jueves, 17 de julio de 2014

De veraneo por Madrid



¡Nos vamos de veraneo!

Como los madrileños antiguos, el equipo de Historia Urbana de Madrid recuperará fuerzas en los maravillosos parajes de la Sierra de Guadarrama. Bosques de Cercedilla y la Fuenfría; preciosos paisajes de La Pedriza; cumbres y glaciares de Peñalara, y maravillas del Valle del Lozoya, entre otros serranos lugares, cargarán de energía nuestros cuerpos y nuestros pulmones de aire saludable.

Ya está instalado el campamento, donde se nos ve alegres y relajados, en un punto indeterminado del oasis de El Pardo. Estratégica ubicación por si apetece ir a la urbe añorando las tapas.

Inmersos en un paisaje de pinares, sabinares y enebrales; robledales, hayedos y abedulares; quejigares y melojares; encinares, carrascales, alcornocales y acebuchales, os llega nuestro saludo y el deseo de que paséis unas estupendas vacaciones.

Regresamos en Agosto, porque nunca nos perderemos nuestra querida verbena de La Paloma.


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martes, 15 de julio de 2014

Madrid, 15 al 20 de julio de 1914. Fiestas de Chamberí


En portada
La Esfera, del 25 de julio de 1914. Año I, Número 30.



Efemérides
Julio 1914
En los días del 15 al 19 de julio se celebró en Chamberí la Verbena del Carmen.
Dedicamos estas efemérides chamberileras a Isabel Hernández Carretero, Amparo García Robledo y José Valero Hernández (abuela y padres del autor), que vivieron en las calles Juan de Austria y Trafalgar, casándose los segundos en la iglesia de Santa Teresa y Santa Isabel.
También van dedicadas a los amantes del barrio de Chamberí y a D. Ángel Alda, amigo y seguidor de nuestro blog y autor del de La Plaza de Olavide.


Recuerdos de papel: Barcos por Cibeles y Puerta del Sol

Historia previa
Antes de que el ferrocarril extendiese sus caminos de hierro por el vasto territorio español, la idea de comunicar Madrid con el Océano Atlántico, o viceversa, era sueño de reyes.
Felipe II fue el primero en intentarlo. Pretendía ensanchar el río Tajo desde Lisboa y hacerlo navegable hasta Madrid por la desembocadura del Jarama, y desde este hasta el Manzanares. Para tamaño proyecto contó con las buenas artes del ingeniero y arquitecto Juan Bautista Antonelli. Y para dar al traste con su sueño contó con la Armada Invencible, que quedó hecha añicos después de batallar contra los ingleses y las inclemencias del tiempo. Pero esa es otra historia.

Fernando VI incluirá este proyecto en la política de obras públicas, pero será Carlos III quien lo desarrolle plenamente y construya un canal navegable desde el Puente de Toledo hasta el río Jarama. Se concluyeron 10 km que llevaron por nombre Real Canal del Manzanares.

Durante el reinado del rey felón -es decir, Fernando VII- se retoman las obras del canal y se construyen cuatro kilómetros más en dirección hacia Vaciamadrid; incluían diez esclusas, ocho molinos de agua, un embarcadero, edificios para oficinas y hasta una capilla.

Pascual Madoz cita los "Paseos del Canal" en 1848 y los describe con detalle. Cita también la hermosa cabecera del Canal de Manzanares:

"La forma un bello cuerpo de arquitectura, compuesto de un zócalo de granito que recibe un pedestal, en el que se sienta un león de mármol con dos columnas dóricas de igual material, con el plus ultra en los fustes y coronas reales en los remates. A los lados hay escalinatas, y en el neto del espresado pedestal se lee la siguiente inscripción:
Cabecera del Real canal de Manzanares construida en el año 1819
Por bajo en la parte labrada de mampostería se ven dos bustos, y en el centro un bajo relieve con una esfera y otros objetos análogos al destino de la obra."

CABECERA DEL CANAL
Grabado del libro
"Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico Madrid"
Pascual Madoz, 1848


Barcos por Cibeles y Puerta del Sol
Recuerdos de papel que en somera introducción histórica relata los Regios sueños que quedaron inconclusos y a la postre desaparecidos. Grandes proyectos plausibles que hubiesen convertido la Villa y Corte en puerto marítimo, elevándola a mayor poderío y estatus. Pero no fue así.

Sin embargo, en el año de 1920, la Sociedad Española de Construcción Naval tuvo la osadía de ir más allá del sueño de reyes y encalló un acorazado llamado "España" sobre Cibeles.



¿Podéis imaginar terrible portento atravesando los Paseos del Prado y de Recoletos?
Proa y popa apuntando a la calle de Alcalá y su Puerta, en un despliegue de poderío de Armada Invencible mejorada.

Por no ser menos nuestra Puerta del Sol, allí se emplazó un barco rápido de pasaje de 18.000 toneladas, construido para la Compañía Trasatlántica por la misma Sociedad naval. Con popa en la calle Mayor y proa en el inicio de la Carrera de San Jerónimo, aparecía escorado sobre toda la plaza.


