martes, 8 de diciembre de 2015

Navidad en el Mercado de los Mostenses. Madrid, siglos XIX y XX

En Historia Urbana de Madrid inauguramos la Navidad con nuestros entrañables “Recuerdos de papel”, sección donde brevemente relatamos el Madrid de antes basado en contenidos de papeles viejos.

Retrocedemos en el tiempo hasta los siglos XIX y XX para recordar las fiestas navideñas de los madrileños de entonces, sus costumbres y un poquito de historia. El escenario no puede ser más entrañable: el desaparecido Mercado de los Mostenses.


Navidad en el Mercado de los Mostenses. Siglo XIX
Dos grabados de la revista La Ilustración Española y Americana recrean las navidades de otros tiempos y nos muestran el Mercado de los Mostenses en pleno rendimiento.

La primera imagen corresponde a un grabado realizado por Arturo Carretero en 1887, basado en un dibujo del natural de Diaque. En él vemos el aspecto del mercado y su actividad durante aquellos días de Navidad.


La segunda imagen -de la misma revista-, corresponde a un grabado de 1894 sobre un dibujo al natural de Comba. Hace alusión a "los mártires de Navidad", esos pobres pavos tantas veces retratados por las calles y plazas madrileñas. El desaparecido mercado se muestra imponente.




El mercado del siglo XX
Como contrapunto a estas estampas decimonónicas, recordaremos ahora el mercado del siglo XX y sus pescados, comisionistas, asentadores y pescaderos.

Resuenan en esta página los ecos remotos de los mercaderes subastando aquellos frutos del mar que daban renombre al mercado de los Mostenses. Discusiones, vituperios, frases mal sonantes, todo ello al grito vivo que se venía repitiendo por los siglos de los siglos para dar como resultado el trato más favorable entre las partes.
"«¡A cinco, a cinco la merluza del Norte!»
«¡Los gallos a dos, los gallos a dos!»
«¡A ver esta pescadilla de Málaga, lo mejor de Málaga, que la doy por diez reales!»
«¡Aquí está el boquerón como la plata, a dos cuarenta!»
«¡A una ochenta me pagan ya el rape! ¡Venid aquí por el rape!»"

De entre aquel bullicioso ambiente, rodeado de magníficos ejemplares marinos, se nos cuela en estas líneas el regateo obligado y amable de dos madrileños del pasado siglo:
“—¿Qué tienes que decirle a esta merluza? ¡En tu vida la has comprado mejor!
—Sí, sí, pero...
—¿Pero qué, pero qué?... ¡Dilo, anda, dilo!
—A cuatro diez te la pago, y ni un céntimo más.
—Cuatro cincuenta y vas contento.
—A cuatro veinte la han vendido ya.
—¡No me lo harás bueno!
—¿Quieres a cuatro quince? Si no, me voy.
—Ya darás cuatro cuarenta. ¡Ea!, ¿cuántas cajas te peso?” [1]


Fotografía de Salazar (1929)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Pero no todo era vociferar y vender; el mercado también se divertía.
La fotografía que veremos a continuación, tomada por el fotógrafo Alfonso la noche del 28 de julio de 1912, nos muestra el interior del edificio atestado de gente. El motivo de tal aglomeración, un monumental baile.

"El baile de anoche en los Mostenses"
Fotografía de Alfonso (1912)
El Liberal, 29 de julio de 1912
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Acompañaba a la foto esta nota:
"Los amplios andenes del Mercado de los Mostenses se vieron anoche convertidos en enorme salón ce baile. En pocas horas, lo que por la mañana era depósitos de pescados, aves y huevos, al anochecer quedó transformado en hermoso recinto, artísticamente adornado con flores, ramaje, gallardetes y banderas de múltiples colores, siendo tapados los cajones de venta con grandes telones. Grandes focos de arco voltaico daban espléndida iluminación al local, y en dos templetes alternaban tocando chotis y habaneras, dos bandas de música.
A 4.000 ascienden las invitaciones que fueron repartidas entre los industriales del mercado y sus inmediaciones.
Inútil creemos decir que el baile estuvo concurridísimo, desde las nueve de la noche que comenzó hasta las cuatro de la madrugada, que se dio por terminado.
Y a la hora en que estas líneas sean leídas por nuestros lectores, el Mercado de los Mostenses habrá recobrado su normal aspecto, volviendo á ser puestos de pescados, aves y huevos, lo que anoche era enorme salón de baila." [El Liberal, Lunes 29 de julio de 1912. En portada]


Un poquito de historia
Los antecedentes históricos nos cuentan que el mercado de los Mostenses data de 1835 y que fue creado por el marqués viudo de Pontejos, quien -según un periodista- “trasladó el que se celebraba en la calle del Gato” a los terrenos del destruido convento de los Premostratenses de San Norberto. [2]

Recuerda aquel acontecimiento esta nota publicada en el periódico monárquico Revista Española, del 2 de diciembre de 1835.



Junto con los de las plazas de la Cebada, San Miguel, Carmen y Chamberí, el mercado de los Mostenses era explotado por el Ayuntamiento de Madrid. En junio de 1870 se colocaba la primera piedra y quedaba inaugurado en 1875 por el rey Alfonso XII. También se inauguraba el de la Cebada.

De los archivos de la Villa, a través del magnífico portal memoriademadrid (Ayuntamiento de Madrid), recuperamos los planos del mercado de los Mostenses, proyectado en 1867 por el arquitecto Mariano Calvo Pereira. (Signatura en las imágenes)






El periódico La Época, del domingo 21 de febrero de 1875, describía en detalle las instalaciones de los casi acabados mercados de Mostenses y la Cebada. El artículo, titulado “Nuevos Mercados de Madrid” era el resultado de la visita realizada por el alcalde de entonces, Sr. Conde de Toreno.



