paseo de las Acacias.
La gente corría en todas direcciones presas del pánico, y procuraban ponerse a salvo de las balas que cruzaban el espacio como en pleno frente de batalla.
En aquel instante aparecieron corriendo ocho o diez gitanos que perseguían a otro. Todos empuñaban enormes pistolones, revólveres y facas de dimensiones extraordinarias.
El perseguido, con una pistola Browning en la mano, y cubierto de sangre todo el cuerpo, hacía esfuerzos inauditos para escapar de las garras de aquellos hombres que en su persecución no cesaban de dispararle tiros, contestando él de vez en cuando de la misma forma.
Perdida toda esperanza de salvación, y comprendiendo Enrique Montoya, que era el perseguido, que su vida estaba en peligro, al pasar frente a una casa de aspecto humilde, señalada con el número 7 del paseo de las Acacias, concibió una idea de salvación, y la puso en práctica.
El tal Montoya, con el rostro cadavérico y desangrándose, afianzó la pistola Browning en su mano y se precipitó por una puerta que se encontraba abierta y daba a una habitación de pequeñas dimensiones, donde so hallaba un pobre hombre, de sesenta años llamado Ángel Sedeño Peláez. Este, con el terror consiguiente, se apartó en el acto y dejó franca la entrada a Montoya, pues el perseguido, apuntándole al pecho con la pistola, le dijo: "-O te quitas o te mato."

Entre tanto, y al ruido y escándalo producidos, acudieron varios guardias de Seguridad, los que con su presencia pusieron en fuga a los gitanos, excepto dos de ellos, Manuel Silva Escudero, de treinta y nueve años, que iba herido gravemente, y Juan Antonio Escudero Estrada, de sesenta y cinco, que fueron detenidos. Ambos eran vecinos de la calle Mesón de Paredes número 90.

El perseguido Montoya, herido también gravemente, seguía escondido en la casa.
El cabo del Cuerpo de Seguridad Juan Romero Montes, que vivía en uno de los pisos altos de la misma casa, bajó precipitadamente, pistola en mano, hasta la vivienda donde el gitano había buscado refugio.
Al entrar en ella el cabo Juan Romero, tuvo que adoptar precauciones, pues ante él se presento una mujer llamada Eulalia, con la mano derecha llena de sangre y le dijo: "-No entre Usted; por Dios, que le mata."
El cabo, se abalanzó sobre Montoya, que le apuntaba con la pistola, y logró reducirle sin darle tiempo a efectuar ningún disparo.
Fue llevado a la Casa de Socorro de Inclusa, donde ya estaba el tal Silva.
En la foto vemos a los dos gitanos y el estado en que quedaron.

Los cuatro gitanos que se escaparon cuando ocurrió la reyerta fueron arrestados en Carabanchel y conducidos al Juzgado de guardia. Se llamaban Basilio Muñoz, de treinta y seis años; Antonio Muñoz Heredia, de la misma edad, Ricardo Romero Muñoz, de dieciséis años, y Esperanza Navarro Suárez, de treinta.



Mañana de Abril en Madrid
Obsequiamos con un fragmento de la crónica que, con el título de "Mañana de Abril", publicó tal día como hoy D. Luis Ruidobro en "El Liberal".
Minúscula visión de una mañana primaveral madrileña de hace cien años, con su clima y sus costumbres.

"Yo tengo el vicio de madrugar; he intentado algunas veces, pocas, vencerle, y ha sido perfectamente débil mi voluntad par a ello. ¡No es tan fácil, como parece, quitarse un vicio!; ¡son muchos los años que me domina para, en cosa de cuatro días, hacerlo desaparecer, y muchas mis necesidades para comenzar la vida a las dos de la tarde!
Y un a de mis necesidades es ésta de gozar las mañanas de la vida, que para mí, que sin duda tengo alma de labriego, son de un encanto único. Y hoy es una mañana de Abril, de estas mañanas serranas; fría , como de Enero, a la sombra de las casas, y tibia y sensual por las aceras de sol.
Yo vivo en los barrios bajos, y desde la plaza, donde está mi casa, se columbra un buen trozo de tierra castellana y un gran espacio de cielo.
Y hay en la plaza unos sombrajos que cobijan puestos de fuencarraleras, y hay otros puestos de verduras, y los hay también de baratijas, y está el puesto de la cangrejera en la esquina , y más allá, junto a la fuente, el de la requesonera, toda peripuesta de mandil y manguitos blancos, muy repeinada con bandolina; y hay también su corro de traperos, tomando acuerdos, antes de lanzarse a la conquista de Madrid; y hay voces y pregones y disputas, y de vez en vez el acento desgarrado de una vendedora joven rompe el aire cristalino do la mañana con su "Todas en una perra" o "En diez céntimos tóos, parroquiana".



