domingo, 30 de enero de 2011

Homenaje al Frontón Beti Jai



Después de mucho batallar asociaciones de vecinos y los amigos del justo reconocimiento histórico a las cosas, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC) al Fronto Beti Jai con la categoría de Monumento. Ya en 1991 se habían iniciado los trámites para declararlo BIC, pero quedaron paralizados.

Figura en la Lista roja del Patrimonio con el estado de "Abandono total con riesgo de ruina". Puedes ver la descripción en España Nostra - Lista roja del Patrimonio.



Siempre fiesta
Con el nombre de Beti Jai -"siempre fiesta" en euskera- se inaugurará el 29 de mayo de 1894 el más grande y seguro de los frontones existentes en Madrid que en aquel entonces eran cuatro. Hubo una veintena de frontones en el Madrid del siglo XIX y todos ellos han desaparecido, a excepción del Beti Jai que es el único que queda en pie en todo el mundo.


Sobre la inauguración podemos decir que algunos cronistas la fechan el 29 de abril de 1894, pero la noticia aparecida en la edición nocturna del periódico "El Día" del domingo 27 de mayo de 1894 (Madrid) ratifica que la fecha exacta tuvo que ser la de 29 de mayo.

Si quieres ver la noticia puedes pulsar sobre la imagen

Para que no queden dudas, añadimos la noticia aparecida en la edición nocturna del mismo periódico el miércoles 23 de mayo de 1894:

Puedes pulsar sobre la noticia para ver el periódico de aquel día
Y para ratificar de forma categórica esa fecha tenemos la noticia del "Diario de Avisos de Madrid" del 30 de mayo de 1894:

Puedes pulsar sobre la noticia para ver el Diario de Avisos de aquel día


José Arana y el Beti Jai

Un joven y modesto dependiente de ultramarinos afincado en Madrid y llamado José Arana Elorza (nació en Escoriaza-Guipúzcoa en 1839 - falleció el 5 de diciembre de 1908) tuvo la suerte de ganar 70.000 reales en el Premio Gordo de Navidad.

Pépe Arana, para los amigos, supo invertir su capital en no pocas excentricidades propias de un jóven y en su propio negocio de ultramarinos que llegó a tener sucursal en San Sebastián. Más tarde abrirá un negocio de venta de billetes de espectáculos, principalmente corridas de toros, con lo que conseguirá gran fama.

Realizará grandes obras y será un visionario en el campo de los espectáculos. A él se debe, por ejemplo, el inicio de la Semana Grande de San Sebastián.

En Madrid, además del Beti Jai, construirá la Plaza de Toros de Atocha (1876), que estaba ubicada en la actual plaza que se sitúa entre la Torre de Atocha y la Tabacalera.

En 1902 se hará cargo de como empresario del Teatro Real de Madrid, que gestionará durante cinco temporadas.

El Beti-Jai será otra de las iniciativas de José Arana como presidente de la Sociedad Arana, Unibaso y Compañía.


La Capilla Sixtina de la Pelota vasca
El edificio, encargado al arquitecto cántabro Joaquín Rucoba y Octavio de Toledo, se comenzó a construir en 1893 y fue frontón hasta los tiempos de Primo de Rivera, que suprimió los juegos y las apuestas. También fue utilizado para concursos hípicos, con un público tan selecto como la mismísima Casa Real.


El Beti Jai pertenece a la llamada arquitectura del hierro, característica de la revolución industrial del siglo XIX, visible también en el Palacio de Cristal del Retiro, del Palacio de Velázquez y de la estación de Atocha.

Con la designación de frontón con cancha descubierta, tenía capacidad para 4.000 personas distribuidas en gradas, ocupando una superficie de 3.420 m².

La revista "Actualidades" del año 1894 detalla 'en tiempo real' la fisonomía y servicios del frontón Beti Jai en sus primeros días de vida:


La "Capilla Sixtina de la pelota vasca" irá perdiendo protagonismo hasta que en 1919 dejará de servir a este deporte para convertirse en guarda coches. También será cárcel improvisada durante la Guerra Civil, corrala  y taller mecánico, hasta llegar al lamentable estado de conservación que hoy presenta.

El Beti Jai es propiedad de la empresa vasca Frontón Jai-Alai SL, que lo adquirió por 2,3 millones de euros al grupo PSA Citroën en 1997, para darle uso deportivo. A día de hoy, conociendo el estado del edificio para el que la UNESCO ha pedido sea declarado Patrimonio de la humanidad, parece que aquella idea de espacio deportivo se ha quedado sólo en especulativo.


