jueves, 15 de mayo de 2014

Especial San Isidro. Vida y milagros en el cine.


Día de romería en honor del Santo Patrón de Madrid. "Isidros" y madrileños bebieron el agua milagrosa de la fuente que viene del altar y brota al costado de la ermita.

¡Oh, aguijada tan divina
como el milagro lo enseña!
Pues sacas agua de peña
milagrosa y cristalina.
El labio al raudal se inclina
y bebe de su dulzura,
pues San Isidro asegura
que si con fe la bebieres,
y calentura trujieres,
volverás sin calentura.

Disfrutaron después los romeros por la animada pradera. En el horizonte, más allá del renovado Manzanares, la descontrolada silueta del Madrid antiguo y el moderno; con su palacio, cúpulas, campanarios, y torres elevadas al cielo.

Y ahora, cansados y con el sol metido en el cuerpo, llega el merecido descanso después de festejar allí donde Isidro laboró tanto. Coge palomitas y relájate, que tenemos sesión de cine.



Isidro, el labrador,  película española en blanco y negro del año 1964 dirigida por Rafael J. Salvia. El film está basado en la vida y milagros del santo, con guión de Jaime García Herranz. Se estrenó el 12 de marzo de 1964.



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-002 ESP SISIDRO

Madrid, 15 de mayo de 1914. San Isidro Labrador


En portada
La Esfera, del 20 de junio de 1914. Año I, Número 25



En su apartado "Bellezas aristocráticas", el fotógrafo Franzen retrata a la señorita Ana María Elio, que estaba emparentada con los marqueses de Casa-Torres y los vizcondes de Val de Erro. La bella joven pasaba largas temporadas en Madrid y se apuntaba a todos los saraos




Efemérides
Mayo 1914

Viernes 15
Máxima  22,4º
Mínima  10,5º

Contenido
Destacados de hoy: Especial San Isidro Labrador.


San Isidro Labrador
Loores
El Heraldo de Madrid del 14 de mayo, publica en su "Cancionero del Heraldo" estas coplas de Gonzalo Morenas de Tejada:

San Isidro Labrador:
es tu vida castellana
una cantiga de amor
del marqués de Santillana.

Santo del pan y el arado,
fué tu vida un manso idilio
que el buen Dios halló olvidado
en los versos de Virgilio.

¡San Isidro Labrador,
que casaste con María,
la doncella que tenía
en su alma un rosal en flor,

porque había en su corpiño,
santos y puros aromas
y la inocencia de un niño
jugando con dos palomas!...

Y hubo fiesta junto al llar,
son de gaita y tamboril.
¡Con alondras del pinar
vinieron para cantar
vencejos del campanil!...

........................

San Isidro: tu alma encierra
el rubio sol de la espiga.
Eres verso de cantiga
escondido entre la tierra.

Siempre el Señor va contigo
y tu corazón romero
va sembrando en el sendero
para los pájaros, trigo.

Te ensalza y loa la moza
que oye misa con fervor,
y luego ardiente retoza
devota de don Amor.

Y la del rostro moreno
y el alma vibrante y puro
de loba la dentadura
y de virgencica el seno.

Y la del cabello endrino,
de luz lleno el corazón,
que te dio un beso y buen vino
en el umbral de un mesón,

y que hizo don a un labriego,
que volvía del trabajo,
de un manojico de espliego
que escondía en su refajo.

¡Y tu sangro hecha sudor,
y tu sudor hecho pan
son los sembrados en flor
y el reír da don Amor
en la noche de San Juan!...


Por los Isidros
Ante la llegada de los forasteros, o "Isidros", a la Capital de España para disfrutar de la Romería del Santo, el presidente del Centro Hijos de Madrid, D. Facundo Dorado, se puso en contacto con las autoridades para solicitar persiguiesen la venta de folletos y aleluyas para aquellos visitantes.
Respondía aquella gestión a los requerimientos de numerosas entidades que estimaban perjudicial a los interés de la corte y contrario a su tradicional hospitalidad ese grosero agravio a los provincianos, que con su presencia animaban toda clase de espectáculos y con su dinero fomentaban el comercio y la industria de Madrid.

-Sí, señoritos; es mi familia, que viene a pasar conmigo estos días.
-Está muy bien; pero tu familia permitirá que tus señoritos se tengan que ir a la posada.