Dos montajes que fueron de gran éxito en el Congreso de Ingeniera celebrado aquel año, donde, además de estos inmensos buques, se presentaron otros en construcción y contratados. Todos ellos, puestos en fila desde la Puerta de Atocha al paseo de Ronda, alcanzaban una longitud de 5.659 metros, dando la vuelta al Hipódromo (Nuevos Ministerios) y terminando en la estatua del marqués del Duero. Sumaba aquella fila casi 74 buques y un total de 237.000 toneladas de desplazamiento.


Atrevido montaje el de los ingenieros de la Sociedad Española de Construcción Naval. Primitivo phothoshop realizado de forma artesanal con los medios propios de esos tiempos.

Tres años más tarde, el 26 de agosto de 1923, el acorazado España, que tan dignamente había navegado frente a la Cibeles, embarrancaba en el Cabo de Tres Forcas después de regresar de Alhucemas, donde había participado en el bombardeo de los poblados de Beniurriaguel.




© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-024 RECUPAPEL

lunes, 14 de julio de 2014

Recuerdos de papel. Madrid de los pobres o el Rastro en 1899


Recuerdos de papel del último año del Siglo XIX.
Las fotografías de A. Bilbao, en grises e impresas con la calidad de la época, dan aspecto lúgubre a las añejas escenas. Usos y costumbres del madrileño de otros tiempos en el universo de cosas que ya eran viejas, y lo serán por los siglos de los siglos en El Rastro de Madrid.

Imágenes captadas un día de marzo de 1899.
Es el año en que Cuba se independiza de España y el New York Time utiliza por primera vez la palabra "automóvil".
El año de publicación de la revista Vida Literaria, de Jacinto Benavente, y el nacimiento de Borges y Hemingway. Para otras artes nacen Al Capone y Duke Ellington. También Indiana Jones (Henry Walton Jones) y Alfred Hitchcock, entre otros tantos.
Para beneplácito de unos, y negativa de otros, se funda el Fútbol Club Barcelona.
Se marcha de este mundo Emilio Castelar y gobiernan España Práxedes Mateo Sagasta, primero, y Francisco Silvela después.

Filigranas que enmarcan las fotografías anunciadas. "Por Madrid - Cómo viven los pobres", título explícito para cuatro escenas costumbristas y acostumbradas del Madrid pobre, de y para los pobres.




Tan paupérrimos como los retratados son los títulos que Bilbao pone a cada escena. Paisajes del Rastro casi diáfanos; muros poderosos de antigua arquitectura; chamizos y linde de vetusta madera, quizá anejas a "Las grandiosas Américas".

El afilador
Prodigio de antigua tecnología era la pesada máquina cargada por el afilador mientras pregonaba las variadas posibilidades de sus servicios: "-¡Se afilan cuchillos, tijeras, navajas...!"... y en otros tiempos hasta espadas.
El artesano de la fotografía, como muchos de sus colegas y antepasados, posiblemente fuese gallego, concretamente de Orense; porque de por aquellos lares viene el ancestral oficio.
Daba el afilador las pedaladas exactas a la gran rueda de madera que, por medio de una polea, hacía girar una piedra esmeril a la velocidad adecuada. Sonido de fricción de piedra y metal, con estela de chispas incluido, daban por resultado el más afilado instrumento cortante.



 Tachuelero barato
El tachuelero remendaba suelas y tacones. Por medio de tachuelas (clavos cortos de cabeza grande) fijaba las suelas al zapato para darle más resistencia. También realizaba algún tosco cosido.
Para el arte de su oficio se valía de un martillo, tachuelas, unas tenazas y una banqueta. Algunos hasta disponían de un pequeño yunque.
Desclavaba y claveteaba por un módico precio, devolviendo dignidad al calzado y unos cuantos pasos más de vida.



Madre económica
Oficio este nunca pagado por lo que vale. Escena de una madre que, en el mejor de los casos, acicala a su hija y no la espulga. También en el mejor de los casos, la botella que forma parte del conjunto es de petróleo y no de vino atabernado.
Rudimentario escenario que bien puede ser el chamizo que habitan. Porque miserias hubo muchas en el Madrid del XIX y el del XX.



Cara al sol  
Nada mejor que sanear el cuerpo en ambiente aireado y al sol. Como la madre económica, también lo hacía el barbero. Colocaba bacía de azófar -que decía Cervantes- en el gaznate de su cliente para dotarle de cierta hidalguía, y comenzaba su trabajo, que en la foto era el de afeitar.
Oficio muy antiguos cuyo arte iba desde el corte y rasurado hasta la sangría y extracción de muelas, pasando por la aplicación de ventosas y el cosido de heridas.

"Es docto aquel Barbero
Que limpia tu mexilla, y pone suave
Con insensible azero;
Y pide de justicia que le alabes:
Pero con dura mano
Ni Barbero será, ni Cirujano.
SeñorDon Cándido, este Diálogo que presentó a Vd. es el mismo in terminis que hemos tenido un Barbero y yo a la orilla del caudaloso Canal de Manzanares, a tiempo que estabamos viendo el desembarco de una famosa esquadra, que comboyaba una considerable porcion de cal y texa." [1]




[1] SEMANARIO DE SALAMANCA. Ensayo para un elogio de los barberos. Por D. Crespo. 13 de diciembre de 1794. Nº. 130, pág. 161


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