sábado, 18 de septiembre de 2010

La antigua calle Serrano del Barrio de Salamanca

El próximo 25 de septiembre se reinaugura la calle de Serrano después de un largo y tedioso tiempo de obras y remodelaciones. El evento será tan pomposo como la calle misma y el barrio donde se ubica, como lo demuestra la noticia aparecida hace unos días en Cocidito madrileño.

Historia Urbana de Madrid retrocede en el tiempo para traer a la memoria de los ciudadanos los inicios de esta calle que forma parte de la Milla de Oro madrileña.

Nacimiento del Barrio de Salamanca
A mediados del Siglo XIX (1863) nacerá el elegante barrio, situado entre la Puerta de Alcalá y la fuente de La Castellana, por orden y a expensas del acaudalado banquero malagueño José de Salamanca y Mayol.
En breve aparecerían largas manzanas de casas, calles alineadas, preciosos chalets y pintorescos jardines donde, hasta entonces, había existido un terreno improductivo y abandonado.

Era idea del Primer marqués de Salamanca y Primer conde de los Llanos hacer en aquel sitio un "faubourg Saint-Germain" madrileño (prescindiendo del aspecto monumental que mostraba el parisiense).

El diseño de este nuevo barrio fue realizado por Carlos María de Castro, dentro de la primera fase del ensanche de Madrid (Plan Castro), que permitió ampliar la ciudad más allá de la cerca que rodeaba Madrid desde el siglo XVIII.

'El Globo', 16 de julio de 1876

Debido al declive de la economía del marqués, el barrio de Salamanca pasó a ser propiedad de la Sociedad Española de Crédito Comercial, que ensayó el sistema francés de rifar algunas casas y chalets por medio de la Lotería Nacional.




El boulevard Narváez
Por esas cosas de la vida la calle se denominó inicialmente como bulevar Narváez, acérrimo enemigo de Salamanca, a quien le hizo emigrar en dos ocasiones. Tras la revolución de 1868 fue denominada tal y como se conoce en la actualidad (caudillo de La Gloriosa).

Las primeras viviendas que se construyeron iban desde la calle de Villanueva hasta la calle de Goya (es decir las calles detrás del Museo Arqueológico). En aquella época las condiciones saludables del barrio le convertían en ideal para las viviendas de lujo, amplias avenidas, cerca del campo, y con abundantes aguas.

En el Diario Oficial de Avisos de Madrid del año 1868 encontramos referencias sobre el boulevard de Narváez.



También del mismo año, pero en este caso del periódico 'La Época', podemos conocer dos comercios que publicaban sus anuncios.



Con el tiempo irán naciendo otros comercios, ya con domicilio en la calle Serrano, como el Café Roma, donde tendrá su tertulia Gregorio Marañón; el restaurante 'Filiquier', donde Cánovas del Castillo se reunirá con los redactores de 'La Época', y otros tantos.

Diario 'La Iberia', 5 de octubre de 1884

Calle de Serrano, caudillo de La Gloriosa
Francisco Serrano y Domínguez (Isla de León, San Fernando, Cádiz, 17 de diciembre de 1810 – Madrid, 25 de noviembre de 1885), duque de la Torre y conde de San Antonio.
Fue un militar y político español que ocupó los puestos de Regente, Presidente del Consejo de Ministros de España y último Presidente de la Primera República Española. Vivió en el número 14 de esta calle.

La calle comienza en la Puerta de Alcalá y finaliza en la Avenida de Concha Espina, siendo en la actualidad, junto a las Claudio Coello y Ortega y Gasset, una arteria comercial de lujo.

La imagen corresponde a un grabado publicado en la revista 'La Ilustración Española y Americana' del año 1873 donde ya son visibles las vías del tranvía.

Aún se conservan en la zona las viviendas características del arquitecto Lecumberri, con amplios portales para carruajes, patios interiores y una altura máxima entre 3 y 4 plantas.

En 1865 se comenzarán a construir los Museos de Arte Moderno y Arqueológico, Biblioteca Nacional y Archivo Histórico sobre el solar que ocupó la primera Escuela de Veterinaria. Las obras no se concluirán hasta el IV centenario del descubrimiento de América (1892).

Desde 1861 y hasta 1964 estuvo ubicada en esta calle la Casa de la Moneda, en el lugar que hoy ocupan los Jardines del Descubrimiento y el Centro Cultural de la Villa.