Mercado de la Plaza de los Mostenses
Fotografía publicada en La Revista Moderna (1899)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


"Mercado de los Mostenses"
Servicio Fotográfico Municipal
© MEMORIADEMADRID
Archivo de la Villa (ca. 1925)
Inventario: 9007
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

"Mercado de los Mostenses"
Servicio Fotográfico Municipal
© MEMORIADEMADRID
Archivo de la Villa (1929)
Inventario: 8309
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Aunque de menores dimensiones, era idéntico al de la Plaza de la Cebada o de Riego.
"Es un hermano menor del de la Cebada, no tan bien trajeado como el primogénito, pero igualmente á la moderna, con su edificio exprofeso de hierro y ladrillo."[3]

Mercado de la Plaza de la Cebada
Fotografía publicada en La Revista Moderna (1899)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Destinado principalmente al negocio del pescado, también se vendían aves, caza y huevos.
"La característica del mercado de los Mostenses son los pescados. Así como el de la Cebada, es la estación central de las verduras, y por eso sus calles trascienden á huerto, el que se yergue en el antiguo solar del convento, sirve de alhóndiga á los peces, y su recinto huele á mar. La pronunciación lenta del Vierzo repercute bajo sus naves y los delantales de bayeta verde y negra, única prenda subsistente de la indumentaria maragata pululan por sus galerías. El Cantábrico vierte allí sobre el marmol sus calamares, el Atlántico, sus sardinas, el Mediterráneo, sus atunes, y acondicionados luego en banastas que chorrean y, dejando tras de sí un penetrante aroma de salazón, se esparcen por las pescaderías de la capital la rica fama marina de la Península entera. El nombre de los Mostenses resulta, por tal motivo, conocido en todos los puertos de España." [3]

El mercado de los Mostenses desaparecerá para dar paso al tercer tramo de la Gran Vía (Avenida A o de Eduardo Dato), a pesar de no ser necesario. El trazado del proyecto no afectaba al edificio, como podemos apreciar en la siguiente fotografía tomada desde Leganitos; sin embargo "mantenerlo en aquel emplazamiento, más allá del punto de vista sanitario y estético, sería un absurdo. Un establecimiento de venta de pescado, aves y caza con fachada a una calle de lujo hubiese sido un error mayor..."[4]

Cien Años de Gran Vía
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Cien Años de Gran Vía - Tercera fase
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Cien Años de Gran Vía
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Fotografía de Zapata (1929)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Debemos aclarar que, a diferencia de lo que se apunta en algunos blogs, el mercado no se derribó en 1925 sino en 1930, que fue cuando comenzaron las obras de desmonte y derribo. La noticia aparecida en La Nación del 31 de mayo de 1930 (Año VI, número 1.446) da cuenta de ello y del desastroso resultado de la subasta.



En 1935 el diario La Voz publica una fotografía de Alfonso donde se mostraban los solares donde había estado el mercado. A pie de imagen una sugerencia: "...podrían ser un lugar indicadísimo para levantar el nuevo teatro de la Ópera, que le está haciendo tanta falta a Madrid."

Solares donde estuvo el mercado de los Mostenses
Fotografía de Alfonso (1935)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Y hasta aquí la breve reseña histórica del desaparecido mercado.
Completan este recuerdo navideño unas fotografías de Alfonso y Salazar. Retratos amables de la gente, el producto y las instalaciones.

Fotografía de Alfonso (1922)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Fotografía de Alfonso (1922)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

Fotografía de Salazar (1929)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Fotografía de Salazar (1929)
© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-014 RECUPAPEL
© 2015 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Navidad y pescado, nada más tradicional en fechas tan señaladas. Por eso se nos ocurre poner punto y final al artículo histórico-navideño con una receta de nuestros antepasados.


Receta
Un besugo asado de 1745
Esta receta fue publicada por primera vez en "Nuevo arte de cocina", de Juan Altimiras, con licencia de 4 de julio de 1745.
La que transcribimos, titulada "Beʃugo aʃʃado" corresponde a la edición de 1758, que dice:
"[...] después de bien limpio, y escamado, le lavarás, y enjugarás con un paño limpio, lo pondrás en vasija espaciosa, sobre unas hojas de laurel; le echarás ajos fritos por encima, luego le pondrás fuego abaxo, y arriba algo más, y quando los trozos esten medio asados, tendrás prevenida una cazuela, ajos picados, pimienta, peregil, sal, agrio de lima, o limon, y los iras rociando con un manojo de plumas, o peregil, por una, y por otra."

¡Bon Appetit!


Bibliografía
[1] Autor sin identificar (1928) Del artículo “¡Y luego dicen que el pescado es caro!”, en Estampa, año I, número 17, p. 13-14

[2] Casares, Francisco. (1927) “La despensa de los madrileños-Una visita a los mercados de la Villa” en La Voz, año VIII, número 2.231, p. 9. (Es un nuevo dato que nos proponemos investigar)

[3] Pérez Nieva, Alfonso. (1899) "Los mercados de Madrid", en La Revista Moderna, año III, número 113, p. 263

[4] Valero García, Eduardo. Cien Años de Gran Vía: Construcción de la Gran Vía. Tercera fase, 2 de abril de 2010 [Consulta: 07 de diciembre de 2015] Disponible en: http://granviacociditomadrileno.blogspot.com.es/2010/04/construccion-de-la-gran-via-tercera.html


En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2015) "Navidad en el Mercado de los Mostenses. Madrid, siglos XIX y XX", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/

· Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación. 
· En todas las citas se ha conservado la ortografía original.


© 2015 Eduardo Valero García-HUM 015-014 RECUPAPEL
ISSN 2444-1325