sábado, 31 de mayo de 2014

Estampas. Madrid pueblo: La peluquería, en sábado


En nuestra anterior estampa de Madrid pueblo, el dibujante Bellón ofrecía su particular visión de un Salón de belleza que bien podía estar situado en la Gran Vía.
La estampa de hoy es menos glamurosa y quizá más disparatada. Bellón nos muestra la vida de una peluquería madrileña los sábados, con sus variopintos peluqueros y respectivos barbados y melenudos. Techos altos y típicas lámparas esféricas que ofrecían una luz amarillenta y mortecina; tan mortecina como los insectos que yacían en su interior.
Oficiales parlanchines; sordo mudos; de mala baba... y también de mala uva (vino peleón); venidos a menos y a más; aprendices desde siempre y soñadores de salones de París. Sus víctimas, sin descripción, todo lo dicen sus caras.
Gatos que rebañan entre pelos buscando orejas y otros restos faciales que arrastra la navaja. Desdichados de la vida que se acomodan para leer las revistas y periódicos atrasados que siempre se han ofrecido en salones de tal categoría; de paso, un poco de calor humano, que en mayo a veces hace frío.
El típico niño que se revoluciona ante la tijera, acaba encadenado. Por allí uno que corre con la cabeza en llamas buscando una boca de incendios. Y el peluquero más afortunado atiende a una joven despistada.


Página de humor, por Bellón
"La peluquería, en sábado"
Crónica, 1935



"La extremidad superior del tronco humano, se denomina cabeza, y en ella residen los órganos más importantes de la vida de relación.
Es el alcázar de la inteligencia y la morada de los sentidos más necesarios para el debido cumplimiento de los fines sociales. Por lo tanto, es necesario atender con igual solicitud al cultivo de las facultades internas, que á la limpieza y aseo de la cubierta cutánea que reviste á esta parte de nuestro organismo. Y así como los descuidos en la instrucción deberían castigarse en los padres y en los maestros por una legislación sabia y que fuese aplicada rectamente, así la negligencia ó el abandono en la extricta observancia de los preceptos higiénicos, deben condenarse en las naciones cultas por el tribunal de la pública conciencia, al desprecio de las gentes." ["Higiene de la cabeza". Guía del peluquero y barbero. Año I, Núm. 2. Segunda quincena de enero de 1873]

Yo vi en París un peinado
de tanta sublimidad,
que llegó á hacer vecindad
con el ala de un tejado.
Dos gatos que allí reñian,
luego que el peinado vieron,
á reñir sobre él se fueron
y abajo no los sentían. [Ibídem]



Dedicado a Mar Torreadrado

© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-012 ESTAMPAS MAD

viernes, 30 de mayo de 2014

Recuerdos de papel: Ayer de la Puerta del Sol


Busca el recuerdo las siete diferencias-o más-que la Puerta del Sol de ayer devela al madrileño de hoy. Exagerado sería remitirnos al enorme pilón que humedecía toda la encrucijada, o al Mentidero de San Felipe y la iglesia del Buen Suceso.
No es necesario viajar tan lejos para descubrir las diferencias que el devenir del tiempo hizo destacar en la heroica plaza. 




El recorrido visual nos lleva a la diferencia más actual y polémica; tipografía del Tío Pepe y su iconográfica botella en la cornisa de un hotel que ya no es. Allí donde estuvo la Cafetería Haití, la Librería San Martín y patíbulo de Canalejas. 
A lo lejos, el Palacio de Correos que fue, y más espacios, decorados urbanos y detalles que han cambiado. Mutaciones consistoriales que hacen que la fotografía sea similar pero no idéntica.

Busca y descubre las infinitas diferencias que nos hacen añorar la no tan lejana fisonomía de la Puerta del Sol; porque esta fotografía no tiene más que cuarenta y cinco años.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-010 RECUPAPEL

jueves, 29 de mayo de 2014

Madrid y Galdós: Diccionario galdosiano, por Tomás Borrás


Los modismos del pueblo madrileño, que en tantas obras de Galdós quedan representados, son hoy protagonistas en la palabra del cronista de la Villa de Madrid, D. Tomás Borrás y Bermejo.
Borrás escribe el artículo "El decir del pueblo, en Galdós" que la revista del Ayuntamiento "Villa de Madrid" publica en 1970. [Año VII, Num. 29]

Interesante trabajo del que transcribimos sólo el fragmento en que Borrás enumera una por una parte de las expresiones madrileñas utilizadas por Galdós en su obra. Compendio de frases que para Borrás merecen un diccionario.

Antes de comenzar, con la intención de ilustrar y crear el ambiente apropiado, un fragmento de zarzuela, género que identifica el gracejo madrileño y costumbres de otros tiempos. Con ustedes, La verbena de la Paloma.





(1)
"Benito Pérez Galdós ha legado una suma incalculable a rápido mirar y no contar, de locuciones, expresiones, reproches, exclamaciones, ingeniosidades, conceptos, construcciones, perífrasis burlonas, síncopas, figuras y tropos, hallazgos, onomatopeyas, díceses, aliteraciones, mutilaciones, atrevimientos, insultos, valgamedioses y mandangas del absolutismo de lo libérrimo, pero salido de la entraña de eso perdurablemente vivo y sano que llamamos «la gente». Cualquier gente y las demás.

La calle y la casa, el taller y el viaje, la academia y la verdulería. Aquella estatua que era don Benito pasaba rozándola y, sin contacto sensorial, ellos delante del encubierto, sin temerle, se desahogaban dándole al aire sus quejas y alegrías. Y el Galdós que iba bien oculto en don Benito, después dejaba sin disecar, sin diccionarierar, aquellas expansiones de la verba y potencia expansiva de ellos. Como salieron.




miércoles, 28 de mayo de 2014

Madrid y Galdós: Mariucha y Feúcha. Madrid, 1903


Este apartado dedicado a la vida y obra de D. Benito Pérez Galdós en Madrid, incluye hoy a otro escritor de la época, un conocido de todos los lectores de Historia Urbana de Madrid; hablamos de D. Antonio Casero y Barranco, autor de las coplas que desde el pasado domingo se publican en el blog.
Conoceremos qué une a los dos escritores en el artículo de hoy.