Además de isidros, misas y romería, también se celebraron las tradicionales corridas de toros. El dibujante Tovar lo deja reflejado en una de sus geniales viñetas:

CON TODAS LAS PLAZAS Y PLAZUELAS QUE TIENE MADRID


Recuperamos de nuestro especial San Isidro 1913 la definición que hace de los "Isidros" la revista "Villa de Madrid", Año V, Números 20-21-1966:

"Cuando más atractivos fueron los festejos celebrados en honor de Isidro, [...] fue en aquellos tiempos, todavía no lejanos, en que los disfrutaban no los madrileños nativos —muy festejados y festejadores durante todo el año y sin motivos de santoral—, sino los auténticos "isidros", los paletos, catetos y palurdos llegados de la periferia al punto de la capital para divertirse a "lo grande y a lo gordo", o para montar sus negociejos callejeros de circunstancias. Sí los del arrope y la miel, los de los primeros botijos, los de las rosquillas de la Tía Javiera; familias pelmazas que pagaban con dos rispas de chorizos y una bota de tintorro "de la tierra" el largo hospedaje en casa de unos parientes urbanos. ¡Aquellas "isidradas" sí que tenían sabor, humor y pintoresquismo, con letra de Luis Taboada y música de Federico Chueca."


Comercio y fiestas
El Ayuntamiento autorizó a los comerciantes madrileños para expender mercancías los domingos 17, 24 y 31 del mes de mayo, debiendo los patronos dar a sus dependientes la compensación semanal de las jornadas empleadas en domingo. Esta excepción no correspondía a peluqueros, limpiabotas y otros industriales.


Vísperas de San Isidro
El Imparcial del 14 de mayo nos cuenta que ese día se inauguraron los decorados de la Puerta del Sol y Centro de Hijos de Madrid.
Dice también que por la noche se celebró la verbena de San Isidro, partiendo del Centro de Hijos de Madrid las bandas de música que tocaron en los bailes públicos celebrados en las plazas de España, Progreso, Santa Cruz, Santa Bárbara, Conde de Toreno y San Francisco, calle de Alcalá, junto a las Escuelas Aguirre, portillo de Embajadores, y glorietas de Atocha y de Bilbao.

Por su parte, la Sociedad de Feriantes de Madrid anunciaba que había hecho una gran instalación de luces en la pradera y profusión de puestos y "diversiones de gran atracción para los forasteros"


Fiestas de San Isidro
De lo religioso y lo pagano
La fiesta tradicional del Patrón de Madrid se celebró aquel 15 de mayo de 1914 con los acostumbrados cultos y la popular romería a la Pradera. El diario La Época hace un resumen de los festejos.

"En la catedral se celebró por la mañana una solemne función, oficiando de pontifical el obispo de Madrid Alcalá y ocupando la sagrada cátedra el ilustrado deán de dicha catedral, D. Bernardo Barbajero.
En la antigua iglesia parroquial de San Andrés, en cuyo presbiterio estuvo sepultado el glorioso santo, se celebró también una función, siendo el encargado del panegírico D. Mariano Benedicto.
Cuando la función se celebraba entraron en el templo SS. AA. las infantas Isabel y Paz, siendo objeto de grandes manifestaciones de simpatía por parte del público.
Según costumbre, fue muy visitada la casa número 2 de la Plaza de San Andrés, por haber servido de vivienda a San Isidro y a su esposa, Santa María de la Cabeza.
La casa número 3 del Pretil de Santisteban, en que habitó Iván de Vargas, y donde estuvo la cuadra en que el santo guardaba los bueyes con que araba las tierras de su señor, ha también fue muy visitada."

En la pradera del Santo
Continúa la crónica de La Época:
"Con extraordinaria animación se celebró la popular romería en la pradera de San Isidro.
Lo agradable del día contribuyó a que la alegría de la fiesta no decayese un momento en toda la tarde.
Desde las primeras horas de la mañana los alrededores de la pradera ofrecían un pintoresco aspecto.
Numerosos grupos de romeros, convenientemente preparados con meriendas y botas de vino, fueron acampando en los alrededores de la ermita, y distraían el tiempo, bien bailando al compás de un organillo, bien comprando baratijas, botijos y otras zarandajas, o libando el clásico morapio.
Los modestos industriales instalados en San Isidro tuvieron un gran día; pues casi agotaron sus existencias.
Alegría, juventud, buen humor, eso era como siempre, la fiesta de aquella tarde fiesta madrileña, la más castiza, en la que a docenas se contaban las caras bonitas de madrileñas menuditas, que con sus andares, su majeza, su alegría y el brillo de sus ojos, hacían perder el sentido a sus paisanos y a los isidros que de toda España habían llegado.

A las diez de la mañana se celebró en la ermita una solemne fiesta religiosa, ocupando la sagrada cátedra el rector de las Calatravas, D. Luis Béjar.