El Beti Jai ayer









El Beti Jai hoy













Por fortuna hoy podemos seguir contando la Historia Urbana de Madrid con testigos que aún dan fe de que existieron, como es el caso del Beti Jai. A pesar de su estado, el frontón se niega a desaparecer y todo apunta a que lo conseguirá.

ACTUALIZADO
Desde la publicación de este artículo, en enero de 2011, han surgido nuevas noticias sobre el emblemático Beti Jai.
Ofrecemos slgunos enlaces para conocer la situación del frontón en 2015:

- Salvemos el frontón BETI JAI

- Noticias en Google


© 2015 Eduardo Valero García - HUM 015-001 BETI-JAI
ISSN 2444-1325

sábado, 29 de enero de 2011

Cerralbo y la arqueología



El marqués de Cerralbo comenzará sus trabajos de excavación en 1888 en la necrópolis del vaso campaniforme de Ciempozuelos para continuar con diversas campañas en Soria, Cuenca, Teruel y Guadalajara con la ayuda de Juan Cabré Aguiló, activo colaborador del marqués y figura predominante en el descubrimiento del arte rupestre en España.

Quizá el mayor éxito de Cerralbo fuese el descubrimientos del yacimiento de Torralba, donde halló dos mandíbulas, entre otras muchas, de “elephas meridionali”; un colmillo del mismo de 3,23 metros de longitud y varias muelas superiores de “equus”, una especie anterior al “equus caballus”.

"Curiosidades y Bellas Artes", Revista de información - Año II, Nº 2 - 15 de enero de 1914

En el Congreso Internacional de Antropología y Arqueología Prehistóricas de Ginebra de 1912 se reconoció a Torralba como el yacimiento arqueológico más antiguo conocido en Europa.

No de menor importancia fueron los hallazgos de piezas de cerámica de la primera y segunda Edad de Hierro en las diecisiete necrópolis ibéricas y en general del arte celtibérico descubiertas y exploradas por el marqués.

En las diecisiete metrópolis sacará a la luz unas 20.000 sepulturas. Solamente en Aguilar de Anguita (Guadalajara) hallará 5.000.

En las sepulturas de damas celtíberas Cerralbo hará un gran hallazgo, el collar astronómico encontrado en la necrópolis de Clares (Guadalajara). También hallará espadas ibéricas desde el siglo VII al III (a.c), filetes y bocados de la misma época, colección de armas celtíberas, ajuares de sepulturas de guerreros, ornamentos y objetos curiosos que conformarán un verdadero tesoro histórico.


Cerca de Aguilar de Anguita descubrirá un campamento ibero-romano correspondiente a las primeras guerras ibéricas, con su muralla y baluarte en perfecto estado de conservación, y otro similar de la ciudad celtíbera Arcobriga, descubierta entre las villas de Monreal de Oriza (Zaragoza) y Santa María de la Huerta (Soria). Gran parte de estos hallazgos fueron donados al Estado y reflejados en su obra “Páginas de la Historia Patria”, ganadora del premio Martorell.


Algunas piezas halladas en el Alto Jalón
El tipo de fíbulas, adornos y objetos hallados por Cerralbo en el Alto Jalón corresponden a la Edad de Hierro. Se trata de objetos funerarios en el mayor de los casos, todos ellos realizados en bronce.





La necrópolis de Luzaga (Guadalajara)
El yacimiento de Luzaga lo excavará el marqués en el año 1911. En esta necrópolis hallará cerámica celtibérica. Así relata Cerralbo cómo lo descubrirá:


En esta necrópolis Cerralbo encontrará 1.813 urnas funerarias de las que 1.047 estarán destruidas. La particularidad de las tumbas es la ausencia casi total de objetos de metal y adornos funerarios.



Descubrimientos del marqués








Relación de excavaciones
"Cuya práctica está autorizada por reunir los requisitos prescitos en la Ley de 7 de julio de 1911 y Reglamento de 1º de marzo de 1912, acerca de excavaciones y antigüedades."
Datos extraídos de la "Revista de archivos, bibliotecas y museos" (Tercera época - Año XX, Tomo XXXIV-Enero a junio de 1916)

I: "Excavaciones cuya inscripción ha sido pedida acogiéndose al artículo 35 del Reglamento citado y acordada en 21 de junio de 1912"



II: "Excavaciones y exploraciones autorizadas por acuerdo de la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades de 21 de junio, 19 de octubre, 29 de diciembre de 1912, 18 de enero, 26 de febrero, 12 de junio de 1913 y de 19 de febrero de 1914 y Real orden de 24 de noviembre de 1914"





El marqués tradicionalista que durante años apoyó y fue fiel servidor del Carlismo; el refinado aristócrata, poeta y literato; el hombre viajero e inquieto, suma además la condición de arqueólogo e historiador.