Mariucha, de Pérez Galdós
El jueves 16 de julio de 1903 se estrenaba en el Teatro Eldorado de Barcelona el drama en cinco actos "Mariucha", de Benito Pérez Galdós, por la Compañía Guerrero-Mendoza.
Galdós había preparado la obra para la pasada temporada del teatro Español, siguiendo su antiguo propósito de no estrenar ninguna de sus obras fuera de Madrid. Sin embargo, al no poder entregarla hasta fin de temporada, el actor y empresario Díaz Mendoza se vió obligado a aplazarla hasta la siguiente campaña. Con esta condición entrego Galdós su drama, negándose a que fuese estrenada en provincias.

Aprovechando la circunstancia de que la Compañía Guerrero-Mendoza iría a Barcelona al terminar su campaña en Sevilla, un grupo de distinguidos escritores catalanes dirigieron a don Benito sendos y entusiastas mensajes solicitando que dejase estrenar "Mariucha" en la Ciudad Condal. El autor aceptó y por ese motivo la obra se estrenó en Barcelona.
Para E. Inman Fox la decisión de Galdós de estrenarla en Barcelona "obedecía a un deseo de presentarla ante un público más receptivo a su tesis social." [E. Inman Fox. EN TORNO A MARIUCHA: GALDÓS EN 1903. Vassar College. Poughkeepsie, Nueva York. USA]

Noche del estreno en el Teatro Eldorado de Barcelona


Después de Barcelona, y antes de su estreno en Madrid, "Mariucha" se estrena en Alicante, Lérida, Murcia, Cartagena, Orihuela y Albacete. A ellas acude Pérez Galdós en persona y aprovecha para participar en actos públicos ajenos al teatro, lo que da a entender que esta obra no tuvo por finalidad únicamente lo artístico.

El periodista Luis Morote, en una entrevista a Pérez Galdós publicada en el Heraldo de Madrid del 31 de agosto de 1903, lanza esta pregunta al insigne escritor: "¿Gustará en Madrid Mariucha?.
Galdós responderá lo siguiente:
"No dudo que resultará lo mismo que en Barcelona. Se estrenará después de la obra inaugural, en los primeros días de Noviembre.
Las opiniones do algunos críticos de Madrid que fueron a Barcelona al estreno de Mariucha, me parecieron ligeras, precipitadas y sin la necesaria madurez de juicio. Como todo el que trabaja para el teatro, deseo vivamente una renovación en el sistema de crítica literaria que hoy priva en los periódicos llamados rotativos. La fiebre de información produce anomalías grandes en los fallos casi inapelables de los inteligentes jueces. Un estreno viene a ser como un crimen. La Prensa actual, progresiva por muchos conceptos, necesita satisfacer los anhelos del público poniendo el menor espacio de tiempo entre la representación de la obra y la descripción de todos sus incidentes, argumento inclusive. Así, se cuida, ante todo, de apuntar las llamadas a escena como el número de heridas en un crimen.

Y lo peor es que esa primera impresión, fugaz, precipitada y sin reflexión, viene a resultar duradera, inapelable e infalible, como un dogma. Los periódicos de la mañana y de la tarde glorifican o despedazan una obra en pocas palabras, sin que luego estas sentencias o conclusiones teológicas de los santos padres puedan ser revocadas. Resulta, además, que el contrario influjo del género chico y de ese argot, aun más de pensamiento que de vocablo, que hoy se apega a todas las almas juveniles, perjudica notablemente a las obras serias, para las cuales se necesita preparación de cultura, de voluntad y de sentimiento.
El crítico responderá plenamente a su misión sustituyéndose a la persona del autor y juzgándole según es, por sus antecedentes ideales, por sus obras, por su temperamento de artista. Lo que se puede y debe pedir a un dramaturgo, como a un novelista, es que tenga lógica, que no altere su personalidad literaria y que, en el caso de evolucionar, evolucione justificadamente. El error está en imaginarse el crítico que el autor es como el quiere que sea, atribuyéndole ideas, sentimientos, modos de ver las cosas ajenos a toda su historia y creencias. Del autor que lleva en la cabeza el crítico se hace lo que a uno se le antoja y se lo pega de firmo, impunemente, sin defensa para el atacado. Al teatro no se va sólo a discutir escuelas, sino dramas, comedias, verdad artística, belleza, emoción.
El autor influye en el público, y las ideas generales influyen en los autores, y el crítico debe ser el conductor de esa doble influencia.
Si no lo es y se reduce a ser un órgano de minorías frívolas o de profesionales de estrecho criterio, perturba al propio tiempo a autores y público, corrompiendo a éste y apartando a aquellos de una labor sincera. Esto aparte de los perjuicios que ocasiona el espíritu de esnobismo, haciendo pasar por oro de ley mucho similor de los extranjeros.
¡Si gustará Mariucha en Madrid! Está gustando en todas partes. Acabo de recibir un telegrama de Buenos Aires, que dice así: «Estreno Mariucha teatro San Martín. Éxito colosal. Cobeña, aclamadísima. Felicítanle entusiasmo.— Velloso, Soria, Romera, Duque,Paradossi, Chiglioni, Oliver, Cuevas, Villagómez.»"

El 10 de noviembre de 1903, a las ocho y media de la tarde, por fin se estrena en el Teatro Español de Madrid la tan esperada "Mariucha". Las críticas fueron muy buenas y no tan buenas; los aplausos a la obra, a la Compañía Guerrero-Mendoza y al propio Galdós, apoteósicos. Se decía que "Mariucha" era la "Electra" de Galdós pero al revés. También se decía que el escritor, en su moderna obra escénica, no era un reformador social sino un efectista, buscando el aplauso en donde creía poder encontrarlo.