A las once de la mañana se presentó en la pradera la infanta Isabel, acompañada de su dama, la señorita de Bertrán de Lis. Su presencia fue acogida con grandes aplausos. Pronto se vio el coche rodeado por el público, que no cesó un momento en sus vítores, mientras se llenaba el carruaje de chucherías.
También recorrieron la pradera la infanta Doña Paz y la princesa Pilar. Las augustas damas recibieron el mismo homenaje cariñoso del pueblo. Las Reales damas arrojaron algunos puñados de pesetas a los modestos feriantes.

A última hora de la tarde la animación era grandísima. El ruido de los cohetes, confundido con los organillos, el griterío de los vendedores y romeros, y el chin-chin de los cinematógrafos, daban a aquel rincón de Madrid un tinte peculiar y característico, digno de un aguafuerte de Goya.
No se registró incidente alguno de importancia: escenas de celos, broncas de borrachos, desaparición de relojes... total, ¡nada!"

Ilustración de Espí para La Esfera del 16 de mayo de 1914

Fotografía
La pradera en imágenes
Las revistas La Lidia (Madrid) y La hormiga de oro (Barcelona), publicaron fotografías del aspecto que tuvo la pradera durante la romería de San Isidro de hace cien años.




La última de estas tres fotografías muestra a madrileños e isidros bebiendo el agua milagrosa del Santo en los mostradores que, como hoy, se instalaban en el exterior de la ermita.


La ermita de San Isidro
Cuando Goya pintó la ermita en 1788, esta ya había sido reconstruida en 1725 por Baltasar de Zúñiga, marqués de Valero. La que hoy conocemos tiene semejanza con la de Zúñiga, y con la de Goya, pero no es idéntica a la de la romería de 1914 ni a la que hoy conocemos.
Comparemos, pues, esta fotografía de hace cien años con otras pasadas y presentes.

1914

1725

GOYA - 1788

1890

1961

EN LA ACTUALIDAD

Salón Doré
Goya en la pradera
D. Francisco de Goya y Lucientes pintó la pradera de San Isidro y se inspiró en su romería y tipos madrileños de la época para realizar los frescos de la cúpula de la ermita de San Antonio de la Florida (1798)
En los videos que ofrecemos a continuación, vemos primero una explicación de D. Enrique Quintana, Coordinador Jefe de Restauración de Pintura del Museo Prado, sobre la obra de Goya "La pradera de San Isidro" (1788). Le sigue un fragmento del film "Goya en Burdeos", de Antonio Saura (1999).






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© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-039 EFEMERIDES1914

miércoles, 14 de mayo de 2014

Especial San Isidro. Vida y milagros de San Isidro Labrador


SAN ISIDRO LABRADOR
Fotografía de J. S. Rodríguez
1859
© Biblioteca Nacional de España


Poco queda ya para la celebración de la festividad de San Isidro Labrador, Patrono de Madrid. Queremos unirnos a la celebración con una serie de artículos relacionados con este Santo Varón.
Hoy presentamos el libreto del melodrama fantástico-religioso "Vida y milagros de San Isidro Labrador", refundido del teatro antiguo por Salvador María Granés.
La obra fue estrenada con gran éxito en el Teatro Español la noche del 4 de mayo de 1889.



La obra fue dedicado por el autor a la infanta, y dos veces princesa de Asturias, doña Isabel de Borbón, la "Chata".


Como comentamos antes, la obra se estrenó en el Teatro Español con el siguiente elenco


Ponemos ahora un poco de color para imaginar cómo aparecía el escenario durante la representación.
Para esta obra en tres actos y trece cuadros se utilizaron seis decorados pintados por el acreditado artista escenográfico Candelback. En ellos quedaban representadas las siguientes vistas:

1. Vista de Madrid antiguo, con transformación, en que aparece el campo que labraba San Isidro.
2. Selva y matorrales nevados.
3. Vista de la ermita de la Cabeza y de la casa rústica de Santa María en Carraquíz, con el río, que baja por entre ambas. Efecto de noche.
4. Murallas con rastrillo practicable. Cubo de la Virgen ele la Almudena.
5. Casa de San Isidro.
6. Gran apoteosis final.