Cortesía del diario ABC - Fotografía de 1969 que muestra el edificio de la Casa de la Moneda

En 1872 establecerá su despacho la Compañía Ferro-Carriles del Norte de España (en el número 22).
En 1880 será el conde de Mejorada quien construya su palacio. En 1908 se construirá otro sobre el anterior para el marqués de Portazgo (hoy sede del Colegio de Abogados).

En 1889 se inaugura el ABC Serrano, uno de los edificios más representativos de la calle, obra del conocido arquitecto López Salaverry. Aquí estuvo la sede de Prensa Española, editora de Blanco y Negro, hasta 1989, año en el que fue transformado en el actual centro comercial.
Se trata de un conjunto formado por varios edificios: el construido por López Sallaberry en 1899 para Blanco y Negro, con fachada neoplateresca a la calle de Serrano; la ampliación del mismo mediante una nave de imprentas que llegaba hasta el paseo de la Castellana, efectuada en 1904 -un año antes del lanzamiento del diario ABC- por Francisco del Villar Carmona, que aplica un interesante sistema de bóvedas tabicadas patentado por Madurell Hermanos.


El edificio en la actualidad

La revista 'Actualidades' instalará su redacción en el año 1909 (en el número 55)

En la manzana comprendidas entre las calles del Marqués de Villamagna y José Ortega y Gasset estuvo el magnífico Placio de Anglada, del que sólo quedan las enormes coniferas de su jardín que hoy pertenecen al hotel Villamagna.

Palacio de Anglada

En el terreno que ocupa hoy la Embajada de Estados Unidos se encontraba el 'Palacio de la Huerta'. Pertenecía al marqués de la Puente y Sotomayor, que la cedió a su hija como regalo de bodas al contraer matrimonio con Cánovas del Castillo. Allí estuve la capilla ardiente del político, tras ser asesinado en Santa Agueda. Los restos de Cánovas descansan en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.

También tuvieron su residencia en el Barrio de Salamanca grandes personalidades de la vida política y cultural española, como Antonio de los Ríos y Rosas, José Fernández de la Hoz, Antonio Romero Ortíz, Manuel Alonso Martínez, Emilio Castelar, Francisco Navarro Ledesma, Miguel Moya, Laureano Figuerola, José López Domínguez, Rafael María de Labra, Julio Burell, María Bushental, Angel Carvajal, José Lázaro Galdiano, Jacinto Miquelarena, Benito Pérez Galdós, Francisco Silvela, Manuel de Falla, etc.


Las casas de la calle Serrano
En las imágenes inferiores vemos el precio del alquiler de las casas en el año 1876.


Las edificaciones tienen todas el mismo rasante; son altas y plagadas de balcones. En la imagen inferior podemos apreciar la configuración del barrio. Se trata de una vista aérea tomada desde el dirigible 'España' el 7 de mayo de 1910.


El dirigible 'España' efectuando pruebas de velocidad - 1910

A primera hora del día abren sus ventanales de par en par dejando ver sus magníficos techos artesonados y el marco de oro de grandes espejos.

Decoración interior hacia 1915

En estas casas la separación de clases es evidente. Tras los amplios zaguanes otra puerta de cristales conduce a un patio donde están las cocheras y los garages. También hay una escalera, la escalera interior, que da acceso a las viviendas humildes. Pisos interiores que asemejan celdas de ermitaños donde la luz llega casi muerta y el aire pasa de vez en cuando.

En estos cuartos interiores, inmediatos a esos otros que tienen salones tan grandes como los de Palacio, viven gentes modestas, artesanos y menestrales, sobre los que el portero ejerce una tiranía de señor.
No ofrecen mas perspectiva que el cielo que se puede ver coronando el patio; al menos desde los  pisos abuhardillados se ve la luz del sol y las panorámicas vistas de tejados y cúpulas.

Las modistillas del Barrio de Salamanca
A varias horas llega de los diferentes barrios de Madrid a las calles del de Salamanca un ramalazo de alegría. Son aquellas horas en que las modistillas, alegría de Lavapiés, aristocrácia de Chamberí, entran y salen de los talleres de las calles Jorge Juan, Lagasca, Olózaga, y otras tantas, donde las modistas más acreditadas tienen sus talleres.
Las calles de Serrano, Velázquez, Recoleto, se avivan al paso de estas señoritas, alegres, de líneas suaves y ademán aristocrático, que regresan a sus hogares. Esa es parte de la vida de la calle Serrano.