Estreno de Mariucha en el Teatro Español. Madrid, 10 de noviembre de 1903



"Unos, decían que la obra era como las marinas que se pintan desde la Puerta del Sol, falsa. Otros, afirmaban que era como colección de piedras preciosas engarzadas al azar en metales groseros. Alguien, buscando símil adecuado, decía que la comedia de Galdós recordaba á los cuadros muy mal pintados, con asuntos muy hermosos, y casi todos convenían en que si el símbolo dará gloria, la comedia no conseguirá llenar el teatro." [La Correspondencia de España. Madrid, Miércoles 11 de noviembre de 1903]

"Galdós continúa en Mariucha su tenaz campaña en defensa de otra sociedad mejor. La generosa y amplia concepción de una «vida nueva» que se descubre en todo su teatro, hállase también en su última comedia con saludable y vigoroso desarrollo. Ya en Electra, obra aprovechada por su valor circunstancial, independiente de su profundo pensamiento, el maestro nos mostró que la vida exige una fuerza dinámica/que debe vencer á la extática contemplación deprimente y agobiadora. Ahora, en Mariucha, nos presenta el triunfo de esa fuerza, el camino de la voluntad como instrumento de conquista, si vale la frase; y nos enseña también que el «ayer» pasa y no vuelve, cuando se quiere impedir que el porvenir se nutra del pasado... Se ha visto en Mariucha un símbolo aplicable á España. Tal vez. La villa de Agramante, donde la acción se desenvuelve, aunque no figura en los diccionarios geográficos, puede ser una villa española.
Los Marqueses de Alto-Rey, María, León, Teodolinda, el cura, el alcalde y la alcaldesa, el juez y el ricacho, los personajes todos, pueden ser personas de nuestra actualidad, con sus esperanzas y alientos redentores los unos, los otros con sus vicios y defectos tradicionales. Y las escenas donde asoma el pintoresco caciquismo, el viejo poder feudal que aún se manifiesta y ejerce en pueblos y ciudades, pueden ser también españolas...
En todo caso, Galdós habrá presentado, haciéndolas vivir vida de relación y de realidad, las ideas que surgen de todas partes en el actual momento de nuestra historia, las ideas ambientes. Renán comentaba todos los apostolados, asegurando que el hombre pertenece á su pueblo y á su tiempo, aunque contra la dirección de su tiempo y de su pueblo vaya el esfuerzo de su acción." [Antonio Palomero en la revista de ciencia y arte "Lectura". (Madrid, 1903. Año III, Tomo Tercero, pp 532]


Feúcha, de Casero/Larrubiera
Lo cierto es que la obra dio mucho que hablar, hasta tal punto que el madrileñista Antonio Casero, en colaboración con Alejandro Larrubiera, escribió la obra "Feúcha", parodia de la "Mariucha" de Galdós.
"Feúcha" se estrena la noche del viernes 11 de diciembre de 1903 en el Teatro Eslava. Obra en un acto y cinco cuadros que Casero y Larrubiera escriben en prosa y verso. A pesar de ser la parodia un género difícil y peligroso, porque bien puede triunfar o favorecer a la obra parodiada, ésta tuvo gran éxito y fue muy aplaudida en las representaciones del Eslava.

©Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Localización: Biblioteca Nacional (España), sig. T18302 Sala Cervantes.

La revista eclesiástica La Lectura Dominical, del 27 de diciembre de 1903, dice de la obra de Casero y Larrubiera:
"Eslava es una especie da Lara II en la temporada presente. Ya saben ustedes lo que se dijo de las segundas partes. Además, de segundas partes se compone la compañía del Eslava, de modo que viene bien el refrán dos veces.
Feúcha es una parodia de la Mariucha de Galdós. Como ésta la vio poca gente, y la que la vio no va a Eslava, dicho queda que Feúcha no convence á nadie. Por lo demás, también esta obra tiene bien puesto el título."

Otras críticas fueron más benévolas; unos atribuyeron el éxito del estreno al ingenio de sus autores, otros al buen hacer de las primeras figuras del Eslava. Lo cierto es que tanto "Mariucha" como "Feúcha" sólo fueron conocidas y valoradas por quienes acudieron a verlas en los teatros, y quedaron casi relegadas al olvido.

El libreto completo de "Feúcha" se encuentra en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Puedes acceder desde AQUÍ


NOTA INTERESANTE:
Teatro de verano Eldorado de Madrid
Por esas paradojas de la vida, el Teatro Eldorado de Madrid, tocayo del de Barcelona donde se estrenó "Mariucha", fue devorado por las llamas la madrugada del domingo 19 de julio de 1903.
Estaba ubicado en la calle Juan de Mena y había sido construido seis años antes; era el único teatro de verano que existía en el Madrid de aquellos tiempos. D. Manuel Montilla, hacía las veces de propietario del teatro y de empresario de la Compañía que actuaba en él.
Poco menos de media hora hizo falta para que el teatro quedase reducido a cenizas; la escasez de agua en algunos puntos de Madrid contribuyó a que los bomberos no pudiesen contener el incendio.
Tan grande fue la pérdida, y en situación tan penosa quedaron los actores, que se abrió una suscripción popular encabezada por los reyes de España, para sufragar a las pobres víctimas.





© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-008 MADGALDOS

domingo, 25 de mayo de 2014

Coplas del domingo: Mi musa


Comienza hoy un nuevo apartado que esperamos sea del agrado de nuestros lectores. Se trata de una recopilación de coplas publicadas por D. Antonio Casero y Barranco (1874-1936), genial madrileñista que con sus publicaciones en el Heraldo de Madrid alegraba los domingos del pueblo madrileño de otros tiempos. También incluiremos algunos sainetes y romances de este hijo adoptivo de Madrid que pasó su infancia entre Lavapiés y Maravilla, y se afincó más tarde en Chamberí.

El entrañable don Antonio, conocido por los lectores de nuestras efemérides, volverá a retratar pueblo y Villa y Corte para deleite de los madrileños de hoy a través de nuestras publicaciones, que incluirán, además, ilustraciones de Eduardo Valero García (GARCIVAL), autor del blog.

Queremos dedicar la primera entrega a Gustavo San Miguel Casero, biznieto de Antonio Casero, y a su familia. También a todos los amantes de Madrid y sus costumbres. Y, por supuesto, a Amparo y Pepe, vecinos de Chamberí y padres del autor del blog.



