miércoles, 22 de septiembre de 2010

Casas y Palacios de la calle Serrano

En nuestro artículo anterior que habla de "la antigua calle Serrano del barrio de Salamanca", pudimos conocer detalles sobre su creación y evolución.

Hoy conoceremos más de cerca las casas y Palacios de la calle Serrano que, en algunos casos, forman parte de la historia urbana de nuestra ciudad por haber desaparecido.

Palacio de 'Las Huertas'



El Palacio de 'La huerta' dista mucho de tener la suntuosidad y abolengo artístico de otros palacios de Madrid, sin embargo poseía una gran belleza arquitectónica y buen gusto.

Fue mandado a construir por el hijo del conde de Villaflorida, D. Joaquín Osma a mediados del siglo XIX sobre el Paseo de la Castellana con fachada posterior sobre la calle de Serrano (en aquel entonces boulevard Narváez). En aquellos tiempos el palacio de 'Las Huertas' quedaba a las afueras de Madrid.

En 1887 Dña. Joaquina de Osma, hija de Joaquín Osma y la marquesa de Puente y Sotomayor, recibirá el Palacio como regalo de bodas al contraer matrimonio con D. Antonio Cánovas del Castillo.

Gracias a las crónicas de la época podemos hacernos una idea de cómo era aquel edificio. Amplias salas, magníficas escaleras de ferrea estructura y cubiertas por pesadas alfombras, grandiosas arañas de cristal, esbeltas columnas y un jardín, verdadero bosque.
Lugar donde Cánovas, el hombre de La Restauración, citaba a gentes de la más alta alcurnia en las artes, la política, la guerra y las finanzas. Rodeaba al político conservador todo cuanto brillaba en la escena política y social de aquella España.

Años más tarde el palacio será Capilla ardiente de los restos del político, asesinado en el balneario de Santa Águeda el 8 de agosto de 1897. Sus restos mortales reposan en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.

Como en todos, o casi todos los Palacios de Madrid, existen leyendas e historias. La del Palacio de 'Las Huertas' es, quizá, una historia de amor con final trágico.
Desde aquel terrible asesinato, Dña. Joaquina de Osma continúo viviendo en el Palacio. Jamás se repuso de la muerte de su marido; atormentada y olvidada, Joaquina se fue consumiendo y perdiendo la razón poco a poco.
El destino, que a veces es un bromista, quiso que fuese agosto el mes en que su corazón, aquel que tanto dolor y tristeza cargaba, se colapsara. Doña Joaquina de Osma y duquesa de Cánovas del Castillo falleció en el año 1901.



Detalles sobre Joaquina de Osma. 'La Época' 16 de agosto de 1901

Posteriormente el Palacio será vendido a la marquesa de Argüelles y en 1931 lo comprará el Gobierno para residencia del Presidente de la República y los señores Azaña y Quiroga.

Interiores del Palacio de 'La Huerta'
Las fotografías tomadas por Cortés para el periódico 'El Mundo', del 14 de noviembre de 1931, dan cuenta de los maravillosos interiores del Palacio.








Palacio de Anglada



Este Palacio es obra del arquitecto Emilio Rodriguez Ayuso, quien lo construirá en la segunda mitad del siglo XIX (ca. 1870) para un acaudalado banquero en el Paseo de La Castellana, entre las actuales calles de Marqués de Villamagna, Serrano y José Ortega y Gasset.

Su segundo propietario será D. Juan de Anglada, hombre de negocios y ligado a la política. De él se escribe en la revista 'Escenas Contemporáneas' del 1 de abril de 1883:


El Palacio de Anglada fue levantado alrededor de un gran patio cerrado, al estilo árabe que entonces estaba de moda.
Una obra de gran calidad construida en piedra y ladrillo, con dos plantas y un ático.
Lo más notable del edificio era su patio central, hecho con vaciados y copias del Alcázar de los emires granadinos, que copiaba a la perfección aquel estilo gracias al arte y la mano de Contreras, quien fuese restaurador de la Alhambra.
En torno a él se distribuían las distintas dependencias, dormitorios, comedor, despachos, gabinetes, tocadores, etc.


Los mejores pintores y escultores participaron en la decoración interior, como Emilio Sala, que pintó los techos del Palacio.
Gran variedad de estilos decoraban el edificio, como elementos egipcios en la fachada, neoclásicos en el patio y griego, romano, gótico y renacentista en los distintos salones.


El 27 de mayo de 1895 se inaugurará una exposición artística en el Palacio. El periódico 'La Época' del día anterior publica detalles sobre la exposición.


Era una iniciativa del vizconde de Iriuste (en aquellos años el Palacio era propiedad del Banco Hipotecario) y, aunque algunos la denominaron "Exposición de baratijas", tal fue su importancia que a la inauguración  asistieron S. M. la Reina y S. A. R. la Infanta Isabel.
La revista 'La ilustración Española y Americana' publicaba un extenso artículo con todo lujo de detalles que puede ver siguiendo este enlace.


En la Guía Oficial de España del año 1916 aparecen como propietarios el marqués de Genal y sus sobrinos, los marqueses de Larios, jefes de la ilustre Casa Larios de Málaga. Es por ello que este palacio es conocido también como el de Larios.

En 1962, como ocurrirá con tantos palacios del Paseo de la Castellana, el de Anglada será demolido. Diez años más tarde se construirá en ese solar el Hotel Villa Magna, que conserva dos grandes coníferas pertenecientes al jardín del palacio.

Como hecho curioso podemos decir que, en el año 1968, la puerta de hierro que daba acceso a los jardines del palacio, fue trasladada al Parque de El Retiro (Puerta de O’Donnell esquina Menéndez Pelayo).




Las casas de la marquesa de Felguera


La modernidad se ve reflejada en la construcción de estas casas, obra del arquitecto Manuel Cabanyes, construida por Antonio Vallejo en 1935.
Son dos casas gemelas completamente independientes en cuanto a sus servicios. Cada una de ellas de siete plantas; la baja destinada a alquiler de locales comerciales, servicios generales y garage para los inquilinos. Las seis plantas restantes se destinan a viviendas, existiendo cuatro por planta, dos de ellas exteriores, de gran lujo, y otras dos interiores.
Contaba con los servicios más modernos, incluida la calefacción central por agua caliente.

Sobre cimiento de hormigón en masa se levantó la estructura metálica que constituye el elemento resistente de todo el edificio. Los muros exteriores, ligeros y aislantes, se levantaron con ladrillo hueco doble y sencillo, dejando cámaras de aire y aplicando una protección de corcho aglomerado para aislarla del frío y los ruidos

La revista de construcción 'Eco Patronal' publica todos los detalles de esta obra y muestra los planos que ofrecemos a continuación.



Estos son tres ejemplosde arquitectura en la calle Serrano, muchos quedan en el recuerdo, pero con estos podemos hacernos una idea del lujo y poder de esta calle madrileña.

Hasta aquí hemos llegado, y antes de seguir con otro tema, hacemos una parada para saciar la sed que estos viajes en el tiempo proporcionan, visitando un comercio situado en el número 44 de la calle Serrano allá por el año 1876.



Damos paso ahora al entrañable artefacto que circulaba por Serrano. ¡Señoras y señores, viene el tranvía!



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