Salvador María Garnés da estas indicaciones a los directores de escena:
"San Isidro debe vestir como se representa el Santo en las pinturas y se venera en las efigies de los templos: túnica parda abierta por delante, malla oscura y botines, banda del color de la túnica, del hombro derecho á la cintura.
Santa María de la Cabeza.—Dos faldas de distintos colores, la primera cogida por un costado, cuerpo del
color de la falda de abajo.—Toca mantilla blanca.
Juanico.—Lo mismo que San Isidro.
Demonio.—Carnes y capucha encarnada, calzadillos oscuros y túnica oscura.-—Este personaje, cuando se presenta como Lucindo, vestirá como los aldeanos de la época.
Chaparro.—Calzón frigio, abarcas, pellica y túnica oscura debajo.— Monterilla.
Iván, D. Rodrigo y D. García.—Malla, dalmática, capacete, y en el último acto de guerra.
D.ª Elvira.— Vestido de terciopelo de cola y manto blanco.
Clara.—Traje negro y manto negro.
Los Ángeles.—Tal y como se representan siempre.
Hiscén, Abderramén y demás jefes moros, con sus correspondientes trajes de guerra.—Hiscén, en el primero y segundo acto, de labrador."

La música, tanto de los parlantes como de los bailables, era original del maestro Cobeña.
Los bailes, creados y dirigidos por el Sr. Moragas.

En el Cuadro Primero, escena V (Dichos, María e Isidro), el Santo Patrón de Madrid dice en un diálogo con Ivan de Vargas:

"Un hombre honrado
a quien de Madrid la antigua
celebrada fortaleza
dio cuna humilde, aunque limpia;
Isidro Merlo y Quintana
mi nombre es, en que se cifran
mis blasones, porque para
Dios, no hay más esclarecida
nobleza, que la que imprime
el carácter de la pila.
A nuestro párroco oí
decir en Santa María,
explicando la Escritura,
que Dios al hombre castiga
en pena de la primera
culpa suya, con que viva
comiendo de su sudor;
y como son infinitas
mis culpas, para que Dios
o me indulte o me redima,
me metí a ser labrador,
en cuya vida sencilla,
viendo cuan perfecto estado
es el que nos facilita
el matrimonio, casé
(permitid que así lo diga)
con la más buena mujer
que hay en Madrid, con María
de la Cabeza, de cuya
virtud y enseñanzas vivas
mi persona aprende-así
me aproveche la doctrina.
Tenemos de este consorcio
un hijo, que nos alivia
los trabajos con sus gracias,
pues en la edad no cumplida
de seis años, sabe ya
de memoria la cartilla.
Y porque para el fin guardo
la que es mayor de mis dichas,
un criado vuestro soy
que os sirve con fe rendida."


Los lectores de Historia Urbana de Madrid pueden acceder al libreto a través de este enlace de la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-001 ESP SISIDRO

domingo, 11 de mayo de 2014

Madrid y Galdós. 171 Aniversario del nacimiento de Pérez Galdós


El 10 de mayo de 1843, en Las Palmas de Gran Canarias, nace Benito María de los Dolores Pérez Galdós, conocido popularmente como Benito Pérez Galdós. Fallecerá en Madrid el 4 de enero de 1920.

En homenaje al insigne escitor, evitamos las palabras, esas que nadie mejor que él pudiese haber escrito, y ofrecemos un recorrido por su vida a través de fotografías.



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-007 MADGALDOS

sábado, 10 de mayo de 2014

Recuerdos de papel. Bazar Orsolich, el "todo a Cien" de hace cien años.




Fotografía de Del Río publicada en un número de la revista Nuevo Mundo de mayo de 1914. Cien años han pasado de aquella instantánea que retrata la fachada del Bazar Orsolich, el primer "todo a cien" de Madrid.

Si bien esta imagen que presentamos es centenaria, la cadena de bazares "Todo a 65 céntimos" había nacido en 1911. A pie de foto reza:

"Nueva sucursal, 'Todo a 65 céntimos', en la calle Fuencarral 43, que en unión de las de Plaza del Ángel, 1, calle de la Cruz, 44, y Jacometrezo, 34, forman el conjunto de los renombrados bazares 'Todo a 65 céntimos', que tanto éxito han obtenido por la variedad, economía y buen gusto de sus géneros. No hay en Madrid casa que para los artículos de regalo pueda compararse a ellos, por lo cual se los recomendamos a los forasteros que nos visitan en esta época del año."


Poca información existe sobre este centenario "chollo" y muy confuso su nombre. Si bien en algunas fotografías aparece con la denominación de "Bazar Orsolich - Todo a 65 céntimos", en otras sólo se anuncia como "Todo a 65 céntimos". Eso tiene una explicación.

Memoriademadrid atesora en sus archivos dos postales que retratan la calle de Fuencarral entre 1915 y 1927. En ambas aparecen varios comercios de la época, entre ellos el bazar. La primera, una fotografía de J. Lacoste de 1915 donde vemos el bazar con el nombre comercial "Todo a 65 céntimos", situado en el número 43 de dicha calle. Los escaparates de la tienda son exactamente iguales a los retratados en la primera foto.