Coplas del Domingo, por Antonio Casero
Publicada el 17 de febrero de 1914 en el Heraldo de Madrid (Portada)

MI MUSA (1)
Yo no sé cómo es mi musa.
No sé si es rubia ó morena;
yo no sé si es alta ó baja;
sólo sé que es madrileña.
A veces se me figura
que es una mocita de esas
de las de cuerpo castizo,
de las de cara risueña;
en su decir es alegre,
y con su mirar marea;
lleva pañolón de flores
y huele á nardo y verbena;
son sus ojos parlanchines,
y es su talle de palmera;
son sus andares graciosos,
y es su porte de real hembra.
Otras veces me la veo
en un altar, donde reina
allá, por los barrios bajos,
en una ermita pequeña,
y la dicen "La Paloma",
y es paloma por lo esbelta,
y es paloma por lo blanca,
y es paloma por lo buena;
desde muy niño, mi madre
me enseñó á rezar ante ella,
y es para mí una alegría
el visitarla y quererla,
que habrá pocos madrileños
que á su Paloma no quieran,
por eso, por ser la Virgen
más castiza de mi tierra.
Yo no sé si es la Paloma
mi musa; quizá lo sea.
Yo no sé como es mi musa.
No sé si es rubia ó morena;
yo sólo sé que me inspira
para mis coplas modestas
algo que es muy madrileño,
algo que á mí me interesa:
Lavapiés y Maravillas,
el Barquillo, las Peñuelas,
los majos de aquellos tiempos,
las majas de aquellas épocas,
los romances de la Cruz
y los saínetes de Vega;
quizá el agua del Cerrillo
influya en tales quimeras,
ó quizá la del Lozoya,
que es típica, aunque no buena;
serán los ayes flamencos
ó el rasgar de las vihuelas;
será el sonar de organillos
y el ambiente de verbenas,
y el eco de romerías
ó el de frases picarescas;
serán los grupos de gentes
que sobre el arroyo esperan,
entre decires y danzas,
al día que ya clarea
para continuar su lucha
y proseguir sus faenas;
será esa gente que ríe,
que trabaja y que se alegra,
y sabe ocultar sus lágrimas,
y sabe ocultar sus penas;
será el ambiente pesado
de las viciadas viviendas;
quizá el humo de figones,
ó el respirar de tabernas,
ó esos pobres del arroyo
lanzados á la golfemia,
ó esos mocitos de «tufos»,
ó esas mozas pintureras;
qué sé yo; pero es al caso
que escribo, y escribo á ciegas,
pensando en no sé qué pienso
que me hace pensar de veras,
y al propio tiempo me anima,
y al propio tiempo me alegra,
y mis coplas serán malas,
no serán mis coplas buenas;
bien haya quien bien las cante.
¡Si yo cantarlas supiera!...
.............................
Yo no sé cómo es mi musa.
No sé si es rubia ó morena;
yo no sé si es alta ó baja:
sólo sé que es madrileña.
Antonio CASERO.

(1) Aclaración del periódico: "Del libro Las Musas de los Madriles, que se pone mañana a la venta."

© 2014 Eduardo Valero García (GARCIVAL)-HUM 014-001 ILUST


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-001 COPLAS AC

Recuerdos de papel. La "Hammond" de oro

El fotógrafo Salazar retrata lujosas máquinas de escribir para la revista Mundo Gráfico; era el año de 1914. Alfonso XIII, rey de España, había cumplido veintiocho años el día 17 de mayo. En aquel Madrid de hace cien años continuaba siendo noticia la penosa visión de los niños que vivían en la calle. Desamparo, hambre, miseria, analfabetismo... y una máquina de escribir de oro.


En los salones de la representación de la Compañía "Hammond", situada en la Carrera de San Jerónimo, 30, se exhibía una máquina de escribir, de oro, fabricada expresamente para el monarca. Don Alfonso tuvo a bien autorizar la exposición del valioso artilugio durante unos días para beneplácito del pueblo madrileño. ¡Muy amable por su parte!

Delicada y valiosísima manufactura la de aquel brillante aparato que se guardaba en un estuche, no menos brillante, de caoba con incrustación de maderas finas y nácar. Opulento chisme cuya finalidad era escribir con la misma precariedad que las convencionales. Bien lo sabían los empleados de Palacio que desde hacía quince años disponían de ellas y últimamente habían adquirido doce nuevos modelos de los denominados Nº 12.

La noticia no dejaba de ser un reclamo para acudir al Comercio de D. Ramiro García Suárez, representante general de la Compañía Hammond, para ver, además de la máquina del rey, todas las allí expuestas para su venta.
Algunos se presentarían con los bolsillos llenos de billetes; otros, sin un real, con el corazón lleno de ilusiones tan doradas como la Regia máquina. La mayoría, por simple curiosidad.





Eran muchas las prestaciones de la Hammond, además de su cinta dicromática, tenía la particularidad de escribir en todos los idiomas. Sí, la publicidad de aquellos tiempos así lo certificaba.



En el año 1899 ya se decía esto de la fabulosa máquina:



La siguiente publicidad, del año 1908, ubica la tienda de don Ramiro en la calle Victoria, 4. Será entre 1910 y 1911 cuando se traslade a la Carrera de San Jerónimo, 30.






Hemos dado protagonismo a la máquina Hammond por lo que tiene de curioso y porque nos recuerda que un día existió ese local de la Carrera de San Jerónimo. Pero máquinas de escribir las hubo de muchas marcas y categorías, como lo muestra esta publicidad de El Mentidero de 1914.



Lejos quedan los tiempos de esas sofisticadas modernidades. Oxidados y desguazados sus laboriosos recuerdos, hoy son antiguos objetos de Museo, Rastro y Casas de subastas.




El Coleccionista ecléctico nos cuenta historia y detalles de las máquinas Hammond en "Hammond: la máquina de escribir políglota"


Bibliografía
Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor.

En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2016) "Recuerdos de papel: 'La Hammond' de oro", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/ ISSN 2444-1325

Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación.
En todas las citas se ha conservado la ortografía original.