Humor centenario
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Las fotos
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Varietés
Artista de moda en aquellos tiempos





Recetas de la bisabuela

ENSALADA INGLESA
Esta ensalada es casi económica; cuando no se come la carne del cocido y se quiere aprovechar, se deshilacha en una fuente y se colocan huevos duros cortados á rebanadas; se machaca en el mortero unos granos de ajo, según la cantidad de carne, aceite, vinagre y sal; esta salsa se esparce por encima de la carne y de los huevos. Se sirve fría.

ENSALADA DE ESPÁRRAGOS
Se hierven los espárragos con sal, cuando están blandos se ponen á escurrir en un colador.
Se les hace una salsita con aceite, vinagre, sal, pimienta negra, un poco de cebolla bien fina, ajo y perejil, picadito todo muy menudo y todo en crudo; se pone en una salsera para ir untándolos según se vayan comiendo. Es muy buena esta salsa.

ENSALADA DE NOVIA
La gallina, después de hervida, se coloca en una fuente, quitándole los huesos; se cogen aceitunas grandes, se les quita la semilla, tratando que queden como enteras, se colocan por los lados de la gallina; luego hojitas de escarola ó lechuga por el rededor; también se colocan rebanadas de huevos duros por el medio de la fuente, que quede la gallina casi cubierta. Se machaca en el mortero un cliente de ajo, un poco de pimienta negra, dos yemas de huevo duro, un poquito de vinagre y un poco de aceite y sal, á proporción de la gallina, y esa picada, bien desleída, se echa por encima.

ENSALADA DE LANGOSTA
Después de Cocida se parte y se saca la carne, se corta á ruedas y se coloca en una fuente y se hace la ensalada, compuesta de huevos duros, alcaparras, pepinillos, encurtidos cortados á pedacitos y lomas de anchoas, se sazona con sal, aceite, vinagre, pimienta y, si gusta, un poco de mostaza inglesa ó francesa.



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© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-102 EFEMERIDES1913


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miércoles, 24 de abril de 2013

Madrid, 24 de abril de 1913


Efemérides del 24 de abril de 1913

Jueves 24

Máxima 18,5º
Mínima   7,5º

San Gregorio, obispo y confesor




Contenido: 
Nuevo local para la Unión de Conductores de Automóviles - Otro "sarao" contra el atentado - Exposición de Pedro Antequera Azpiri - Policías y ladrones - NUEVA SECCIÓN: PORTADAS CON ARTE


1913
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Nuevo local para la Unión de Conductores de Automóviles de Madrid
La Sociedad de socorros Unión de Conductores de Automóviles de Madrid inauguró su nuevo domicilio social en la calle de Jacomotrezo, número 17.
La simpática Sociedad era únicamente de socorros. Su objeto era favorecer moral y materialmente a sus asociados, no estando unida a las Asociaciones de resistencia domiciliadas en la Casa del Pueblo; pues deseaba estar "alejada de las luchas políticas y de propagandas contrarias a la ley, en las que el obrero es siempre engañado por los falsos apóstoles".
La Sociedad había nacido en abril de 1908 cuando un grupo de entre 60 y 80 chóferes se reunieron en el Café Europeo de la Glorieta de Bilbao y acordaron formalmente constituir la U.E.C.A (Unión Española de Conductores de Automóviles) que les diera fuerza para defenderse ante los cocheros de caballos y de los muchos incidentes que se producían en la circulación con motivo del ruido infernal que producían las máquinas de hierro que espantaban las caballerías.
La Sede Social se encuentra en la actualidad en la calle Hortaleza, 65. [Conoce la U.E.C.A]



Otro "sarao" contra el atentado
Desde los días siguientes al fallido atentado contra Alfonso XIII, fueron muchos los Círculos, Asociaciones, casas aristocráticas y partidos políticos, que dirigieron sendas cartas de felicitación al monarca y/o organizaron veladas y mítines para mostrar su repulsa a tan lamentable acontecimiento.
Esta noche le tocaba a las Juventudes liberales con una velada en su Sede Social.
En aquella reunión quedaron emplazados los liberales para el mitin que se celebraría el domingo en el Gran Teatro, donde "se contestará a esas expansiones o esas coqueterías de la ambición política de algunos conservadores que han querido prescindir de las consideraciones más rudimentarias a otros políticos del campo monárquico."