©Memoriademadrid
Autor: J. LACOSTE ca 1915
Museo de Historia. Tarjetas postales. Inv. 31521

La segunda postal, editada por J. Roig, muestra otra vista de la calle Fuencarral de entre los años 1916 y 1927. En este caso es el número 26, donde la tienda lleva el nombre comercial "Bazar Orsolich". Si comparamos con las fotos anteriores, la fachada no parece ser la misma al tener dos entradas, carecer de toldo, estar adornada con cuatro lujosas lámparas y tener una farola de alumbrado municipal casi en la puerta. Esto último es simple comparación, ya que el Ayuntamiento estaba reciclando la ciudad constantemente. Podemos suponer que se trata del mismo local porque el balcón es idéntico en ambas fotografías a pesar de que todos los balcones de edificios anejos tienen el mismo diseño de balcón.


©Memoriademadrid
Autor: J. ROIG Entre 1916 y 1927
Museo de Historia. Tarjetas postales.Inv. 1990/9/221


Un litigio prolongado
Las diferencias entre las fotografías pueden estar directamente relacionadas con la disolución de la Sociedad Orsolich-Sallent.
La historia urbana madrileña nos dice que los Sres. Orsolich y Sallent constituyeron una Sociedad probablemente hacia 1911 que perduró en el tiempo hasta su disolución en el año 1916.
Decimos que pudieron formar Sociedad hacia 1911 por existir en el Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración de España y sus Colonias, del año 1911, el siguiente registro:

"Calle Pozas, 44, local destinado a 'Casa de Saldos', propiedad de Orsolich y Sallent."

Ahondando en la poca información que sobre este centenario comercio existe, nos topamos con un litigio mantenido por Sallent contra Orsolich que comienza en el año 1917. Así, El País del 22 de marzo de aquel año, publica la siguiente noticia:



Como dijimos antes, acusador y acusado constituyeron una Sociedad para explotar el negocio de "Todo a 65 céntimos". Seis años de vida tuvo aquella Sociedad; durante ese periodo de tiempo un tal José Grant puso en conocimiento del Sr. Sallent, el cual se lo comunicó al Sr. Orsolich, que poseía, inscripta a su nombre en el Registro de Propiedad Industrial del Ministerio de Fomento, la denominación comercial de sus comercios. El Sr. Sallent consiguió, de forma amistosa y particularmente del Sr. Grant, el permiso verbal de seguir empleando la denominación "Todo a 65 céntimos"; esta autorización quedó condicionada a la permanencia del Sr. Sallent en la Sociedad. Liquidada esta, el Sr. Orsolich continuó la explotación de tres de las cuatro tiendas fundadas por la Sociedad, y el Sr. Sallent percibió 20.000 duros, tasación convenida de la mitad del haber social.
Nada se convino en aquel momento acerca del uso de la famosa denominación, y nada se podía concretar puesto que ninguno de los dos era propietario de la misma.

Al intentar el Sr. Sallent abrir por su cuenta una nueva tienda, encontró oposición por parte de su antiguo socio, entonces adquirió del tercero en discordia, conocido como el Sr. Grant, la propiedad del nombre comercial "Todo a 65 céntimos", y requirió a Orsolich para que dejara de usarlo en sus tiendas.
Orsolich se negó y Sallent formuló la querella por usurpación de nombre comercial (Art. 141 de la Ley de Propiedad Industrial de 16 de mayo de 1902).

Casi seis años más tarde, el miércoles 7 de marzo de 1923, en la columna titulada Gaceta de Tribunales del diario La Libertad,  se ofrecían detalles sobre el procedimiento penal  que acabó en juicio oral celebrado la mañana del día anterior en la Sección primera del Juzgado.
En el acto del juicio oral, el fiscal retiró la acusación y hubo de sostenerla, elocuente y enérgicamente el Sr. Pérez Ubeda, defensor de Sallent, quien sostuvo la procedencia de una acción civil, en sustitución de la penal intentada.

No sabemos más sobre el resultado del juicio ni de cuántos años más continuó la actividad de aquel comercio dedicado a la venta de gangas y baratijas, precursor de los hoy conocidos como "Todo a cien", que deberían denominarse "Todo a 60 céntimos de euro", aunque en realidad se asemejan más a "Todo a un euro para arriba". ¡Menudo chollo!

Lo que ha dado de sí una desenfocada y añeja fotografía.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-009 RECUPAPEL