© 2014-2016 Eduardo Valero García - HUM 014-010 RECUPAPEL
ISSN 2444-1325

lunes, 19 de mayo de 2014

Madrid erótico. Tres posturas artísticas

Tres posturas en las fotografías del estudio Manassé. Con estas bellas fotografías artísticas hacemos un paréntesis en la publicación de Madrid erótico. Desde el próximo domingo -día en que se publicaba este apartado de Historia Urbana de Madrid- el espacio será ocupado por una nueva temática muy relacionada con Madrid y su gente.


El arte de la fotografía
Acostada
"Peposo"
Interpretadión por la bailarina austriaca Hedy Heyssing
Fotografía por, Manassé

De perfil
"Damasco sobre raso"
Fotografía, por Manassé

Sentada
"El tapíz antiguo y la mujer moderna"
Fotografía, por Manassé



El erotismo, lo sensual y sugerente dejaban de ser temas tabú y pasaban a formaba parte del "Libro de estilo" de la época. Los ángulos de enfoque y la luz en las fotografías; las poses, miradas y expresiones; los motivos representados; la vestimenta y modelos; los títulos y narraciones; las ilustraciones estilizadas, y todos los detalles que hoy han dejado de sorprender, fueron seña de identidad de la década de 1930 que convertirán la figura femenina en una expresión artística.


Lejos de interpretaciones vejatorias, discriminatorias y/o que puedan ofender a la mujer, las fotografías, ilustraciones y publicidad que aquí aparecerán corresponden a una época en que las féminas comenzaban a tener mayor protagonismo, perdían esa absurda condición de "sexo débil" y recibían no pocas alabanzas. Por desgracia, y durante mucho tiempo, aquel ideal fue truncado una vez finalizada la Guerra Civil.

© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-013 MADEROT

jueves, 15 de mayo de 2014

Especial San Isidro. Vida y milagros en el cine.


Día de romería en honor del Santo Patrón de Madrid. "Isidros" y madrileños bebieron el agua milagrosa de la fuente que viene del altar y brota al costado de la ermita.

¡Oh, aguijada tan divina
como el milagro lo enseña!
Pues sacas agua de peña
milagrosa y cristalina.
El labio al raudal se inclina
y bebe de su dulzura,
pues San Isidro asegura
que si con fe la bebieres,
y calentura trujieres,
volverás sin calentura.

Disfrutaron después los romeros por la animada pradera. En el horizonte, más allá del renovado Manzanares, la descontrolada silueta del Madrid antiguo y el moderno; con su palacio, cúpulas, campanarios, y torres elevadas al cielo.

Y ahora, cansados y con el sol metido en el cuerpo, llega el merecido descanso después de festejar allí donde Isidro laboró tanto. Coge palomitas y relájate, que tenemos sesión de cine.



Isidro, el labrador,  película española en blanco y negro del año 1964 dirigida por Rafael J. Salvia. El film está basado en la vida y milagros del santo, con guión de Jaime García Herranz. Se estrenó el 12 de marzo de 1964.



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-002 ESP SISIDRO

Madrid, 15 de mayo de 1914. San Isidro Labrador


En portada
La Esfera, del 20 de junio de 1914. Año I, Número 25



En su apartado "Bellezas aristocráticas", el fotógrafo Franzen retrata a la señorita Ana María Elio, que estaba emparentada con los marqueses de Casa-Torres y los vizcondes de Val de Erro. La bella joven pasaba largas temporadas en Madrid y se apuntaba a todos los saraos




Efemérides
Mayo 1914

Viernes 15
Máxima  22,4º
Mínima  10,5º

Contenido
Destacados de hoy: Especial San Isidro Labrador.


San Isidro Labrador
Loores
El Heraldo de Madrid del 14 de mayo, publica en su "Cancionero del Heraldo" estas coplas de Gonzalo Morenas de Tejada:

San Isidro Labrador:
es tu vida castellana
una cantiga de amor
del marqués de Santillana.

Santo del pan y el arado,
fué tu vida un manso idilio
que el buen Dios halló olvidado
en los versos de Virgilio.

¡San Isidro Labrador,
que casaste con María,
la doncella que tenía
en su alma un rosal en flor,

porque había en su corpiño,
santos y puros aromas
y la inocencia de un niño
jugando con dos palomas!...

Y hubo fiesta junto al llar,
son de gaita y tamboril.
¡Con alondras del pinar
vinieron para cantar
vencejos del campanil!...

........................

San Isidro: tu alma encierra
el rubio sol de la espiga.
Eres verso de cantiga
escondido entre la tierra.

Siempre el Señor va contigo
y tu corazón romero
va sembrando en el sendero
para los pájaros, trigo.

Te ensalza y loa la moza
que oye misa con fervor,
y luego ardiente retoza
devota de don Amor.

Y la del rostro moreno
y el alma vibrante y puro
de loba la dentadura
y de virgencica el seno.

Y la del cabello endrino,
de luz lleno el corazón,
que te dio un beso y buen vino
en el umbral de un mesón,

y que hizo don a un labriego,
que volvía del trabajo,
de un manojico de espliego
que escondía en su refajo.

¡Y tu sangro hecha sudor,
y tu sudor hecho pan
son los sembrados en flor
y el reír da don Amor
en la noche de San Juan!...


Por los Isidros
Ante la llegada de los forasteros, o "Isidros", a la Capital de España para disfrutar de la Romería del Santo, el presidente del Centro Hijos de Madrid, D. Facundo Dorado, se puso en contacto con las autoridades para solicitar persiguiesen la venta de folletos y aleluyas para aquellos visitantes.
Respondía aquella gestión a los requerimientos de numerosas entidades que estimaban perjudicial a los interés de la corte y contrario a su tradicional hospitalidad ese grosero agravio a los provincianos, que con su presencia animaban toda clase de espectáculos y con su dinero fomentaban el comercio y la industria de Madrid.

-Sí, señoritos; es mi familia, que viene a pasar conmigo estos días.
-Está muy bien; pero tu familia permitirá que tus señoritos se tengan que ir a la posada.