Terminamos este capítulo en la vida del marqués de Cerralbo con sus propias palabras, donde explica cuál es la finalidad de su trabajo en el campo de la arqueología:




Hemeroteca
Revista "Por esos Mundos" del 1 de abril de 1916 que habla de Juan Cabré y Aguiló en el artículo 'El Arte Rupestre en España'




"Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos" Tomo LXXVII,2 - Julio/diciembre, 1974 'Un conjunto funerario de época celtibérica en el Museo Arqueológico Nacional'

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miércoles, 26 de enero de 2011

El marqués literato y poeta



Don Enrique de Aguilera y Gamboa, a quien decidimos llamar con cariño y respeto "marqués coleccionista" o simplemente "Enrique", nos sorprende un poco más en cada capítulo que contamos de su vida.

Conocido por muchos como un arqueólogo, por otros tantos como un político Carlista y por nosotros mismos como un ferviente coleccionista, la gran mayoría tiene conocimiento de él por su Palacio-Museo.

"El Heraldo de Madrid" - 1903

Enrique fue, además, un poeta y literato de estilo correcto y brillante; un romántico de antiguos poemas de caballería; un veraz investigador de nuestra historia más antigua; fuerte en sus convicciones y sensible en su prosa. Un aristócrata que no presumía de serlo y que en sus poemas retrataba su propia existencia. Así lo dejará reflejado en estos versos sueltos de su obra "Leyenda de Amor":

"Y soy un caballero
de bien antigua alcurnia, que antes fuera
señor que alzó pendón y abrió caldera,
rigió un Estado y se amparó en un fuero
[...]
Soy de raza de antiguos infanzones,
pues caballero quiero ser a la antigua,
y en mi fe, mis ideas, mis acciones
esta arcaica ambición bien se atestigua.
No es que me tenga en más, ni más ser quiera
que el pobre que en trabajos desespera,
que antes que caballero soy cristiano.
Y si yo de nobleza algo me ufano
es por aquello de que a más obliga,
con tal que yo consiga,
que no me alcance el que en bondad me siga.
[...]
Caballero a la antigua se me llama
y serlo y demostrarlo sólo quiero;
guardar lealtad a la mujer que se ama,
ser su heraldo, su bálsamo y su égida
y perder libertad, fortuna y vida
por mi Dios, por mi Patria y por mi dama"

En su juventud comenzará a colaborar en revistas como 'Fomento Literario' y 'La Ilustración Católica' y realizará obras magistrales como la leyenda poética del Castillo de Mos; la monografía de doña María Henríquez de Toledo, ascendiente de la familia de Cerralbo y mujer del duque de Alba; o la historia sobre el arzobispo Rodrigo Ximénen de Rada, leída a su ingreso en la Real Academia de la Historia.

Fundará junto a los hermanos Martorell "La Juventud Católica", de la que Cerralbo será mantenedor incansable.


Entre sus estudios arqueológicos merecen destacarse: El Alto Jalón, Aguilar de Anguita, Torralba y la obra en cinco volúmenes Historia Patria por el azadón arqueológico que le mereció el Premio Martorell en el Concurso Internacional celebrado en Barcelona en 1911.

Gracias a sus esfuerzos la lengua castellana fue admitida como oficial en el Congreso de Antropología Prehistórica celebrado en Ginebra en 1912.

Siempre aplaudido en Círculos y Ateneos, el marqués de Cerralbo demostró ser un gran orador, consumado hablista y excelente historiador.

Poeta sensible y gran defensor del idioma castellano, deja fluir en sus versos el refinado léxico que hoy rescatamos del olvido. El marqués Carlista, arqueólogo, historiador y coleccionista, así escribía:

"La Ilustración Católica" - 21 de abril de 1879

"La Ilustración Católica" - Fragmento de 'Meditación' - 25 de noviembre de 1882

"La Ilustración Católica" - Fragmento de 'A FR. Félix de Azcoitia' - 5 de febrero de 1883

Dijo un periodista que firmaba con el seudónimo "ÁTICO" en la revista "La Ilustración Artística" de noviembre de 1898: "-¡Qué dolor que este hombre se dedique a la política!..."