Los mítines se habían convertido en un arma de guerra para atacar al enemigo; y para los políticos el enemigo era, y es, el partido contrario. Día sí, día también, se organizaban estas guerras de diálogos de besugo en las que uno atacaba y el otro respondía a cañonazos pasados unos días... y así sucesivamente.

Hablando de "saraos", uno de postín
La alta sociedad madrileña montaba unos saraos estupendos en sus vistosos palacios. Muestra de ello es la detallada descripción que hicimos en "Las fiestas en Palacio" del monográfico "El marqués coleccionista".


Exposición de Pedro Antequera Azpiri
Pedro Antequera Azpiri, joven caricaturista que meses atrás mereció un segundo premio en el concurso que abrió el periódico "El Imparcial" por su caricatura "desde mi balcón", exponía en un salón del Circulo conservador una colección de obras que estaban siendo muy elogiadas por la numerosa concurrencia que allí acudía todas las tardes, de seis a ocho.
Antequera Azpiri (1892 - 1975), madrileño de nacimiento, dedicó gran parte de su obra a escenas costumbristas y callejeras de su ciudad. Veremos alguno de sus trabajos en "Estampas. Madrid pueblo", nuestra publicación de los sábados.
1915


Policías y ladrones
Hete aquí tres miembros de los Cuerpos de Seguridad que actuaron el día del atentado contra el rey.
1- Agente de la Dirección general de Seguridad D. Rafael Guijarro Cuenca, quien, al detener al regicida Rafael Sancho Alegre, resultó herido.
2- Guardia de Seguridad D. Vicente Canelada, que intervino en la detención del agresor.
3- Teniente de la Guardia Civil D. Rafael López Montijano, quien realizó el registro en la casa del regicida.

Con el título "Soluciones a los problemas de identificación", la revista "POLICÍA CIENTÍFICA" publicaba fotografías de delincuentes bien conocidos por los madrileños. Los vemos en las que hoy son las típicas fotos de frente y perfil, pero que en aquellos años eran todo un avance para la investigación.
¡Qué nenes!



Humor centenario
Diálogo:
-¡Qué ganas tengo de ir en automóvil!
-Pues, mira; no tienes mas que dejarte atropellar por uno, y el mismo automóvil
te dará un paseito hasta la próxima Casa de Socorro.


Las fotos
Una escena del quinto acto del melodrama policíaco "Nick Cárter", adaptado a la escena española por el Sr. Gutiérrez Roig y estrenado con gran éxito en el Teatro de la Comedia.





Portadas con arte




Recetas de la bisabuela

SOPA BORRACHA
El bizcocho tiene que ser duro, cortado á rebanadas; se rocía de vino rancio; se hace una almíbar claro, cuando está purificado se van echando los pedazos de bizcocho, que den un hervor en el almíbar, y se colocan en la fuente que se han de servir. El almíbar que queda se echa por encima. Se baten unas claras á punto de merengue, se cubre el bizcocho y se polvorea de grajeas.

MATÓ DE MONJA
Para hacer medio porrón de leche de almendras se necesita tres onzas de almendras crudas; estas se ponen en agua hirviendo para quitarles la piel; se machacan, y con agua se va sacando la leche hasta que las almendras no tengan jugo; hecha esta operación se une otro medio porrón de leche de vaca ó de cabra; para esta cantidad de leche tres onzas de almidón de hacer dulces, azúcar al paladar; se pasa por un colador, se añade canela entera, y en una cacerola se pone al fuego, moviéndolo continuamente por un mismo lado, y cuando va á hervir se ponen cuatro gotas de esencia de limón, y cuando está espeso se echa á los moldes. Se sirve frío.

FLAN DE NARANJAS
Para seis yemas de huevo el zumo de seis naranjas dulces. Se baten las yemas con azúcar, se une el zumo de las naranjas, se sazona de azúcar y se cuela: se tiene el molde quemado de la misma manera que el flan ya explicado, se pone el líquido en el molde con canela entera y se coloca al baño María.

MANZANAS AL RON
Las manzanas, peladas y quitada la semilla, que queden enteras, se cortan á ruedas y se ponen en ron cuatro o cinco horas. Se prepara harina desleída con agua y claras de huevo batido, y al momento de servirlas se une el ron que haya quedado de las manzanas, á la pasta, y se envuelven las tajadas en esa pasta; se fríen en aceite caliente, polvoreándolas de azúcar molida.



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© 2013 Eduardo Valero García - HUM 013-101 EFEMERIDES1913


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