Además de isidros, misas y romería, también se celebraron las tradicionales corridas de toros. El dibujante Tovar lo deja reflejado en una de sus geniales viñetas:

CON TODAS LAS PLAZAS Y PLAZUELAS QUE TIENE MADRID


Recuperamos de nuestro especial San Isidro 1913 la definición que hace de los "Isidros" la revista "Villa de Madrid", Año V, Números 20-21-1966:

"Cuando más atractivos fueron los festejos celebrados en honor de Isidro, [...] fue en aquellos tiempos, todavía no lejanos, en que los disfrutaban no los madrileños nativos —muy festejados y festejadores durante todo el año y sin motivos de santoral—, sino los auténticos "isidros", los paletos, catetos y palurdos llegados de la periferia al punto de la capital para divertirse a "lo grande y a lo gordo", o para montar sus negociejos callejeros de circunstancias. Sí los del arrope y la miel, los de los primeros botijos, los de las rosquillas de la Tía Javiera; familias pelmazas que pagaban con dos rispas de chorizos y una bota de tintorro "de la tierra" el largo hospedaje en casa de unos parientes urbanos. ¡Aquellas "isidradas" sí que tenían sabor, humor y pintoresquismo, con letra de Luis Taboada y música de Federico Chueca."


Comercio y fiestas
El Ayuntamiento autorizó a los comerciantes madrileños para expender mercancías los domingos 17, 24 y 31 del mes de mayo, debiendo los patronos dar a sus dependientes la compensación semanal de las jornadas empleadas en domingo. Esta excepción no correspondía a peluqueros, limpiabotas y otros industriales.


Vísperas de San Isidro
El Imparcial del 14 de mayo nos cuenta que ese día se inauguraron los decorados de la Puerta del Sol y Centro de Hijos de Madrid.
Dice también que por la noche se celebró la verbena de San Isidro, partiendo del Centro de Hijos de Madrid las bandas de música que tocaron en los bailes públicos celebrados en las plazas de España, Progreso, Santa Cruz, Santa Bárbara, Conde de Toreno y San Francisco, calle de Alcalá, junto a las Escuelas Aguirre, portillo de Embajadores, y glorietas de Atocha y de Bilbao.

Por su parte, la Sociedad de Feriantes de Madrid anunciaba que había hecho una gran instalación de luces en la pradera y profusión de puestos y "diversiones de gran atracción para los forasteros"


Fiestas de San Isidro
De lo religioso y lo pagano
La fiesta tradicional del Patrón de Madrid se celebró aquel 15 de mayo de 1914 con los acostumbrados cultos y la popular romería a la Pradera. El diario La Época hace un resumen de los festejos.

"En la catedral se celebró por la mañana una solemne función, oficiando de pontifical el obispo de Madrid Alcalá y ocupando la sagrada cátedra el ilustrado deán de dicha catedral, D. Bernardo Barbajero.
En la antigua iglesia parroquial de San Andrés, en cuyo presbiterio estuvo sepultado el glorioso santo, se celebró también una función, siendo el encargado del panegírico D. Mariano Benedicto.
Cuando la función se celebraba entraron en el templo SS. AA. las infantas Isabel y Paz, siendo objeto de grandes manifestaciones de simpatía por parte del público.
Según costumbre, fue muy visitada la casa número 2 de la Plaza de San Andrés, por haber servido de vivienda a San Isidro y a su esposa, Santa María de la Cabeza.
La casa número 3 del Pretil de Santisteban, en que habitó Iván de Vargas, y donde estuvo la cuadra en que el santo guardaba los bueyes con que araba las tierras de su señor, ha también fue muy visitada."

En la pradera del Santo
Continúa la crónica de La Época:
"Con extraordinaria animación se celebró la popular romería en la pradera de San Isidro.
Lo agradable del día contribuyó a que la alegría de la fiesta no decayese un momento en toda la tarde.
Desde las primeras horas de la mañana los alrededores de la pradera ofrecían un pintoresco aspecto.
Numerosos grupos de romeros, convenientemente preparados con meriendas y botas de vino, fueron acampando en los alrededores de la ermita, y distraían el tiempo, bien bailando al compás de un organillo, bien comprando baratijas, botijos y otras zarandajas, o libando el clásico morapio.
Los modestos industriales instalados en San Isidro tuvieron un gran día; pues casi agotaron sus existencias.
Alegría, juventud, buen humor, eso era como siempre, la fiesta de aquella tarde fiesta madrileña, la más castiza, en la que a docenas se contaban las caras bonitas de madrileñas menuditas, que con sus andares, su majeza, su alegría y el brillo de sus ojos, hacían perder el sentido a sus paisanos y a los isidros que de toda España habían llegado.

A las diez de la mañana se celebró en la ermita una solemne fiesta religiosa, ocupando la sagrada cátedra el rector de las Calatravas, D. Luis Béjar.

A las once de la mañana se presentó en la pradera la infanta Isabel, acompañada de su dama, la señorita de Bertrán de Lis. Su presencia fue acogida con grandes aplausos. Pronto se vio el coche rodeado por el público, que no cesó un momento en sus vítores, mientras se llenaba el carruaje de chucherías.
También recorrieron la pradera la infanta Doña Paz y la princesa Pilar. Las augustas damas recibieron el mismo homenaje cariñoso del pueblo. Las Reales damas arrojaron algunos puñados de pesetas a los modestos feriantes.

A última hora de la tarde la animación era grandísima. El ruido de los cohetes, confundido con los organillos, el griterío de los vendedores y romeros, y el chin-chin de los cinematógrafos, daban a aquel rincón de Madrid un tinte peculiar y característico, digno de un aguafuerte de Goya.
No se registró incidente alguno de importancia: escenas de celos, broncas de borrachos, desaparición de relojes... total, ¡nada!"

Ilustración de Espí para La Esfera del 16 de mayo de 1914

Fotografía
La pradera en imágenes
Las revistas La Lidia (Madrid) y La hormiga de oro (Barcelona), publicaron fotografías del aspecto que tuvo la pradera durante la romería de San Isidro de hace cien años.




La última de estas tres fotografías muestra a madrileños e isidros bebiendo el agua milagrosa del Santo en los mostradores que, como hoy, se instalaban en el exterior de la ermita.