Hemeroteca
Primer ejemplar del semanario religioso "La Ilustración Católica" (Año I, Nº 1 - Madrid, 5 de agosto de 1877)



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lunes, 24 de enero de 2011

XVII marqués de Cerralbo

Enrique, siendo conde de Villalobos, recibirá el título de XVII marqués de Cerralbo a la muerte de su abuelo, don José de Aguilera y Contreras.

Don José, XVI marqués de Cerralbo, ostentaba además los títulos de Alcudia (con Grandeza), Almarza, Flores Dávila, Alba de Yeltes, Campofuerte, Casasola, Foncalada, Fuenrubia y Oliva de Gaytan.

Había nacido en 1787 y fallece en 1872, sobrevive a sus hijos y deja como sucesor en la línea hereditaria a su nieto Enrique de Aguilera y Gamboa. (ver 'Genealogía de un marqués')

Enrique será entonces el XVII de los marqueses de la Casa Cerralbo y dos veces grande de España; primero por parte de su padre y después por la herencia de su abuelo.

En enero de 1894 fallece la madre de Cerralbo, doña María Luisa de Gamboa y López de León. Su padre, don Francisco de Asís de Aguilera y Becerril, conde de Villalobos e hijo del XVI marqués de Cerralbo, había fallecido el 1 de julio de 1867.

En el año 1871, contando con 26 años, contraerá matrimonio con doña Inocencia Serrano y Cerver, de 55 años de edad, viuda de Antonio María del Valle y madre de Antonio del Valle, amigo de Cerralbo en tiempos de sus estudios en la Universidad de Madrid.

El matrimonio no tendrá hijos, pero el marqués adoptará a los dos de la viuda, el mentado amigo y su hermana, Amelia del Valle y Serrano (Marquesa de Villa-Huerta), figura relevante en el destino  del patrimonio del Museo Cerralbo.


Dos grandes pérdidas sufrirá el marqués. Primero la muerte de su esposa, Inocencia Serrano y Cerver, marquesa de Cerralbo, fallecida el 21 de junio de 1896. Más tarde fallecerá su hijastro y amigo, Antonio del Valle, marqués de Villa Huerta, literato distinguido y hombre de vasta ilustración.


Esto hará que el Palacio Cerralbo permanezca cerrado ocho largos años y el histórico blasón labrado en piedra de la fachada oculto bajo un paño negro en señal de duelo.

Pero Cerralbo no se dejará amedrentar por estos y otros infortunios, y el palacio volverá a reunir a las personalidades de la política, la cultura y la alta sociedad como lo hiciera en sus mejores tiempos. También continuará dedicado a conservar los tesoros que durante años supo coleccionar y custodiar.

Sus dotes como hombre de política han quedado reflejadas en su participación activa en el partido Tradicionalista y en su estrecha vinculación con el pretendiente a la corona de España Carlos VII. Pero Cerralbo destacará aún más por su implicación en las ciencias, las letras y las artes.

Junta del Partido Tradicionalista reunida en el Palacio de Cerralbo - 1913 (X) Marqués de Cerralbo

También destacará en un aspecto menos conocido, la cría caballar:

La yeguada de Santa María de Huertas
Cerralbo consagró parte de su vida a la crianza caballar, tratando de conseguir un tipo especial de caballo. Y logró un caballo mezcla de pura raza inglesa y española.

Su yeguada de Santa María de Huertas (Soria) tuvo mucha fama, alcanzando en el año 1882 el Primer Premio de la Exposición de Madrid. En 1902 presentará su nuevo ejemplar-tipo que ganará los primeros premios de Madrid y Barcelona.


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Los mensajes en clave del marqués

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De manera fortuita, con motivo de los trabajos de reforma acometidos en la medianera de una casa colindante al hoy Museo Cerralbo, aparecieron en el año 1962 dentro de un emboltorio de periódicos, y bajo una teja, las claves utilizadas por el marqués para comunicarse con miembros del partido.

Los documentos, que se encontraban en pésimo estado de conservación, fueron restaurados bajo la supervisión de Felipe Matéu, director de la Biblioteca Central de Barcelona, por el restaurador Sr. Vallina.

Gracias a este hallazgo pudo descifrarse el contenido de varios documentos que dieron nueva luz a los movimientos de Cerralbo durante la jefatura del partido Carlista y acontecimientos ocurridos durante su gestión en tiempos de Jaime III.

Sin duda estos documentos se escondieron en vida del marqués y, por las causas que fueran, allí permanecieron ocultos y olvidados.

Las claves








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