La ermita de San Isidro
Cuando Goya pintó la ermita en 1788, esta ya había sido reconstruida en 1725 por Baltasar de Zúñiga, marqués de Valero. La que hoy conocemos tiene semejanza con la de Zúñiga, y con la de Goya, pero no es idéntica a la de la romería de 1914 ni a la que hoy conocemos.
Comparemos, pues, esta fotografía de hace cien años con otras pasadas y presentes.

1914

1725

GOYA - 1788

1890

1961

EN LA ACTUALIDAD

Salón Doré
Goya en la pradera
D. Francisco de Goya y Lucientes pintó la pradera de San Isidro y se inspiró en su romería y tipos madrileños de la época para realizar los frescos de la cúpula de la ermita de San Antonio de la Florida (1798)
En los videos que ofrecemos a continuación, vemos primero una explicación de D. Enrique Quintana, Coordinador Jefe de Restauración de Pintura del Museo Prado, sobre la obra de Goya "La pradera de San Isidro" (1788). Le sigue un fragmento del film "Goya en Burdeos", de Antonio Saura (1999).






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© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-039 EFEMERIDES1914

miércoles, 14 de mayo de 2014

Especial San Isidro. Vida y milagros de San Isidro Labrador


SAN ISIDRO LABRADOR
Fotografía de J. S. Rodríguez
1859
© Biblioteca Nacional de España


Poco queda ya para la celebración de la festividad de San Isidro Labrador, Patrono de Madrid. Queremos unirnos a la celebración con una serie de artículos relacionados con este Santo Varón.
Hoy presentamos el libreto del melodrama fantástico-religioso "Vida y milagros de San Isidro Labrador", refundido del teatro antiguo por Salvador María Granés.
La obra fue estrenada con gran éxito en el Teatro Español la noche del 4 de mayo de 1889.



La obra fue dedicado por el autor a la infanta, y dos veces princesa de Asturias, doña Isabel de Borbón, la "Chata".


Como comentamos antes, la obra se estrenó en el Teatro Español con el siguiente elenco


Ponemos ahora un poco de color para imaginar cómo aparecía el escenario durante la representación.
Para esta obra en tres actos y trece cuadros se utilizaron seis decorados pintados por el acreditado artista escenográfico Candelback. En ellos quedaban representadas las siguientes vistas:

1. Vista de Madrid antiguo, con transformación, en que aparece el campo que labraba San Isidro.
2. Selva y matorrales nevados.
3. Vista de la ermita de la Cabeza y de la casa rústica de Santa María en Carraquíz, con el río, que baja por entre ambas. Efecto de noche.
4. Murallas con rastrillo practicable. Cubo de la Virgen ele la Almudena.
5. Casa de San Isidro.
6. Gran apoteosis final.

Salvador María Garnés da estas indicaciones a los directores de escena:
"San Isidro debe vestir como se representa el Santo en las pinturas y se venera en las efigies de los templos: túnica parda abierta por delante, malla oscura y botines, banda del color de la túnica, del hombro derecho á la cintura.
Santa María de la Cabeza.—Dos faldas de distintos colores, la primera cogida por un costado, cuerpo del
color de la falda de abajo.—Toca mantilla blanca.
Juanico.—Lo mismo que San Isidro.
Demonio.—Carnes y capucha encarnada, calzadillos oscuros y túnica oscura.-—Este personaje, cuando se presenta como Lucindo, vestirá como los aldeanos de la época.
Chaparro.—Calzón frigio, abarcas, pellica y túnica oscura debajo.— Monterilla.
Iván, D. Rodrigo y D. García.—Malla, dalmática, capacete, y en el último acto de guerra.
D.ª Elvira.— Vestido de terciopelo de cola y manto blanco.
Clara.—Traje negro y manto negro.
Los Ángeles.—Tal y como se representan siempre.
Hiscén, Abderramén y demás jefes moros, con sus correspondientes trajes de guerra.—Hiscén, en el primero y segundo acto, de labrador."

La música, tanto de los parlantes como de los bailables, era original del maestro Cobeña.
Los bailes, creados y dirigidos por el Sr. Moragas.

En el Cuadro Primero, escena V (Dichos, María e Isidro), el Santo Patrón de Madrid dice en un diálogo con Ivan de Vargas:

"Un hombre honrado
a quien de Madrid la antigua
celebrada fortaleza
dio cuna humilde, aunque limpia;
Isidro Merlo y Quintana
mi nombre es, en que se cifran
mis blasones, porque para
Dios, no hay más esclarecida
nobleza, que la que imprime
el carácter de la pila.
A nuestro párroco oí
decir en Santa María,
explicando la Escritura,
que Dios al hombre castiga
en pena de la primera
culpa suya, con que viva
comiendo de su sudor;
y como son infinitas
mis culpas, para que Dios
o me indulte o me redima,
me metí a ser labrador,
en cuya vida sencilla,
viendo cuan perfecto estado
es el que nos facilita
el matrimonio, casé
(permitid que así lo diga)
con la más buena mujer
que hay en Madrid, con María
de la Cabeza, de cuya
virtud y enseñanzas vivas
mi persona aprende-así
me aproveche la doctrina.
Tenemos de este consorcio
un hijo, que nos alivia
los trabajos con sus gracias,
pues en la edad no cumplida
de seis años, sabe ya
de memoria la cartilla.
Y porque para el fin guardo
la que es mayor de mis dichas,
un criado vuestro soy
que os sirve con fe rendida."


Los lectores de Historia Urbana de Madrid pueden acceder al libreto a través de este enlace de la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-001 ESP SISIDRO

domingo, 11 de mayo de 2014

Madrid y Galdós. 171 Aniversario del nacimiento de Pérez Galdós


El 10 de mayo de 1843, en Las Palmas de Gran Canarias, nace Benito María de los Dolores Pérez Galdós, conocido popularmente como Benito Pérez Galdós. Fallecerá en Madrid el 4 de enero de 1920.

En homenaje al insigne escitor, evitamos las palabras, esas que nadie mejor que él pudiese haber escrito, y ofrecemos un recorrido por su vida a través de fotografías.



© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-007 MADGALDOS

sábado, 10 de mayo de 2014

Recuerdos de papel. Bazar Orsolich, el "todo a Cien" de hace cien años.




Fotografía de Del Río publicada en un número de la revista Nuevo Mundo de mayo de 1914. Cien años han pasado de aquella instantánea que retrata la fachada del Bazar Orsolich, el primer "todo a cien" de Madrid.

Si bien esta imagen que presentamos es centenaria, la cadena de bazares "Todo a 65 céntimos" había nacido en 1911. A pie de foto reza:

"Nueva sucursal, 'Todo a 65 céntimos', en la calle Fuencarral 43, que en unión de las de Plaza del Ángel, 1, calle de la Cruz, 44, y Jacometrezo, 34, forman el conjunto de los renombrados bazares 'Todo a 65 céntimos', que tanto éxito han obtenido por la variedad, economía y buen gusto de sus géneros. No hay en Madrid casa que para los artículos de regalo pueda compararse a ellos, por lo cual se los recomendamos a los forasteros que nos visitan en esta época del año."


Poca información existe sobre este centenario "chollo" y muy confuso su nombre. Si bien en algunas fotografías aparece con la denominación de "Bazar Orsolich - Todo a 65 céntimos", en otras sólo se anuncia como "Todo a 65 céntimos". Eso tiene una explicación.

Memoriademadrid atesora en sus archivos dos postales que retratan la calle de Fuencarral entre 1915 y 1927. En ambas aparecen varios comercios de la época, entre ellos el bazar. La primera, una fotografía de J. Lacoste de 1915 donde vemos el bazar con el nombre comercial "Todo a 65 céntimos", situado en el número 43 de dicha calle. Los escaparates de la tienda son exactamente iguales a los retratados en la primera foto.

©Memoriademadrid
Autor: J. LACOSTE ca 1915
Museo de Historia. Tarjetas postales. Inv. 31521

La segunda postal, editada por J. Roig, muestra otra vista de la calle Fuencarral de entre los años 1916 y 1927. En este caso es el número 26, donde la tienda lleva el nombre comercial "Bazar Orsolich". Si comparamos con las fotos anteriores, la fachada no parece ser la misma al tener dos entradas, carecer de toldo, estar adornada con cuatro lujosas lámparas y tener una farola de alumbrado municipal casi en la puerta. Esto último es simple comparación, ya que el Ayuntamiento estaba reciclando la ciudad constantemente. Podemos suponer que se trata del mismo local porque el balcón es idéntico en ambas fotografías a pesar de que todos los balcones de edificios anejos tienen el mismo diseño de balcón.


©Memoriademadrid
Autor: J. ROIG Entre 1916 y 1927
Museo de Historia. Tarjetas postales.Inv. 1990/9/221


Un litigio prolongado
Las diferencias entre las fotografías pueden estar directamente relacionadas con la disolución de la Sociedad Orsolich-Sallent.
La historia urbana madrileña nos dice que los Sres. Orsolich y Sallent constituyeron una Sociedad probablemente hacia 1911 que perduró en el tiempo hasta su disolución en el año 1916.
Decimos que pudieron formar Sociedad hacia 1911 por existir en el Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración de España y sus Colonias, del año 1911, el siguiente registro:

"Calle Pozas, 44, local destinado a 'Casa de Saldos', propiedad de Orsolich y Sallent."

Ahondando en la poca información que sobre este centenario comercio existe, nos topamos con un litigio mantenido por Sallent contra Orsolich que comienza en el año 1917. Así, El País del 22 de marzo de aquel año, publica la siguiente noticia:



Como dijimos antes, acusador y acusado constituyeron una Sociedad para explotar el negocio de "Todo a 65 céntimos". Seis años de vida tuvo aquella Sociedad; durante ese periodo de tiempo un tal José Grant puso en conocimiento del Sr. Sallent, el cual se lo comunicó al Sr. Orsolich, que poseía, inscripta a su nombre en el Registro de Propiedad Industrial del Ministerio de Fomento, la denominación comercial de sus comercios. El Sr. Sallent consiguió, de forma amistosa y particularmente del Sr. Grant, el permiso verbal de seguir empleando la denominación "Todo a 65 céntimos"; esta autorización quedó condicionada a la permanencia del Sr. Sallent en la Sociedad. Liquidada esta, el Sr. Orsolich continuó la explotación de tres de las cuatro tiendas fundadas por la Sociedad, y el Sr. Sallent percibió 20.000 duros, tasación convenida de la mitad del haber social.
Nada se convino en aquel momento acerca del uso de la famosa denominación, y nada se podía concretar puesto que ninguno de los dos era propietario de la misma.

Al intentar el Sr. Sallent abrir por su cuenta una nueva tienda, encontró oposición por parte de su antiguo socio, entonces adquirió del tercero en discordia, conocido como el Sr. Grant, la propiedad del nombre comercial "Todo a 65 céntimos", y requirió a Orsolich para que dejara de usarlo en sus tiendas.
Orsolich se negó y Sallent formuló la querella por usurpación de nombre comercial (Art. 141 de la Ley de Propiedad Industrial de 16 de mayo de 1902).

Casi seis años más tarde, el miércoles 7 de marzo de 1923, en la columna titulada Gaceta de Tribunales del diario La Libertad,  se ofrecían detalles sobre el procedimiento penal  que acabó en juicio oral celebrado la mañana del día anterior en la Sección primera del Juzgado.
En el acto del juicio oral, el fiscal retiró la acusación y hubo de sostenerla, elocuente y enérgicamente el Sr. Pérez Ubeda, defensor de Sallent, quien sostuvo la procedencia de una acción civil, en sustitución de la penal intentada.

No sabemos más sobre el resultado del juicio ni de cuántos años más continuó la actividad de aquel comercio dedicado a la venta de gangas y baratijas, precursor de los hoy conocidos como "Todo a cien", que deberían denominarse "Todo a 60 céntimos de euro", aunque en realidad se asemejan más a "Todo a un euro para arriba". ¡Menudo chollo!

Lo que ha dado de sí una desenfocada y añeja fotografía.


© 2014 Eduardo Valero García - HUM 014-009 RECUPAPEL